Gonartrosis, prótesis de rodilla y rehabilitación

19 enero 2025

 

AUTORES

  1. Mariona Cuella Llorca. Fisioterapeuta Clínica Terres de l’Ebre. Tortosa, Tarragona, España.
  2. Celia Burón Iglesias. Fisioterapeuta Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.

 

RESUMEN

La artrosis de rodilla es una enfermedad degenerativa que se caracteriza por el deterioro del cartílago que se encuentra en las articulaciones. Causa dolor, inflamación, rigidez e impotencia funcional. Afecta principalmente a personas mayores, aunque hay casos en gente joven debido a lesiones anteriores. Es una de las principales causas de discapacidad.

La artroplastia de rodilla es un procedimiento quirúrgico en el que se reemplaza la articulación con la finalidad de aliviar el dolor y poder mejorar la calidad de vida de los pacientes. Será necesario empezar las movilizaciones pasivas lo más pronto posible, y enseñar ejercicios y consejos a los pacientes.

PALABRAS CLAVE

Artrosis de rodilla, fisioterapia, prótesis de la rodilla, rehabilitación.

ABSTRACT

Osteoarthritis of the knee is a degenerative disease characterised by deterioration of the cartilage in the joints. It causes pain, inflammation, stiffness and functional impotence. It mainly affects older people, although there are cases in younger people due to previous injuries. It is a major cause of disability.

Knee arthroplasty is a surgical procedure in which the joint is replaced with the aim of relieving pain and improving patients’ quality of life.

It will be necessary to start passive mobilisation as soon as possible, and to teach patients exercises and advice.

KEY WORDS

Knee osteoarthritis, physiotherapy, knee prosthesis, rehabilitation.

DESARROLLO DEL TEMA1

La articulación de la rodilla es la más grande del cuerpo. Es una articulación muy importante ya que es la encargada de soportar el peso del cuerpo cuando estamos de pie.

Los movimientos principales de la articulación serán la flexo-extensión, aunque hay también unos pequeños grados de rotación cuando encontramos la rodilla en flexión.

La rodilla está formada por 3 huesos que son el fémur, la tibia y la rótula.

  • Fémur: la parte distal del fémur presenta dos cóndilos en el extremo inferior.
  • Tibia: la parte proximal de la tibia presenta las cavidades glenoideas en el extremo superior, donde se situarán los cóndilos del fémur. Entre estas dos cavidades están las espinas tibiales donde se insertará el ligamento cruzado. También encontramos la tuberosidad anterior de la tibia donde se insertará el tendón rotuliano.
  • La rótula se articula con la fémur, y entre ellos encontraremos el cartílago prerotuliano para amortiguar la presión. Este hueso va a trabajar como polea ya que es donde se insertarán el tendón rotuliano y el tendón del músculo cuádriceps.

 

De esta manera encontramos dos articulaciones:

  • Articulación femorotibial: articulación bicondílea. Contactan los cóndilos del fémur con la tibia.
  • Articulación femoropatelar: articulación diartrosis, formada por la tróclea femoral y la parte posterior de la rótula.

 

Entre el fémur y la tibia encontramos dos discos llamados meniscos. Son de tejido cartilaginoso, por lo que no tienen ni vascularización ni terminaciones nerviosas. Estos dos meniscos van a darle más estabilidad a la rodilla, ya que la concavidad de la tibia es demasiado pequeña para que se articulen bien los cóndilos femorales.

  • Menisco interno: tiene forma de C
  • Menisco externo: tiene forma de O

 

Esta articulación está envuelta por una cápsula articular que está fijada en los extremos de cada hueso. Tiene dos capas:

  • Una membrana fibrosa externamente.
  • Una membrana sinovial en la parte interna. En ella encontraremos líquido sinovial que ayudará a drenar la articulación.

 

Tenemos también unos ligamentos flexibles, resistentes e inextensibles que darán estabilidad a la articulación. Estos unirán los extremos de los huesos.

