Hallazgos radiológicos más frecuentes en estudios con bario del tubo digestivo alto

22 marzo 2024

AUTORES

  1. Laura Maria Agud Sanz. Enfermera. Servicio de Radiodiagnóstico. Hospital Clínico Universitario «Lozano Blesa». Avda. San Juan Bosco, 15 50009 Zaragoza.
  2. Jorge Sánchez Melús. Facultativo Especialista de Área. Servicio de Urgencias. Hospital Ernest Lluch Martín. Carretera de Sagunto-Burgos Km 254, 50300, Calatayud (Zaragoza).
  3. Victor Pe De La Riva. Residente de 4º Año. Servicio de Urgencias. Hospital Ernest Lluch Martín. Carretera de Sagunto-Burgos Km 254, 50300, Calatayud (Zaragoza).
  4. Juan Andrés Passarino Iglesias. Residente de 4º Año. Servicio de Urgencias. Hospital Ernest Lluch Martín. Carretera de Sagunto-Burgos Km 254, 50300, Calatayud (Zaragoza).

 

RESUMEN

Los contrastes de Bario son sustancias radiopacas que se utilizan en la medicina para mejorar la visibilidad de estructuras internas en estudios radiológicos1.

Estos contrastes son fundamentales en la detección y diagnóstico de una amplia variedad de condiciones médicas como son las digestivas2.

Existe principalmente un estudio que se realiza con este medio de contraste para diagnosticar patologías del tubo digestivo alto:

1.Tránsito esofagogastroduodenal (EGD): estudio radiológico en el cual se administra una papilla de bario por vía oral. Evalúa principalmente la estructura y anomalías funcionales del esófago, estómago y duodeno. El estudio se realiza en varias fases a lo largo del tiempo, con múltiples proyecciones. Este estudio, continúa siendo la modalidad radiológica principal para la evaluación de pacientes con trastornos de la deglución, síntomas de reflujo u otros hallazgos clínicos de enfermedad esofágica, acalasia y el espasmo esofágico difuso3.

PALABRAS CLAVE

Diagnóstico radiológico, Hallazgos radiológicos, Radiología digestiva, Abdomen, Acalasia,

Enfermedad por reflujo gastroesofágico, Neoplasias esofágicas, Reflujo gastroesofágico, Radiografía gastrointestinal superior.

ABSTRACT

Barium contrasts are radiopaque substances used in medicine to improve the visibility of internal structures in radiological studies1. These contrasts are fundamental in the detection and diagnosis of a wide variety of medical conditions such as digestive conditions2. There is mainly a study that is performed with this contrast to diagnose pathologies of the upper digestive tract:

1.Transit esophagogastroduodenal (EGD): radiological study in which a barium porridge is administered orally. It mainly evaluates the structure and functional abnormalities of the esophagus, stomach and duodenum. The study is carried out in several phases over time, with multiple projections. This study continues to be the main radiological modality for the evaluation of patients with swallowing disorders, reflux symptoms or other clinical findings of esophageal disease, achalasia and diffuse esophageal spasm3.

KEY WORDS

Radiological diagnosis, radiological findings, digestive radiology, abdomen, colon, achalasia gastroesophageal reflux disease, esophageal neoplasms, Gastroesophageal reflux, Upper gastrointestinal radiography.

INTRODUCCIÓN

Los contrastes de Bario son compuestos químicos que contienen bario, un elemento químico con alta densidad atómica que es altamente visible en las imágenes radiológicas. Estos contrastes son utilizados en diversos procedimientos médicos para resaltar estructuras internas y facilitar el diagnóstico4.

Los contrastes de bario poseen propiedades únicas que los hacen ideales para su uso en medicina. Estos incluyen: alta densidad radiopaca: el bario es un elemento denso que absorbe los rayos X, lo que lo hace fácilmente detectable en radiografías y estudios de imagen; baja toxicidad: estos contrastes son generalmente seguros cuando se utilizan adecuadamente, con un bajo riesgo de efectos secundarios5.

Una de las principales aplicaciones médicas es en la radiología gastrointestinal en la que se evalúa el tracto digestivo. Los pacientes ingieren o reciben enemas de una suspensión de bario, lo que permite la visualización de esófago, estómago, intestino delgado y colon.

HALLAZGOS RADIOLÓGICOS:

Las patologías que más frecuentemente podemos observar mediante una prueba de estudio radiológico con contraste de bario son:

Acalasia:

La acalasia es un trastorno motor primario causado por la pérdida selectiva de las motoneuronas del plexo mientérico esofágico que ocasiona aumento en la presión basal y relajación incompleta del esfínter esofágico inferior (EEI), y la desaparición de la peristalsis esofágica6.

