Intervenciones enfermeras para la prevención de extravasaciones durante la quimioterapia

18 septiembre 2025

 

AUTORES

  1. Lucía Cigüela Valero. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  2. Patricia García Carbonel. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  3. Inés Gómez López. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  4. Laura Montori Tejedor. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  5. Ana Pablo Muñoz. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  6. Marcos Aladren Sánchez. Enfermero del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.

 

RESUMEN

La extravasación de agentes citotóxicos durante la administración de quimioterapia intravenosa es una complicación grave que puede provocar necrosis tisular, infecciones y secuelas funcionales. El personal de enfermería desempeña un papel clave en la prevención de este evento adverso mediante la correcta preparación, canalización, vigilancia de la vía y educación al paciente. Este artículo tiene como objetivo revisar las intervenciones enfermeras más eficaces para prevenir extravasaciones en pacientes oncológicos.

PALABRAS CLAVE

Extravasación, prevención y control, agentes citotóxicos, enfermería.

ABSTRACT

Extravasation of cytotoxic agents during intravenous chemotherapy is a serious complication that can lead to tissue necrosis, infection, and functional sequelae. Nursing staff play a key role in preventing this adverse event through proper preparation, cannulation, line monitoring, and patient education. This article reviews the most effective nursing interventions to prevent extravasation in cancer patients.

KEY WORDS

Extravasation, prevention and control, cytotoxic agents, nursing.

INTRODUCCIÓN

La quimioterapia intravenosa constituye una de las principales modalidades terapéuticas en el tratamiento del cáncer. Aunque resulta efectiva en muchos tipos de neoplasias, también está asociada a complicaciones relevantes que pueden comprometer tanto la eficacia del tratamiento como la calidad de vida del paciente. Entre ellas, la extravasación de fármacos citotóxicos se considera una de las más graves, debido al potencial de daño tisular local que puede incluir desde reacciones inflamatorias leves hasta necrosis cutánea profunda, ulceraciones, infecciones, pérdida de función e incluso la necesidad de intervención quirúrgica1.

Los agentes quimioterápicos se clasifican, en función de su potencial para causar daño en caso de extravasación, en vesicantes, irritantes y no vesicantes. Los vesicantes, como la doxorrubicina, vincristina o mitomicina C, son los más peligrosos en este contexto, ya que pueden producir lesiones irreversibles si no se detecta y gestiona rápidamente su extravasación. Dada la severidad de estas complicaciones, se considera que la extravasación es un evento adverso prevenible, cuya ocurrencia puede minimizarse mediante el cumplimiento riguroso de prácticas seguras durante la canalización, administración y seguimiento de las terapias intravenosas oncológicas2.

En este sentido, el papel de enfermería oncológica es fundamental. El personal de enfermería no solo se encarga de la inserción del acceso venoso y la infusión del tratamiento, sino que también lidera la vigilancia continua del sitio de punción, la identificación precoz de signos de extravasación, la aplicación de protocolos de manejo y la educación del paciente. Diversas guías clínicas recomiendan estrategias específicas de prevención, como el uso preferente de accesos venosos centrales para la administración de vesicantes, la evaluación frecuente del punto de inserción y la aplicación de medidas correctivas inmediatas ante cualquier sospecha de extravasación.

OBJETIVO

Describir las intervenciones enfermeras más relevantes y basadas en evidencia para la prevención de extravasaciones en la administración intravenosa de quimioterapia, especialmente con fármacos vesicantes.

METODOLOGÍA

Se ha llevado a cabo una revisión bibliográfica de la literatura científica centrada en intervenciones de enfermería para la prevención de extravasaciones durante la quimioterapia intravenosa.

Se seleccionaron artículos y guías clínicas relevantes que describen estrategias basadas en la evidencia, incluyendo la elección del acceso venoso, técnicas de canalización, monitorización durante la infusión, educación al paciente y protocolos institucionales.

RESULTADOS

Selección adecuada del acceso venoso: los estudios revisados coinciden en la importancia de usar dispositivos de acceso venoso central (PICC, port-a-cath, catéteres tunelizados) para administrar fármacos vesicantes, especialmente en pacientes que requieren múltiples ciclos de tratamiento. El uso de vías periféricas debe reservarse solo a situaciones donde no se disponga de acceso central, seleccionando venas de gran calibre, alejadas de zonas articulares3,4.

Técnica de inserción y fijación segura: la canalización debe ser realizada por personal entrenado, utilizando técnica aséptica, comprobación previa de la permeabilidad con solución salina y fijación firme del catéter para evitar desplazamientos3,4.

