La revolución de la monitorización continua de glucosa y su impacto en la enfermería de atención primaria

10 julio 2026

 

AUTORES

  1. María Sánchez Rodríguez. Enfermera en CS Univérsitas. Zaragoza, España.
  2. María Paredes Serrano. Enfermera Especialista en Enfermería Familiar y Comunitaria en CS Delicias Norte. Zaragoza, España.
  3. Patricia Alconchel Echeverría. Enfermera en CS Alhama de Aragón. Zaragoza, España.
  4. Javier Sánchez Núñez. Enfermero en CS Épila. Zaragoza, España.
  5. Elena Pilar Herrero Martín. Enfermera en CS Épila. Zaragoza, España.

 

RESUMEN

La monitorización continua de glucosa (MCG) y los sistemas flash de monitorización han supuesto un importante avance en el manejo de la diabetes mellitus, permitiendo una evaluación más precisa y dinámica del control glucémico. Estas tecnologías han demostrado mejorar parámetros clínicos como la hemoglobina glicosilada, el tiempo en rango terapéutico y la reducción de episodios de hipoglucemia¹.

El objetivo de este trabajo es analizar el impacto de los sistemas de monitorización continua de glucosa en la práctica de la enfermería de Atención Primaria, así como identificar los beneficios, retos y nuevas competencias profesionales asociadas a su utilización.

Para ello, se realizó una revisión narrativa de la literatura científica publicada entre 2019 y 2025 en diferentes bases de datos nacionales e internacionales, complementada con documentos de sociedades científicas y organismos especializados en diabetes².

Los resultados muestran que la enfermería desempeña un papel fundamental en la educación terapéutica, la interpretación de datos glucémicos y el acompañamiento integral de las personas con diabetes. Asimismo, la incorporación de estas tecnologías favorece una atención más personalizada, preventiva y centrada en el paciente.

En conclusión, la monitorización continua de glucosa ha transformado el abordaje de la diabetes en Atención Primaria, reforzando el papel de la enfermería como profesional clave en la gestión clínica, la educación sanitaria y la promoción del autocuidado¹⁰.

PALABRAS CLAVE

Monitorización continua de glucosa, diabetes mellitus, enfermería, atención primaria, educación terapéutica, tecnología sanitaria.

ABSTRACT

Continuous glucose monitoring (CGM) and flash glucose monitoring systems have represented a major advance in diabetes management, enabling a more accurate and dynamic assessment of glycaemic control. These technologies have demonstrated improvements in clinical outcomes such as glycated haemoglobin, time in range and reduction of hypoglycaemic episodes¹.

The aim of this study is to analyse the impact of continuous glucose monitoring systems on Primary Care nursing practice, as well as to identify the benefits, challenges and new professional competencies associated with their implementation.

A narrative review of scientific literature published between 2019 and 2025 was conducted using national and international databases, complemented by documents from scientific societies and organisations specialised in diabetes².

The findings indicate that nurses play a crucial role in therapeutic education, interpretation of glucose data and comprehensive patient support. In addition, these technologies promote more personalised, preventive and patient-centred care.

In conclusion, continuous glucose monitoring has transformed diabetes management in Primary Care, strengthening the role of nursing as a key professional in clinical management, health education and self-care promotion¹⁰.

KEY WORDS

Continuous glucose monitoring, diabetes mellitus, nursing, primary care, therapeutic education, healthcare technology.

INTRODUCCIÓN

La diabetes mellitus constituye uno de los principales problemas de salud pública a nivel mundial debido a su elevada prevalencia, su carácter crónico y las múltiples complicaciones asociadas a un control glucémico inadecuado. Según la Federación Internacional de Diabetes, el número de personas diagnosticadas continúa aumentando cada año, generando un importante impacto sanitario, social y económico.

Tradicionalmente, el autocontrol glucémico se realizaba mediante glucemias capilares obtenidas a través de punciones digitales. Aunque este método ha sido durante décadas la principal herramienta para el seguimiento de la diabetes, presenta limitaciones importantes al proporcionar únicamente información puntual sobre los niveles de glucosa, dificultando la detección de fluctuaciones glucémicas y episodios de hipoglucemia asintomática.

La aparición de los sistemas de monitorización continua de glucosa (MCG) y de monitorización flash de glucosa (MFG) ha supuesto un cambio de paradigma en el manejo diabetológico¹. Estos dispositivos permiten registrar de forma continua los niveles de glucosa intersticial, proporcionando información detallada sobre tendencias glucémicas, variabilidad y tiempo en rango terapéutico.

La evidencia científica ha demostrado que el uso de estos sistemas contribuye a mejorar el control metabólico, reducir los episodios de hipoglucemia y favorecer una mayor autonomía del paciente². Además, permiten una toma de decisiones más precisa tanto por parte de los profesionales sanitarios como de las personas con diabetes.

