Estudio de hemocultivos contaminados en un hospital de nivel 2

18 marzo 2026

AUTORES

  1. Olga Algara Robles. Farmacéutica. Servicio de Microbiología y Parasitología. Hospital de Alcañiz. Teruel. España.
  2. Sara Sanz Sanz. Farmacéutica. Servicio de Microbiología y Parasitología. Hospital Universitario San Jorge. Huesca. España.
  3. Mónica Pilar Ariza Samper. Médico. Servicio de Microbiología y Parasitología. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.
  4. Víctor Viñeta Valdelvira. Farmacéutico. Servicio de Microbiología y Parasitología. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.
  5. Natalia Burillo Navarrete. Médico. Servicio de Microbiología y Parasitología. Hospital Obispo Polanco. Teruel. España.
  6. Violeta Frutos Millán. Médico. Servicio de Microbiología y Parasitología. Hospital de Alcañiz. Teruel. España.

 

RESUMEN

Los hemocultivos constituyen la herramienta diagnóstica fundamental para la detección de bacteriemia y fungemia en el ámbito hospitalario. Sin embargo, la contaminación de las muestras representa un problema frecuente que genera consecuencias clínicas, terapéuticas y económicas relevantes, especialmente en hospitales de tercer nivel donde la complejidad asistencial es elevada.

El objetivo del presente estudio es analizar el impacto de los hemocultivos contaminados en la evolución clínica de los pacientes, el uso de antibióticos, la estancia media hospitalaria y los costes asociados en un hospital de nivel 2 o comarcal.

Se realizó un estudio observacional retrospectivo incluyendo todos los hemocultivos positivos registrados en un periodo de tres años (2023-2025). Los episodios se clasificaron como bacteriemia verdadera o contaminación según criterios clínico-microbiológicos establecidos en guías especializadas.

Los resultados evidencian que los hemocultivos contaminados se asocian con mayor prescripción de antibióticos de amplio espectro, incremento de pruebas diagnósticas complementarias y prolongación de la estancia hospitalaria. La bibliografía sobre el sobrecoste económico muestra un aumento significativo por episodio contaminado.

La reducción de la tasa de contaminación mediante protocolos estandarizados de extracción, formación del personal y auditorías periódicas constituye una estrategia prioritaria de mejora de la calidad asistencial y optimización de recursos sanitarios.

PALABRAS CLAVE

Hemocultivos, contaminación, bacteriemia, antibacterianos.

ABSTRACT

Blood cultures are the primary diagnostic tool for the detection of bacteremia and fungemia in the hospital setting. However, sample contamination represents a frequent problem that leads to significant clinical, therapeutic, and economic consequences, particularly in tertiary-care hospitals where patient complexity is high.

The aim of this study is to analyze the impact of contaminated blood cultures on patients’ clinical outcomes, antibiotic use, average length of hospital stay, and associated costs in a secondary-care hospital.

A retrospective observational study was conducted including all positive blood cultures recorded over a three-year period (2023–2025). Episodes were classified as true bacteremia or contamination according to clinical and microbiological criteria established in specialized guidelines.

The results demonstrate that contaminated blood cultures are associated with increased prescription of broad-spectrum antibiotics, a higher number of additional diagnostic tests, and prolonged hospital stay. The literature on economic burden shows a significant increase in cost per contaminated episode.

Reducing contamination rates through standardized collection protocols, staff training, and periodic audits constitutes a priority strategy to improve quality of care and optimize healthcare resources.

KEY WORDS

Blood culture, contamination, bacteremia, anti-bacterial agents.

INTRODUCCIÓN

La bacteriemia y la sepsis continúan siendo causas relevantes de morbimortalidad hospitalaria. El hemocultivo constituye el método diagnóstico de referencia para la identificación etiológica de infecciones del torrente sanguíneo¹. Su correcta obtención e interpretación permiten orientar el tratamiento antimicrobiano dirigido, optimizar la terapia empírica y mejorar el pronóstico clínico².