Monitorización continua durante la infusión: la vigilancia visual y táctil del acceso venoso durante la administración del fármaco fue identificada como una práctica crítica. el uso de bombas de infusión con sensores de presión puede facilitar la detección precoz de obstrucciones o filtraciones3,4.

Educación al paciente: informar al paciente sobre los signos y síntomas de extravasación (dolor, ardor, enrojecimiento, hinchazón) permite una detección más temprana, especialmente en tratamientos ambulatorios o domiciliarios3,4.

Protocolos institucionales: contar con protocolos estandarizados para la prevención, identificación y manejo de las extravasaciones mejora la respuesta del equipo de salud y reduce la variabilidad en la atención. Estos protocolos deben incluir medidas inmediatas ante sospecha de extravasación, como detención de la infusión, aspiración del fármaco, aplicación de frío o calor según el agente implicado y uso de antídotos cuando proceda3,4.

DISCUSIÓN

La revisión realizada pone de manifiesto la importancia crítica del rol de enfermería en la prevención de extravasaciones durante la administración intravenosa de quimioterapia. A pesar de ser efectos adversos prevenibles, su aparición sigue siendo frecuente en algunos entornos hospitalarios, especialmente cuando no se implementan de forma sistémica protocolos específicos ni se proporciona formación continua al personal sanitario.

Una de las intervenciones más efectivas es la selección adecuada del acceso venoso, especialmente en tratamientos prolongados o con fármacos vesicantes. La evidencia es contundente respecto al uso preferente de accesos centrales para minimizar el riesgo de extravasación. La correcta técnica de inserción, fijación y monitorización del dispositivo venoso también es un factor determinante. La vigilancia continua por parte de enfermería durante la infusión es esencial para detectar precozmente signos de filtración o inflamación. En este sentido, el uso de bombas de infusión con sensores de presión puede ser una herramienta útil.

Además, capacitar al paciente para que reconozca síntomas tempranos de extravasación permite una intervención inmediata, incluso fuera del ámbito hospitalario. Esta estrategia mejora la seguridad en terapias domiciliarias o ambulatorias. Asimismo, la existencia de protocolos institucionales claros y actualizados facilita una respuesta rápida y eficaz ante la sospecha de extravasación. Los centros con guías estandarizadas muestran tasas más bajas de complicaciones asociadas, lo que resalta la necesidad de desarrollar y difundir estos protocolos entre todo el equipo de salud.

A pesar de los beneficios evidentes de estas intervenciones, los resultados también reflejan desigualdades en su implementación, atribuibles en gran medida a la sobrecarga asistencial, falta de entrenamiento especializado o ausencia de políticas institucionales específicas. Esto plantea la necesidad urgente de invertir en formación continuada y mejora de los recursos materiales, especialmente en unidades oncológicas.

CONCLUSIÓN

La extravasación de quimioterapia es un efecto prevenible que puede tener graves consecuencias clínicas y legales. La enfermería oncológica, por su contacto directo y continuo con el paciente, está en una posición privilegiada para detectar factores de riesgo, aplicar medidas preventivas y actuar con rapidez ante cualquier sospecha. La formación específica, la estandarización de procedimientos y la educación del paciente son pilares claves para reducir la incidencia de garantizar una atención oncológica segura y de calidad.

BIBLIOGRAFÍA

  1. National Library of Medicine (U.S.). Quimioterapia para el cáncer [Internet]. Bethesda (MD): MedlinePlus; última actualización 7 de abril de 2025 [citado 18 de agosto de 2025]. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/cancerchemotherapy.html
  2. Conde-Estévez D, Mateu-de Antonio J. Actualización del manejo de extravasaciones de agentes citostáticos. Farm Hosp. 2012;36(1):34–42. doi:10.1016/j.farma.2011.01.002. Disponible en: https://www.revistafarmaciahospitalaria.es/es-actualizacion-del-manejo-extravasaciones-agentes-articulo-S1130634311001097
  3. Pérez-Fidalgo JA, García-Fabregat L, Cervantes A, Margulies A, Vidall C, Roila F. Management of chemotherapy extravasation: ESMO–EONS Clinical Practice Guidelines. Ann Oncol. 2019;30(11):1867–1881. doi:10.1093/annonc/mdz303. Disponible en: https://www.annalsofoncology.org/article/S0923-7534(19)37675-6/fulltext
  4. Instituto Nacional del Cáncer (Argentina). Manual de enfermería oncológica. 1a ed. Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Instituto Nacional del Cáncer; 2014. 85 p. ISBN 9789872881191.Disponible en: https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/bancos/2018-10/0000000510cnt-38-manualenfermeriaoncologica2014.pdf

 

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