Higiene del paciente “TODOS A UNA”

1 marzo 2024

 

AUTORES

  1. María Paz Osés Galbete. Celadora del Hospital Miguel Servet, Zaragoza.
  2. David Fernando García. Celador del Hospital Miguel Servet, Zaragoza.
  3. María del Pilar Ruiz Traín. Celadora del hospital General de la Defensa de Zaragoza.
  4. Carmen Barranquero García. Celadora del Hospital Miguel Servet, Zaragoza.
  5. José Fernando Marco Ballester. Celador del Hospital Miguel Servet, Zaragoza.
  6. Carolina Morales Moya. Celadora del Hospital Miguel Servet, Zaragoza.

 

RESUMEN

La higiene del paciente es un aspecto fundamental en la atención médica, y su importancia no puede subestimarse. Desde la perspectiva del celador, cuyo papel a menudo se asocia con la logística hospitalaria y la movilidad de los pacientes, la promoción y el mantenimiento de la higiene se convierte en tareas esenciales. En este artículo, explicamos la relevancia de la higiene del paciente desde la mirada de un celador, destacando su rol clave en el cuidado integral de quienes se encuentran bajo atención médica.

PALABRAS CLAVE

Higiene, bienestar, salud.

ABSTRACT

Patient hygiene is a fundamental aspect of medical care, and its importance cannot be underestimated. From the perspective of the orderly, whose role is often associated with hospital logistics and patient mobility, promoting and maintaining hygiene becomes essential tasks. In this article, we explain the relevance of patient hygiene from the perspective of a caretaker, highlighting its key role in the comprehensive care of those under medical care.

KEY WORDS

Hygiene, well-being, health.

DESARROLLO DEL TEMA

El papel del celador va más allá de la simple movilización de pacientes de un lugar a otro dentro del hospital. Los celadores desempeñan un papel muy importante en la creación de un entorno seguro para los pacientes, contribuyendo significativamente a la prevención de infecciones y al bienestar general de todos. La higiene del paciente se convierte así en una responsabilidad compartida, donde cada miembro del equipo de atención sanitaria desempeña un papel vital.

El celador, como figura omnipresente en los pasillos y habitaciones del hospital, tiene una posición única para observar y actuar en consecuencia. Desde el momento en que un paciente ingresa en el hospital, el celador puede contribuir a mantener altos estándares de higiene. Asegurarse de que las áreas comunes estén limpias y desinfectadas, de ser lo contrario, comunicarlo al servicio de limpieza para subsanar lo antes posible. Asegurándose también, de que se proporcione acceso adecuado a instalaciones de lavado de manos, son medidas que marcan la pauta para un entorno hospitalario saludable1.

La movilidad de los pacientes es una parte integral de la labor del celador, y en este proceso, se presenta una oportunidad invaluable para fomentar la higiene2. Prestando apoyo en todo momento al equipo de TCAEs para realizar la higiene diaria a cada paciente, asegurándose de que los pacientes tengan acceso a servicios de higiene para mantener su dignidad y bienestar. Además, alentar y ayudar a los pacientes a mantener su propia higiene personal puede tener un impacto positivo en su recuperación y autoestima.

El celador también desempeña un papel clave en la gestión de desechos biológicos y en la eliminación segura de materiales contaminados. La capacitación en el manejo adecuado de desechos y la adaptación de protocolos de limpieza son aspectos críticos para prevenir la propagación de infecciones nosocomiales. La higiene del paciente no solo se trata de mantener limpias las áreas visibles, sino también de abordar las amenazas invisibles que podrían poner en peligro la salud de quienes están bajo cuidado médico.

La empatía y la sensibilidad son cualidades esenciales en el trabajo de un celador, y estas también se aplican a la promoción de la higiene del paciente, ya que contribuyen muy notablemente a la higiene mental. Entender las necesidades individuales de cada paciente y adaptar las prácticas de higiene en consecuencia contribuyen a un entorno de atención más personalizado. La comunicación efectiva con el personal de enfermería y otros miembros del equipo de atención médica es crucial para garantizar que las necesidades de higiene de cada paciente se aborden de manera integral.

Tampoco debemos olvidar la higiene postural, es un aspecto crucial para el bienestar general del individuo, y esto es especialmente relevante en entornos hospitalarios, donde los pacientes a menudo pasan largos períodos de tiempo encamados o en sillas de ruedas. Mantener una buena postura puede tener un impacto significativo en la prevención de complicaciones físicas y contribuir al proceso de recuperación.

 

Vamos a detallar algunos de los aspectos que previenen y mejoran los cambios posturales, que realizan los celadores junto con el equipo sanitario a diario:

Prevención de úlceras por presión: Los cambios posturales regulares son esenciales para prevenir la formación de úlceras por presión, también conocidas como úlceras por decúbito. Rotar y reposicionar a los pacientes ayuda a aliviar la presión sobre áreas específicas del cuerpo, reduciendo el riesgo de lesiones en la piel.

Prevención de contracturas musculares: El mantenimiento de una posición durante mucho tiempo puede dar lugar a contracturas musculares y rigidez. Cambios posturales frecuentes ayudan a prevenir estas complicaciones.

-Mejora de la función respiratoria: La posición del cuerpo puede afectar la función respiratoria. Realizar cambios posturales adecuados pueden ayudar a la expansión pulmonar y la capacidad respiratoria.

-Alivio del dolor: La mala postura puede contribuir al dolor y la incomodidad. Realizar ajustes en la posición del cuerpo puede ayudar a aliviar la presión sobre zonas dolorosas y mejorar el confort del paciente.

-Promoción de la circulación sanguínea: La posición adecuada del cuerpo es fundamental para la buena circulación sanguínea. Cambios posturales regulares pueden ayudar a prevenir la formación de coágulos sanguíneos y mejorar la circulación, reduciendo el riesgo de complicaciones trombóticas.

Los celadores, profesiones de la salud, como enfermeros y fisioterapeutas, desempeñan un papel crucial en la gestión de la salud postural de los pacientes hospitalizados. Realizando evaluaciones regulares de la postura, implementando cambios posturales según las necesidades individuales y brindan asesoramiento sobre técnicas de posicionamiento adecuadas3.

Es fundamental que los hospitales cuenten con políticas y protocolos específicos para la atención de la salud postural, con el objetivo de garantizar que los pacientes reciban el cuidado necesario para mantener una postura óptima y prevenir complicaciones asociadas.

 

CONCLUSIÓN

En conclusión, la higiene del paciente es una responsabilidad compartida que abarca a todo el equipo de atención sanitaria, incluido los celadores. Desde mantener áreas comunes limpias hasta garantizar que los pacientes tengan acceso a servicios de higiene personal, el papel del celador es esencial para crear un entorno hospitalario que promueva la salud física y mental y previene infecciones. Adoptando una perspectiva integral de la higiene del paciente, donde todos trabajen juntos hacia un objetivo en común, garantizando un cuidado sanitario de calidad y resaltando la importancia de la colaboración en el campo de la salud.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Higiene hospitalaria: 5 buenas prácticas que favorecen la salud del paciente. Multiwasher. [Internet: 7 de abril de 2022]. Disponible en: https://blog.somengil.com/es/higiene-hospitalaria/
  2. Higiene: cuidado básico que promueve la comodidad en pacientes críticos. Enferm. glob. vol.14 no.40 Murcia oct. 2015. Disponible en: https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1695-61412015000400015
  3. Protocolo de cambios posturales en pacientes encamados. [Internet: 18 de enero de 2023]. Disponible en: https://www.latiendadelosmayores.com/blog/cambios-posturales-cama/

 

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