Influencia del acompañamiento continuo en la experiencia del parto: beneficios clínicos, emocionales y rol de la matrona

16 junio 2025

AUTORES

  1. Sonsoles María Iglesias Constante. Matrona. Hospital de Jaca (Huesca). España.
  2. Pablo Aguilar Baines. Enfermero. Centro de Salud de Sabiñánigo (Huesca). España.
  3. Alicia Mas Álvarez. Enfermera. Centro de Salud de Jaca, Hecho y Berdún (Huesca). España.
  4. Marta Mimbrera Jericó. Enfermera. Centro de Salud de Jaca, Hecho y Berdún (Huesca). España.
  5. Susana Teresa Lacasa Viscasillas. Enfermera. Centro de Salud de Sabiñánigo (Huesca). España.
  6. Vanessa Pérez Gamazo. Enfermera. Centro de Salud de Jaca, Hecho y Berdún (Huesca). España.

 

RESUMEN

El acompañamiento continuo durante el trabajo de parto se reconoce como una intervención segura, eficaz y de bajo coste, con beneficios significativos tanto en los resultados obstétricos como en la vivencia emocional de la mujer. Esta práctica consiste en la presencia constante de una persona elegida por la gestante —como la matrona, su pareja, una doula u otra figura de confianza— que ofrece apoyo físico, emocional e informativo durante todas las etapas del parto. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y diversas entidades internacionales recomiendan esta estrategia como parte fundamental de una atención humanizada, centrada en la mujer y basada en la evidencia.

El presente estudio analiza los beneficios clínicos y emocionales del acompañamiento continuo, revisando su impacto en la duración del parto, reducción de cesáreas, menor uso de analgesia, mejores resultados neonatales y mayor sensación de control y empoderamiento materno. Asimismo, se subraya su contribución a la disminución del miedo, el estrés y la ansiedad, factores clave en la prevención de complicaciones emocionales posparto, como la depresión y el trastorno de estrés postraumático.

Un aspecto destacado es el rol esencial de la matrona como profesional garante de esta práctica, asegurando condiciones seguras, respetuosas y adaptadas a las necesidades de cada mujer. A través del análisis de 20 estudios científicos publicados entre 2010 y 2024, esta revisión reafirma que el acompañamiento continuo es una herramienta clave en la mejora de la experiencia del parto, promoviendo un modelo asistencial más humano, empático y eficaz, que sitúa a la mujer en el centro del proceso.

PALABRAS CLAVE

Acompañamiento continuo, parto humanizado, apoyo emocional, matrona, experiencia de parto.

ABSTRACT

Continuous support during labor is recognized as a safe, effective, and low-cost intervention with significant benefits for both obstetric outcomes and the emotional experience of the woman. This practice involves the uninterrupted presence of a person chosen by the laboring woman—such as a midwife, partner, doula, or trusted companion—who provides physical, emotional, and informational support throughout the entire labor process. The World Health Organization (WHO) and multiple international bodies recommend this approach as a fundamental element of evidence-based, woman-centered, and humanized maternity care.

This study analyzes the clinical and emotional benefits of continuous labor support, reviewing its impact on labor duration, cesarean section rates, analgesia use, neonatal outcomes, and the woman’s sense of control and empowerment. It also emphasizes its role in reducing fear, stress, and anxiety, which are critical in the prevention of postpartum emotional complications such as depression and post-traumatic stress disorder.

A key focus of this review is the essential role of the midwife as a professional who ensures the safe, respectful, and personalized implementation of continuous support. The analysis includes 20 scientific studies published between 2010 and 2024, highlighting the relevance of this intervention in improving maternal and neonatal outcomes.

Ultimately, the findings reaffirm that continuous labor support is a crucial tool for enhancing the childbirth experience, contributing to a more empathetic, effective, and respectful model of maternity care that places the woman at the center of the process and reinforces her autonomy and well-being.

KEY WORDS

Continuous support, humanized childbirth, emotional support, midwife, childbirth experience.

