La fisioterapia en la salud mental. Una revisión bibliográfica

25 octubre 2025

AUTORES

  1. Francisca García Salas. Fisioterapeuta del Servicio Andaluz de Salud. Andalucía, España.

 

RESUMEN

La relación entre salud mental y fisioterapia ha cobrado relevancia en los últimos años, debido al reconocimiento de que los trastornos mentales tienen una dimensión física que puede ser abordada desde el movimiento y la función corporal. Esta revisión bibliográfica tiene como objetivo analizar la evidencia científica disponible sobre la intervención fisioterapéutica en el tratamiento y apoyo de personas con trastornos mentales, tales como depresión, ansiedad, trastorno bipolar y esquizofrenia, entre otros. Se realizó una búsqueda en bases de datos científicas como PubMed, Scopus y Cochrane Library, seleccionando artículos publicados entre 2015 y 2025. Los resultados muestran que la actividad física y técnicas fisioterapéuticas específicas, como el ejercicio terapéutico, la terapia manual y la reeducación postural, pueden mejorar significativamente la calidad de vida, el estado de ánimo, la funcionalidad física y la adherencia al tratamiento de pacientes con patologías mentales. La fisioterapia se presenta como un enfoque complementario y no invasivo que contribuye al abordaje integral de la salud mental. No obstante, se identifican limitaciones en la cantidad y calidad de los estudios, lo cual refuerza la necesidad de investigaciones futuras más rigurosas.

PALABRAS CLAVE

Fisioterapia, salud mental, trastornos mentales, ejercicio terapéutico, rehabilitación, psicofisiología.

ABSTRACT

The relationship between mental health and physical therapy has gained relevance in recent years, acknowledging that mental disorders have a physical dimension that can be addressed through movement and body function. This bibliographic review aims to analyze the available scientific evidence on physiotherapeutic interventions for the treatment and support of individuals with mental disorders such as depression, anxiety, bipolar disorder, and schizophrenia, among others. A search was conducted in scientific databases such as PubMed, Scopus, and Cochrane Library, selecting articles published between 2015 and 2025. Results show that physical activity and specific physiotherapeutic techniques—such as therapeutic exercise, manual therapy, and postural reeducation—can significantly improve quality of life, mood, physical functionality, and treatment adherence in patients with mental illnesses. Physical therapy emerges as a complementary and non-invasive approach contributing to the comprehensive management of mental health. However, limitations were identified in the quantity and quality of studies, highlighting the need for more rigorous future research.

KEY WORDS

Physical therapy, mental health, mental disorders, therapeutic exercise, rehabilitation, psychophysiology.

INTRODUCCIÓN

Los trastornos mentales constituyen una de las principales causas de discapacidad en todo el mundo, afectando significativamente la calidad de vida y la funcionalidad de quienes los padecen. En este contexto, la atención multidisciplinaria es esencial para ofrecer un tratamiento integral. La fisioterapia, tradicionalmente vinculada al tratamiento de alteraciones musculoesqueléticas y neurológicas, ha ampliado su campo de intervención hacia la salud mental, promoviendo estrategias basadas en el movimiento, el ejercicio terapéutico y el enfoque biopsicosocial.

La fisioterapia en el ámbito de la salud mental constituye una rama especializada que integra diversas técnicas orientadas específicamente al abordaje de los trastornos psicológicos y psiquiátricos. Esta disciplina se fundamenta en el modelo biopsicosocial de la salud y se articula en torno al enfoque terapéutico conocido como “conexión cuerpo-mente”, el cual reconoce la interacción dinámica entre los aspectos físicos, emocionales y cognitivos del individuo1.

Estudios recientes han mostrado que las personas con enfermedades mentales graves presentan mayor riesgo de enfermedades físicas crónicas, sedentarismo, disfunción postural y dolor crónico, lo que justifica la inclusión del fisioterapeuta en equipos de salud mental. Esta revisión bibliográfica busca sintetizar la evidencia existente sobre el impacto de la fisioterapia en pacientes con trastornos mentales y promover una mayor integración de esta disciplina en el ámbito de la salud mental.

OBJETIVOS

-Analizar la evidencia científica actual sobre el papel de la fisioterapia en el tratamiento de trastornos mentales.

-Identificar las principales técnicas fisioterapéuticas utilizadas en este ámbito.

-Evaluar los beneficios funcionales, emocionales y sociales asociados a la intervención fisioterapéutica en salud mental.

METODOLOGÍA

Se llevó a cabo una revisión bibliográfica sistemática utilizando bases de datos como PubMed, Scopus y Cochrane Library. Los criterios de inclusión fueron:

Artículos publicados entre enero de 2015 y mayo de 2025.

Estudios en inglés o español.

Ensayos clínicos, revisiones sistemáticas, metaanálisis y estudios observacionales.

Población con diagnóstico psiquiátrico confirmado (DSM-5 o CIE-10).

Se excluyeron estudios con población pediátrica o con intervenciones no fisioterapéuticas como terapia ocupacional, psicoterapia o farmacoterapia exclusiva.

RESULTADOS

Los principales hallazgos fueron:

-Ejercicio terapéutico: Mejora significativa en síntomas depresivos y ansiosos, además de aumento de la autoestima y percepción corporal positiva.

-Terapia manual: Reducción de síntomas físicos relacionados con la ansiedad y el estrés crónico (contracturas, dolor cervical, cefaleas tensionales).

-Reeducación postural y respiratoria: Disminución del nivel de estrés y mejora de la conciencia corporal.