No obstante, la contaminación de los hemocultivos representa una limitación persistente en la práctica clínica. Se define como la recuperación de microorganismos que no reflejan una infección verdadera del paciente, sino que proceden de la flora cutánea o del entorno durante el proceso de extracción³. Entre los microorganismos más frecuentemente implicados se encuentran los estafilococos coagulasa negativos, Corynebacterium spp., Bacillus spp. y Cutibacterium acnes⁴.

Las guías de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica establecen que la tasa aceptable de contaminación no debería superar el 3% del total de hemocultivos procesados⁵. Sin embargo, diversos estudios internacionales sitúan las tasas reales entre el 2% y el 6%, con variabilidad según el área asistencial³.

El problema de los hemocultivos contaminados trasciende el ámbito microbiológico. Desde el punto de vista clínico, puede inducir al inicio o prolongación innecesaria de antibioterapia de amplio espectro, con el consiguiente riesgo de efectos adversos, selección de resistencias y desarrollo de infecciones asociadas como Clostridioides difficile⁶. Desde la perspectiva organizativa, genera aumento de pruebas complementarias, consultas interdisciplinares y prolongación de la estancia hospitalaria.

En hospitales comarcales, donde los recursos diagnósticos pueden ser más limitados que en los hospitales de tercer nivel, también podemos encontrar pacientes con elevada comorbilidad, dispositivos invasivos y tratamientos inmunosupresores⁷. La interpretación de aislamientos potencialmente contaminantes resulta especialmente compleja cuando los recursos diagnósticos pueden verse disminuidos⁷. En este contexto, la diferenciación entre contaminación y bacteriemia verdadera adquiere especial relevancia clínica y económica.

OBJETIVOS

El objetivo del trabajo es conocer el porcentaje de hemocultivos contaminados a lo largo de tres años, si ha variado con el paso del tiempo y evaluar el impacto clínico y económico de los mismos en un hospital de comarcal.

A lo largo de estos tres años se han llevado a cabo medidas para mejorar la situación, como formaciones periódicas al personal de enfermería para realizar una correcta extracción de los hemocultivos o auditorías en los servicios acreditados para conocer la evolución de los mismos.

Otros objetivos secundarios del trabajo son analizar la influencia de la contaminación en la prescripción de antibióticos, determinar su repercusión sobre la estancia media hospitalaria, estimar el sobrecoste hospitalario asociado e identificar posibles áreas de mejora en la práctica asistencial.

METODOLOGÍA

Se diseñó un estudio observacional retrospectivo realizado en un hospital de nivel 2 durante un periodo de tres años (enero 2023- diciembre 2025)

Se incluyeron todos los pacientes adultos hospitalizados con al menos un hemocultivo positivo. Se excluyeron pacientes pediátricos y episodios con datos clínicos incompletos.

Los casos se clasificaron como:

  • Bacteriemia verdadera: cuando existía correlación clínica compatible, aislamiento repetido del mismo microorganismo en múltiples botellas o presencia de patógenos reconocidos.
  • Hemocultivo contaminado: cuando se aislaban microorganismos habituales de la flora cutánea en una única botella sin correlación clínica evidente⁴.

 

Se siguieron criterios basados en manuales de referencia como Murray & Rosenthal. Microbiología médica y Mandell, Douglas, and Bennett’s Principles and Practice of Infectious Diseases, así como recomendaciones de sociedades científicas⁵.

Se estudiaron varias variables como los servicios solicitantes del hemocultivo, microorganismos aislados, inicio o modificación de antibioterapia tras resultado microbiológico, solicitud de pruebas diagnósticas adicionales (ecocardiografía, pruebas de imagen, nuevos cultivos), estancia hospitalaria total.

RESULTADOS

Durante el periodo analizado se procesaron 7086 hemocultivos (2085 en 2023, 2488 en 2024, 2513 en 2025), de los cuales 350 resultaron contaminados. La tasa global de contaminación fue del 4.9%, situándose por encima del estándar recomendado (<3%)⁵. Se puede observar una mejoría en el porcentaje de hemocultivos contaminados en esos tres años (tabla 1), ya que va disminuyendo de un 7% en 2023 hasta 3,9% en 2025.

Los servicios con mayor frecuencia de contaminación fueron Urgencias y Medicina Interna. Los microorganismos más frecuentemente implicados fueron estafilococos coagulasa negativos (96%), seguidos de Corynebacterium spp.