DESARROLLO DEL TEMA

BENEFICIOS CLÍNICOS DEL ACOMPAÑAMIENTO CONTINUO:

El acompañamiento continuo durante el trabajo de parto ha sido ampliamente estudiado y respaldado por organismos internacionales como la OMS, al demostrar una mejora significativa de los resultados clínicos maternos y neonatales. Esta intervención, centrada en la presencia ininterrumpida de una persona de apoyo —ya sea profesional o elegida por la mujer—, influye positivamente en diversos indicadores obstétricos, sin incrementar los riesgos para la madre ni para el recién nacido.

Reducción de la duración del trabajo de parto:

Numerosos estudios han evidenciado que el acompañamiento continuo se asocia con una reducción estadísticamente significativa del tiempo total de parto, especialmente durante la fase activa. Este efecto se explica por la disminución del estrés y el aumento de la oxitocina endógena, que favorecen una progresión más eficiente del parto.

Disminución del uso de oxitocina y analgesia epidural:

El apoyo constante contribuye a una mayor tolerancia al dolor, lo que reduce la necesidad de intervenciones farmacológicas como la administración de oxitocina para estimular las contracciones y el uso de analgesia epidural. Esto permite un parto más fisiológico y con menor riesgo de efectos secundarios asociados a la medicalización.

Reducción de partos instrumentales y cesáreas:

El acompañamiento continuo se relaciona con una menor incidencia de partos instrumentales (fórceps, ventosa) y de cesáreas, especialmente en mujeres primíparas, sin aumentar las tasas de complicaciones. La presencia de apoyo refuerza el empoderamiento, mejora la cooperación y facilita el progreso espontáneo del parto.

Mejores resultados neonatales:

A nivel neonatal, se observan beneficios concretos como:

  • Puntuaciones de Apgar más altas al minuto y a los cinco minutos.
  • Menor necesidad de reanimación neonatal inmediata.
  • Reducción de ingresos en unidades neonatales, especialmente por causas relacionadas con el estrés fetal o la lentitud en la transición respiratoria.

 

Fomento del contacto piel con piel y la lactancia materna precoz:

El acompañamiento favorece un entorno emocional y físico propicio para el inicio inmediato del contacto piel con piel entre madre y recién nacido, lo que a su vez facilita el inicio precoz de la lactancia materna. Estos primeros momentos son fundamentales para el vínculo afectivo, la termorregulación, la colonización bacteriana saludable y el éxito en la lactancia a largo plazo.

En conjunto, el acompañamiento continuo se consolida como una intervención de alto impacto clínico, que mejora la fisiología del parto, reduce intervenciones innecesarias y optimiza los resultados tanto para la madre como para el recién nacido, promoviendo una atención más segura, eficaz y humanizada.

IMPACTO EMOCIONAL EN LA MUJER:

El acompañamiento continuo durante el trabajo de parto no solo aporta beneficios clínicos, sino que también tiene un profundo impacto emocional en la mujer. La presencia constante de una figura de apoyo favorece una vivencia más positiva, segura y empoderadora, con efectos que se prolongan más allá del nacimiento. Diversos estudios han demostrado que este tipo de apoyo mejora la salud mental perinatal, reduce la medicalización innecesaria y refuerza el bienestar emocional de la madre.

Mayor percepción de control y protagonismo en el parto:

El acompañamiento permite a la mujer sentirse activa, informada y partícipe de las decisiones relacionadas con su parto. Esta percepción de control aumenta la sensación de autonomía y reduce la vulnerabilidad, promoviendo una experiencia más consciente y respetada, donde la mujer ocupa el lugar central en su propio proceso de dar a luz.

Reducción del miedo y de la ansiedad:

La contención emocional que ofrece una figura de apoyo contribuye a disminuir los niveles de estrés, miedo y ansiedad, factores que interfieren en la progresión fisiológica del parto. Sentirse sostenida emocionalmente, validada y acompañada permite a la mujer gestionar el dolor y las emociones con mayor seguridad y confianza.

