Fases de la dolorosa degeneración discal

11 agosto 2024

AUTORES

  1. Cristina Lacadena Martínez. Médico. Hospital de Tortosa Verge de la Cinta. Tortosa. Tarragona.
  2. Javier Nicolás Vicente Moreno. Enfermero. Atención Primaria. Huesca.
  3. Marina Cabrero López. Enfermera. Atención Primaria. Huesca.
  4. Monika Antonova Taushanska. Celador. Hospital San Jorge. Huesca.
  5. Violeta Muñoz Muñoz. Enfermera. Atención primaria. Huesca.
  6. Alba Betato Soler. TCAE. Hospital San Jorge. Huesca.

 

RESUMEN

El texto explora la anatomía y función de las vértebras y discos intervertebrales en la columna vertebral, destacando su importancia para proporcionar flexibilidad y amortiguación. Se describe la estructura del núcleo pulposo y el anillo fibroso de los discos, junto con su papel en la absorción de impacto. Además, se aborda la discopatía degenerativa dolorosa como una patología común que afecta a la población, y se identifican tres etapas en su evolución. La genética también se menciona como un posible factor en los cambios degenerativos. En general, el texto destaca la relevancia de comprender estas características para abordar problemas relacionados con la columna vertebral.

PALABRAS CLAVE

Discopatía degenerativa dolorosa, fusión lumbar.

ABSTRACT

The text explores the anatomy and function of the vertebrae and intervertebral discs in the spine, highlighting their importance in providing flexibility and cushioning. The structure of the nucleus pulposus and annulus fibrosus of the discs is described, along with their role in shock absorption. In addition, painful degenerative disc disease is addressed as a common pathology affecting the population, and three stages in its evolution are identified. Genetics is also mentioned as a possible factor in degenerative changes. Overall, the text highlights the relevance of understanding these features in addressing spine-related problems.

KEY WORDS

Degenerative disc disease, lumbar fusion.

DESARROLLO DEL TEMA

El objetivo para este artículo monográfico es profundizar en el conocimiento de las fases de la dolorosa degeneración discal.

Las vértebras constituyen los bloques fundamentales de la columna vertebral, una estructura esencial en el sistema musculoesquelético de los seres humanos. Cada vértebra presenta una forma básica común, compuesta por un cuerpo vertebral, también conocido como masa principal o componente anterior, y un arco neural, que incluye los pedículos laterales y las láminas posteriores. Estos elementos se combinan para formar una especie de túnel que protege y alberga la médula ósea, que es parte crucial del sistema nervioso central1.

La columna vertebral está compuesta por un total de 24 vértebras no fusionadas, lo que confiere al conjunto una flexibilidad significativa. Esta característica de movilidad es esencial para permitir una amplia gama de movimientos del tronco, como la flexión, extensión, inclinación y rotación. Sin embargo, cabe destacar que esta flexibilidad también puede aumentar la vulnerabilidad de la columna vertebral a lesiones y patologías relacionadas con el desgaste, especialmente con el envejecimiento1.

Para mantener la estabilidad y funcionamiento adecuado de la columna vertebral, existen elementos importantes que contribuyen a este propósito. Uno de los componentes clave son los discos intervertebrales. Estos discos actúan como amortiguadores y almohadillas entre las vértebras, lo que ayuda a absorber las fuerzas de impacto que surgen durante el movimiento y las actividades cotidianas. Además, desempeñan un papel crucial en la distribución uniforme de la carga y la presión a lo largo de la columna vertebral1-2.

Los discos intervertebrales se componen principalmente de dos partes distintas: el núcleo pulposo y el anillo fibroso. El núcleo pulposo es una estructura gelatinosa ubicada en el centro del disco. Se forma a partir de la notocorda, que se retrae en la región de los cuerpos vertebrales, pero se agranda en la zona intervertebral. Contiene dos tipos de células: notocordales (de mayor tamaño) y condrocitos (mayor número de mitocondrias y orgánulos). El núcleo pulposo es esencial para la función de absorción de impacto y distribución de presión dentro del disco1-2.

El anillo fibroso rodea al núcleo pulposo y está formado por una serie de capas concéntricas de fibras de colágeno. Estas fibras están dispuestas en patrones lamelares, lo que proporciona al anillo fibroso una notable resistencia y durabilidad. En la zona anterior del disco, se encuentran haces de colágeno más numerosos y con una disposición más resistente, mientras que, en la zona posterior, los haces de colágeno son incompletos y se disponen en una gran variedad de ángulos. Esta diferencia estructural podría representar un factor de riesgo para la ruptura o degeneración prematura del disco2.

