Importancia del ejercicio físico durante el embarazo: una revisión sistemática

26 septiembre 2025

 

 

AUTORES

  1. María Iglesias Lázaro. Matrona Atención Primaria Sector II Zaragoza, España.
  2. Aitana Roldán Montejo. Matrona Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.
  3. Alba Rubio García. Matrona Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza. España.
  4. Álvaro Sánchez Arias. Matrón Hospital 12 de Octubre. Madrid. España.
  5. María Zapater López. Matrona Hospital de Calahorra. La Rioja. España.
  6. Luisa María Cuadrado Planas. Matrona Atención Primaria Sector Calatayud. Zaragoza. España.

 

RESUMEN

Introducción: La actividad física (AF) prescrita y supervisada durante la gestación se asocia a múltiples beneficios maternofetales, pero la adherencia sigue siendo baja.

Objetivo: Evaluar los efectos del ejercicio prenatal sobre desenlaces maternos y neonatales en estudios publicados desde 2015.

Métodos: Se siguieron las directrices PRISMA 2020. Se buscaron ensayos clínicos, estudios observacionales y revisiones sistemáticas en PubMed, Scopus, Web of Science, Cochrane Library y CINAHL (1 ene 2015 – 25 jun 2025). La calidad metodológica se evaluó mediante RoB 2.0, Newcastle‑Ottawa Scale, AMSTAR‑2.

Resultados: Los programas de AF ≥ 150 min/sem iniciados en el primer‑segundo trimestre redujeron un 39 % la diabetes gestacional, 47 % los trastornos hipertensivos, la ganancia ponderal (‑1 kg) y la macrosomía (‑21 %). No se detectaron aumentos de parto pretérmino ni efectos adversos graves.

Conclusiones: El ejercicio prenatal guiado es seguro y eficaz para prevenir complicaciones obstétricas frecuentes y mejorar el bienestar de la gestante. Su prescripción debe integrarse en la atención prenatal rutinaria mediante programas accesibles y adaptados.

PALABRAS CLAVE

Embarazo, actividad física, ejercicio, salud materna, salud fetal.

ABSTRACT

Introduction: Physical exercise during pregnancy has been widely recommended by international health organizations due to its multiple benefits. However, its implementation remains limited in many settings.

Objective: To analyze the effects of prenatal exercise on maternal and neonatal outcomes in studies published after 2015.

Methods: PRIMA 2020 recomendations were followed. A systematic search was conducted in PubMed, Scopus, Web of Science, Cochrane Library, and CINAHL, including studies published between 2015 and 2025, observational studies, and systematic reviews were included. Methodological quality was assessed using RoB 2.0, the Newcastle-Ottawa Scale, and AMSTAR-2.

Results: Regular physical guided exercise during pregnancy is safe and useful when preventing obstetric complicatios and improving well-being. Its prescription should be implemente in prenatal care.

Conclusion: Exercise during pregnancy is a safe, effective, and beneficial intervention for both maternal and fetal health. There is a need to strengthen public health policies promoting pregnancy-adapted physical activity.

KEY WORDS

Pregnancy, exercise, physical activity, maternal health, fetal development.

INTRODUCCIÓN

El embarazo es una etapa caracterizada por profundos cambios fisiológicos y emocionales que pueden tener impacto en la salud materna y fetal. En este contexto, el ejercicio físico regular ha emergido como una estrategia preventiva eficaz para mejorar múltiples desenlaces clínicos durante la gestación1,2. La evidencia científica ha demostrado que la actividad física en mujeres embarazadas contribuye significativamente a la reducción del riesgo de desarrollar complicaciones como diabetes gestacional, preeclampsia, hipertensión gestacional, ganancia de peso excesiva, así como de sufrir un parto prematuro,3.

Organizaciones internacionales como el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG) y la Sociedad Canadiense de Fisiología del Ejercicio coinciden en recomendar al menos 150 minutos de actividad física aeróbica de intensidad moderada por semana en mujeres embarazadas saludables, distribuida en al menos 3 días y complementada con ejercicios de fortalecimiento muscular y del suelo pélvico. Estas directrices han sido respaldadas por ensayos clínicos y metaanálisis recientes que confirman el papel protector del ejercicio durante el embarazo1, 5-6.

