AUTORES
- María del Carmen Quintero Ara. Servicio Aragonés de Salud, España.
- Sonia Palomo Agis. Servicio Aragonés de Salud, España.
- Aurora María Lecina Salinas. Servicio Aragonés de Salud, España.
- Blanca Vizcaíno Bricio. Servicio Aragonés de Salud, España.
- Esther Ayllón Mariscal. Servicio Aragonés de Salud, España.
RESUMEN
La nutrición en pacientes con enfermedad renal crónica en tratamiento con diálisis es un pilar fundamental dentro del abordaje terapéutico integral, ya que influye directamente en el control de múltiples complicaciones metabólicas así como en la evolución clínica del paciente. Debido a la pérdida progresiva e irreversible de la función renal, el organismo pierde la capacidad de eliminar adecuadamente productos de desecho, regular el equilibrio de líquidos y mantener estables los niveles de electrolitos esenciales, lo que hace imprescindible un control dietético estricto.
La dieta en estos pacientes tiene como principal objetivo prevenir la sobrecarga hídrica, la hiperpotasemia, la hiperfosfatemia y la desnutrición proteico-calórica, todas ellas condiciones frecuentes y potencialmente graves en el contexto de la diálisis. La acumulación de líquidos puede desencadenar hipertensión arterial, edema periférico e insuficiencia cardíaca, mientras que las alteraciones del potasio pueden provocar arritmias cardíacas potencialmente mortales. Por otro lado, el exceso de fósforo contribuye al desarrollo de enfermedad ósea mineral asociado a la insuficiencia renal, y la desnutrición se relaciona con mayor morbimortalidad y peor pronóstico clínico.
Debemos tener en cuenta que el manejo nutricional adecuado ayuda a mejorar de forma significativa la calidad de vida del paciente, reduciendo síntomas urémicos, disminuyendo ingresos hospitalarios y favoreciendo una mayor estabilidad clínica. La intervención dietética debe ser individualizada, teniendo en cuenta factores como la edad, el estado nutricional, las comorbilidades asociadas y el tipo de técnica dialítica empleada.
Además, la educación nutricional juega un papel esencial en la adherencia al tratamiento, ya que permite al paciente comprender la importancia de las restricciones dietéticas lo que ayuda a participar activa y correctamente en el autocuidado de su enfermedad. Un seguimiento multidisciplinar entre el equipo de nefrología y nutrición es clave para lograr un control metabólico adecuado y optimizar los resultados a largo plazo.
PALABRAS CLAVE
Enfermedad renal crónica, hemodiálisis, dieta renal, potasio, fósforo.
ABSTRACT
Nutritional management in dialysis patients is essential to control metabolic complications and improve quality of life. Dietary control aims to prevent fluid overload, hyperkalemia, hyperphosphatemia and malnutrition
KEY WORDS
Chronic kidney disease, hemodialysis, renal diet, potassium, phosphorus.
INTRODUCCIÓN
La enfermedad renal crónica avanzada requiere terapia sustitutiva renal mediante hemodiálisis o diálisis peritoneal cuando el riñón pierde de forma irreversible su capacidad de filtrar productos de desecho, regular el equilibrio hídrico y mantener la homeostasis de electrolitos. Este deterioro progresivo conduce a una acumulación de toxinas urémicas, alteraciones del metabolismo óseo-mineral y desequilibrios ácido-base que comprometen múltiples sistemas orgánicos, que son dañinas para el organismo, e incompatibles con la vida.
Teniendo clara esta situación, la dieta de un paciente renal se convierte en un pilar terapéutico fundamental, ya que el paciente depende en gran medida del manejo externo de nutrientes y electrolitos como sodio, potasio, fósforo y proteínas. La intervención nutricional no solo busca prevenir complicaciones agudas, sino también reducir la progresión de complicaciones crónicas asociadas a la diálisis.
Un manejo dietético inadecuado se asocia a complicaciones clínicas relevantes como arritmias cardíacas secundarias a hiperpotasemia, sobrecarga de volumen con edema periférico o pulmonar, hipertensión arterial resistente, alteraciones óseas por hiperfosfatemia y desnutrición proteico-calórica, la cual constituye un factor de mal pronóstico en estos pacientes1-4.
OBJETIVOS
- Describir de forma detallada los principios básicos de la dieta en pacientes sometidos a terapia de diálisis
- Analizar las principales restricciones nutricionales y su justificación fisiopatológica.
