AUTORES
- Sonia Pinzón Castro. Enfermera. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
- Lorena Rudilla Pinzón. Trabajadora Social. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
- Olga Tolosa González. Trabajadora Social. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
- Carmen Ramos Margalejo. Enfermera. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
- Pilar Ramos Margalejo. Enfermera. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza
- M. Cruz Camacho Pescador. Trabajadora Social. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza.
La drogadicción representa y ha representado uno de los principales problemas en las sociedades debido a los factores de riesgo que llevan asociados. A pesar de que toda las personas de todas las edades sean vulnerables a este fenómeno, son los jóvenes el colectivo más vulnerable al consumo que puede llevar al peor de los casos, a una adicción. Por este motivo, se hace necesario el realizar una investigación, exponiendo los aspectos más relevantes y por supuesto, investigar este tema en los jóvenes de edades comprendidas entre 14 y 16 años.
PALABRAS CLAVE
Drogadicción, adicción, consumo, jóvenes.
Drug addiction represents and has represented one of the main problems in the societies due to the risk factor that has been associated. In spite of the fact that everyone of each age could be affected by this, youths are the most vulnerable to consume these substances and, in the worst case, end in an addiction. For this reason, it is necessary to make an investigation, exposing the most relevant aspects and of course, treat this topic in youths of ages between 14 and 16 years old.
KEY WORDS
Drug addiction, addiction, consumption, youths.
El problema de la drogadicción repercute de manera muy negativa en muchos ámbitos de la vida del individuo. La exclusión social que nace por parte de la sociedad en su conjunto provoca una dificultad para encontrar un empleo estable induciendo a bajos recursos económicos y que puede llevar a una pobreza; una falta de apoyo social por parte del entorno más cercano al individuo, la familia, falta de vivienda…y que en suma, estas problemáticas pueden asociarse a otro tipo de problemáticas relacionadas con la salud, la delincuencia, el ingreso en prisión, una exclusión social extrema y en definitiva, la muerte del individuo.
En las sociedades modernas, pueden darse casos de individuos en situación de exclusión por parte de la sociedad y que acaban sobrellevando otras problemáticas ya comentadas anteriormente. No obstante, muchos de los individuos que abusan del consumo de distintas sustancias han comenzado con esta adicción por el contacto con influencias en el grupo de iguales. De esta forma, la drogadicción, algo tan presente en las sociedades actuales y que afecta de gran manera al individuo, puede ser un factor de inclusión, y a la vez, un factor de exclusión social. A primera vista, esto puede parecer irónico. Se razona que es factor de inclusión con respecto al grupo de iguales: muchas de las personas y en concreto los jóvenes y adolescentes, comienzan a consumir este tipo de sustancias para incluirse en un grupo de amigos y, de esta forma, fomentar sus relaciones sociales con sus iguales y no sentirse excluido al ser el único que no consume. Por otra parte, la sociedad todavía no tolera este tipo de comportamientos, originando cierto rechazo a estos individuos que son excluidos o marginados en diversos ámbitos de sus vidas, como ya se ha mencionado, resultando dificultoso el conseguir un empleo o simplemente el insertarse en la vida social como persona con derechos y deberes.
La drogadicción puede llegar a ser crónico afectando a la persona en muchos aspectos de sus vidas:
A nivel sanitario les afecta en numerosos órganos y especialmente en el cerebro, ocasionando conductas muy dañinas y adicción. En esta línea, uno de los problemas que más preocupa es el riesgo de mortalidad que refleja el impacto social y sanitario del uso de estas sustancias. Concretamente en España, los últimos datos muestran que la tasa de fallecimientos por este tipo de sustancias es muy alta. Estas sustancias conocidas como drogas están repletas de productos químicos muy tóxicos para los seres humanos.
- A nivel social, con respecto a la exclusión ya mencionada anteriormente y que se verá ampliada en el apartado de desarrollo de la investigación.
- A nivel laboral, el hecho de encontrar un trabajo para muchas personas es muy satisfactorio a nivel personal, por lo que a raíz de esta problemática muchas de estas personas no consiguen un empleo estable acarreando otra serie de consecuencias económicas y familiares, ya que dependen de estos para proseguir con sus vidas.
OBJETIVOS
De entre los objetivos propuestos para llevar a cabo la investigación, son los siguientes:
Objetivo General:
- Desarrollar conceptos clave del problema de la drogadicción.
Objetivos Específicos:
- Incidir en la drogadicción como factor de inclusión.
- Evaluar la importancia de la participación de la familia para contrarrestar esta problemática.
- Estudiar esta problemática desde la intervención del trabajador social.
Según las fuentes que se han utilizado, es una investigación secundaria, ya que se ha recopilado información en diferentes manuales efectuados por otros expertos e investigadores acerca del tema.
El informe ha comenzado con una necesaria y sustancial búsqueda bibliográfica analizando datos sobre la situación, sobre los principales conceptos a precisar tratando el tema general de la drogadicción, que el lector conozca aquel escenario que enmarca la investigación, profundizando en su definición y en los conceptos clave. Se pretende dotar de gran importancia a la figura del trabajador social, figura clave en la asistencia social a los reclusos y familiares, por lo que se cree necesario realizar una revisión bibliográfica sobre aquellas funciones y tareas que este profesional ejerce en el ámbito de la salud. Toda esta información ha sido recabada de las siguientes fuentes y bases de datos (Dialnet, Google académico, Iberlex); artículos científicos (investigaciones sociales); libros (documentos impresos, monografías y manuales); revistas (“PORTULARIA”: revista de trabajo social y “Comunitaria”: revista internacional de Trabajo Social y Ciencias Sociales) y en otros (noticias de periódicos, páginas web de asociaciones); se han encontrado una serie de artículos que, tras su lectura crítica no han aportado información relevante en el mismo dado que se dirigían hacia otros temas, pero que de la misma forma que el resto, se ha organizado en el marco teórico y correctamente citada en el apartado bibliográfico. Toda la información obtenida resulta fundamental para la investigación, ya que es la revisión bibliográfica de fuentes secundarias lo que ha posibilitado la redacción de la actual investigación.
PRIMER BLOQUE: EL FENÓMENO DE LA DROGADICCIÓN:
Las sustancias psicoactivas se pueden definir como aquella “sustancia que las personas consumen con el objetivo de modificar la forma en la que se sienten, piensan o comportan. Este tipo de sustancias comprenden el alcohol, el tabaco y otras drogas naturales o artificiales. En cuanto a las drogas naturales, estas provienen del cultivo de plantas y su posterior conversión en drogas como la cocaína, heroína y cannabis. Por su parte, la Oficina de las Naciones Unidas de Fiscalización de Drogas y Prevención del Delito Viena1., explica que las drogas artificiales provienen de productos químicos y son el éxtasis, speed…entre otros”.
Otra de las definiciones es la expuesta por la Organización Mundial de la Salud, citada por Pons2, en la que define el concepto de droga como “Toda aquella sustancia que al ser introducida en el organismo modifica alguna de las funciones del sistema nervioso central”.
Por último, otra definición que propone Mayor3, la drogodependencia es “La actividad de continuo y progresivo consumo de drogas que, a larga y gracias a la tolerancia, el anhelo y el síndrome de abstinencia, se convierte en una actividad auto limitativa, desviada y nociva para el sujeto y la sociedad”.
La drogadicción es una enfermedad compleja caracterizada por un deseo, búsqueda y consumo impulsivo incontrolable de la droga y que la consumen a pesar de las consecuencias negativas que acarrea. El comienzo a la drogadicción empieza con un acto voluntario y, con el tiempo, la persona queda comprometida para decidir y esta búsqueda y consumo son compulsivos. Este comportamiento es un resultado de los efectos de la exposición prolongada a la droga, según expone el National Institute of Health4.
En este punto es importante diferenciar entre consumo y adicción. El término “consumo”, es un concepto genérico y, según Pons2 ,hace referencia a una ingesta de una sustancia en un momento determinado. No obstante, el consumo adictivo se refiere a una pauta de comportamiento que prioriza este consumo de una sustancia particular frente a otro tipo de actividades, apareciendo en este caso síntomas de abstinencia ante la privación de la sustancia y por la imposibilidad del control de la ingesta.