Es importante resaltar que aunque todas las vértebras comparten una estructura básica común y la función de los discos intervertebrales es crucial para la estabilidad y flexibilidad de la columna vertebral, cada vértebra no es idéntica entre sí. Las vértebras pueden modificar su estructura en respuesta a las diferentes cargas y movimientos a los que están sometidas a lo largo de la vida de una persona2.

En cuanto a las patologías relacionadas con la columna vertebral, la discopatía degenerativa dolorosa es una afección común que afecta a un amplio porcentaje de la población. Se estima que en Estados Unidos, alrededor del 70% de la población general experimentará lumbalgia en algún momento de su vida, lo que representa una alta incidencia anual del 40%. En España, se ha informado que el 69% de las personas manifiestan sufrir o haber sufrido dolor lumbar crónico por un período de más de tres años, convirtiendo a la lumbalgia en la causa más frecuente de baja laboral nacional y la principal causa de discapacidad en menores de 45 años3.

Dentro del espectro de la lumbalgia crónica, se ha observado que problemas en el disco intervertebral están implicados en un porcentaje significativo de los casos, entre el 10% y el 39%. Entre las patologías específicas asociadas a los discos intervertebrales se encuentran las hernias discales, la disrupción discal interna y la discopatía degenerativa dolorosa. Esta última puede desencadenar secundariamente otras afecciones, como la estenosis del canal medular y la espondilolistesis degenerativa3.

La discopatía degenerativa dolorosa se caracteriza por una serie de etapas en su evolución: la disfunción, la inestabilidad y la estabilización. En la primera fase, el disco pierde su función principal de absorción de impactos y estabilización, lo que resulta en un período de relativa inestabilidad con episodios intermitentes de dolor. En la etapa de inestabilidad, se pueden observar movimientos anormales en la flexión y extensión de la columna vertebral, aunque las alteraciones radiológicas no siempre son evidentes. Finalmente, en la fase de estabilización, el segmento afectado se recupera, y los episodios de dolor cesan4.

Se ha observado que estos cambios degenerativos que afectan la estructura y el contenido de los discos intervertebrales ocurren de forma fisiológica en todos los seres humanos. La genética podría ser un factor etiológico en este proceso, con alteraciones en genes y mecanismos de transcripción asociados a una menor síntesis proteica y celularidad. El inicio de estos procesos degenerativos se sitúa en el núcleo pulposo, donde el metabolismo anaeróbico no puede contrarrestar el catabolismo existente, llevando a la degradación de la matriz extracelular5.

Este deterioro progresivo conduce a la aparición de material fibrocartilaginoso en el disco, dificultando la circulación, la llegada de nutrientes y aumentando el metabolismo anaeróbico. Como resultado, los ligamentos y músculos que rodean la columna deben soportar más carga, lo que puede generar dolor5.

 

CONCLUSIONES

En resumen, la columna vertebral es una estructura compleja y altamente funcional, compuesta por vértebras que proporcionan flexibilidad y movilidad al cuerpo humano. Los discos intervertebrales son elementos cruciales para la estabilidad y el amortiguamiento, pero también son propensos a desgaste y degeneración. La discopatía degenerativa dolorosa es una afección frecuente que afecta a una gran parte de la población, causando dolor y afectando la calidad de vida de las personas. El estudio de esta patología es esencial para abordar su manejo y comprender su impacto en la salud musculoesquelética.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Adams MA, Dolan P, Hutton WC. Diurnal variations in the stresses on the lumbar spine. Spine (Phila Pa 1976). 1987;12(2):130-137.
  2. Hoy D, Bain C, Williams G, et al. A systematic review of the global prevalence of low back pain. Arthritis Rheum. 2012;64(6):2028-2037.
  3. Urban JP, Roberts S. Degeneration of the intervertebral disc. Arthritis Res Ther. 2003;5(3):120-130.
  4. Freburger JK, Holmes GM, Agans RP, et al. The rising prevalence of chronic low back pain. Arch Intern Med. 2009;169(3):251-258.
  5. Cheung KM, Karppinen J, Chan D, et al. Prevalence and pattern of lumbar magnetic resonance imaging changes in a population study of one thousand forty-three individuals. Spine (Phila Pa 1976). 2009;34(9):934-940.

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