Golpe de calor: prevención, síntomas y manejo. Revisión bibliográfica

12 septiembre 2026

 

AUTORES

  1. María Paz Arroyo Clemente. Enfermera del Sistema Aragonés de Salud. Aragón, España.
  2. Irene Arner Dobón. Enfermera del Sistema Aragonés de Salud. Aragón, España.
  3. Mario Soro Arroyo. Técnico en Imagen para el Diagnóstico y Medicina Nuclear del Sistema Aragonés de Salud. Aragón, España.
  4. Ylenia Caballero Casanova. Enfermera del Sistema Aragonés de Salud. Aragón, España.
  5. Susana Serrano Gaspar. Enfermera del Sistema Aragonés de Salud. Aragón, España.
  6. Jorge Bárcena Ferruz. Técnico de Laboratorio Clínico y Biomédico del Sistema Aragonés de Salud. Aragón, España.

RESUMEN

El Golpe de calor se considera una emergencia médica y necesita atención inmediata. Se produce un fallo de los mecanismos de sudoración, el cuerpo pierde su capacidad natural de regulación de temperatura y deja de enfriarse. La Temperatura corporal puede aumentar por encima de los 40ºC.

Es necesario prevenir su aparición cuando la Temperatura ambiental es elevada, sobre todo en las personas más vulnerables y atender los síntomas tempranos ya que el golpe de calor es un evento que podría conducir a la muerte.

PALABRAS CLAVE

Golpe de calor, hipertermia, prevención, síntomas, manejo.

ABSTRACT

Heatstroke is considered a medical emergency and requires immediate attention. It occurs when the body’s sweating mechanisms fail, causing it to lose its natural ability to regulate temperature and stop cooling down. Body temperature can rise above 40°C (104°F).

It is essential to prevent heatstroke when ambient temperatures are high, especially in vulnerable individuals, and to address early symptoms, as heatstroke can be fatal.

KEY WORDS

Heat stroke, hyperthermia, prevention, symptoms, management.

INTRODUCCIÓN

El golpe de calor se clasifica como pasivo o por esfuerzo según su etiología. El estrés por calor resulta de la exposición al calor ambiental y por mecanismos deficientes para la disipación del calor. El golpe de calor por esfuerzo está relacionado con el ejercicio físico1.

El síncope por calor se atribuye a la deshidratación, la acumulación de sangre en las venas, la disminución del llenado cardiaco o la presión arterial baja con la consiguiente isquemia cerebral2.

La OMS apoya a los países en la prevención y respuesta a los riesgos para la salud relacionados con el calor3.

El golpe de calor es una condición potencialmente mortal que ocurre cuando los mecanismos fisiológicos encargados de regular la temperatura corporal son incapaces de disipar el exceso de calor producido o absorbido por el organismo4. Este fenómeno suele aparecer durante olas de calor, actividades físicas intensas o exposiciones prolongadas a ambientes con temperaturas elevadas y humedad significativa.

En los últimos años, el incremento de las temperaturas asociado al cambio climático ha propiciado que aumenten los casos de enfermedades relacionadas con el calor5. Las personas que deben extremar las medidas preventivas por su vulnerabilidad son las personas expuestas a temperaturas elevadas por su actividad laboral, niños o adultos mayores, enfermos crónicos, embarazadas y deportistas con actividad intensa en horas de calor y alto grado de humedad.

El cuadro clínico se caracteriza por hipertermia, alteración del estado mental y disfunción de diversos órganos. La ausencia de tratamiento inmediato incrementa considerablemente la mortalidad6. Es por esto que la prevención, el diagnóstico precoz y el inicio de las medidas terapéuticas a tiempo son pilares fundamentales en la atención sanitaria.

OBJETIVOS

Objetivo general:

Analizar la evidencia científica disponible sobre la prevención, los síntomas y el manejo del golpe de calor.

Objetivos específicos:

  • Describir los principales factores de riesgo y manifestaciones clínicas.
  • Identificar las estrategias preventivas respaldadas por la evidencia.
  • Analizar las recomendaciones actuales para el tratamiento del golpe de calor.

METODOLOGÍA

Se realizó una revisión bibliográfica narrativa mediante la búsqueda de artículos científicos publicados entre 2019 y 2024 en PubMed, Scopus, SciELO y Google Scholar. Se utilizaron los descriptores «heat stroke», «hyperthermia», «prevention», «management», «golpe de calor» y «hipertermia», combinados con operadores booleanos.