En este contexto de transformación digital de la atención sanitaria, la enfermería de Atención Primaria ha adquirido un papel fundamental como agente educador, intérprete de datos clínicos y acompañante terapéutico del paciente diabético³.

OBJETIVOS

Objetivo general: Analizar el impacto de los sistemas de monitorización continua de glucosa en la práctica de la enfermería de Atención Primaria y su contribución al control de la diabetes mellitus.

Objetivos específicos:

  • Describir la evolución de la monitorización glucémica y los principales sistemas disponibles en la actualidad.
  • Analizar los beneficios clínicos asociados al uso de la monitorización continua de glucosa.
  • Identificar las competencias actuales de la enfermería en el manejo de estas tecnologías.
  • Examinar el papel de la educación terapéutica en la utilización de los sensores de glucosa.
  • Analizar las dificultades y retos derivados de la implantación de estas herramientas en Atención Primaria.

 

METODOLOGÍA

Se realizó una revisión narrativa de la literatura científica relacionada con los sistemas de monitorización continua de glucosa y su repercusión sobre la práctica enfermera en Atención Primaria. La búsqueda bibliográfica se desarrolló entre enero y marzo de 2026 mediante la consulta de bases de datos nacionales e internacionales como PubMed, Scielo, Dialnet, Google Scholar, Elsevier y repositorios universitarios especializados en ciencias de la salud.

Para la estrategia de búsqueda se utilizaron descriptores en español e inglés combinados mediante operadores booleanos (AND y OR), incluyendo términos como “monitorización continua de glucosa”, “continuous glucose monitoring”, “flash glucose monitoring”, “diabetes mellitus”, “nursing”, “primary care”, “therapeutic education” y “diabetes technology”.

Asimismo, se revisaron documentos publicados por sociedades científicas nacionales e internacionales, guías de práctica clínica, consensos de expertos y publicaciones relacionadas con la educación diabetológica y la utilización de tecnologías aplicadas al control glucémico.

Se incluyeron artículos científicos, revisiones bibliográficas, documentos de consenso y estudios observacionales publicados entre 2019 y 2025 en español e inglés. Se excluyeron aquellos trabajos que no abordaban el papel de la enfermería en el manejo de la diabetes o que se centraban exclusivamente en aspectos técnicos de los dispositivos sin repercusión clínica.

Tras la selección de los documentos, se realizó una lectura crítica y análisis de la información, organizando los resultados en diferentes categorías temáticas relacionadas con la evolución de la monitorización glucémica, el papel de la enfermería, la educación terapéutica, los beneficios clínicos y los principales retos asistenciales derivados de la implantación de estas tecnologías².

Desarrollo

Evolución de la monitorización glucémica:

La monitorización capilar clásica ofrecía una visión limitada del comportamiento glucémico, dificultando la identificación de episodios de hipoglucemia nocturna, hiperglucemias posprandiales o fluctuaciones importantes de glucosa.

La aparición de la monitorización continua de glucosa ha permitido pasar de mediciones aisladas a una evaluación dinámica y permanente del perfil glucémico. Actualmente existen dos grandes tipos de sistemas: la monitorización continua en tiempo real (MCG-TR) y la monitorización flash de glucosa (MFG).

Estos dispositivos proporcionan nuevos parámetros clínicos como el tiempo en rango (TIR), tiempo bajo rango (TBR), tiempo sobre rango (TAR), variabilidad glucémica y coeficiente de variación, indicadores que han complementado e incluso desplazado parcialmente a la hemoglobina glicosilada como principal marcador de control metabólico⁴.

Impacto de la monitorización continua de glucosa en la Enfermería de Atención Primaria:

La incorporación de estas tecnologías ha modificado profundamente las competencias enfermeras. La enfermera de Atención Primaria ya no se limita al seguimiento rutinario de la diabetes, sino que desempeña funciones avanzadas relacionadas con la educación terapéutica, la interpretación de informes glucémicos y el acompañamiento integral del paciente.

Entre sus funciones destacan:

  • Formación en el uso de sensores.
  • Interpretación de informes AGP.
  • Educación diabetológica.
  • Ajustes conductuales relacionados con alimentación y ejercicio.
  • Detección precoz de incidencias.
  • Apoyo emocional y motivacional.
  • Fomento de la adherencia terapéutica.

 

La enfermería se ha convertido en el profesional que traduce los datos obtenidos por los dispositivos en decisiones comprensibles y útiles para el paciente⁵.

Educación terapéutica y autocuidado:

La educación terapéutica constituye uno de los pilares fundamentales del éxito de la monitorización continua de glucosa. Disponer de un sensor no garantiza por sí mismo una mejora del control metabólico si el paciente no comprende cómo interpretar adecuadamente la información obtenida.

La enfermera instruye al paciente en aspectos relacionados con la colocación y mantenimiento del sensor, interpretación de flechas de tendencia, actuación ante hipoglucemias, relación entre alimentación y glucemia, configuración de alarmas y resolución de incidencias técnicas.

