Deterioro cognitivo en adultos con diabetes, hipertensión y obesidad en primer nivel de atención.

20 enero 2024

 

Nº de DOI: 10.34896/RSI.2024.62.80.001

 

 

AUTORES

  1. Alan Jesús Miranda Euan. https://orcid.org/0000-0002-6202-3748 Médico Residente Medicina Familiar de la Unidad de Medicina Familiar 64, Córdoba, Veracruz. México.
  2. Dora Maria Estrada Duran. https://orcid.org/0000-0002-3987-8908 Coordinadora Auxiliar Medico de Investigación en Salud Institucional. OOAD Veracruz Sur, México IMSS.
  3. Mario German Montes Osorio. https://orcid.org/0000-0001-7263-3630 Coordinador de Planeación y Enlace Institucional. OOAD Veracruz Sur, México IMSS.
  4. Abigail Contreras Gomez Coordinador Clínico de Educación en Salud. OOAD Veracruz Sur, México IMSS.
  5. Yareni Bello Sanchez. https://orcid.org/0000-0002-0582-5197 Médico Especialista en Medicina Familiar, Unidad de Medicina Familiar 64, Córdoba, Veracruz, México, OOAD Veracruz Sur, México IMSS.
  6. Diana Karen Santillan Ramirez https://orcid.org/0009-0003-0537-6664 Analista Delegacional de Planeación y Enlace Institucional. OOAD Veracruz Sur, México IMSS.

 

RESUMEN

Objetivo: Identificar el deterioro cognitivo en adultos del primer nivel de atención de la UMF 64, Córdoba, Veracruz con diabetes, hipertensión y obesidad.

Material y método: Se realizó un estudio transversal, descriptivo, observacional en pacientes de 40 a 59 años de edad a la Unidad de Medicina Familiar No. 64 de Córdoba, Veracruz. Se incluyeron 282 pacientes derechohabientes con hipertensión arterial, diabetes mellitus tipo 2 y obesidad, se aplicó ́ la Evaluación Cognitiva Montreal (MoCA) y se incluyó ́ una sección para las características sociodemográficas para las variables de interés.

Resultados: Se encontró que los pacientes con diabetes 62 (21.98%) presentaron un probable trastorno cognitivo, mientras que 31 (10.99%) se encontraron sin deterioro cognitivo. De los pacientes con hipertensión, se encontró que 57 (20.21%) presentaron probable trastorno cognitivo y 37 (13.12%) no presentaban deterioro cognitivo, mientras que los pacientes con obesidad 21 (7.44%) tienen un probable trastorno cognitivo y el 74 (26.24%) se encontraron dentro de lo normal.

Conclusiones: El deterioro cognitivo de los adultos en estudio se relaciona con las variables edad, sexo, nivel educacional, hipertensión y presencia de diabetes.

PALABRAS CLAVE

Deterioro cognitivo, hipertensión arterial, diabetes mellitus, obesidad, primer nivel de atención.

ABSTRACT

Objective: Identify cognitive impairment in adults at the first level of care at UMF 64, Cordoba, Veracruz with diabetes, hypertension and obesity.

Material and method: A cross-sectional, descriptive, observational study was carried out in patients between 40 and 59 years of age at the Family Medicine Unit No. 64 of Córdoba, Veracruz. 282 eligible patients with high blood pressure, type 2 diabetes mellitus and obesity were included. The Montreal Cognitive Assessment (MoCA) was applied and a section for sociodemographic characteristics was included for the variables of interest.

Results: It was found that 62 patients with diabetes (21.98%) presented a probable cognitive disorder, while 31 (10.99%) were found without cognitive impairment. Of the patients with hypertension, it was found that 57 (20.21%) presented a probable cognitive disorder and 37 (13.12%) did not present cognitive impairment, while of the patients with obesity, 21 (7.44%) had a probable cognitive disorder and 74 (26.24%) %) were found within the normal range.

Conclusions: The cognitive deterioration of the adults in the study is related to the variables age, sex, educational level, hypertension and presence of diabetes.

KEY WORDS

Cognitive impairment, arterial hypertension, diabetes mellitus, obesity, first level of care.

INTRODUCCIÓN

El deterioro cognitivo leve (DCL) se define como la disminución de la capacidad mental que no se traduce en una pérdida de independencia funcional, pero que es mayor de lo esperado para la edad de la persona afectada1.

