La enfermedad de Lyme. Artículo monográfico

16 septiembre 2024

 

AUTORES

  1. Sergio Castejón Pradanos. Enfermero Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza.
  2. Ana González Dios. Enfermera Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza.
  3. Ana Marín Sánchez. Enfermera Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza.
  4. Lucas Luque Anquetil. Enfermero Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza.
  5. Julia Herrero Soler. Enfermera Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza.
  6. Pedro Serrano Conde. Enfermero Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza.

 

RESUMEN

La enfermedad de Lyme es una afección multisistémica, de comienzo agudo y evolución crónica o subaguda, definida, distribuida de forma universal, que es transmitida por garrapatas del género Ixodes. Aunque es una enfermedad muy estudiada, no existe una fuerte evidencia en los criterios para el diagnóstico y su etiopatogenia no está clara. Por este motivo, muchos diagnósticos se realizan con una clínica poco específica, apoyándose en la baja sensibilidad de las pruebas microbiológicas.

La EL es la infección que utiliza como vector la garrapata más frecuente en Europa y está en constante crecimiento en EE.UU y Canadá.

La EL es una enfermedad multisistémica con un espectro clínico muy variado. Presenta manifestaciones típicas, aunque no específicas, como la artritis.

PALABRAS CLAVE

Enfermedad de Lyme, España, Ixodes ricinus.

ABSTRACT

Lyme disease is a multisystem condition, with acute onset and chronic or subacute evolution, defined, universally distributed, which is transmitted by ticks of the genus Ixodes. Although it is a highly studied disease, there is no strong evidence on the criteria for diagnosis and its etiopathogenesis is not clear. For this reason, many diagnoses are made with non-specific symptoms, based on the low sensitivity of microbiological tests.

EL is the most common infection that uses the tick as a vector in Europe and is constantly growing in the US and Canada.

LD is a multisystem disease with a very varied clinical spectrum. It presents typical, although non-specific, manifestations such as arthritis.

KEY WORDS

Lyme disease, Spain, Ixodes ricinus

DESARROLLO DEL TEMA

La borrelosis de Lyme o enfermedad de Lyme (EL) es una afección multisistémica, de comienzo agudo y evolución crónica o subaguda, definida, distribuida de forma universal, que es transmitida por garrapatas del género Ixodes. Provoca una respuesta anormal del sistema inmunológico que, con posterioridad, provoca problemas neurológicos, reumatológicos o cardíacos. Históricamente, a la EL se le denominaba artritis de Lyme. Aunque es una enfermedad muy estudiada, no existe una fuerte evidencia en los criterios para el diagnóstico y su etiopatogenia no está clara. Por este motivo, muchos diagnósticos se realizan con una clínica poco específica, apoyándose en la baja sensibilidad de las pruebas microbiológicas1,2.

Epidemiología.

La EL es la infección que utiliza como vector la garrapata, siendo más frecuente en Europa y está en constante crecimiento en EE.UU y Canadá. En países como España está a la par con las infecciones transmitidas por rickettsiosis. La EL transmitida por el vector I. ricinus se diagnostica en España en su mayoría en las CCAA situadas al norte del país (Cantabria, País Vasco, Navarra…). Además, en esta zona junto a los Pirineos se ha visto que la latitud influye en la distribución de la garrapata, siendo habitual encontrarla en la parte más occidental debido a la mayor humedad derivada del océano, mientras que en las zonas más secas la garrapata se distribuye en focos aislados2,3,4,5.

Los períodos de mayor actividad del artrópodo son entre finales de primavera y principios de verano y entre finales de verano y otoño. En comunidades como La Rioja, la incidencia de la enfermedad se sitúa entre 3-5 casos/100000 habitantes por año3.

Los humanos no son los únicos que desarrollan la EL ya que los animales domésticos también se ven afectados. Hasta un 89% de los perros son seropositivos en áreas donde la EL es endémica y solamente el 5% de éstos presentan síntomas como cojera o fiebre. Puede presentar con miocarditis, convulsiones o fallo renal6.

En los equinos no se conoce bien el curso natural de la enfermedad y la enfermedad cursa con rash eritematoso, pérdida de peso, fiebre, entre otros2.