  • Ligamento lateral interno.
  • Ligamento lateral externo.
  • Ligamento cruzado anterior.
  • Ligamento cruzado posterior.

 

También vienen a insertarse los músculos.

  • Musculatura extensora de la rodilla, situada en la parte anterior. Tenemos el cuádriceps que está formado por el recto femoral, vasto lateral, vasto medial y vasto intermedio.
  • Musculatura flexora de la rodilla, situada en la parte posterior. Tenemos los isquiotibiales formados por el bíceps femoral, el músculo semitendinoso y el músculo semimembranoso.
  • Musculatura que hace rotación interna: músculo grácil, músculo semimembranoso, músculo semitendinoso, músculo poplíteo y músculo sartorio.
  • Musculatura que hace rotación externa: músculo tensor de la fascia lata y músculo bíceps femoral.

 

GONARTROSIS1,2:

Denominamos gonartrosis a la artrosis de la articulación de la rodilla. Es una enfermedad degenerativa en la que de forma gradual va disminuyendo el cartílago que protege la articulación. Hay que tener en cuenta que la rodilla es una articulación que soporta carga, por lo que es frecuente que sea una de las articulaciones más comunes a la hora de padecer artrosis.

  • Artrosis primaria: desarrollo lento y progresivo de la pérdida de cartílago por la edad y el desgaste.
  • Artrosis secundaria: a raíz de lesiones previas de rodilla se produce una pérdida de cartílago.

 

ETIOLOGÍA:

Al ser una articulación de carga, el sobrepeso tendrá un papel importante para padecer artrosis. La padecen más mujeres que hombres, y empieza a aparecer a partir de los 50 años. Aunque no es algo común, puede aparecer en gente joven que haya sufrido lesiones previas en la rodilla, y que favorezcan el proceso.

Por tanto, los factores predisponentes son la edad, obesidad, traumatismos previos, sobrecargas articulares, debilidad muscular, género.

CARACTERÍSTICAS CLÍNICAS:

El síntoma principal y más importante de la artrosis es el dolor al realizar algún ejercicio, y desaparece en reposo. A medida que la articulación se va desgastando, aparecerán otros síntomas como son la rigidez de la articulación, dificultando de esta manera la flexo-extensión principalmente después de estar en reposo. También se sienten chasquidos al doblar la pierna. Por lo que habrá dificultad a la hora de agacharse, subir y bajar escaleras y al caminar por terrenos irregulares. Con el paso del tiempo y el desarrollo del desgaste, el dolor se hará continuo, notándose incluso en reposo. También aparecerá hinchazón.

Todos estos síntomas acaban produciendo incapacidad funcional y con el paso de los años se agrava hasta producir deformidades, debilidad muscular, y sensación de “fallo” al caminar.

DIAGNÓSTICO:

Primero se realizará una buena anamnesis donde el paciente explicará toda su sintomatología, se explorará la articulación, y finalmente se realizará una radiografía. En las radiografías se observará estrechamiento del espacio articular, cambios en el hueso y formación de osteofitos.

TRATAMIENTO:

Principalmente el tratamiento que se realiza es conservador, aunque siempre dependerá de la extensión de la lesión y la sintomatología que sufra el paciente.

Algunos de los tratamientos utilizados serán: la fisioterapia, el ejercicio, la medicación antiinflamatoria, cambios en la dieta. Cuando la artrosis esté avanzada se realizará una intervención quirúrgica y se colocará una prótesis.

La fisioterapia tendrá un papel importantísimo ya que con ella podemos ayudar a aliviar el dolor y bajar la inflamación. Algunos de los tratamientos que se utilizan son la electroterapia, los ultrasonidos y magnetoterapia. De esta manera será posible mejorar el rango de movilidad. También será importante fortalecer la musculatura de la pierna para así liberar tensión en la articulación. Se le enseñarán al paciente ejercicios de estiramientos y fortalecimiento.