La adicción se entiende como una enfermedad crónica del cerebro con recaídas, caracterizada por una constante búsqueda y el consumo compulsivo de drogas, a pesar de las consecuencias negativas que esto acarrea. Es considerada una enfermedad cerebral puesto que pueden modificar al mismo en cuanto a estructura y funcionamiento Volkow5. Siguiendo a esta autora, estos cambios pueden perdurar durante un largo periodo de tiempo llevando a peligrosos comportamientos. Por tanto, se entiende que esta adicción es similar a otras enfermedades como las que afectan al órgano del corazón. Es similar puesto que interrumpen el correcto funcionamiento del órgano afectado, cuentan con graves consecuencias dañinas y en el caso de que no sean tratadas, pueden mantenerse durante toda la vida del individuo.
PREVENCIÓN Y FACTORES DE RIESGO:
Las personas deben cambiar su estilo de vida por otro más saludable para evitar las consecuencias negativas en muchos ámbitos que el consumo de este tipo de sustancias provoca a largo plazo y no sólo este tipo de consecuencias, sino también otro tipo de enfermedades.
A continuación, se van a especificar algunos de los factores de riesgo que existen y que incrementan la probabilidad de que este consumo de sustancias se conviertan en un abuso y en adicción, los cuales se han obtenido a partir de una búsqueda bibliográfica. Así pues, según Volkow5 y Navarro6, los factores de riesgo son:
- Factores personales: la constitución biológica de la persona se puede ver influenciado en función del sexo, la etnia, los factores genéticos, incluyendo los cambios causados por el medio ambiente. En este punto los adolescentes y aquellas personas que sufren de trastornos mentales tienen un mayor riesgo de consumo en comparación con la población en general.
- Las condiciones ambientales y del entorno social del individuo. En la infancia, la familia ocupa un lugar fundamental en la crianza del niño, en este caso, si los padres o cuidadores del niño consumen sustancias pueden contribuir a que el niño desarrolle e imite estas conductas. En el caso de la adolescencia, son los compañeros y el grupo de iguales quienes ejercen una mayor influencia sobre el individuo haciéndoles que prueben las sustancias y que como consecuencia, asumen como normal estos comportamientos. Otros factores como el mal rendimiento académico o la escasez de habilidades sociales provocan un mayor riesgo para el abuso de drogas.
- Factores laborales: existen una serie de factores laborales que tienen relación con el consumo de drogas debido al excesivo trabajo, jornadas prolongadas, el estrés y la frustración con el entorno laboral y la inquietud ante el futuro laboral.
- Método de administración: el cómo se administren estas sustancias supone un factor de riesgo puesto que al inyectarla directamente en vena puede llevar a un aumento de la adicción, adentrándose en el cerebro en cuestión de segundos y produciendo una sensación inicial intensa. Esta sensación desaparece a los minutos y por tanto, puede llevar a que las personas quieran repetir para poder conseguir la misma sensación.
- Consumo temprano: A cualquier edad en el individuo puede ser proclive a fomentar el consumo, sin embargo, diversas investigaciones han encontrado en sus resultados que cuanto más temprano se inicia el individuo, mayor es la probabilidad para un abuso más serio. No obstante, este comportamiento puede asociarse a otro tipo de problemáticas en las que debe lidiar el sujeto, ya comentadas previamente, tales como una inestabilidad familiar, la genética, la enfermedad mental, las agresiones y el abuso físico o sexual. Con estas problemáticas, el sujeto se libera de ciertas tensiones iniciándose en el abuso. Sin embargo, en un futuro, acarreará peores problemáticas. Normalmente, este consumo se inicia durante la adolescencia, debido a que la corteza prefrontal todavía se encuentra madurando, se encuentra sin completar y conduce a un mayor riesgo a tomar malas decisiones.
Se debe destacar que estos factores en muchos casos originan que los individuos comiencen a consumir, sin embargo, existen otros factores que surgen a partir de los consumos y a su vez, los retroalimentan Navarro6.