Es un estado intermedio entre el envejecimiento normal y la demencia, ya que puede progresar a esta última, principalmente en forma de enfermedad de Alzheimer. Anteriormente se definió el DCL para centrarse principalmente en la amnesia, pero luego se incluyó una definición más amplia que lo incluye en un área distinta a la amnesia, en múltiples dominios con o sin deterioro de la memoria2.

Entre el 10% y el 20% de las personas serán diagnosticadas con DCL, por lo que se estima que aproximadamente el 50% puede progresar a demencia en 5 años y entre el 20 a 30% de personas con DCL volverán a la normalidad3 .

Diagnosticar DCL siempre será una tarea clínica, y los métodos de detección solo advierten que los pacientes tienen más probabilidad de desarrollar esta afección. Sin duda, el diagnóstico requiere un tiempo considerable, que es difícil de alinear con el tiempo disponible en la práctica de atención primaria, por lo que, con pruebas cognitivas breves, se deben utilizar medidas de rendimiento específicas para distinguir entre el deterioro cognitivo leve y la demencia4.

La atención inicial a los pacientes con sospecha de DCL debe incluir la evaluación de la función ejecutiva y el aprendizaje verbal, las cuales son las áreas más afectadas. En el primer nivel de atención, se recomienda una prueba cognitiva breve para respaldar la sospecha clínica. Por ello, las pruebas más recomendadas en este campo son aquellas que permiten evaluar más dominios cognitivos, como el Montreal Cognitive Assessment (MoCA), el Mini-Mental State Examination (MMSE), el Rowland Dementia Assessment Scale (RUDAS) o el Addenbrooke’s Cognitive Examination III (ACE- III) 5.

Publicado en su versión española en 2005 por el doctor Ziad Nasreddine y colaboradores en Montreal, Quebec el MoCA es una prueba de detección de posible deterioro cognitivo, que muestra mayor sensibilidad de hasta un 80% y especificidad del 75% en la población clinica en comparación que MMSE. En donde para evaluar el estado cognitivo MoCA nos permite identificar la sospecha de deterioro cognitivo, a partir de la exploración de ocho funciones cognitivas: 1) visuoespacial/ejecutiva; 2) identificación; 3) memoria; 4) atención; 5) lenguaje, 6) abstracción, 7) recuerdo diferido y 8) orientación6,7.

La puntuación de MoCA tiene una gama de 0 a 30, una puntuación más alta refleja mejor función cognitiva. El tiempo de aplicación es de aproximadamente 10 minutos y se agrega un punto para aquellos con escolaridad menor o igual a 12 años. Su sensibilidad y especificidad para el diagnóstico de DCL fue del 90 y 87% respectivamente. Para interpretar se debe considerar como probable trastorno cognitivo un puntaje de 0 a 25 puntos y normal de 26 a 30 puntos. De acuerdo al artículo realizado en 2017 por Navarro et al, validez y confiabilidad del MoCA para tamizaje del DCL en México se obtuvo un índice alfa de Cronbach de 0,8918 .

La función visuoespacial es la capacidad de identificar las partes y la formación general de la percepción, evaluar su ubicación en el espacio, integrar una estructura espacial coherente, realizar operaciones mentales con conceptos espaciales9.

Las funciones ejecutivas incluyen habilidades cognitivas de orden superior necesarias para aprender y lograr objetivos. Son estas cualidades las que permiten comprender conceptos complejos o abstractos y resolver problemas que no se han encontrado antes10.

El reconocimiento visual incluye al menos tres procesos: Viso perceptuales necesario para identificar figuras, la memoria semántica que permite asociar la información perceptiva con el conocimiento previo de objetos, y el acceso léxico, que nos permite acceder a la palabra que corresponde al objeto y su emisión. Se ha demostrado que áreas como los lóbulos temporales anterior y posterior izquierdos, así como las regiones de sustancia blanca, están involucradas en las habilidades de identificación11.

La memoria se puede definir como la retención en el tiempo de las representaciones adquiridas a través de la experiencia y la capacidad de reconstruirlas posteriormente a lo largo del tiempo. La atención es una habilidad que comprende tres aspectos, un estado de alerta, orientación y control ejecutivo. El estado de alerta que se caracteriza por un estado de vigilancia y preparación para reaccionar a la información entrante. La orientación que implica la información a partir de entradas sensoriales a una determinada ubicación. Finalmente, la ejecutiva que incluye un conjunto de procesos para identificar conflictos y prevenir información conflictiva o que distrae12,13.

Durante el proceso del lenguaje se pueden observar diversos factores neurofisiológicos que permiten al sujeto decodificarlo y reproducirlo. Entre las cosas que se pueden percibir está que la audición le permite a una persona escuchar su entorno, el cerebro decodifica la información recibida por los sentidos, creando así señales que son enviadas a los órganos del lenguaje para producir el habla14.

La abstracción es una técnica que utilizan los humanos al razonar a partir de modelos y resolver problemas mentales, con el fin de revelar elementos esenciales y detalles relevantes. El recuerdo diferido es la información almacenada que permanece de manera inactiva y solo recuperamos una fracción de ella cuando la necesitamos. Se considera que la capacidad de almacenamiento es ilimitada. Este tipo de memoria tiene tres etapas de funcionamiento: codificación, almacenamiento y recuperación. La orientación espacial es una función que nos permite encontrar un destino desplazándonos por el entorno para llegar a una ubicación de destino. Para ello, es necesario recordar la posición, utilizar la información acerca de la dirección, la distancia y determinar la posición relativa a señales fijas o puntos de referencias15,16.

El DCL es común en pacientes hipertensos, con una prevalencia global de DCL en pacientes con hipertensión del 30%. Los diferentes criterios diagnósticos para el DCL pueden contribuir a la fuente de heterogeneidad en las estimaciones de la prevalencia del DCL en pacientes hipertensos17.

Se define a la hipertensión arterial sistémica como la elevación de la presión arterial, que afecta a todas las arterias del organismo18.

La cual conduce a un deterioro de la circulación cerebral, lo que conduce a una desregulación del flujo sanguíneo cerebral, rarefacción micro vascular, alteración de la barrera hematoencefálica, estrés oxidativo y deterioro de la comunicación neurovascular. Esto conduce a cambios patológicos en la microvasculatura cerebral, lo que compromete la estructura, arquitectura y la función microvascular, y contribuye a la micro hemorragia cerebral, infartos lacunares y lesión de la sustancia blanca; estos factores están asociados con el deterioro cognitivo. Los dominios cognitivos que se ven afectados negativamente por la hipertensión incluyen el razonamiento abstracto y/o la función ejecutiva, la memoria y la velocidad de procesamiento mental19.

Siendo un importante factor de riesgo vascular modificable que silenciosamente causa daño a los vasos cerebrales. La lesión cerebrovascular puede ser el núcleo que justifique los síntomas cognitivos (deterioro cognitivo, demencia y enfermedad de Alzheimer) y los síntomas conductuales del daño de órganos diana causado por la hipertensión20.

La prevalencia de la diabetes tipo 2 (DM2) está aumentando rápidamente en todo el mundo. La Federación Internacional de Diabetes ha publicado nuevas estimaciones de la prevalencia mundial, que indican que uno de cada 11 adultos tiene diabetes, frente a otros 10 millones registrados en 2015. Los pacientes con DM2 tienen un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer y deterioro cognitivo, que a menudo se presenta por deficiencias en la memoria, la velocidad de procesamiento, la función ejecutiva y el aprendizaje21.

De acuerdo al estudio que lleva por nombre la prevalencia del deterioro cognitivo leve en pacientes con diabetes mellitus tipo 2 realizado en noviembre del 2020 por Yue You y Zhizhen Liu et al. En la cual se realizó una revisión sistemática y metaanálisis de un total de 1808 artículos encontrando que existe una prevalencia del DCL en pacientes con DM2 en un 45% en todo el mundo, y oscilaba entre el 21,8% y un 67,5%. Se incluyó un estudio de cohorte, un estudio de casos y controles, diez estudios transversales, se incluyeron un total 5015 pacientes con DM2, de los cuales 2485 tenían DCL, donde MoCA fue la escala más utilizada 22.

El deterioro cognitivo, incluido el deterioro cognitivo leve y la demencia, se reconoce cada vez más como una comorbilidad y complicación importante de la diabetes, que afecta la salud y el control de la diabetes. Las recomendaciones incluyen dos elementos generales principales: primero debe buscarse activamente, ya que no se ha encontrado que el deterioro cognitivo está asociado con resultados adversos para la salud, lo que debería conducir un régimen personalizado de control de la diabetes adaptados a las necesidades y capacidades individuales, generalmente con objetivos de tratamiento más complejos. adherencia al tratamiento y reducción de los riesgos relacionados con el tratamiento23.