-Entrenamiento en atención plena y movimiento consciente (e.g., yoga, taichí): Beneficios sobre la autorregulación emocional y reducción de recaídas en depresión mayor.

Asimismo, se evidenció una mejora en la adherencia a otros tratamientos y una percepción más positiva del proceso terapéutico por parte de los pacientes. Algunos estudios destacan que los programas grupales de fisioterapia no solo fomentan la interacción social, sino que también reducen la sensación de aislamiento común en muchos trastornos mentales. La participación regular en sesiones guiadas de movimiento consciente se asocia, además, con una disminución de la rumiación mental y una mejora del sueño. Se observaron efectos favorables en la disminución de la somatización, especialmente en pacientes con trastorno de ansiedad generalizada. En términos generales, los estudios coinciden en que las intervenciones fisioterapéuticas ofrecen un bajo riesgo de efectos adversos y una alta aceptabilidad por parte de los pacientes, lo cual favorece su implementación en diversos entornos clínicos y comunitarios.

En los estudios analizados, la fisioterapia se ha reconocido como un elemento con efecto protector sobre la salud mental, demostrando una asociación positiva entre la intervención fisioterapéutica y una mejor salud mental. Estos resultados destacan la relevancia de incorporar la fisioterapia en el abordaje clínico integral de los trastornos de salud mental en esta población2.

DISCUSIÓN

Los resultados de esta revisión sugieren que la fisioterapia representa una herramienta eficaz y segura en el tratamiento complementario de los trastornos mentales. La conexión entre cuerpo y mente se ve reflejada en la mejora tanto de síntomas psicológicos como de aspectos físicos (dolor, movilidad, fatiga), lo que valida el enfoque holístico propuesto por muchas corrientes actuales de salud mental. La capacidad del ejercicio terapéutico para modular la neuroquímica cerebral, a través del aumento de neurotransmisores como la serotonina y la dopamina, puede explicar parte de los beneficios observados en pacientes con depresión y ansiedad. Asimismo, la intervención fisioterapéutica permite abordar factores psicosomáticos que, en muchos casos, no se abordan adecuadamente con la farmacoterapia o la psicoterapia tradicional.

Sin embargo, persisten limitaciones importantes: la heterogeneidad metodológica de los estudios, tamaños muestrales pequeños, ausencia de seguimiento a largo plazo y escasa estandarización de las intervenciones fisioterapéuticas. Además, la mayoría de las investigaciones se centran en la depresión, existiendo menor evidencia para otros trastornos como esquizofrenia o trastorno bipolar. La falta de uniformidad en los protocolos, tanto en duración como en intensidad de las intervenciones, dificulta establecer recomendaciones clínicas precisas. Se observa también una subrepresentación de estudios realizados en poblaciones institucionalizadas o con alta cronicidad, lo cual limita la generalización de los resultados. Se destaca también la necesidad de una mayor formación específica en salud mental dentro del currículo académico de fisioterapia, así como la inclusión del fisioterapeuta en unidades de psiquiatría y programas comunitarios de salud mental. La creación de protocolos interdisciplinarios que integren al fisioterapeuta desde la evaluación inicial hasta la planificación terapéutica podría mejorar los resultados globales del abordaje de los trastornos mentales.

 

CONCLUSIONES

La fisioterapia tiene un papel prometedor en la atención a la salud mental, al ofrecer estrategias centradas en el cuerpo que complementan el tratamiento farmacológico y psicológico. La evidencia respalda su utilidad para mejorar síntomas emocionales, funcionalidad física y calidad de vida en personas con trastornos mentales, especialmente en cuadros depresivos y ansiosos. Además, el enfoque fisioterapéutico favorece la adherencia al tratamiento global, mejora la percepción de autoeficacia y fortalece el empoderamiento del paciente frente a su enfermedad. Las intervenciones fisioterapéuticas, por su naturaleza activa y personalizada, se alinean con los principios de la rehabilitación psicosocial moderna.

La relación entre la actividad física y el bienestar psicológico indica que un aumento en la práctica semanal de ejercicio puede conllevar una mejora proporcional en la salud mental. Un análisis más exhaustivo muestra que incluso incrementos modestos en los niveles de actividad física se asocian con mejoras perceptibles en el bienestar emocional y cognitivo3.

Futuros estudios deben centrarse en fortalecer la base científica mediante ensayos controlados con mayor rigor metodológico y explorar nuevas intervenciones aplicables a una gama más amplia de trastornos mentales. Resulta especialmente prioritario investigar la eficacia de la fisioterapia en poblaciones con esquizofrenia, trastorno bipolar y trastornos de la personalidad, donde el impacto funcional suele ser más severo. Asimismo, es necesario evaluar el coste-efectividad de estos programas para facilitar su implementación en sistemas públicos de salud. La integración del fisioterapeuta en los equipos interdisciplinarios de salud mental se presenta como una necesidad emergente para una atención verdaderamente integral. Esta integración no solo aportaría beneficios clínicos, sino que también podría contribuir a reducir el estigma asociado a la salud mental, al ofrecer una visión más amplia, funcional y humanizada del proceso de recuperación.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Voces Díaz J. Utilidad de la fisioterapia en salud mental: una revisión bibliográfica. 2024.
  2. Becerril D, Vigueras A, Juarez Lira A. Impacto de la fisioterapia en la salud mental de los adultos mayores jubilados en México. Fisioterapia. 2025,47(3):112–7.
  3. Franco Gallegos LI, et al. Intersecciones entre la salud mental y la actividad física: revisión de beneficios y mecanismos neurofisiológicos. Rev Cient Salud Desarro Hum. 2024,5(2):304–25.

 

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