Se incluyeron revisiones sistemáticas, guías clínicas, documentos de consenso y estudios observacionales publicados en inglés y español con texto completo disponible. Se excluyeron artículos duplicados, publicaciones con información insuficiente y documentos sin revisión por pares. La información fue organizada según prevención, manifestaciones clínicas y manejo terapéutico.

RESULTADOS

La literatura revisada coincide en que el golpe de calor constituye una emergencia médica dependiente del tiempo7. La mortalidad aumenta cuando el enfriamiento corporal se retrasa más de 30 minutos desde el inicio del cuadro clínico.

Entre las principales medidas preventivas destacan mantener una adecuada hidratación, evitar actividades físicas durante las horas de mayor temperatura, utilizar ropa ligera, buscar ambientes ventilados o climatizados y reconocer tempranamente los síntomas iniciales de agotamiento por calor8. Diversos estudios señalan que las campañas de educación sanitaria reducen significativamente los ingresos hospitalarios durante las olas de calor.

Los primeros síntomas son debilidad intensa, cefalea, mareos, náuseas y calambres musculares. A medida que evoluciona el cuadro se produce alteración del estado de conciencia, confusión, comportamiento anómalo, convulsiones y pérdida del conocimiento9. La temperatura corporal por lo general es superior a 40 °C y puede ir acompañada de taquicardia, hipotensión y alteraciones respiratorias.

El diagnóstico es fundamentalmente clínico y requiere identificar hipertermia asociada con alteración neurológica tras la exposición al calor10. Los estudios complementarios permiten valorar complicaciones tales como insuficiencia renal aguda, rabdomiólisis, coagulopatía y daño hepático.

Respecto al tratamiento, todas las guías consultadas coinciden en que el enfriamiento rápido constituye la prioridad terapéutica11. Cuando es posible, el método más eficaz de enfriamiento es la inmersión en agua fría, especialmente en personas jóvenes con golpe de calor inducido por el ejercicio. Cuando no se puede realizar esta técnica, pueden emplearse compresas frías, nebulización con agua y ventilación forzada o dispositivos de enfriamiento evaporativo.

Simultáneamente debe garantizarse la vía aérea, la ventilación y la estabilidad hemodinámica mediante líquidos intravenosos según las necesidades clínicas12. Es preciso monitorizar de forma continua la temperatura central para prevenir la hipotermia secundaria al tratamiento.

El uso rutinario de antipiréticos como paracetamol o ibuprofeno no está indicado, ya que la hipertermia no depende de mecanismos hipotalámicos mediados por prostaglandinas13. También deben corregirse los desequilibrios hidroelectrolíticos y tratar a tiempo las complicaciones orgánicas.

Los estudios analizados también destacan la importancia de elaborar planes institucionales para hacer frente a olas de calor, especialmente en hospitales, residencias geriátricas y centros educativos14. La identificación de personas vulnerables y la vigilancia epidemiológica constituyen intervenciones costo-efectivas.

CONCLUSIÓN

El golpe de calor es una emergencia médica de elevada gravedad cuya incidencia continúa aumentando debido al envejecimiento poblacional, la urbanización y el cambio climático. La evidencia científica demuestra que la prevención mediante la adecuada hidratación, la educación sanitaria, la reducción de la exposición al calor y la vigilancia de los grupos vulnerables es la medida más eficaz para disminuir su aparición. Si se reconocen pronto los síntomas se puede iniciar más rápidamente el tratamiento y mejorar el pronóstico.

El manejo debe enfocarse principalmente en el enfriamiento corporal inmediato y en el soporte integral del paciente, ya que cada minuto de retraso incrementa el riesgo de complicaciones irreversibles. La introducción de protocolos clínicos actualizados y de campañas de promoción de la salud puede contribuir de forma importante a reducir la morbimortalidad asociada con esta enfermedad.

BIBLIOGRAFÍA

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  13. Ebi KL, Capon A, Berry P, et al. Hot weather and heat extremes. Lancet. 2021;398(10301):698-708.
  14. World Meteorological Organization. State of the Global Climate 2023. Geneva: WMO; 2024.

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