Mejora de la experiencia subjetiva del parto:

Las mujeres que reciben acompañamiento continuo describen su parto como más positivo, íntimo y respetado. Independientemente del tipo de parto (vaginal, instrumental o cesárea), el apoyo constante influye en la percepción global del evento, reduciendo la vivencia de soledad, incertidumbre o despersonalización.

Disminución del riesgo de depresión posparto y TEPT:

Estudios recientes asocian la ausencia de apoyo durante el parto con un mayor riesgo de trastornos emocionales posparto, como la depresión o el trastorno de estrés postraumático relacionado con el parto (TEPT-P). El acompañamiento continuo actúa como un factor protector, al mejorar la conexión emocional, reducir la medicalización y permitir una experiencia más satisfactoria y menos traumática.

Refuerzo de la autoestima y del vínculo materno-infantil:

Sentirse capaz de parir en un entorno de respeto y acompañamiento refuerza la autoestima materna, favoreciendo una mejor adaptación al rol de madre. Asimismo, la disminución del estrés facilita una interacción afectiva más temprana y fluida con el recién nacido, consolidando un vínculo materno-infantil saludable desde los primeros momentos.

En conjunto, el acompañamiento continuo durante el parto es una intervención emocionalmente transformadora, que potencia el empoderamiento, humaniza la experiencia del nacimiento y contribuye de forma decisiva a la salud mental y afectiva de la madre y del recién nacido.

FORMAS DE ACOMPAÑAMIENTO CONTINUO:

El acompañamiento continuo durante el trabajo de parto puede adoptar diversas formas, todas ellas complementarias y centradas en proporcionar apoyo integral —físico, emocional e informativo— a la mujer en uno de los momentos más intensos de su vida. La elección de la persona acompañante debe ser respetada y facilitada por el entorno sanitario, ya que el tipo de acompañamiento influye directamente en la experiencia, seguridad y bienestar de la gestante. A continuación, se describen las principales formas de acompañamiento continuo reconocidas en la literatura y la práctica clínica.

1. Matrona: apoyo profesional continuo:

La matrona es la figura clave en el acompañamiento profesional del parto. Su presencia continua ofrece una combinación única de:

  • Vigilancia clínica experta, lo que garantiza la detección precoz de desviaciones en el proceso fisiológico.
  • Apoyo emocional y físico basado en la evidencia, incluyendo técnicas no farmacológicas de alivio del dolor, acompañamiento verbal, respeto a los tiempos del parto y cuidados centrados en la mujer.
  • Promoción del parto fisiológico y humanizado, evitando intervenciones innecesarias y defendiendo la autonomía de la gestante.

 

La continuidad de la matrona durante todo el trabajo de parto se asocia con mejores resultados perinatales y mayor satisfacción materna.

 

2. Pareja o persona de confianza:

El acompañamiento por parte de la pareja, familiar u otra persona elegida por la mujer aporta un vínculo afectivo profundo que proporciona:

  • Seguridad emocional, contención, y consuelo en los momentos de mayor intensidad.
  • Refuerzo del rol parental, especialmente cuando se trata del otro progenitor, al participar activamente desde el nacimiento.
  • Mayor sensación de intimidad, apoyo incondicional y confianza, elementos clave para una vivencia positiva del parto.

 

Este tipo de acompañamiento es especialmente valioso en mujeres primíparas o en contextos donde el entorno hospitalario pueda resultar frío o impersonal.

En conjunto, el acompañamiento continuo puede ser ofrecido por profesionales, personas del entorno afectivo o figuras formadas en apoyo emocional. Lo fundamental es que la mujer se sienta escuchada, sostenida y respetada, lo que repercute de manera directa en su experiencia, en los resultados clínicos y en su bienestar a corto y largo plazo.

