Monografía: enfermería desde lo más básico y esencial: constantes vitales y analítica sanguínea

11 marzo 2024

AUTORES

  1. Esther Anglés Fernández. Graduada en Enfermería. Servicio de Urgencias. Hospital Comarcal de Alcañiz. (Alcañiz).
  2. Victoria Jiménez Soriano. Graduada en Enfermería. Unidad de Cuidados Intensivos. Hospital Obispo Polanco (Teruel).
  3. Sandra Reyes Zuara. Graduada en enfermería. Unidad de Hospitalización de Cirugía general y Digestiva. Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza).
  4. Raúl Grima Vela. Graduado en enfermería. Quirófano General. Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza).
  5. Elena Pérez Fuertes. Graduada en Enfermería. Unidad de Cuidados Intensivos. Hospital Obispo Polanco (Teruel).
  6. Isabel Reche Temprado. Graduada en Enfermería. Cirugía Cardiaca. Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza).

 

RESUMEN

La toma de constantes son las diferentes técnicas que lleva a cabo el personal sanitario para conocer las constantes vitales. Dichos parámetros son controlados por los principales órganos: corazón, cerebro y pulmones. Los principales parámetros fisiológicos son: frecuencia cardiaca, frecuencia respiratoria, presión arterial, saturación de oxígeno y temperatura. El personal encargado de medir y evaluar estos parámetros tiene que tener la capacidad de evaluar los problemas que pueden aparecer cuando las constantes no están en rango y del mismo modo actuar en consecuencia y de manera eficaz. Otra de las técnicas básicas dentro del personal de enfermería es la realización de la analítica sanguínea, siendo está la recogida de sangre mediante punción directa. Los resultados de estos análisis son una pieza clave para el diagnóstico y tratamiento médico. Está técnica puede tener algún efecto secundario como podría ser la aparición de hematomas o flebitis en la vena seleccionada. Las pruebas sanguíneas más comunes son: estudios hematológicos, de coagulación o bioquímicos. La monografía subraya la importancia de una buena realización de las técnicas más básicas de enfermería para así, conseguir un diagnóstico y tratamiento médico adecuado, así como para garantizar la seguridad del paciente y prevenir las complicaciones que estas pueden presentar.

PALABRAS CLAVE

Presión arterial, saturación de oxígeno, signos vitales, análisis químico de la sangre, sangre y estudio clínico.

ABSTRACT

Taking vital signs are the different techniques carried out by health personnel to know the vital signs. These parameters are controlled by the main organs: heart, brain and lungs. The main physiological parameters are heart rate, respiratory rate, blood pressure, oxygen saturation and temperature. The personnel in charge of measuring and evaluating these parameters must have the ability to evaluate the problems that may appear when the constants are not in range and likewise act accordingly and effectively. Another of the basic techniques within the nursing staff is performing blood tests, which is the collection of blood through direct puncture. The results of these analyzes are a key piece for medical diagnosis and treatment. This technique may have some side effects such as the appearance of hematomas or phlebitis in the selected vein. The most common blood tests are hematological, coagulation or biochemical studies. The monograph highlights the importance of good performance of the most basic nursing techniques in order to achieve an adequate diagnosis and medical treatment, as well as to guarantee patient safety and prevent the complications that these may present.

KEY WORDS

Arterial pressure, oxygen saturation, vital signs, blood chemical analysis, blood and clinical study.

DESARROLLO DEL TEMA

¿QUÉ ES LA TOMA DE CONSTANTES VITALES?

Son las diversas técnicas que realiza el personal sanitario para conocer las constantes vitales, que son a su vez los parámetros que nos advierten sobre el estado hemodinámico de nuestros pacientes. Estos parámetros van a estar controlados por los principales órganos: corazón, cerebro y pulmones1.

Los principales parámetros fisiológicos que controlamos son: Frecuencia Cardiaca (FC), Frecuencia Respiratoria (FR), Presión Arterial (PA), Saturación de oxígeno (SATO2) y Temperatura (Tª)1.