 

PRÓTESIS DE RODILLA3:

El reemplazo de la articulación de la rodilla se efectuará cuando la artrosis esté muy avanzada y los tratamientos anteriores ya no sean efectivos. Gracias a esta técnica quirúrgica se consigue aliviar el dolor, mejorar la movilidad de la articulación y de este modo que los pacientes no tengan dificultad para realizar las actividades de la vida cuotidiana.

Iniciar la rehabilitación después de la intervención ha ayudado a que los resultados sean un éxito. Es importante educar al paciente a tener una participación activa en todo el proceso para que los resultados a largo plazo sean buenos.

La movilización pasiva postoperatoria, a partir del segundo día, será crucial para conseguir buenos resultados. Esto tendrá unos efectos beneficiosos sobre el paciente tanto para el dolor como para mejorar la funcionalidad de la articulación. La prótesis permitirá al paciente poder doblar la rodilla mínimo 90 grados, y una extensión completa.

Consejos tras la intervención:

  • Masajear la cicatriz una vez le quiten las grapas y la cicatriz esté bien curada.
  • Mantener la pierna en alto siempre que sea posible.
  • Realizar movimientos de flexo-extensión de los pies para ayudar a disminuir el edema de la pierna.
  • Alternar posición de flexión y extensión de rodilla.
  • Colocar hielo en reposo, si se nota la rodilla hinchada o después de la realización de ejercicios.
  • No colocar nada debajo de la rodilla cuando esté con la pierna estirada.
  • Utilización de calzado cómodo, cerrado y antideslizante.

 

Consejos para caminar tras la intervención a partir del segundo día si no hay contradicción médica:

  • Primero con andador: avanzamos el andador, avanzamos pierna operada hasta la altura del andador, y finalmente avanzamos la pierna sana.
  • Muletas una vez veamos al paciente estable con el andador: avanzamos las dos muletas, luego la pierna operada, y finalmente la pierna sana.

 

Consejos para subir y bajar escaleras:

  • Subir: colocar los bastones en el escalón superior, subir la pierna sana y finalmente la operada.
  • Bajar: colocar los bastones en el escalón inferior, bajar la pierna operada y finalmente la sana.

 

Le enseñaremos ejercicios que será importante que vaya realizando entre dos y tres veces al día.

Para la flexo-extensión de la rodilla le enseñaremos ejercicios sentado en una silla o en el borde de la cama:

  • Extensión: colocaremos el pie de la pierna buena en el talón de la afectada, para llevar la pierna hacia la extensión.
  • Flexión: colocaremos la pierna sana encima de la afectada para llevar la pierna hacia la flexión.

 

También será importante empezar a realizar ejercicios de potenciación:

  • Con la pierna estirada sobre la cama que levante la pierna y aguante 10 segundos.
  • Con la pierna estirada sobre la cama, colocar una toalla doblada debajo de las rodillas y apretar la rodilla hacia abajo contrayendo el cuádriceps.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Andrés Fernández G. Fisioterapia y artrosis de rodilla. NPunto [Internet]. Julio 2023. [Citado 25 de noviembre de 2024]. Disponible en: https://www.npunto.es/content/src/pdf-articulo/64c77d1ba9d5cart5.pdf
  2. Valentí Azcárate A. Artrosis de rodilla [Internet]. Clínica Universidad de Navarra [Citado el 25 de noviembre de 2024] Disponible en: https://www.cun.es/enfermedades-tratamientos/enfermedades/artrosis-rodilla
  3. Servicio de Medicina Física y Rehabilitación Hospital Universitario del Henares. Guía para la rehabilitación tras prótesis de rodilla. [Internet]. Hospital Universitario del Henares [Citado el 25 de noviembre de 2024] Disponible en: https://www.comunidad.madrid/hospital/henares/ciudadanos/medicina-fisica-rehabilitacion

 

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