Los gatos son los animales domésticos que más resistencia tienen a desarrollar síntomas de la enfermedad, aunque su infección es muy frecuente2.

Manifestaciones clínicas.

La EL es una enfermedad multisistémica con un espectro clínico muy variado. Presenta manifestaciones típicas, aunque no específicas, como la artritis7,8,9.

En la fase precoz localizada (estadio I) se desarrollan linfadenosis benigna cutis, que puede o no provocar linfadenopatía u otros síntomas. En la fase precoz diseminada (estadio II) hay manifestaciones cardíacas, articulares o neurológicas. Por último, en la fase crónica (estadio III) existe artritis persistente, neuroborrelosis de 6 meses de duración como mínimo7,8,9.

Las características clínicas en Europa y Asia debido al tipo de microorganismo transmitido por las garrapatas de esos lugares y que son responsable de desarrollar la enfermedad de Lyme son las siguientes7,8,9:

  • Sistema nervioso: plecitosis, dolor radicular intenso, encefalomielitis severa, espasticidad, deterioro cognitivo y producción de anticuerpos intratecales.
  • Articulaciones: escasa inflamación articular, artritis rara vez persistente.
  • Corazón: endocarditis, miocardiopatía dilatada o bloqueo A-V.
  • Piel: acrodermatitis atrófica.

 

La infección asintomática se da en un porcentaje superior al 10% de los pacientes1.

Es importante saber que las garrapatas pueden transmitir más de un patógeno a la vez, lo que amplía el abanico de las manifestaciones clínicas y dificulta aún más su diagnóstico1.

Diagnóstico.

El diagnóstico de la EL tiene que estar basado en un contexto demográfico que sea compatible con el desarrollo de la propia enfermedad (por ejemplo, que la garrapata exista en esa zona) o picadura del artrópodo. Los signos y síntomas tienen que ser también compatibles con la EL y confirmadas con pruebas microbiológicas7.

La prueba de referencia es el cultivo, con medios bacteriológicos enriquecidos como el Barbour-Stoenner-Kelly. Aunque tienen baja sensibilidad, son útiles si se aplican en afecciones cutáneas. En personas con signos y síntomas neurológicos, la sensibilidad de la PCR no supera el 30%, mientras que cuando existen afecciones cutáneas, la sensibilidad se sitúa entre el 50% y 70%10,11.

Existen otras técnicas para determinar el antígeno de Lyme en la orina, PCR en sangre, pruebas de transformación de linfocitos o determinación de la disminución de la respuesta de linfocitos CD57. Éstas no han sido validadas por la evidencia ni hay consenso científico en su uso por lo que su uso está desaconsejado12.

Una situación que ocurre con frecuencia es cuando la sintomatología producida por la EL no es la típica de esta enfermedad pero que según el resultado de la serología con IgM positiva a través de la técnica ELISA, se diagnostica la enfermedad. Además, si la persona empieza con tratamiento con doxiciclina y mejora su estado de salud sin que desaparezcan todos los síntomas, estas personas se les diagnostica con la EL crónica, recibiendo antimicrobianos de repetición1.

Tratamiento.

El agente Borrelia burgdorferi s.l tiene sensibilidad a muchos antibióticos, como los macrólidos, cefalosporinas o tetraciclinas. La medicación a utilizar depende de la sintomatología y/o la fase de la enfermedad donde se encuentra el paciente1.

El tratamiento de elección siempre que el paciente lo tolere es la doxiciclina vía oral. No hay evidencia científica que respalde el uso de los antibióticos de forma prolongada en el tiempo1.

La variedad de usos de los antibióticos es grande y depende del estado de la enfermedad o las patologías asociadas a éste (cardíacas, neurológicas, artritis)1.

CONCLUSIONES

La EL es una afección sistémica que utiliza como vector la garrapata y cuya incidencia se produce en dos ventanas de tiempo: una desde primavera hasta principio de verano y otra desde finales de verano hasta otoño.

Afecta a múltiples sistemas y órganos, presentando 3 fases y cuyo tratamiento dependerá del proceso de la enfermedad y de las manifestaciones clínicas que presente.

El tratamiento de elección de la doxiciclina vía oral, aunque el uso de los distintos antibióticos depende de la sintomatología que produce.

 

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