Cada uno de estos parámetros se muestra con un número, el cual debe de conocer el profesional que ha llevado a cabo la medición. Normalmente dicho profesional es el personal de enfermería, quien debe de interpretar, detectar y evaluar los valores adquiridos. Los valores obtenidos deben de encontrase dentro de unos parámetros, aunque estos pueden estar influidos por diversos aspectos como son la edad, el sexo, actividad física…1,2.

Dicho personal debe de ser capaz de evaluar los problemas que pueden aparecer cuando las constantes no se encuentran dentro de los límites normales y actuar en consecuencia y de manera eficaz .

FRECUENCIA CARDIACA:

¿QUÉ ES LA MEDICIÓN DE LA FRECUENCIA CARDIACA?

La frecuencia cardiaca (FA), latidos por minuto, es la onda pulsátil de la sangre producida por la contracción del ventrículo izquierdo.

Para un óptimo funcionamiento del organismo es imprescindible que el corazón bombee sangre hacia todos los órganos. Este bombeo se debe de efectuar a una presión y a una frecuencia determinada para que sea óptimo2,3.

La FC normal en reposo oscila entre unos 50-100 lpm, viéndose está influida por varios factores. Cuando el latido cardiaco es excesivamente rápido se produce lo que denominamos taquicardia y por el contrario, cuando este latido es excesivamente lento se denomina bradicardia.

Se puede obtener un resultado puntual de FC o por el contrario una monitorización continua donde no solo veremos la cifra de FC si no también un ECG donde en la onda podremos ver las ondas P, T y el complejo QRS1,4.

La FC la expresaremos en lpm.

INDICACIONES PARA REALIZAR LA MEDICIÓN DE LA FRECUENCIA CARDÍACA.

Tiene un designio diagnóstico para dar a conocer al personal sanitario y así poder evaluar la frecuencia cardiaca y el ritmo del latido cardiaco.

Está indicado en situaciones de urgencia como puede ser un paro cardiorrespiratorio

En la valoración del flujo sanguíneo a una zona determinada, como sería el caso por ejemplo, de medir el pulso pedio para determinar el flujo sanguíneo de un pie.

Para valorar la frecuencia, el ritmo, el volumen y la tensión del pulso, que nos puede advertir de un problema general5.

¿QUÉ NECESITAMOS PARA REALIZAR LA MEDICIÓN DE LA FRECUENCIA CARDIACA?

Apenas necesitamos material, podríamos llevarlo a cabo únicamente con nuestras manos.

-Guantes.

-Reloj / cronómetro.

Fonendoscopio4,5.

¿CÓMO DEBEMOS DE REALIZAR LA MEDICIÓN DE LA FRECUENCIA CARDIACA?

La medición de la FC es una técnica sencilla que podemos llevar a cabo en cualquier lugar.

El paciente debe de encontrarse en reposo y sería importante que conociéramos la información basal sobre el ritmo habitual de nuestro paciente.

Si vamos a realizar la determinación de la FC en la arteria radial, posicionamos al paciente con la palma de la mano hacia arriba apoyada en la cama.

Colocamos nuestro dedo índice y medio sobre la arteria, palpando con ambos dedos y realizando una pequeña presión para así sentir el ritmo y la intensidad del latido.

Contamos las pulsaciones durante un minuto.

Si por el contrario el pulso que vamos a medir es el carotídeo, muy indicado en paro cardiaco, con los mismos dedos índices y medio, de manera suave sin ejercer presión en el cuello y siempre de manera unilateral. En el contexto de parada cardiorrespiratoria contaremos las pulsaciones un tiempo menos a un minuto, para así poder iniciar SVB o SVA inmediatamente6.

Para realizar la medición del pulso central, colocaremos al paciente de decúbito supino y descubriremos el pecho.

Esta vez con el fonendoscopio, colocándolo en el vértice del corazón, contaremos los sonidos uno de cada dos, durante un minuto.

Otros lugares para realizar dicha medición podrían ser: la arteria femoral, pedía, poplítea, temporal, braquial5.

FRECUENCIA RESPIRATORIA

¿QUÉ ES LA MEDICIÓN DE LA FRECUENCIA RESPIRATORIA?

La respiración es el proceso metabólico del ingreso de oxígeno y la liberación de dióxido de carbono y se encuentra controlado por la actividad respiratoria. A su vez está actividad respiratoria se encuentra estrechamente relacionada con el sistema nervioso central.