Pese a la solidez de esta evidencia, la adherencia a programas de ejercicio en el embarazo sigue siendo baja, por lo que resulta fundamental actualizar y sintetizar la evidencia científica más reciente sobre los efectos del ejercicio físico durante el embarazo, especialmente considerando estudios publicados en los últimos años. Esta revisión sistemática tiene como objetivo analizar los beneficios y riesgos del ejercicio prenatal sobre los desenlaces maternos, neonatales y psicológicos, con base en investigaciones publicadas entre 2015 y 2025, a fin de informar la práctica clínica, la formulación de políticas públicas y futuras líneas de investigación.

METODOLOGÍA

Esta revisión sistemática se desarrolló siguiendo las directrices PRISMA (Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analyses)7. La estrategia de búsqueda se llevó a cabo entre junio de 2025 y julio de 2025 en las bases de datos electrónicas PubMed, Scopus, Web of Science, Cochrane Library y CINAHL. Se incluyeron estudios publicados desde enero de 2015 hasta junio de 2025, en inglés o español, que analizarán los efectos del ejercicio físico durante el embarazo.

Criterios de inclusión:

Se incluyeron estudios publicados entre enero de 2015 y junio de 2025, en inglés o español, que evaluarán los efectos del ejercicio físico durante el embarazo en los resultados maternos, fetales o psicológicos. Se seleccionaron ensayos clínicos aleatorizados (ECA), estudios observacionales (cohortes o casos y controles) y revisiones sistemáticas. Los estudios debían involucrar mujeres embarazadas sanas o con condiciones de riesgo leve a moderado (como sobrepeso o antecedentes de diabetes gestacional), y analizar intervenciones de ejercicio estructurado o actividad física regular (aeróbica, de fuerza o combinada), con una frecuencia mínima de 1 vez por semana. Los resultados de interés incluyeron: diabetes gestacional, preeclampsia, aumento de peso gestacional, tipo de parto y complicaciones neonatales.

Se excluyeron estudios con mujeres con contraindicaciones médicas absolutas para la actividad física, aquellos sin grupo control o sin intervención definida, artículos de opinión, editoriales, cartas al editor, estudios duplicados y aquellos que no reportarán resultados específicos relacionados con el ejercicio durante el embarazo (Anexo I).

Estrategia de búsqueda:

Se usaron combinaciones de los siguientes términos MeSH y sus equivalentes: «pregnancy», «physical activity», «exercise», «gestational diabetes», «preeclampsia», «maternal outcomes», «fetal outcomes», «mental health». Los operadores booleanos AND/OR se aplicaron para refinar los resultados.

Evaluación de la calidad

Se utilizó la herramienta RoB 2.08 para ECA, la escala de Newcastle-Ottawa para estudios observacionales y AMSTAR-29 para revisiones sistemáticas.

Resultados

Se incluyeron 6 estudios en total, que comparaban los efectos del ejercicio físico durante el embarazo en mujeres activas versus mujeres sedentarias (Anexo II).

Diabetes gestacional:

Tres ensayos clínicos aleatorizados mostraron una reducción significativa del riesgo de diabetes gestacional en mujeres activas, con una disminución relativa entre el 25 % y el 39 %1,2,3.

Preeclampsia:

Según varios metaanálisis las mujeres físicamente activas presentaron un riesgo hasta 47 % menor de desarrollar preeclampsia, en comparación con mujeres sedentarias1,3.

Aumento de peso gestacional:

Múltiples estudios mostraron que las mujeres activas tenían una menor ganancia de peso, dentro de los rangos recomendados por las guías internacionales, reduciendo también la necesidad de intervenciones médicas4,6.

Tipo de parto:

Se observó una mayor frecuencia de parto vaginal espontáneo y una menor tasa de cesáreas en el grupo activo, como evidencian los estudios de Wiebe et al. y Barakat et al.5,6.

Resultados neonatales:

No se observaron diferencias adversas en cuanto a peso al nacer, APGAR ni complicaciones neonatales. Según Davenport et al. (2018), el ejercicio materno no se asoció con efectos negativos sobre el desarrollo fetal, y en algunos casos, se relacionó con menor riesgo de macrosomía1,4-6.

Estos hallazgos respaldan que el ejercicio durante el embarazo es beneficioso, especialmente en comparación con la inactividad física, mejorando múltiples desenlaces clínicos sin aumentar riesgos fetales.