La asociación entre diabetes y deterioro cognitivo tiene un gran impacto en la calidad de vida a cualquier edad. En los diabéticos, el aumento de la carga oxidativa y el aumento de la inflamación en el cuerpo ponen a las personas en mayor riesgo de disfunción cognitiva y neurodegeneración por lo que una dieta adecuada puede prevenir la aparición de DCL en pacientes diabéticos, mejorando así la calidad de vida. Los alimentos vegetales naturales como los polifenoles, especialmente los flavonoides que se encuentran en las bayas u otras frutas y verduras oscuras, pueden proteger las células cerebrales de los efectos dañinos del estrés oxidativo y la neuroinflamación, protegiendo de esta manera contra la disfunción cognitiva24.

La obesidad en la edad adulta, temprana o media puede tener impacto negativo e inmediato en el funcionamiento cognitivo. Encontrando asociación negativa entre las medidas del IMC y un desempeño deficiente en tareas de memoria episódica. Se ha demostrado un rendimiento bajo de la memoria de trabajo en adultos jóvenes obesos en comparación con pacientes con un peso saludable. Los estudios de imagen sugieren que la obesidad se asocia con atrofia neuronal, reportando alteraciones estructurales en la arquitectura neural de individuos obesos, atrofia de materia gris en la corteza temporal, frontal y occipital, así como reducción de la materia blanca en todo el cerebro25.

Los tratamientos no farmacológicos para el DCL incluyen una serie de intervenciones que utilizan agentes de naturaleza no química, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de las personas y su entorno. Se ha demostrado que la intervención puede evitar la progresión clínica, como las actividades de la vida diaria, para mantenerse estable y sin progresión26.

El estudio FINGER demostró que una combinación de la dieta mediterránea, el ejercicio, la socialización, los juegos de computadora y el tratamiento de los factores de riesgo cardiovascular ralentizaron el deterioro cognitivo en adultos mayores. Y que el ejercicio por sí solo protege contra el deterioro cognitivo en personas sanas27.

 

OBJETIVOS

Objetivo general:

  1. Determinar el deterioro cognitivo en adultos con diabetes, hipertensión y obesidad en primer nivel de atención.

Objetivos específicos:

  1. Describir las características de la muestra de estudio escolaridad, edad, sexo, ocupación.
  2. Identificar la probabilidad de deterioro cognitivo en adultos del primer nivel de atención con diabetes, hipertensión y obesidad.
  3. Asociar el deterioro cognitivo con obesidad, hipertensión y diabetes.

 

METODOLOGÍA

Se realizó un estudio transversal, descriptivo, observacional en pacientes de 40 a 59 años de edad a la Unidad de Medicina Familiar No. 64 de Córdoba, Veracruz. Se incluyeron 282 pacientes derechohabientes con hipertensión arterial, diabetes mellitus tipo 2 y obesidad, se aplicó la Evaluación Cognitiva Montreal (MoCA). Se incluyó una sección para las características sociodemográficas las variables de interés y posteriormente se realizó el análisis estadístico obteniendo frecuencias, proporciones, tablas y gráficas de acuerdo con el tipo de variable. Se aplicó estadística inferencial para relacionar variables cualitativas mediante la prueba x2 utilizando el programa GraphPad Prism 8.

Desarrollo del 1 de enero del 2022 al 01 de marzo 2023. Posteriormente se realizó la recopilación de información en programa de Excel para formar la base de datos. Se clasificó el grado de deterioro cognitivo.

La información obtenida se analizó en el programa estadístico GraphPad Prism 8, se utilizó estadística descriptiva para representar frecuencias, porcentajes y medidas de tendencia central, por medio de gráficas y en tablas, y estadística inferencial para establecer la relación entre el desarrollo cognitivo y la hipertensión arterial, diabetes mellitus y obesidad. Se asociaron las variables mediante la prueba estadística x2 considerándose estadísticamente significativas aquellas con valores p<0.05.

 

RESULTADOS

En el presente estudio “Deterioro cognitivo en adultos con diabetes, hipertensión y obesidad en primer nivel de atención” Se procedió a clasificar en rangos de edad de nuestros pacientes que se incluyeron en la muestra, 46 pacientes (16.31 %) 40 – 44 años, 87 pacientes (30.85 %) 45 – 49 años, 70 pacientes (24.82 %) de 50 – 54 años y 79 pacientes (28.01 %) de 55 – 59 años. (Figura 1).