En relación al punto anterior, la adolescencia es un periodo de tiempo crítico para prevenir este tipo de conductas en un futuro y se progrese a otro tipo de enfermedades. Este tipo de consumos se incrementan en mayor medida cuando el adolescente sufre cambios en su vida como puede ser el paso de la escuela primaria a la secundaria enfrentándose a nuevos retos sociales y académicos. Durante esta etapa, los jóvenes tienen mayor probabilidades del consumo de cigarrillos y alcohol y más adelante, se encuentran con otro tipo de drogas realizando otro tipo de actividades para conseguirlas. En esta línea, la realización de actividades o de comportamientos temerarios incrementan estas tendencias ya que se unen con otros grupos de iguales y terminan cediendo a las presiones: el juicio y la decisión no se encuentra desarrollada del todo. Por otro lado, muchos consideran que el consumir sustancias como los esteroides puede favorecerse su estado físico; o si abusan del alcohol o éxtasis disminuye su ansiedad en eventos sociales.
En resumen, el consumo de drogas puede afectar en gran medida a la función cerebral limitando la memoria, el aprendizaje y el comportamiento, por lo que no es extraño el hecho de que muchos jóvenes tengan problemas familiares, sufren de abandono escolar a causa del mal rendimiento académico, problemas de salud e incluso, problemas con el sistema judicial de menores.
Para prevenir estos consumos, se han desarrollado una serie de programas validados que han sido diseñados en función de los conocimientos que se cuenta con la realidad actual, y han demostrado unos resultados positivos. Estos programas pueden modificar favorablemente tanto los factores de riesgo reduciendo el consumo de tabaco, alcohol y otro tipo de drogas y aquellos que son implementados en los centros escolares, han reducido gran manera este tipo de abuso puesto que los jóvenes reconocen y perciben que es un comportamiento perjudicial.
Estos tipos de programas funcionan reforzando los factores de protección que “protegen” al individuo del consumo y eliminando los factores de riesgo. Son diseñados para los jóvenes de distintas edades diseñando tres tipos de programas: por un lado, los programas universales que tratan factores de riesgo que todos los jóvenes tienen en común; por otro lado, los programas selectivos dirigidos a factores de riesgo que inciden más en el consumo; y, por último, los programas diseñados para jóvenes consumidores Volkow4.
Las personas que consumen con frecuencia este tipo de drogas conllevan una serie de consecuencias, que puede ser de dos tipos, según Volkow5 y Navarro6 :
- Por un lado, provoca una serie de problemas médicos: incluyendo tanto las enfermedades pulmonares como los cardiovasculares, apoplejía o ataques cerebrovasculares (Ictus), cáncer, trastornos mentales, VIH/sida, Hepatitis B y C, obesidad, entre otras. Entre los trastornos mentales, estos en muchas ocasiones son asociados al consumo ya que pueden ser previos al consumo o derivarse del mismo. En cuanto a las drogas inhalantes pueden terminar dañando y destruyendo las neuronas cerebrales. Sin embargo, este consumo pueden provocar problemas en los estudios, en las relaciones familiares o en el ámbito laboral que provocan problemas económicos, problemas de relación social, con la ley o en el ámbito penitenciario.
- Por otro lado, provoca una dependencia en el consumo de drogas: según el tipo de sustancia de que se trate puede resultar más o menos difícil el abandonar el uso de las drogas.
Esta problemática puede provocar graves problemas a otras personas. En primer lugar, la exposición prenatal a las drogas acarrea efectos negativos a los bebés provocándose un déficit en las áreas de comportamiento, atención o cognición. En segundo lugar, la inhalación pasiva del humo del tabaco es una exposición importante a sustancias y más aún en el caso de los niños. Este humo ambiental provoca un incremento en el riesgo de desarrollar enfermedades tanto del corazón como de los pulmones a estas personas que son fumadoras pasivas y jamás han fumado. Por último, una gran parte de casos nuevos de enfermos de SIDA son el resultado de la inyección de drogas (como la heroína, cocaína y metanfetamina). Otra enfermedad como la hepatitis C del hígado también puede ocasionarse como resultado de la inyección. Este tipo de drogas de abuso causan intoxicaciones interfiriendo con las prácticas sexuales de riesgo y provocando la transmisión de enfermedades sexuales Volkow5.
Esta patología puede ser tratada gracias a los avances dirigidos a que las personas dejen este consumo y consigan tener una vida saludable, contrarrestando los efectos negativos sobre el cerebro y el comportamiento. Este tratamiento se realiza combinando tanto los medicamentos durante las diferentes etapas como con la terapia conductual. De entre las técnicas y terapias utilizadas se encuentra la terapia en grupo y ayuda a los pacientes a enfrentar su abuso de una manera puramente objetiva, aceptando aquellas consecuencias y reforzando su motivación para no consumirlas. Estos pacientes acaban desarrollando formas eficaces para resolver sus problemas emocionales Volkow5.
LA ADICCIÓN COMO UN FACTOR DE INCLUSIÓN:
La adicción es considerada como un factor de inclusión en la medida en que son los jóvenes, quienes de manera totalmente voluntaria, han decidido participar en este tipo de consumo debido, generalmente, al contacto con otros grupos de iguales que de la misma manera, consumen.
A nivel general, las personas comienzan a consumir las distintas sustancias, por razones diversas, según Volkow5:
- En primer lugar, lo realizan para sentirse bien ya que la mayoría de las sustancias producen intensas sensaciones de placer, sin embargo, va condicionada con efectos que varían según el tipo de droga. Por ejemplo, con estimulantes como la cocaína el sentimiento de euforia es seguido por el sentimiento de poder y auto-confianza; mientras que con los opiáceos, la euforia es seguida de relajamiento.
- En segundo lugar, algunas de las personas en depresión o que sufren de ansiedad consumen drogas con el objetivo de sentirse mejor y por tanto, disminuir los sentimientos de angustia. Este estrés juega un importante papel y determina si alguien comienza o ha recaído en su proceso de recuperación.
- En tercer lugar, muchas personas consumen sustancias para mejorar su rendimiento cognitivo o atlético y que a la vez que producen una experimentación pueden conducir al abuso continuado.
- En cuarto lugar, por curiosidad, porque el resto de compañeros lo hacen: “los demás también lo hacen”. Los adolescentes son vulnerables debido a una influencia que ejerce la presión del grupo de iguales.
EL CONSUMO EN LA POBLACIÓN ESCOLAR Y UNIVERSITARIA:
Existen investigaciones que corroboran la evidencia de la reducción del consumo en drogas como el alcohol o la marihuana, concretamente en población escolar. Sin embargo continúan existiendo algunos aspectos preocupantes en la población joven, Rojas & Rodríguez7:
- En primer lugar, un aspecto tiene relación con la edad a la que se inician los jóvenes en cuanto al consumo de alcohol, siendo de 13 años como del consumo del cannabis, cuya iniciación es de 14 años.
- En un segundo lugar, la drogadicción se concentra en mayor medida en las ciudades donde las drogas cocaínicas ocupan un mayor lugar.
Por otro lado, en cuanto a las investigaciones realizadas, el estudio de la CAN, citado por Rojas & Rodríguez7, realizado en el año 2013 han demostrado que un 10% de los jóvenes, es decir, 1 de cada 9 estudiantes cuentan con una dependencia alcohólica. En comparación, se ha observado que el porcentaje de universitarios con dependencia alcohólica se ha incrementado desde un 8,3% en el año 2009 hasta un 10,8% en el año 2012. Para finalizar, de entre los dependientes al cannabis, la cifra asciende al 28,8% de los entrevistados.
Con esto se deduce que los jóvenes universitarios conllevan un bajo rendimiento y una deserción académica dado que este consumo provoca impactos negativos en el rendimiento escolar. Rojas & Rodríguez7.
LA IMPORTANCIA DE LA PARTICIPACIÓN FAMILIAR:
La sociedad del siglo XXI no tiene mucho que ver con la sociedad en la que imperaba en el siglo XX puesto que se han modificado las formas de vivir y la familia, como institución social de gran importancia, se ha visto cambiada hacia otras formas familiares.
Los jóvenes anteriormente convivían con sus familias hasta que encontraban un empleo y tenían edad de emanciparse, no obstante, debido a la crisis económica que rige la actualidad, una gran mayoría de jóvenes (76,7 %) conviven con su familia de origen. En consecuencia, nos encontramos con jóvenes con una alta tasa de dependencia familiar. La mayoría de estos jóvenes, concretamente un 58,6% distingue que su familia es tolerante mientras que un 7,6% la consideran rígida, según Rojas & Rodríguez7 .En esta misma línea, es importante destacar la peculiaridad de las familias ya que esta institución puede ayudar o perjudicar al adolescente a la hora de enfrentarse a problemas y ansiedades. En el supuesto caso de que una familia imponga una excesiva rigidez en las normas del entorno familiar, pueden acabar con una rigidez en los rasgos del joven convirtiéndose en un sujeto con dificultades para adaptarse.