Su etiología no está clara. Tiene baja prevalencia, que afecta por igual a hombres y mujeres. El grupo etario más afectado está entre 30 y 60 años, con una incidencia global de 0,03 a 1,63 casos por cada 100.000 personas por año y una prevalencia de 10 por cada 100.000 personas7.

El cuadro clínico se caracteriza por la disfagia progresiva a los alimentos líquidos y sólidos y por el reflujo gastroesofágico; puede haber síntomas adicionales como el dolor retroesternal o la pérdida de peso8.

Los pacientes con acalasia son diagnosticados tardíamente, con un promedio de demora de cinco años; hasta el 36,8 – 50 % son manejados inicialmente como una ERGE, por lo que ante un paciente diagnosticado con enfermedad por reflujo que no responda al tratamiento o presente sintomatología adicional, se deben realizar los estudios imagenológicos y manométricos pertinentes para descartar un trastorno de la motilidad esofágica, entre ellos la acalasia9.

Por su disponibilidad y bajo costo es considerado un estudio adecuado, donde se puede observar el signo clásico de “pico de pájaro”, por la dilatación esofágica con abertura mínima del EEI. Además de orientar el diagnóstico, muestra la anatomía del esófago, lo que permite establecer un plan quirúrgico adecuado. Es útil en el diagnóstico oportuno de esófago corto, presbiesófago, cambios peristálticos del esófago asociados al envejecimiento (disminución o ausencia de peristalsis y aumento de contracciones), hernia hiatal o alguna otra alteración anatómica10.

Espasmo esofágico difuso:

El espasmo esofágico difuso (esófago en sacacorchos) es causa de dolor retroesternal no coronario y se confunde con el dolor de la insuficiencia coronaria, razón por lo que se debe descartar de inmediato esta patología. Se observa con frecuencia en personas sobre los 55 años de edad y se acompaña usualmente de una esofagitis por reflujo con pirosis. El cuadro clínico aparece en forma intermitente con disfagia aislada, asociada a dolor retroesternal. El dolor es opresivo, provocado por la deglución, la tensión emocional y aparece en el reposo, se irradia a los brazos y a la espalda; se alivia con el vómito y con la administración de nitroglicerina o calcio antagonistas. El esofagograma con medio de contraste revela contracciones esofágicas múltiples en forma de “sacacorchos”. El tratamiento es a base de calcio antagonistas, hidralazina, nitratos, toxina botulínica y ansiolíticos y si el esfínter esofágico es hipertensivo puede realizarse la miotomía11.

Enfermedad por reflujo gastroesofágico:

La enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) es una condición multifactorial secundaria al paso del contenido del estómago al esófago, atribuible a alteraciones anatómicas o fisiológicas de la unión esofagogástrica (UEG), la motilidad esofágica y/o gástrica. Es uno de los trastornos gastrointestinales más frecuentes a nivel mundial12. Su prevalencia varía en distintas partes del mundo, desde un 0,1% a 20% en países occidentales, y un 5% en países asiáticos. Las manifestaciones clínicas se pueden dividir en síntomas esofágicos y extraesofágicos. El síndrome de reflujo gastroesofágico típico se define por la presencia de pirosis y/o regurgitación13.

Los pacientes también pueden tener otros síntomas, como dolor epigástrico o trastornos del sueño. La base fisiopatológica de la ERGE, consiste en la presencia de una barrera antirreflujo defectuosa (esfínter esofágico inferior defectuoso (EEI), relajaciones transitorias inapropiadas del EEI y/o hernia de hiato) y/o un vaciamiento gástrico retardado14.

El enfrentamiento inicial se basa en modificaciones del estilo de vida como baja de peso, elevación de cabecera, evitar alimentos copiosos, entre otros, así como de tratamiento farmacológico basado en el uso agentes supresores de la secreción ácida gástrica15.

Las indicaciones principales de cirugía antirreflujo son fallo o intolerancia a tratamiento médico, complicaciones asociadas a enfermedad por reflujo gastroesofágico, síntomas extraesofágicos como tos crónica, laringitis o asma16.

La radiografía de esófago, estómago y duodeno (esofagograma), fue uno de los primeros estudios utilizados para el diagnóstico de RGE. Con este examen es posible evaluar no sólo la presencia de este y su magnitud, sino también descartar una hernia hiatal, la que se considera que está frecuentemente asociada. Además, con ella se pueden evaluar los mecanismos de la deglución, faringe, esófago, unión gastroesofágica, la distensión y el vaciamiento gástrico y el duodeno17.