De la población en estudio la media de edad fue de 50.07 años con una mediana de 50 y una moda de 54 años, desviación estándar ± 6.33, teniendo como edad mínima de 40 años y máxima de 59 años.

Con respecto al sexo de los 282 pacientes estudiados se encontró que 196 (69.5%) corresponden al sexo femenino mientras que 86 (30.49%) al sexo masculino.

De acuerdo a la escolaridad de los pacientes del estudio, se encontró; 7 sin escolaridad, pero saben leer y escribir (2.48 %), 52 pacientes con primaria (18.43%), 69 pacientes con secundaria (24.46%) 90 pacientes con preparatoria (31.91%) y 64 pacientes con licenciatura (22.69%).

De acuerdo a la muestra estudiada de 282 pacientes, 93 padecían diabetes mellitus tipo 2 (32.26%), 94 son hipertensos (31.91%) y 95 obesidad (35.81%). (Figura 2).

En cuanto a la ocupación, de un total de 282 pacientes se encontró que 109 son empleados (38.65%), 93 se dedican a labores del hogar (38.97%), 28 son comerciantes (9.92 %), 47 son profesionistas (16.66 %) y 5 son pensionados (1.77%).

El grado de deterioro cognitivo fue otro objetivo estudiado por medio del MoCA test, encontrando que en la muestra de estudio se ubican con probable deterioro cognitivo 193 pacientes (68.43%) y normal 89 pacientes (31.56%). (figura 3)

Uno de los objetivos del estudio fue identificar la probabilidad de deterioro cognitivo en adultos del primer nivel de atención con diabetes, hipertensión y obesidad los cuales se identificaron de la siguiente manera:

De la muestra del estudio se encontró que de los pacientes con diabetes 62 (21.98%) presentaron un probable trastorno cognitivo, mientras que 31 (10.99%) se encontraron sin deterioro cognitivo.

Los pacientes con hipertensión, se encontró que 57 (20.21%) presentaron probable trastorno cognitivo y 37 (13.12%) no presentaban deterioro cognitivo.

Por otra parte, los pacientes con obesidad 21 (7.44%) tienen un probable trastorno cognitivo y el 74 (26.24%) se encontraron dentro de lo normal.

Por lo que se procedió a realizar la asociación de deterioro cognitivo con diabetes, hipertensión y obesidad a través del estadístico Chi cuadrada (x2), considerando significancia estadística con una p = menor de 0.005. Se obtuvo un valor de chi cuadrado de 44.15, 2 con una p = 0.0001, por lo que se puede considerar la asociación de deterioro cognitivo con las diferentes enfermedades estudiadas. Como se expresan en la tabla 1.

 

DISCUSIÓN

De acuerdo al estudio publicado por Sánchez y colaboradores (2021). en donde se realizó un estudio transversal descriptivo de una muestra de 340 pacientes a quienes se les aplicó el MoCA test encontrando que el 83% presentaron un probable trastorno cognitivo, en comparación con el 68.43% presentado en este estudio de una muestra de 282 pacientes6.

Del mismo modo, Navarro SG y colaboradores en 2017 realizaron un estudio transversal donde se incluyó a 168 participantes de una clínica de memoria de la ciudad de México donde el 80.4% de mujeres presentaron deterioro cognitivo leve, coincidiendo con el presente estudio donde el sexo femenino predominó con el 69.5% al presentar un probable deterioro cognitivo8.

Nuestros resultados fueron similares a estudios previos que examinaron la utilidad del MoCA test para detección del deterioro cognitivo realizado por Zuñiga Salazar y colaboradores (2020) en donde se realizó un estudio observacional transversal con 570 pacientes hipertensos de 45 a 65 años de edad, realizado en Guayaquil encontrando que el 93.3% de los participantes sometidos a la prueba MoCA presentó un puntaje menor a 26 demostrando deterioro cognitivo, lo que concuerda con lo encontrado en nuestro estudio, donde el 60.63 % de los pacientes hipertensos presentaron un puntaje menor a 26, presentando deterioro cognitivo de la muestra del estudio28.

En el reciente estudio realizado por Paola Spósito y Mario Llorens (2022). Se realizó un estudio analítico, observacional de corte transversal en el que se incluyeron 137 pacientes mayores de 18 años en la policlínica de hipertensión arterial de hospital Maciel del 2017 al 2021, encontrando en 63 pacientes (49.5%) tomando como punto de corte de 26 en el test de MoCA con deterioro cognitivo leve. Nuestros resultados fueron similares a estudios previos que examinaron la utilidad de MoCA para la detección del DCL, encontrando resultados similares en nuestro estudio29.