En el caso de un conflicto entre el adolescente con sus progenitores, el adolescente cuestiona la personalidad de los padres y se convence a sí mismo de que no tiene necesidad de ellos, se percibe que no es valorado por su propia familia y termina sintiéndose con baja autoestima y bajo autoconcepto acabando en muchas ocasiones con el consumo. En muchas investigaciones, como era de esperar, se han recalcado que los jóvenes se inician en el consumo por simple curiosidad, por rebeldía, por ser independientes y como imitación. Esta situación provoca un impacto en el adolescente que todavía continúa en un periodo de desarrollo siendo esta etapa de su vida, la última oportunidad para configurar su personalidad. Siguiendo a Cicchetti y Rogosch8 en sus investigaciones, destacan que el objetivo es estudiar la conducta desviada desde la interacción que se establece entre los sistemas biológico, psicológico y social de las personas a lo largo de su evolución.
La adolescencia, al ser un periodo de desarrollo y de riesgo adolescente, se espera que se presenten problemas psicológicos y sociales que, para quiénes los sufren son complicados de entender y de manejar tanto por la falta de experiencia como de madurez y apoyo. Como se ha dicho anteriormente, es un individuo que necesita a su familia, siendo ésta última un importante factor de ayuda que participe en el proceso de terapia familiar para que pueda entender y ayudar al adolescente. Muchas investigaciones han corroborado lo sustancial de la necesidad de involucrar activamente a la familia tanto en el tratamiento de la prevención como en el tratamiento de la dependencia, Rojas & Rodríguez7.
Para finalizar, otros investigadores, como Rutter9, han detectado que en el momento en que un adolescente cuenta con dificultades psicológicas, muchas de ellas son producidas debido a patologías familiares como el divorcio de los progenitores, discusiones parentales muy acusadas, enfermedades mentales de los progenitores. Otro investigador muy conocido, Sigmund Freud, sostuvo que los adolescentes tenían durante largo tiempo un comportamiento incoherente pasando desde amar a sus padres hasta odiarlos y desde depender de ellos hasta rebelarse.
SEGUNDO BLOQUE: LA INTERVENCIÓN SOCIAL:
La disciplina del Trabajo Social, según expone Zamanillo10, es un campo interdisciplinar donde trabaja en múltiples campos y ámbitos de estudio. Concretamente, como objeto y tema de investigación, las drogodependencias constituyen también un objeto de este campo desarrollando una acción social y se aplica una intervención para introducir un cambio tanto en el contexto social como en la interacción entre los sujetos y el contexto.
Se considera a la drogodependencia como una conducta desviada pero a su vez, cambiante e interactiva. Esta conducta se inicia como patrones normalizados de conducta hasta convertirse en patrones desviados, que, puede estar también afectada por enfermedades mentales o corporales, Mayor3.
En el estudio de individuos, grupos y comunidades se requiere de un profesional cualificado en la intervención social ya que la actividad de los sujetos se orienta tanto hacia las conductas como hacia los contextos y la interacción entre ambos. Por tanto, este profesional es imprescindible en el ejercicio de entender la manera en que se originan y solucionan las drogodependencias y cómo se puede intervenir para reducirlas o en su caso, de eliminarlas.
El concepto de intervención es de naturaleza multidisciplinar, muldimensional y multiparadigmático articulándose entre sí de manera teórica y profesional. Se articula en torno a la actividad del sujeto, tiene en cuenta los factores de riesgo del sujeto, los recursos del sujeto para hacer frente a los riesgos, los efectos y combina tanto los procesos de evaluación como las estrategias de intervención de los sujetos.
Según Mayor3, la intervención profesional cuenta con una serie de fases del proceso y que, a su vez, acentúan la importancia del trabajador social:
Fase de prevención:
Es la primera fase y se constituye como la fase más importante y decisiva pudiéndose aplicar de manera masiva sin que sea individualmente y evita aquellas dificultades que provoca la drogodependencia. Este objetivo puede ir destinado a reducir las demandas, a reducir los factores de riesgo, en el sentido de actuar sobre los contextos ambientales y las variables tanto biológicas, como psicológicas y psicosociales, contextos familiares, grupales y socioculturales; a incrementar los recursos del propio sujeto para la negación, en el fortalecimiento de creencias, actitudes, valores, control emocional y cognitivo; y, por último en el control de la droga, actuando en el control de la oferta, control de la producción, con las medidas legales y medidas policiales.
Dentro de la prevención, se debe tener en cuenta que se puede actuar en distintos ámbitos: prevención educativa, prevención laboral y prevención social.
Fase de intervención:
Esta segunda fase se lleva a cabo dentro del consumo de la droga y va destinada a la consecución de la supresión del consumo o también conocida como abstinencia absoluta y la reducción del consumo o el consumo controlado. En cuanto al segundo objetivo dirigido a la reducción del consumo no es un objetivo muy viable puesto que se pretende reducir por completo el consumo.
Esta fase de intervención sigue un proceso en función de la presencia que tengan los sujetos y de su implicación. Este proceso es el siguiente:
- En el caso de que el consumo sea un simple uso y todavía no se ha desarrollado la habituación, se realiza una intervención temprana para conseguir que el sujeto no se implique en un consumo excesivo.
- En el caso del abuso, la intervención va dirigida a suprimir, lo que se conoce como deshabituación y difiere entre unas drogas y otras (existen drogas que no crean dependencia en sentido estricto).
- En cuanto a la dependencia, el sujeto cuenta con el conocido “síndrome de abstinencia” y es el grado máximo para aquellas drogas que producen una dependencia. En este sentido, se trata el proceso de desintoxicación.
Hay que recalcar que, a la hora de proceder a la intervención, no basta con suprimir o reducir este consumo, sino que se pretende que la conducta se mantenga a lo largo del tiempo, se eviten las recaídas y se haga frente a los factores colaterales.
Fase de reinserción:
Es la fase final de la intervención y consiste en una intervención iniciada en el momento en que la conducta de abstinencia está implementada. Su objetivo principal es mantener la supresión ya lograda anteriormente y la readaptación del sujeto a sus contextos sociales más próximos (familia, al trabajo, comunidad en la que reside y a la sociedad en general). Dentro de aquí, hacer hincapié en las demandas y los recursos de que dispone el individuo. En definitiva, logra un reaprendizaje para manejar adecuadamente el contexto y por supuesto, la correcta adaptación de estos contextos.
Como en toda intervención, se precisan de una serie de técnicas que se emplean a la hora de llevar a cabo las intervenciones, tanto por los trabajadores sociales como por parte de cualquier otro profesional. Estas técnicas son las siguientes:
Técnicas Psico-sociales:
Estas técnicas sostienen que los factores psicosociales son los responsables de la drogodependencia y por tanto, se dirigen a evitar problemas en el ámbito psicosocial y a desarrollar habilidades sociales.
Dentro de las relaciones sociales, estas técnicas son aplicadas en tres niveles básicos: las relaciones interpersonales, las relaciones familiares y las relaciones grupales o entre iguales. Por tanto, en función de estas relaciones se aplican unas técnicas u otras, son las siguientes:
- Técnicas generales, son técnicas orientadas a mejorar la comunicación, técnicas de persuasión para cambiar las percepciones y las técnicas dirigidas a mejorar el clima emocional.
- Técnicas específicas: son técnicas definidas por su objeto, que pueden ser: técnicas interpersonales, técnicas familiares y técnicas grupales. De entre las técnicas grupales, en el siguiente punto se desarrollará cómo funciona el trabajo social con grupos y sus orígenes.
Técnicas Sociales:
Este conjunto de técnicas constituyen un conjunto de decisiones, recomendaciones y actividades que son muy dificultosas para su implementación y son actuaciones más genéricas.
De entre estas técnicas destacan los métodos legislativos, policiales; los programas de prevención para cambiar las actitudes y percepciones que cambian los patrones de conducta; los programas orientados a la reinserción familiar y laboral y, por último, los programas específicos de reinserción familiar y laboral.
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