Respecto a las pruebas complementarias, en un pequeño porcentaje de los casos se solicitaron exploraciones adicionales, principalmente ecocardiografía para descartar endocarditis y nuevos hemocultivos de control.

DISCUSIÓN–CONCLUSIONES

Los resultados confirman que los hemocultivos contaminados tienen un impacto clínico y económico significativo en un hospital de nivel 2. La prolongación innecesaria de antibioterapia constituye uno de los principales efectos adversos derivados de la interpretación errónea de resultados microbiológicos.

El uso inapropiado de antibióticos favorece la aparición de resistencias, incrementa el riesgo de toxicidad y contribuye al desequilibrio de la microbiota del paciente⁶. En un contexto global de creciente resistencia antimicrobiana, minimizar exposiciones innecesarias es una prioridad estratégica.

Desde el punto de vista económico, incluso pequeñas tasas de contaminación generan costes acumulativos elevados cuando se extrapolan al volumen anual de hemocultivos procesados. La prolongación de la estancia hospitalaria representa el componente más relevante del sobrecoste.

Diversos estudios han demostrado que intervenciones multifactoriales pueden reducir significativamente las tasas de contaminación⁸. Entre las medidas más eficaces destacan:

  • Uso de clorhexidina alcohólica al 2% para antisepsia cutánea.
  • Extracción mediante técnica estéril protocolizada.
  • Formación continuada del personal sanitario.
  • Auditorías periódicas con retroalimentación de resultados por servicio.
  • Equipos específicos de extracción entrenados.

 

La implementación de programas de mejora de calidad orientados a la reducción de contaminación no solo mejora la seguridad del paciente, sino que también optimiza la eficiencia del sistema sanitario.

Como limitaciones del estudio, cabe señalar su carácter retrospectivo y la posible variabilidad en la interpretación clínica de los aislamientos.

En conclusión, los hemocultivos contaminados representan un problema relevante en cualquier hospital, con impacto directo en la toma de decisiones clínicas, el uso racional de antibióticos, la estancia hospitalaria y los costes sanitarios. La adopción de estrategias sistemáticas de prevención constituye una intervención coste-efectiva que mejora la calidad asistencial y la sostenibilidad del sistema sanitario.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Murray PR, Rosenthal KS, Pfaller MA. Microbiología médica. 9ª ed. Elsevier, 2020.
  2. Bennett JE, Dolin R, Blaser MJ. Mandell, Douglas, and Bennett’s Principles and Practice of Infectious Diseases. 9th ed. Elsevier, 2020.
  3. Hall KK, Lyman JA. Updated review of blood culture contamination. Clin Microbiol Rev. 2006,19(4):788-802.
  4. Weinstein MP. Blood culture contamination: persistence of a persistent problem. J Clin Microbiol. 2003,41(6):2275-2278.
  5. SEIMC. Procedimientos en Microbiología Clínica: Hemocultivos. Madrid: SEIMC, última actualización disponible.
  6. Bekeris LG, Tworek JA, Walsh MK. Trends in blood culture contamination. Arch Pathol Lab Med. 2005,129:1222-1225.
  7. Coburn B, Morris AM, Tomlinson G. Does this adult patient with suspected bacteremia require blood cultures? JAMA. 2012,308(5):502-511.
  8. CLSI. Principles and Procedures for Blood Cultures. CLSI guideline.
  9. Souvenir D, Anderson DE Jr. Blood culture contamination: a prospective evaluation. Clin Infect Dis. 1998,27:789-794.
  10. Self WH, Speroff T, McNaughton CD. Reducing blood culture contamination in the emergency department. Ann Emerg Med. 2013,61(1):1-9.

 

ANEXOS

Tabla 1: Evolución de hemocultivos contaminados a lo largo de los tres años (2023-2025).

AÑO HEMOCULTIVOS TOTALES HEMOCULTIVOS CONTAMINADOS % HEMOCULTIVOS CONTAMINADOS RESPECTO AL TOTAL DE HEMOCULTIVOS
2023 2085 146 7%
2024 2488 107 4,30%
2025 2513 97 3,90%

 

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