Soriano Ursua y colaboradores evaluaron la asociación entre el deterioro cognitivo y la obesidad en adultos, realizando un estudio transversal analítico en el que incluyeron 112 participantes de 20 a 64 años con peso normal y con obesidad en el Hospital General Regional con Medicina Familiar No. 1, en Cuernavaca, Morelos, México utilizando la escala MoCA, de los 112 participantes la obesidad se asoció significativamente con un incremento de la posibilidad de presentar deterioro cognitivo (rm = 3.77, ic 95% = 1.004- 14.190, p <0,04)30.

Nooyens y colaboradores al medir el desempeño cognitivo en una población de 2613 hombres y mujeres, en edades entre 40 a 73 años, mediante la aplicación de pruebas cognitivas dos veces en un intervalo de tiempo de 5 años, encontramos un declive dos veces mayor en la memoria de pacientes diagnosticados con diabetes mellitus tipo 2, respecto a los pacientes que no presentaban diabetes. Lo que concuerda con nuestro estudio, en donde se encontró que de los pacientes con diabetes 62 (21.98%) presentaron un probable trastorno cognitivo, mientras que 31 (10.99%) se encontraron sin deterioro cognitivo 31.

 

CONCLUSIONES

Con base a los resultados obtenidos en la investigación realizada en la Unidad de Medicina Familiar No. 64 de Córdoba, Veracruz, Podemos confirmar nuestra propuesta inicial del estudio, en donde los objetivos del estudio fueron identificar la probabilidad de deterioro cognitivo en adultos del primer nivel de atención con diabetes, hipertensión y obesidad.

De la muestra del estudio se encontró que de los pacientes con diabetes 62 presentaron un probable trastorno cognitivo, mientras que 31 se encontraron sin deterioro cognitivo. De los pacientes con hipertensión, se encontró que 57 presentaron probable trastorno cognitivo y el 37 no presentaban deterioro cognitivo. Por otra parte, los pacientes con obesidad 21 tienen un probable trastorno cognitivo y el 74 se encontraron dentro de lo normal.

De la misma manera es importante mencionar que dentro de la población estudiada la presencia de diabetes mellitus tuvo una importante asociación con el deterioro cognitivo, por lo que los resultados obtenidos para evaluar la utilidad del MoCA demuestran una excelente sensibilidad para detectar DCL.
El deterioro cognitivo de los adultos en estudio se relaciona con las variables edad, sexo, nivel educacional, hipertensión y presencia de DM2, aceptándose las hipótesis de esta investigación. Se sugiere que los servicios de salud conozcan esta realidad, con el fin de orientar sus planes de intervención desde la perspectiva de prevención de deterioro en los adultos.

Es importante que se pueda proteger el acceso a la asistencia médica de este grupo etario, favoreciendo la adherencia a los controles y tratamientos, tanto de enfermedades no transmisibles como evaluaciones del estado mental, con derivaciones oportunas, favoreciendo las instancias de estimulación cognitiva, incorporando a individuos de ambos sexos y fortaleciendo la participación del sexo femenino, cuyas puntuaciones en las pruebas de rendimiento cognitivo fueron inferiores en esta investigación.

Es importante mencionar que el test de MoCA se muestra claramente como un instrumento de gran utilidad para detectar deterioro cognitivo leve en pacientes y de fácil aplicación por médicos clínicos. A futuro deberíamos identificar los factores predictores de daño cognitivo que nos permitan anticiparnos a esta entidad clínica.

 

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ANEXOS

Figura 1. Edad de la muestra de estudio.

 

Figura 2. Morbilidades de la muestra del estudio.

La obesidad fue predominante (35.81%) n = 282.

 

Figura 3. Deterioro cognitivo de la muestra del estudio.

El deterioro cognitivo fue predominante en (68.43%). n = 282.

 

Tabla 1. Asociación de variables con deterioro cognitivo.

Variables Probable trastorno cognitivo Normal Total Valor de p
f % f % F %
DM2 62 21.98 31 10.99 93 32.97 <0.0001
HAS 57 20.21 37 13.12 94 33.33
Obesidad 21 7.44 74 26.24 95 33.68

Tabla 1. Se demuestra la asociación del deterioro cognitivo con p = 0.001 n = 282.

 

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