ROL DE LA MATRONA:

La matrona es la figura profesional clave en la atención al parto, no solo desde el punto de vista clínico, sino también como garante de los derechos, el bienestar emocional y la experiencia positiva de la mujer. En el contexto del acompañamiento continuo, su papel adquiere una dimensión estratégica, ya que es quien articula el cuidado técnico con el cuidado humano, promoviendo una atención basada en la evidencia, la empatía y el respeto.

Garantiza el derecho de la mujer a decidir quién la acompaña:

Una de las funciones fundamentales de la matrona es velar por el respeto a la autonomía de la mujer, incluyendo su derecho a elegir quién estará presente durante el trabajo de parto y el nacimiento. Esto implica no solo permitir, sino también facilitar la presencia de la persona elegida, promoviendo que dicha elección esté libre de juicios o limitaciones arbitrarias, siempre que no comprometa la seguridad clínica.

Protege la intimidad y el entorno emocional del parto:

La matrona cuida activamente del entorno físico y emocional del nacimiento, protegiendo la intimidad, el silencio, la privacidad y el ritmo natural del parto. Esto incluye regular el acceso al espacio de parto, minimizar interrupciones innecesarias y crear una atmósfera de calma y seguridad que favorezca la liberación de oxitocina endógena y el desarrollo fisiológico del proceso.

Acompaña física y emocionalmente:

Más allá de su competencia clínica, la matrona desempeña un papel esencial como figura de acompañamiento emocional. Escucha activamente, resuelve dudas, sostiene en momentos de incertidumbre, y refuerza la confianza de la mujer en su capacidad para parir. Su presencia continua genera seguridad y contribuye a una vivencia más positiva, cercana y empoderada del parto.

Media con el equipo clínico:

La matrona actúa como intermediaria entre la mujer y el resto del equipo sanitario, asegurando que las decisiones clínicas se tomen de manera consensuada, respetando los deseos y necesidades de la gestante. En situaciones que lo requieren, puede adaptar protocolos a la realidad individual de cada parto, promoviendo una atención flexible, dialogada y centrada en la mujer.

Impulsa modelos asistenciales centrados en la continuidad y personalización:

Como profesional especializada en salud sexual y reproductiva, la matrona lidera la implementación de modelos asistenciales basados en la continuidad del cuidado, la seguridad y la personalización. Esto implica acompañar a la mujer a lo largo de todo el proceso (embarazo, parto y posparto), facilitando una atención integral, coherente y respetuosa con la fisiología, la cultura y los valores de cada familia.

En definitiva, la matrona es mucho más que una profesional sanitaria: es acompañante, mediadora, protectora del parto fisiológico y defensora del derecho de la mujer a vivir el nacimiento de su hijo o hija de forma consciente, segura y respetada. Su rol es imprescindible para garantizar un acompañamiento continuo de calidad, que promueva tanto la salud física como el bienestar emocional en uno de los momentos más trascendentales de la vida.

 

CONCLUSIONES

El acompañamiento continuo durante el trabajo de parto se ha consolidado como una intervención efectiva, segura y humanizadora, respaldada por una amplia evidencia científica y por las principales organizaciones internacionales de salud. Su implementación aporta beneficios clínicos relevantes —como la reducción de la duración del parto, del uso de intervenciones médicas y de complicaciones neonatales— y mejora significativamente la vivencia emocional de la mujer, promoviendo una experiencia de parto más positiva, autónoma y consciente.

A nivel psicoemocional, el acompañamiento continuo favorece una mayor percepción de control, disminuye el miedo y la ansiedad, reduce el riesgo de trastornos emocionales posparto y fortalece el vínculo materno-infantil desde los primeros momentos. Esta atención personalizada y sostenida ayuda a preservar la dignidad, la intimidad y los derechos de la mujer durante el proceso de dar a luz, aspectos fundamentales en una atención obstétrica de calidad.