Evaluar el impacto del control dietético en la evolución clínica, la calidad de vida y la reducción de complicaciones.
- Destacar la importancia de la educación nutricional en la adherencia terapéutica.
MÉTODO
Se realizó una revisión bibliográfica de literatura científica publicada entre 2018 y 2025 en bases de datos como PubMed. Se seleccionaron artículos centrados en el manejo nutricional de pacientes en hemodiálisis y diálisis peritoneal, incluyendo estudios observacionales, revisiones sistemáticas y guías de práctica clínica.
PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO
Se presenta el caso de un varón de 68 años con enfermedad renal crónica estadio 5 secundaria a nefropatía diabética, en programa de hemodiálisis trisemanal desde hace 2 años.
El paciente presenta episodios recurrentes de hiperpotasemia, así como ganancia excesiva de peso entre sesiones de diálisis, de lo que podemos pensar que es una indicación de una posible ingesta elevada de líquidos y sodio.
Estos episodios se asocian a un incumplimiento de las recomendaciones dietéticas establecidas al inicio del proceso de la enfermedad renal, teniendo en cuenta que es necesario e importante su cumplimiento para una mejor salud, una mejora de su vida diaria y las sesiones de diálisis más productivas.
El paciente refiere consumo en ocasiones de alimentos ricos en potasio, como frutas deshidratadas, plátano y tomate, además de una complejidad para reducir el consumo de líquidos por una constante sensación de sed, lo que deriva en una escasa adherencia a las pautas de restricción hídrica.
Tras valoración conjunta por parte de nefrología y el servicio de nutrición, se establece un plan dietético individualizado basado en restricción hídrica estricta, control del potasio y fósforo, así como un aporte proteico ajustado a las pérdidas inducidas por la diálisis. Se refuerza la educación nutricional mediante sesiones periódicas.
En el seguimiento a los 3 meses, el paciente presenta mejor control analítico, disminución de episodios de hiperpotasemia y reducción significativa de la ganancia de peso entre sesiones de diálisis, lo que indica mejor adherencia al tratamiento dietético, que lleva a un mejor estado de salud y de vida del paciente.
RESULTADOS
La dieta en pacientes en diálisis se basa en varios principios fundamentales que deben individualizarse según el estado clínico, el tipo de diálisis y las comorbilidades del paciente:
- Restricción de líquidos para evitar sobrecarga hídrica y complicaciones cardiovasculares.
- Control estricto del potasio para prevenir arritmias potencialmente mortales.
- Reducción del fósforo dietético para evitar hiperparatiroidismo secundario y osteodistrofia renal.
- Aporte proteico adecuado, generalmente superior al de la población general, para compensar pérdidas durante la diálisis y prevenir desnutrición.
- Control de sodio para el manejo de la hipertensión arterial y la retención de líquidos.
- Ajuste del aporte calórico para evitar tanto desnutrición como sobrepeso.
El incumplimiento de estas recomendaciones se asocia a mayor morbimortalidad cardiovascular, hospitalizaciones frecuentes, peor calidad de vida y aumento de complicaciones metabólicas.
Por el contrario, el manejo nutricional individualizado, acompañado de educación dietética continua, mejora el control metabólico, reduce complicaciones y favorece la adherencia del paciente al tratamiento global, con su consiguiente mejor calidad de vida1-4.
CONCLUSIONES
La dieta en pacientes con insuficiencia renal en tratamiento con diálisis constituye una parte esencial del tratamiento integral de la enfermedad renal crónica avanzada y debe considerarse tan importante como la propia técnica de depuración extracorpórea. Su correcta aplicación permite compensar, en parte, las limitaciones funcionales del riñón y reducir la aparición de complicaciones metabólicas y cardiovasculares.
Un adecuado control nutricional permite no solo mejorar parámetros analíticos como potasio, fósforo, albúmina y equilibrio hídrico, sino también optimizar el estado general del paciente, reduciendo la sintomatología urémica y la frecuencia de descompensaciones clínicas. Esto se traduce en una menor tasa de ingresos hospitalarios, una mejor tolerancia al tratamiento dialítico y una mayor estabilidad clínica a largo plazo.
Asimismo, la educación nutricional estructurada desempeña un papel fundamental en el éxito terapéutico. La implicación activa del paciente en su autocuidado, junto con el apoyo de profesionales especializados en nefrología y nutrición, favorece una mejor adherencia a las recomendaciones dietéticas y mejora de forma significativa los resultados clínicos y la calidad de vida percibida.
BIBLIOGRAFÍA
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