Evidencia sobre el uso de peelings químicos y mesoterapia como tratamiento del fotoenvejecimiento

18 abril 2024

AUTORES

  1. Alba Hernández Navarro. Graduada en Enfermería.
  2. Lorena Tamparillas Serrano. Diplomada en Enfermería.
  3. Susana Malo Gracia. Diplomada en Terapia Ocupacional.
  4. Elena Sarasa Lerí. Diplomada en Enfermería.
  5. María Carmen Yoldi Bermejo. Diplomada en Enfermería.
  6. Vanesa Anglés Gil. Diplomada en Fisioterapia.

 

RESUMEN

El envejecimiento cutáneo es un proceso biológico complejo, progresivo e irreversible que se encuentra condicionado por factores intrínsecos, como los determinantes genéticos individuales, y extrínsecos, procedentes de la radiación ultravioleta (UVB y UVA). Aunque la fotoprotección será siempre la primera medida preventiva dentro del esquema terapéutico del fotoenvejecimiento, existen estrategias para contrarrestar el envejecimiento prematuro, impidiendo que la glicación no enzimática de proteínas y colágeno avance más allá de las fases reversibles. En este estudio nos centraremos en su tratamiento con el uso de peelings químicos y mesoterapia, pues se ha demostrado que la utilización de técnicas combinadas es la opción ideal para conseguir los mejores resultados.

PALABRAS CLAVE

Fotoenvejecimiento, envejecimiento solar de la piel, peeling químico, mesoterapia

ABSTRACT

Skin aging is a complex, progressive, and irreversible biological process influenced by both intrinsic factors such as individual genetic determinants, and extrinsic factors including ultraviolet radiation (UVB and UVA). While photoprotection remains the primary preventive measure in the therapeutic approach to photoaging, strategies exist to counteract premature aging by inhibiting non-enzymatic glycation of proteins and collagen from progressing beyond reversible stages. This study focuses on treatment using chemical peels and mesotherapy, as combined techniques have been demonstrated as the optimal option for achieving the best results.

KEY WORDS

Photoaging, solar aging of skin, peeling, chemical peels, mesotherapy.

INTRODUCCIÓN

La piel actúa como nuestra principal barrera protectora contra los agentes ambientales estresantes (factores extrínsecos), los cuales, combinados con factores intrínsecos, contribuyen al envejecimiento de la piel. Este proceso biológico complejo, progresivo e irreversible, está influenciado por factores genéticos individuales y la acumulación de agresiones ambientales diversas1.

El envejecimiento cutáneo puede dividirse en intrínseco o cronológico, que afecta gradualmente la piel y otros órganos debido al deterioro tisular, y en extrínseco, generado por factores ambientales externos como la contaminación atmosférica, el tabaquismo, la nutrición deficiente y la exposición a la radiación ultravioleta (UVB y UVA). Esta última es el principal factor del envejecimiento cutáneo extrínseco, responsable de aproximadamente el 80% de los signos de envejecimiento facial. Sus efectos se manifiestan en cambios funcionales y estructurales en áreas expuestas, dando lugar a arrugas, manchas de la edad, queratosis, pérdida de transparencia, disminución de la elasticidad y decoloración1,2.

Un aspecto destacado es la elastosis solar, caracterizada por la acumulación anormal de tejido elástico en la dermis profunda. La exposición a la radiación UV aumenta significativamente la expresión de elastina, seguida por su degradación mediante proteasas, resultando en una acumulación de fibras elásticas truncadas. Estudios recientes han demostrado que el fotoenvejecimiento aumenta la susceptibilidad de ciertas regiones de la molécula de tropoelastina a la escisión enzimática, acelerando así la degradación de la elastina relacionada con la edad. Además, con el envejecimiento, la función de la microvasculatura disminuye debido a la disfunción endotelial, que se manifiesta en una capacidad angiogénica reducida, una expresión anormal de moléculas de adhesión y una función vasodilatadora alterada2,3.

OBJETIVOS

El objetivo principal de esta revisión consiste en evaluar la eficacia y seguridad de las diferentes intervenciones terapéuticas utilizadas en el tratamiento del fotoenvejecimiento cutáneo, incluyendo medidas de fotoprotección, técnicas de inhibición de la glicación no enzimática, peelings químicos, mesoterapia, y el uso de sustancias como el ácido hialurónico y el plasma rico en plaquetas, con el fin de proporcionar una síntesis exhaustiva de la evidencia disponible y guiar la práctica clínica en este campo.