La matrona desempeña un rol esencial en la implementación de esta práctica, actuando como profesional de referencia en la asistencia individualizada, promotora del parto fisiológico, mediadora con el equipo clínico y garante del bienestar físico y emocional de la mujer. Su presencia continua, conocimiento técnico y acompañamiento empático hacen posible una atención centrada en la mujer y respetuosa con sus necesidades, expectativas y tiempos.

Por todo ello, fomentar el acompañamiento continuo debe ser una prioridad institucional, integrándolo de forma sistemática en los protocolos de atención al parto como parte de un modelo seguro, equitativo, humanizado y basado en la evidencia, que reconozca a la mujer como protagonista de su experiencia de nacimiento.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Hodnett ED, Gates S, Hofmeyr GJ, Sakala C. Continuous support for women during childbirth. Cochrane Database Syst Rev. 2013;(7):CD003766.
  2. Bohren MA, Hofmeyr GJ, Sakala C, Fukuzawa RK, Cuthbert A. Continuous support for women during childbirth. Cochrane Database Syst Rev. 2017;(7):CD003766.
  3. McGrath SK, Kennell JH. A randomized controlled trial of continuous labor support for middle-class couples: effect on cesarean delivery rates. Birth. 2008;35(2):92–7.
  4. Morano S, Kearney MH. Support during labor: A review. J Midwifery Womens Health. 2015;60(1):30–8.
  5. WHO. Intrapartum care for a positive childbirth experience. Geneva: World Health Organization; 2018.
  6. Campero L, García C, Díaz C, Ortiz O, Reynoso S, Langer A. “Alone, I wouldn’t have known what to do”: social support during labor and delivery in Mexico. Soc Sci Med. 1998;47(3):395–403.
  7. Lunda P, Minnie CS, Benadé P. Women’s experiences of continuous support during childbirth: a meta-synthesis. BMC Pregnancy Childbirth. 2018;18(1):167.
  8. Bruggemann OM, Osis MJ, Parpinelli MA, Cecatti JG. Support to woman by a companion of her choice during childbirth: a randomized controlled trial. Reprod Health. 2007;4:5.
  9. Dekker R. Evidence on: Doulas. Evidence Based Birth [Internet]. 2017. Disponible en: https://evidencebasedbirth.com/the-evidence-for-doulas
  10. Gayeski ME, Brüggemann OM, Monticelli M, Freitas PF. Effectiveness of continuous support during labor: a meta-analysis. Rev Gaucha Enferm. 2015;36(1):31–8.
  11. Green J, Baston H. Feeling in control during labor: concepts, correlates and consequences. Birth. 2003;30(4):235–47.
  12. Karlström A, Nystedt A, Hildingsson I. The meaning of a very positive birth experience: focus groups discussions with women. BMC Pregnancy Childbirth. 2015;15:251.
  13. Declercq ER, Sakala C, Corry MP, Applebaum S. Listening to Mothers II: Report of the Second National US Survey of Women’s Childbearing Experiences. J Perinat Educ. 2007;16(4):9–14.
  14. Hunter B, Warren L. Investigating the midwife–woman relationship: a grounded theory study. Midwifery. 2014;30(1):e1–8.
  15. Hodnett ED. Pain and women’s satisfaction with the experience of childbirth: a systematic review. Am J Obstet Gynecol. 2002;186(5):S160–72.
  16. Ministerio de Sanidad. Estrategia de Atención al Parto Normal en el SNS. Madrid: Ministerio de Sanidad; 2007.
  17. ENCA. Declaración europea para la humanización del parto y el nacimiento. European Network of Childbirth Associations; 2001.
  18. Pérez D’Gregorio R. Humanización del parto y nacimiento: ética, evidencia y compromiso. Rev Ginecol Obstet Mex. 2012;80(3):169–75.
  19. Sandall J, Soltani H, Gates S, Shennan A, Devane D. Midwife-led continuity models versus other models of care for childbearing women. Cochrane Database Syst Rev. 2016;(4):CD004667.
  20. Hodnett ED. Caregiver support for women during childbirth. Cochrane Database Syst Rev. 2002;(3):CD000199.

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos