El uso de marcapasos en personas deportistas: revisión de bibliografía

12 agosto 2024

AUTORES

  1. Manuel Avendaño Raigón. Enfermero del Servicio de UCI PC. Cirugía Cardiaca del Hospital, Zaragoza. Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  2. Nuria Beltrán Rodríguez. Enfermera del Servicio de UCI Coronaría del Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  3. Isabel Cólera Vidal. Enfermera del Servicio de UCI del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza.
  4. Patricia Igual Ramos. Enfermera del Hospital Comarcal de Alcañiz.
  5. Leticia Orga Palomar. Enfermera del Servicio de UCI Coronaria del Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  6. Ana Fustero Montesa. Enfermera del Servicio de UCI Coronaria del Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.

RESUMEN

Introducción: Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en la época en la que vivimos. Es por ello que la implantación de ciertos dispositivos cardíacos como los marcapasos o los DAIs cada día es más frecuente. Existen muchos temas desconocidos por parte de la población acerca de ellos, y uno de ellos es si verdaderamente se puede hacer ejercicio físico mientras se está en tratamiento con uno de estos dispositivos.

Objetivo: El objetivo del estudio fue analizar la literatura sobre la compatibilidad del deporte con estos dispositivos. Material y métodos

Se realizó una revisión bibliográfica en las bases de datos Google Académico y PUBMED, sin restricción en los resultados. La ecuación de búsqueda fue “pacemaker and sport”. Se realizó en junio del 2023.

Resultados: Se encontraron 77 estudios que tras el proceso de criba y selección se quedó en una muestra de n=7. Tras analizar varios estudios, se muestra que el ejercicio físico es perfectamente compatible con estos dispositivos, siempre y cuando se ajuste correctamente su ritmo al del paciente, configurándose mediante exámenes como las pruebas de esfuerzo o holters. Además, se deberá tener en cuenta la edad del paciente.

Conclusión: Se puede compaginar perfectamente la práctica de deporte con este dispositivo siempre y cuando esté bien configurado. Además, deberemos tener en cuenta la edad y estado físico del paciente.

 

PALABRAS CLAVE

Marcapasos, DAIs, Ejercicio físico, edad, pruebas de esfuerzo, holters.

 

ABSTRACT

Introduction: Cardiovascular diseases are the leading cause of death in the age in which we live. That is why the implantation of certain cardiac devices such as pacemakers or ICDs is becoming more frequent every day. There are many unknown issues on the part of the population close to them, and one of them is whether it is really possible to exercise while undergoing treatment with one of these devices.

Objective: The objective of the study was to analyze the literature on the compatibility of sports with these devices. Material and methods A bibliographic review was carried out in the Google Scholar and PUBMED databases, with no restriction on the results. The search equation was “pacemaker and sport”. It was done in June 2023.

Material and methods: A bibliographic review was carried out in the Google Scholar and PUBMED databases, without restriction in the results. The search equation was “pacemaker and sport”. It was done in June 2023.

Results: 77 studies were found that after the screening and selection process remained in a sample of n=7. After analyzing several studies, it is shown that physical exercise is perfectly compatible with these devices, as long as its rhythm is correctly adjusted to that of the patient, configuring it through tests such as stress tests or holter monitors. In addition, the age of the patient should be taken into account.

Conclusion: You can perfectly combine the practice of sports with this device as long as it is well configured. In addition, we must take into account the age and physical condition of the patient.

 

KEY WORDS

Pacemakers, ICDs, physical exercise, age, stress tests, holters.

 

INTRODUCCIÓN

La OMS define salud como el bienestar físico, psíquico y social y no solo la ausencia de enfermedad. Existen múltiples ayudas para poder promocionar la salud y prevenir la enfermedad, aunque, una de ellas y la más importante todas ellas es la práctica de la actividad física.

En la sociedad contemporánea, este se ha convertido en un componente fundamental para poder llevar una vida mejor. Entre sus beneficios podemos destacar el aumento de calidad de vida, efectos positivos psicológicos, fisiológicos y sociales, en la población escolar logra desarrollar integralmente a una persona, mejora del rendimiento académico. Por el contrario, el sedentarismo contribuye de forma perjudicial a la salud, así como en la esfera social de las personas. Es por ello que debemos inculcar esta práctica desde edades tempranas1.

La enfermedad cardiovascular representa la principal causa de mortalidad a día de hoy. Aunque en los últimos años se haya producido un gran avance con su tratamiento, sigue siendo la causa de muerte número 1 en el mundo2.

Corregir los factores de riesgo que existen en la población de adultos jóvenes adquiere especial relevancia, ya que permite identificar su vulnerabilidad y contribuye a focalizar las estrategias de prevención al ser el grupo más susceptible para poder cambiar conductas y establecer hábitos de vida más saludable que permitan retrasar o minimizar la aparición de enfermedades crónicas en años posteriores. Entre estos factores podemos destacar el tabaquismo, la hipertensión, obesidad y colesterol LDL alto, entre otras. Se define cardiopatía como toda enfermedad que afecte al corazón y los grandes vasos, dando lugar a enfermedades tales como la insuficiencia cardíaca, cardiopatía isquémica, entre otras3.

Cuando se habla de una patología congénita hacemos referencia a una alteración en la estructura o funcionamiento del órgano que está presente desde el momento del nacimiento de una persona, las cuales ocurren durante el desarrollo embrionario. Estas pueden llegar a suceder por diversas causas4.

Es por ello que cuando hacemos referencia al término cardiopatía congénita, estamos hablando de toda enfermedad que afecte al corazón y los grandes vasos, que se encuentra presente en el ser humano desde el momento de su nacimiento. Ocurren por múltiples alteraciones en el desarrollo embrionario del corazón5.

Hoy día, gracias al avance de la medicina, existen dispositivos que son capaces de salvar nuestras vidas en cuestión de segundos si tenemos alguna enfermedad cardíaca. Algunos de estos dispositivos son los marcapasos y los DAIs.

El desfibrilador automático implantable, también llamado DAI, es el dispositivo que se usa como tratamiento de elección para la prevención de muerte súbita cardíaca por arritmias ventriculares malignas. Su uso puede verse limitado cuando existe infección del sistema de estimulación o bien en el caso de población pediátrica. En este caso representa un reto por diversas razones entre las que se incluyen: mínimas dimensiones del sistema venoso de los niños, longitud de los electrodos, tamaño del generador y la complejidad anatómica en casos de cardiopatía congénita asociada6.

Por otro lado, el marcapasos es un dispositivo electrónico cuya finalidad es hacer latir el corazón con descargas eléctricas que sustituyen al propio sistema de conducción cardíaca Su seguridad y eficacia le convierte en un recurso terapéutico imprescindible que mejora la calidad de vida7.

Aunque pensemos que estos dispositivos son incompatibles con la práctica de actividad física, esto no es cierto. El objetivo de los marcapasos controlados, así como de los DAIs, no es otro que adaptar su frecuencia a través de un sensor a la carga de trabajo del paciente para satisfacer las necesidades del cuerpo en relación con el gasto cardíaco. De esta forma, un paciente con marcapasos que practica deporte regularmente necesitará una frecuencia cardíaca estimulada adecuada al ejercicio que realiza.

Por lo tanto, debemos pensar que la práctica de este ejercicio físico no interviene en el uso de estos dispositivos. Aun así, sí que parecen existir algunos casos en los que el realizar deporte no es del todo beneficioso teniendo implantado uno de estos dispositivos. Es por ello que para conseguir saber en qué casos se puede y en qué casos no practicar este deporte se ha realizado un análisis de la literatura sobre el uso de los marcapasos en personas deportistas.

 

MATERIAL Y MÉTODO

Se realizó una revisión bibliográfica de la literatura.

Bases de datos y ecuación de búsqueda: se consultaron las bases de datos PUBMED y Google Académico, sin restricción en los resultados.

La ecuación de búsqueda fue “pacemaker and sport”. Se realizó en junio del 2023.

Criterios de inclusión/exclusión: Se incluyeron estudios cuantitativos sobre el uso de marcapasos en personas que practican deporte habitualmente, publicados en inglés o español, con restricción del año de publicación en los últimos 5 años.

Se excluyeron los estudios sin información estadística, estudios con muestras mixtas sin datos independientes sobre nuestra ecuación de búsqueda.

Selección de los estudios: La selección de realizó en 4 fases:

Primero, se realizó la búsqueda. Posteriormente se procedió a la lectura de los artículos en base a título y resumen. De esta forma, se descartaron los artículos que no encajaban en base a lo anteriormente mencionado. Después, se realizó la lectura de los textos completos seleccionados y se eligieron aquellos que aportaban datos relacionados con el estudio. Finalmente, con los artículos que quedaron se realizó una lectura completa de estos y se analizaron para la extracción de datos y realización de esta tesina de investigación.

Variables y recogida de datos: se utilizó una tabla para recolectar los datos en la que se recogieron las siguientes VARIABLES:

  1. Variables sobre características de la muestra: autores, año de publicación, país de estudio, tipo de estudio y tamaño y características de la muestra.
  2. Variables sobre el uso del marcapasos en personas deportistas.

 

ANÁLISIS DE LOS DATOS:

La información fue tratada de forma cuantitativa y analizada de forma narrativa.

 

RESULTADOS

Se localizaron 77 estudios, obteniéndose una muestra final de n = 7, tras eliminar duplicados y aplicar los criterios de inclusión y exclusión. En el esquema general del estudio (Figura 1) se detalla el proceso de búsqueda y selección.

Características de la muestra:

Los estudios en su mayoría fueron revisiones bibliográficas, estudios descriptivos prospectivos aleatorizados y un ensayo de cohortes observacional. Los estudios tienen como fin el saber si la práctica de ejercicio físico es compatible y segura con el uso de un marcapasos o un dispositivo DAI. Todos ellos fueron publicados en los últimos 5 años.

El uso del DAI y el marcapasos es seguro y eficaz en personas jóvenes hasta dos años después de su implantación. Además, existe menor riesgo de infección, así como de fallecer de muerte súbita en pacientes jóvenes. El uso de ellos es compatible con el ejercicio físico. Sin embargo, como gran desventaja habría que cambiarle la batería del dispositivo cada dos años y, a pesar de ello, los datos sobre seguridad y eficacia de los marcapasos en jóvenes es escasa8.

Por otro lado, también hay que decir que la enfermedad cardiovascular en sujetos menores de 35 años es rara y, en el caso de que se desarrolle, suele ser causada por hipercolesterolemia familiar. No existen restricciones en pacientes de bajo riesgo de enfermedad cardíaca para la práctica de deportes de habilidad independientemente de la edad, aunque sí que según este estudio la edad es el mayor predictor a la hora de realizar ejercicio con un dispositivo cardíaco. Como tratamiento a las enfermedades cardiovasculares, la rehabilitación es el mejor tratamiento tras haberlas sufrido, otro ejemplo más de la compatibilidad del deporte con estos dispositivos. Bien es cierto que tras la implantación de determinados marcapasos hay que tener cuidado en la práctica de algunos deportes como el voleibol o el golf, debido al aplastamiento de la subclavia. Se han producido descargas por arritmias ventriculares con estos dispositivos durante la práctica de deportes, pero todas lograron terminar la arritmia sin causar daños. De hecho, muchos atletas jóvenes con DAI podían participar en deportes competitivos y de alta intensidad9.

Tras analizar otro estudio, los pacientes con marcapasos pueden realizar ejercicio físico sin problema siempre y cuando su cardiólogo les programe el marcapasos para dicha práctica. Para programarlo existen exámenes como la prueba de esfuerzo, muy importante para guiarla programación electrónica adecuada de los marcapasos durante el ejercicio10.

Una muestra de 121 artículos demostró que el ejercicio prepara el escenario para una arritmia en el contexto de una condición subyacente y preexistente. Los programas regulares de ejercicio pueden inducir o acelerar la progresión de un sustrato arrítmico subyacente. Es por ello de interés el realizar pruebas de esfuerzo y monitorización Holter para correlacionar los síntomas con los hallazgos de arritmia y viceversa11.

Al analizar una muestra de n=28 pacientes pediátricos con marcapasos y 24 pacientes pediátricos sanos se obtuvieron como resultados que la actividad sedentaria y la duración de la actividad física ligera, moderada y muy vigorosa fueron similares en ambos grupos. La duración media de la actividad física de moderada a vigorosa fue superior a los 60 min/días recomendados en las directrices de actividad física tanto en pacientes como en sujetos sanos. No obstante, la condición física y los niveles de actividad en niños con marcapasos son más bajos que en sus niños sin marcapasos12.

El último estudio de este apartado obtuvo una muestra de n=25 pacientes con marcapasos y n=5 pacientes con DAI. Se demostró que al realizar el test cardiopulmonar posterior al período de entrenamiento existe una mejora significativa en el VO2pico y de la carga de trabajo. Además, la capacidad de fuerza aumentó significativamente después del programa de rehabilitación cardíaca. También se realizaron pruebas de flexibilidad, las cuales mostraron una tendencia positiva, pero sin significación estadística13.

DISCUSIÓN

El objetivo de esta revisión fue valorar si verdaderamente se puede practicar ejercicio físico teniendo implantado un marcapasos o un dispositivo DAI. Lo principal que se ha encontrado es que realmente es compatible con el ejercicio físico, sin suponer esto problema alguno. De hecho, existen deportistas de élite con marcapasos implantados o dispositivos DAI ganadores de muchos trofeos internacionales.

Observamos también que, para poder realizar esta práctica segura, se está estudiando acerca de que el paciente deberá someterse a numerosas pruebas, tales como las pruebas de esfuerzo, holters, etc. Esto se debe a que el corazón de este tipo de personas está dañado y aunque tenga como tratamiento este tipo de dispositivos, es mejor configurarlo lo mejor posible para que se adapte a las frecuencias cardíacas del paciente mientras hace deporte, así como a su músculo cardíaco, para evitar de esta forma un mal funcionamiento y la posibilidad de que exista una nueva patología cardíaca8.

Asimismo, existen factores como la edad los cuales hacen que esta actividad física no se pueda practicar o se tenga que hacer a muy baja intensidad. Esto es debido a que el corazón es un músculo y, al igual que el resto de los músculos de nuestro cuerpo se va deteriorando con el paso del tiempo, y más aún si no se ha llevado un correcto estilo de vida. Es un factor inmodificable con el cual nos tenemos que adaptar para poder llevar nuestro día a día2.

Sin embargo, el factor de la edad no tiene tanto que ver en las personas jóvenes. Esto es debido a que en el caso de estas el corazón es bastante parecido al de una persona sana, solo que, por alguna enfermedad (en la mayoría de los casos hereditaria) se precisa de este dispositivo, haciendo una vida prácticamente similar al de una persona sin este14.

Este estudio, al ser una revisión bibliográfica, ha tenido un número de resultados bajo. Esta cifra tan baja de resultados puede ser dada a que se redujo la búsqueda en los últimos 5 años, así como a que es un tema bastante desconocido en la población y del que siempre se ha pensado que cuando una persona tiene uno de estos dispositivos debe tener una vida en reposo. Debido a esto, son pocas las personas que se disponen a realizar estudios acerca de él.

Como futuras líneas de investigación, se podría valorar la compatibilidad del marcapasos y los dispositivos DAIs en deportes de riesgo. También podría valorarse cómo influye el uso de este dispositivo en deportes que requieren de una actividad física muy elevada.

Respecto a este trabajo, creo que esta información debería darse a todos los pacientes cardíacos, lo pregunten o no, y hacer más educación para la salud para prevenir la implantación de estos dispositivos.

Siendo compatible el uso de este dispositivo con el deporte la rehabilitación cardíaca sería una de las mejores alternativas para poder recuperarse lo más pronto posible y desarrollar de nuevo ese tono físico.

CONCLUSIÓN

La actividad física es compatible aun portando un marcapasos o DAI. Para ello, será necesario realizar varias pruebas tales como las pruebas de esfuerzo o los Holter con el fin de poder configurar a la perfección el ritmo cardíaco mientras unamos estos dispositivos. Además, la rehabilitación tras la implantación de uno de ellos, así como tras una cirugía cardíaca es de vital importancia para poder lograr un buen estilo de vida y una mejora cardiovascular. Uno de los factores más importantes a tener en cuenta es sin duda la edad, haciendo que la intensidad, ritmo, etc. de esta práctica deportiva se pueda llegar a ver afectada.

BIBLIOGRAFÍA

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