Como objetivo secundario, analizar y comparar la eficacia relativa de las diferentes intervenciones terapéuticas utilizadas en el tratamiento del fotoenvejecimiento cutáneo, identificando aquellas que han demostrado mayor efectividad en términos de mejoría de la apariencia de la piel, reducción de arrugas y otros signos de envejecimiento, así como su tolerabilidad y perfil de seguridad. Esto ayudaría a proporcionar recomendaciones específicas sobre las opciones terapéuticas más adecuadas para diferentes perfiles de pacientes y circunstancias clínicas.

METODOLOGÍA

La metodología de este trabajo consiste en la búsqueda en diferentes bases de datos, como Scielo, Pubmed, Elsevier, artículos de la revista Journal of Aesthetic Nursing, revisiones bibliográficas y ensayos. Las palabras claves utilizadas son “Fotoenvejecimiento”, “envejecimiento solar de la piel”, “peeling químico”, “mesoterapia”, incluidos en la lista de Descriptores en Ciencias de la Salud (DeCS). Además, para una exhaustiva búsqueda se han utilizado los operadores booleanos utilizados han sido “AND” “OR” y “NOT”. Los criterios utilizados para seleccionar los artículos son: Artículos publicados después de 2013 y artículos en castellano e inglés.

RESULTADOS

La mejor forma de tratar el fotoenvejecimiento cutáneo es su prevención en las fases iniciales. La fotoprotección será siempre la primera medida dentro del esquema terapéutico del fotoenvejecimiento. Una de las estrategias que se lleva a cabo para contrarrestar el envejecimiento prematuro es impedir que la glicación no enzimática de proteínas como el colágeno avance más allá de las fases reversibles para lo cual es fundamental acelerar el recambio de la proteína impidiendo su enlace con azúcares reductores. Algunos métodos que alcanzan esos fines son: peelings químicos (PQ), microneedling, mesoterapia revitalizadora y carboxiterapia4.

La utilización de técnicas combinadas, PQ y mesoterapia, es la opción ideal para conseguir mejores resultados, pero se deben tener en cuenta algunos aspectos: realización de historia clínica completa, exploración facial en la que determinaremos el biotipo, fototipo (utilizando la escala de Fitzpatrick), grado y tipo de envejecimiento (escala de Glogau), manifestaciones clínicas del envejecimiento… Para ello, utilizaremos instrumentos como el dermatoscopio, la luz de Wood, optovisor… Ambas técnicas son indicación para el tratamiento del fotoenvejecimiento, pero también existen contraindicaciones que debemos valorar. A veces es necesario separar una semana ambos procedimientos según productos utilizados en mesoterapia y características del peeling e incluso hasta la total reepitelización post-peeling y siempre valorando cada caso individualizadamente4,5.

El PQ se define como la aplicación en la piel de una o más sustancias con el objetivo de eliminar de forma controlada una parte más o menos profunda de tejidos cutáneos, seguido de un proceso de reconstrucción-regeneración que dará origen a una mejoría estética cutánea. Podemos clasificarlos como superficiales, exfolia la epidermis sin destruir la capa basal; medios, penetran a través de la epidermis hasta la dermis papilar y profundos, que llegan a la dermis medioreticular. El uso de agentes exfoliantes está bien documentado en la literatura científica y se consideran eficaces y seguros4.

El ácido retinoico es un tipo de PQ derivado de la vitamina A, su tamaño le permite penetrar en la piel y acceder a la dermis inhibiendo la melanogénesis y mejorando la síntesis de colágeno. Además, también se reducirá la pigmentación dando como resultado un tono de piel más uniforme. Los efectos secundarios relacionados con el retinol son sequedad, ardor, eritema y picazón. La complicación más común es la hiperpigmentación post-inflamatoria (PIH), por lo que es importante preparar la piel antes de su aplicación6,7.

El primer estudio que utilizó retinol fue publicado en 1943 (Straumfjord); sin embargo, fue en la década de 1950, cuando los retinoles se empezaron a documentar como beneficiosos para la piel envejecida. El potencial del retinol para rectificar el envejecimiento de la piel se reconoció por primera vez en 1985 (Kang et al, 1995). Se ha realizado una pequeña cantidad de estudios sobre los efectos del retinol en el envejecimiento de la piel, pero se observó una mejora significativa en un ensayo doble ciego controlado por vehículo (Randhawa et al, 2015). En un estudio anterior, se descubrió que el retinol tópico mejora significativamente la apariencia de las arrugas finas asociadas con el envejecimiento natural en un estudio aleatorizado, doble ciego y controlado por vehículo (Kafi et al, 2007)7.

El ácido glicólico es el alfa-hidroxiácidos con el peso molecular más pequeño, por lo que penetra fácilmente en la piel, convirtiéndolo en un popular agente pelador. Posee algunos efectos secundarios transitorios y leves, como dolor moderado, sensación de ardor o eritema. Se encuentra contraindicado en el embarazo, cicatrices hipertróficas, herpes y eritema persistente8.