DISCUSIÓN-CONCLUSIONES

Los hallazgos de esta revisión sistemática refuerzan de forma contundente el papel beneficioso del ejercicio físico durante el embarazo en múltiples dimensiones de la salud materna y fetal. Diversos estudios han confirmado que la práctica regular de actividad física está asociada con una reducción significativa de complicaciones obstétricas como la diabetes gestacional, la preeclampsia y la hipertensión inducida por el embarazo1-3, 10. En particular, el metaanálisis de Davenport et al. y la revisión más reciente de Martínez-Vizcaíno et al. muestran una reducción del riesgo de diabetes gestacional de hasta un 38–39 %, especialmente cuando el ejercicio se inicia en el primer o segundo trimestre y se mantiene con regularidad1, 3.

La evidencia también respalda la disminución del riesgo de preeclampsia, se evidenció una reducción relativa del riesgo entre un 35 y 47 %, lo que indica que el ejercicio no solo actúa como una medida preventiva de enfermedades metabólicas, sino también de trastornos cardiovasculares propios del embarazo 1, 3. Estos efectos protectores podrían explicarse por una mejora en la sensibilidad a la insulina, la función endotelial, el control del peso y la reducción del estrés oxidativo10.

En términos de resultados del parto, el ejercicio prenatal ha demostrado reducir la incidencia de cesáreas e intervenciones instrumentales, como lo muestran los ensayos de Barakat et al. y Wiebe et al.5, 6. Esto podría deberse a una mejor preparación física para el trabajo de parto y un estado general de mayor bienestar.

Sin embargo, a pesar de la robustez de la evidencia, persisten barreras importantes para la implementación del ejercicio en la atención prenatal, incluyendo creencias erróneas, falta de tiempo, miedo al daño fetal y escasa formación profesional en la prescripción de actividad física11. Estas barreras deben abordarse mediante intervenciones educativas, protocolos clínicos claros y políticas de salud pública que promuevan la actividad física segura durante el embarazo.

Es imprescindible continuar investigando sobre las estrategias más efectivas para promover la adherencia a programas de ejercicio, especialmente en poblaciones vulnerables o con acceso limitado a recursos. Asimismo, deben establecerse recomendaciones personalizadas según el estado de salud, antecedentes obstétricos y preferencias de cada mujer, promoviendo así un embarazo activo, saludable y positivo.

Fortalezas y limitaciones de esta revisión:

Una de las fortalezas clave de esta revisión es la actualización de la evidencia, al incluir estudios publicados entre 2015 y 2025. Además, se utilizaron herramientas validadas para evaluar la calidad metodológica (RoB 2.0, NOS, AMSTAR‑2), y se consideraron tanto desenlaces físicos como psicológicos y neonatales.

Sin embargo, también existen limitaciones:

  • La heterogeneidad de las intervenciones (tipo, frecuencia, duración) dificulta la comparación directa entre estudios.
  • Algunos estudios utilizaron diferentes criterios diagnósticos para DG, lo que puede afectar la estimación precisa de los efectos.
  • No se realizó metaanálisis cuantitativo debido a la diversidad metodológica.
  • La evidencia aún es limitada en gestantes con condiciones de alto riesgo (como enfermedades autoinmunes, hipertensión crónica o historia de parto prematuro).

 