Este proceso educativo favorece el empoderamiento de la persona con diabetes y mejora significativamente su capacidad de autocuidado⁶.

Beneficios clínicos y asistenciales:

Numerosos estudios han demostrado importantes beneficios asociados al uso de la monitorización continua de glucosa:

  • Reducción de la hemoglobina glicosilada.
  • Disminución de episodios de hipoglucemia grave.
  • Incremento del tiempo en rango terapéutico.
  • Menor variabilidad glucémica.
  • Reducción de ingresos hospitalarios.
  • Mejora de la calidad de vida.
  • Mayor satisfacción con el tratamiento.

 

Además, estos sistemas reducen la necesidad de múltiples punciones capilares diarias, favoreciendo una mejor aceptación del tratamiento por parte del paciente.

En Atención Primaria, ello se traduce en una atención más eficiente, personalizada y preventiva⁷.

Retos y dificultades:

Necesidad de formación específica:

La rápida evolución tecnológica obliga a los profesionales sanitarios a mantener una formación continuada sobre nuevos dispositivos, plataformas digitales y herramientas de interpretación de datos.

La falta de capacitación puede limitar el aprovechamiento clínico de los sistemas y dificultar la adecuada educación del paciente⁸.

Brecha digital y desigualdad:

No todos los pacientes presentan las mismas competencias digitales ni el mismo acceso a recursos tecnológicos. Las personas mayores, pacientes vulnerables o con bajo nivel educativo pueden encontrar dificultades para utilizar correctamente estos dispositivos.

La enfermería desempeña un papel esencial en la reducción de estas desigualdades mediante una educación individualizada y adaptada⁹.

Impacto emocional:

Aunque la monitorización continua suele aumentar la sensación de seguridad, algunos pacientes pueden desarrollar ansiedad relacionada con las alarmas constantes o la interpretación excesiva de los datos glucémicos.

La enfermera debe abordar también esta dimensión emocional, favoreciendo una utilización equilibrada y humanizada de la tecnología⁹.

DISCUSIÓN

Los resultados de la literatura revisada evidencian que la monitorización continua de glucosa ha supuesto un avance significativo en el manejo de la diabetes mellitus, permitiendo un seguimiento más preciso de los niveles glucémicos y una mayor personalización de los cuidados. Diversos estudios coinciden en señalar mejoras en el control metabólico, una reducción de los episodios de hipoglucemia y un aumento del tiempo en rango terapéutico, factores que repercuten directamente en la calidad de vida de las personas con diabetes¹.

En este contexto, la enfermería desempeña un papel fundamental como profesional de referencia en la educación terapéutica y el acompañamiento del paciente. La interpretación adecuada de los datos generados por los sensores requiere conocimientos específicos que permiten transformar la información obtenida en recomendaciones prácticas y adaptadas a cada situación clínica⁸.

No obstante, la implantación generalizada de estas tecnologías también presenta desafíos. Entre ellos destacan la necesidad de formación continuada de los profesionales sanitarios, las dificultades derivadas de la brecha digital y la posible sobrecarga informativa que pueden experimentar algunos pacientes. Estas limitaciones ponen de manifiesto la importancia de desarrollar estrategias de educación individualizadas y programas de capacitación específicos tanto para profesionales como para usuarios⁹.

Por otra parte, la creciente incorporación de herramientas digitales en el ámbito sanitario plantea nuevas oportunidades para la atención personalizada, favoreciendo modelos asistenciales más preventivos y centrados en la persona. En este escenario, la enfermería se posiciona como una figura clave para garantizar que la tecnología contribuya realmente a mejorar los resultados en salud y no se convierta en una barrera para determinados colectivos.

CONCLUSIONES

La monitorización continua de glucosa representa uno de los avances más relevantes en el manejo de la diabetes mellitus durante los últimos años. Su capacidad para proporcionar información detallada y en tiempo real sobre los niveles de glucosa ha permitido optimizar el control metabólico y mejorar la toma de decisiones clínicas.

La implantación de estos sistemas ha transformado el papel tradicional de la enfermería, ampliando sus competencias en educación terapéutica, interpretación de datos clínicos, acompañamiento emocional y promoción del autocuidado. La evidencia disponible demuestra que la participación activa de la enfermería resulta determinante para maximizar los beneficios de estas tecnologías y favorecer la adherencia terapéutica.

A pesar de sus ventajas, persisten desafíos relacionados con la formación profesional, la accesibilidad tecnológica y las desigualdades digitales. Por ello, resulta necesario continuar impulsando programas de capacitación específicos y estrategias de atención individualizada que permitan garantizar un acceso equitativo a estas herramientas.

En definitiva, la monitorización continua de glucosa no solo ha mejorado el control de la diabetes, sino que también ha reforzado el papel de la enfermería como agente fundamental en la atención integral de las personas con diabetes, consolidando un modelo asistencial más participativo, preventivo y centrado en el paciente¹⁰.

BIBLIOGRAFÍA

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