Carcinoma esofágico:

El cáncer de esófago es una de las neoplasias poco prevalentes más agresivas que afectan al tramo superior del aparato digestivo. Se origina en la mucosa del esófago y se expande hacia la capa muscular y la adventicia a medida que aumenta su tamaño. A escala mundial entre los principales factores de riesgo relacionados con su aparición se encuentran la edad por encima de 50 años, el sexo masculino, las dietas inadecuadas, el consumo de alcohol y el hábito de fumar. Otros factores de riesgo que predisponen al desarrollo de esta neoplasia son la obesidad, la tilosis o queratodermia palmoplantar, el síndrome de Plummer-Vinson, la esofagitis por cáusticos, la acalasia esofágica, la infección por virus del papiloma humano, la enfermedad celiaca, los tumores de cabeza y cuello y el esófago de Barret18.

Los tumores malignos esofágicos son el carcinoma epidermoide y el adenocarcinoma, y hoy en día este último muestra un aumento de su prevalencia. Los adenocarcinomas se originan en el epitelio esofágico que ha experimentado una metaplasia con transformación del epitelio plano en un epitelio cilíndrico (esófago de Barrett), un proceso en el que el reflujo gastroesofágico desempeña una función importante. Sigue teniendo un pronóstico malo debido al diagnóstico en etapas avanzadas y respecto a su diagnóstico, el EGD suele ser el el estudio inicial en pacientes que presentan disfagia19.

Hernia hiatal:

Es la anormalidad más frecuente del tracto digestivo alto. Se define ésta como la protrusión parcial o total del estómago hacia la cavidad torácica, se pueden clasificar en dos tipos: hernia hiatal paraesofágica y hernia hiatal por deslizamiento siendo esta última la más frecuente20.

La diferencia entre ellas es que en la hernia hiatal paraesofágica (1%) una parte del estómago presenta herniación a través del hiato esofágico manteniendo la unión esofagogástrica (EG) por debajo del diafragma mientras que en la hernia hiatal deslizante (99%) la unión EG se sitúa por encima del diafragma19.

El estudio diagnóstico de elección es el ésofagograma con medio de contraste baritado, pues permite una dilatación del esófago con el fin de poner en evidencia un anillo esofágico inferior suprahiatal y la mucosa gástrica en la región torácica20.

En general, las hernias hiatales muestran un aumento de su incidencia con la edad. La mayor parte de las hernias son asintomáticas, aunque hay asociación entre la presencia de estas y el RGE clínicamente significativo19.

El tratamiento inicial en los pacientes con hernia hiatal es aliviar la sintomatología (reflujo gastroesofágico, disfagia, lesiones gástricas). Los pacientes con evidencia de lesión esofágica grave, como úlcera, estenosis o mucosa de Barrett, deben ser considerados para tratamiento quirúrgico21.

Divertículos esofágicos:

Los divertículos esofágicos por pulsión son los más frecuentes de este órgano. Se considera así al divertículo faringoesofágico o de Zenker (70%) y al divertículo epifrénico (20%)22.

Ambos son considerados divertículos falsos, pues carecen de capa muscular. También son divertículos adquiridos, que se desarrollan como consecuencia de una obstrucción funcional u orgánica. Ésta origina una coordinación deficiente de la fuerza propulsora faringoesofágica o esofágica, con insuficiente relajación del esfínter esofágico superior o inferior respectivamente23.

Los síntomas del divertículo de Zenker pueden ser variados e incluyen los de una complicación respiratoria o un cuadro de desnutrición, en especial en los pacientes de la tercera edad. Es por ello que su tratamiento siempre debe ser quirúrgico. La cirugía puede realizarse por vía transcervical o por vía endoscópica (endoscopio rígido o flexible). Entre las del primer grupo tenemos la miotomía sólo del cricofaríngeo, la cual es utilizada para los divertículos pequeños, y la diverticulopexia o diverticulectomía, asociadas a la miotomía del cricofaríngeo. En el segundo grupo se encuentran la diverticulostomía transoral con suturadores mecánicos, con láser o coagulación4, que se emplea especialmente en los pacientes de alto riesgo o de edad avanzada22.

 

CONCLUSIONES

La radiología se ha convertido en una herramienta valiosa para el diagnóstico y seguimiento de las patologías digestivas. Los estudios con contraste de bario siguen siendo una herramienta muy útil en la evaluación de afecciones gastrointestinales. Su uso adecuado, es imprescindible para garantizar un diagnóstico preciso y seguro. La identificación de los hallazgos radiológicos puede proporcionar, además del diagnóstico, información importante sobre la extensión y la gravedad de la enfermedad, así como sobre la respuesta al tratamiento y sus complicaciones4.

 

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