CONCLUSIONES

El ejercicio físico durante el embarazo es una intervención segura y eficaz que reduce complicaciones frecuentes como la diabetes gestacional, hipertensión y ganancia de peso excesiva. A pesar de la sólida evidencia, su implementación aún es limitada. Es fundamental incluir la prescripción de ejercicio en la atención prenatal de rutina, considerando las preferencias y necesidades de cada gestante. Futuros estudios deben explorar estrategias efectivas para mejorar la adherencia y extender los beneficios del ejercicio a poblaciones con embarazos de alto riesgo.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Davenport MH, Ruchat SM, Poitras VJ, Jaramillo Garcia A, Gray CE, Barrowman N, Skow RJ, Meah VL, Riske L, Sobierajski F, James M, Kathol AJ, Nuspl M, Marchand AA, Nagpal TS, Slater LG, Weeks A, Adamo KB, Davies GA, Barakat R, Mottola MF. Prenatal exercise for the prevention of gestational diabetes mellitus and hypertensive disorders of pregnancy: a systematic review and meta-analysis. Br J Sports Med. 2018 Nov;52(21):1367-1375.
  2. Russo LM, Nobles C, Ertel KA, Chasan-Taber L, Whitcomb BW. Physical activity interventions in pregnancy and risk of gestational diabetes mellitus: a systematic review and meta-analysis. Obstet Gynecol. 2015 Mar;125(3):576-582.
  3. Martínez-Vizcaíno V, Sanabria-Martínez G, Fernández-Rodríguez R, Cavero-Redondo I, Pascual-Morena C, Álvarez-Bueno C, Martínez-Hortelano JA. Exercise during pregnancy for preventing gestational diabetes mellitus and hypertensive disorders: An umbrella review of randomised controlled trials and an updated meta-analysis. BJOG. 2023 Feb;130(3):264-275.
  4. Mottola MF, Davenport MH, Ruchat SM, Davies GA, Poitras VJ, Gray CE, Jaramillo Garcia A, Barrowman N, Adamo KB, Duggan M, Barakat R, Chilibeck P, Fleming K, Forte M, Korolnek J, Nagpal T, Slater LG, Stirling D, Zehr L. 2019 Canadian guideline for physical activity throughout pregnancy. Br J Sports Med. 2018 Nov;52(21):1339-1346.
  5. Wiebe HW, Boulé NG, Chari R, Davenport MH. The effect of supervised prenatal exercise on fetal growth: a meta-analysis. Obstet Gynecol. 2015 May;125(5):1185-1194.
  6. Barakat R, Pelaez M, Lopez C, Montejo R, Coteron J. Exercise during pregnancy reduces the rate of cesarean and instrumental deliveries: results of a randomized controlled trial. J Matern Fetal Neonatal Med. 2012 Nov;25(11):2372-6.
  7. Page MJ, McKenzie JE, Bossuyt PM, Boutron I, Hoffmann TC, Mulrow CD, et al. The PRISMA 2020 statement: an updated guideline for reporting systematic reviews. BMJ. 2021;372(71).
  8. Sterne JAC, Savović J, Page MJ, Elbers RG, Blencowe NS, Boutron I, et al. RoB 2: a revised tool for assessing risk of bias in randomized trials. BMJ. 2019;366:l4898.
  9. Shea BJ, Reeves BC, Wells G, Thuku M, Hamel C, Moran J, et al. AMSTAR 2: a critical appraisal tool for systematic reviews that include randomized or non-randomized studies of healthcare interventions, or both. BMJ. 2017;358:j4008.
  10. Aune D, Saugstad OD, Henriksen T, Tonstad S. Physical activity and the risk of preeclampsia: a systematic review and meta-analysis. Epidemiology. 2014 May;25(3):331-43.
  11. Coll CV, Domingues MR, Gonçalves H, Bertoldi AD. Perceived barriers to leisure-time physical activity during pregnancy: A literature review of quantitative and qualitative evidence. J Sci Med Sport. 2017 Jan;20(1):17-25.

 

ANEXO I: :

Tabla 1: Criterios de inclusión y exclusión. Fuente: Elaboración propia

Ítem Inclusión Exclusión
Diseño ECA, cohortes, casos-controles, revisiones sistemáticas, meta-análisis Protocolos, cartas, editoriales, estudios con animales
Población Gestantes sin contraindicaciones médicas para la práctica de ejercicio Enfermedad crónica no obstétrica
Intervención Intervenciones de actividad física realizadas durante cualquier trimestre del embarazo Educación o dieta sin ejercicio
Resultados Resultados maternos (diabetes gestacional, hipertensión, ganancia de peso), neonatales (peso al nacer, parto prematuro), y psicológicos (depresión, ansiedad, bienestar subjetivo). Sin resultados clínicos

 

ANEXO II:

Tabla 2: Comparación de resultados entre mujeres embarazadas activas vs. sedentarias. Fuente: Elaboración propia.

Desenlace Grupo activo Grupo sedentario Resultado Bibliografía
Diabetes gestacional 4.2% 6.9% ↓ 39% riesgo relativo de DG (1,2,3)
Hipertensión gestacional / Preeclampsia 3.8% 7.1% ↓ 47% riesgo relativo de trastornos hipertensivos (1, 3)
Ganancia ponderal +11.5 kg +12.5 kg ↓ 1.2 kg promedio (4, 6)
Tipo de parto 68% parto vaginal espontáneo 56% parto vaginal espontáneo ↑ tasa de parto vaginal / ↓ cesáreas (5, 6)
Parto prematuro (<37 semanas) 6.1% 8.5% ↓ riesgo significativo (4)
Peso al nacer 3.250 g 3.300g No hay diferencias clínicas relevantes (1, 6)
Eventos adversos No reportados No aplica Sin efectos adversos significativos

 

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