El ácido mandélico es otro alfa-hidroxiácido derivado de la almendra, que sustituye al glicólico en pacientes con pieles muy sensibles8.

El ácido tricloroacético (TCA) es un agente versátil, eficaz en el tratamiento de arrugas faciales. El TCA se usa comúnmente en una concentración del 30% al 35% para lograr un peeling de profundidad media en la dermis reticular superior. Es importante destacar que distintos factores de la concentración de TCA contribuyen a la profundidad del peeling obtenido, como la preparación de la piel, el tipo de piel y el método de aplicación. La profundidad de pelado se puede determinar clínicamente en función del color del frosting. El uso de la solución de Jessner antes de la aplicación del TCA conduce a la eliminación parcial de la epidermis, lo que permite una penetración más profunda del TCA. Esta combinación es beneficiosa, ya que se pueden usar concentraciones más bajas de TCA para la misma profundidad de peeling, minimizando complicaciones como las cicatrices9.

Existe un creciente enfoque en la mesoterapia como una herramienta para impedir los procesos del envejecimiento. La mesoterapia es un método que a través de microinyecciones introduce múltiples dosis de productos y compuestos bioactivos en la piel. El principal requisito que debe cumplir cualquier principio activo es poseer el marcado CE que garantiza el cumplimiento de una serie de requisitos necesarios para su inocuidad y buena tolerancia. Su objetivo es estimular la actividad celular y reconstruir un entorno fisiológico óptimo para que los fibroblastos aumenten la síntesis de colágeno, elastina y ácido hialurónico. El término “mesoterapia” fue acuñado por primera vez por Michel Pistor en 19581.

Las vitaminas tienen funciones relevantes para el proceso del envejecimiento de la piel. La vitamina C es un antioxidante importante que acelera la síntesis de ADN y es esencial para la síntesis de colágeno. La vitamina A es otra vitamina con efectos antioxidantes que regula la regeneración de la epidermis y la actividad de los melanocitos, estimula los fibroblastos e inhibe la degradación colagénica. Junto con la vitamina C, ayuda en la síntesis de colágeno y otros componentes de la matriz intercelular. La vitamina E es otro componente importante con un alto nivel de actividad antioxidante4.

La sustancia más utilizada para el rejuvenecimiento facial es el ácido hialuronico (HA). Él HA es conocido por acumular y retener agua y proporciona un enriquecimiento de colágeno, hidratando profundamente la piel y estimulando los fibroblastos para producir colágeno tipo 1 e inhibidores de MMP-1. Las inyecciones de HA producen una respuesta inflamatoria menor que desencadena un mecanismo de reparación en la piel que conduce a la colagénesis10. Baspeyras et al (2014) informaron sobre la eficacia significativa y sostenible de una solución de mesoterapia a base de HA no reticulado sobre la elasticidad de la piel y la luminosidad del cutis. Una revisión bibliográfica sobre mesoterapia y biorevitalización identificó 10 estudios de 13 que informaron efectos beneficiosos del tratamiento sobre el rejuvenecimiento de la piel. Los resultados positivos incluyeron la reducción del número y profundidad de las arrugas y mejoras en la hidratación, elasticidad, textura y luminosidad de la piel11.

Otra sustancia utilizada es el plasma rico en plaquetas (PRP), que ayuda en la regeneración del tejido dañado, a través de la liberación de múltiples factores de crecimiento (FC) con capacidad biológica específica, involucrados en las diferentes fases de la regeneración tisular. Su finalidad sería la síntesis de nuevo colágeno, remodelación dérmica y angiogénesis. Es un producto autólogo, que precisa la extracción de sangre venosa y su posterior centrifugación para aumentar de 3 a 8 veces la concentración plaquetaria basal habitual en sangre. El PRP obtenido se puede aplicar, una vez activado, mediante mesoterapia. Algunos activadores son: colágeno, trombina y calcio. El PRP ha demostrado tener un efecto mitógeno sobre los fibroblastos, de ahí su posible utilidad en el tratamiento de la piel fotoenvejecida12.

 

CONCLUSIONES

La creciente demanda de mantener una apariencia juvenil está impulsando el desarrollo de procedimientos mínimamente invasivos para impedir el envejecimiento de la piel. En el uso de peeling químico la preparación previa de la piel es muy importante al igual que el cuidado de la piel después del procedimiento para el éxito del tratamiento. La mesoterapia se ha utilizado ampliamente y con éxito como tratamiento para el envejecimiento de la piel. Las inyecciones intradérmicas de formulaciones biológicas han demostrado la capacidad de inducir la revitalización y estimular mejoras cualitativas y cuantitativas en el envejecimiento de la piel.

 

BIBLIOGRAFÍA

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