Lo que nosotros vamos a medir son los movimientos respiratorios, que podemos contabilizar de forma manual contando las contracciones torácicas que se producen en un minuto o también, podemos realizar una monitorización continua de estas.

En un adulto la Frecuencia Respiratoria normal es de unas 12-20 respiraciones por minuto.

INDICACIONES PARA REALIZAR LA MEDICIÓN DE LA FRECUENCIA RESPIRATORIA.

En pacientes con enfermedades pulmonares y cardíacas.

Infecciones pulmonares que causan inflamación de las vías respiratorias. Podrían observarse aumentadas, así como si el paciente presenta fiebre o deshidratación.

En estados de hiperventilación, como podría ser un ataque de ansiedad.

¿QUÉ NECESITAMOS PARA REALIZAR LA MEDICIÓN DE LA FRECUENCIA RESPIRATORIA?

-Guantes.

-Reloj /Cronometro.

-Fonendoscopio.

¿CÓMO DEBEMOS DE REALIZAR LA MEDICIÓN DE LA FRECUENCIA RESPIRATORIA?

Colocamos al paciente en una posición cómoda, sentado o acostado en semifowler. Debe encontrarse en reposo.

No es ventajoso informar al paciente de que vamos a realizar una medición de la FR ya que este, podría cambiar involuntariamente el ritmo. Podemos realizar la medición a la vez que la de otras constantes.

Si realizamos la medición mediante auscultación, colocamos el fonendoscopio en el tórax y contándose el número de inspiraciones en un minuto.

Si, por el contrario, lo hacemos mediante observación o colocando una mano ligeramente en el pecho, contamos las veces que elevamos el tórax durante un minuto.

PRESIÓN ARTERIAL:

¿QUÉ ES LA MEDICIÓN DE LA PRESIÓN ARTERIAL?

La presión arterial es la presión que ejerce la sangre al pasar por las paredes de las arterias. Se encuentra determinada por el gasto cardíaco y la resistencia vascular periférica.

Presenta dos medidas de presión, en primer lugar, la sistólica que es la presión máxima y la presión diastólica que es la presión mínima.

Cuando el paciente presenta unos valores de presión sistólica igual o superior a 140 mmHg y valores de presión diastólica igual o superior a 90 mmHg, lo denominamos hipertensión. Siendo este un factor de riesgo importante para padecer enfermedades cardiovasculares graves como podría ser ACV5, 6,7.

Por el contrario, cuando los valores de presión sistólica se encuentran entre 80/60 mmHg y diastólica de 40/20 mmHg, lo denominamos hipotensión.

Como en las técnicas anteriores, podemos conseguir una toma puntual mediante un manguito neumático, electrónico o mediante esfigmomanómetro. O una monitorización continua de esta, con un manguito neumático conectado a un aparato oscilométrico, donde nos permite programas, con que intervalo queremos que sea tomada la PA, dándonos valores como PAS, PAD Y PAM7.

Está técnica también se puede llevar a cabo de manera invasiva y continua mediante catéteres arteriales. En este caso nos ofrecerá una curva y un número de presiones.

INDICACIONES PARA REALIZAR LA MEDICIÓN DE LA PRESIÓN ARTERIAL.

Detección, estudio y seguimiento de la hipertensión arterial (HTA).

Control del paciente sometido a cualquier tipo de intervención que comprometa su estabilidad hemodinámica.

Valorar el estado de salud del paciente al que le estamos realizando dicha toma.

Ayudar a establecer un diagnóstico.

Valorar la evolución del paciente, la respuesta a un tratamiento o las intervenciones enfermeras y médicas7.

¿QUÉ NECESITAMOS PARA REALIZAR LA MEDICIÓN DE LA PRESIÓN ARTERIAL?

-Guantes.

-Manguito neumático eléctrico o esfigmomanómetro.

-Estetoscopio.

El manguito debe de ser de tamaño adecuado al perímetro braquial, cubriendo al menos el 80%8.

¿CÓMO DEBEMOS REALIZAR LA MEDICIÓN DE LA PRESIÓN ARTERIAL?

Llevamos a cabo una correcta identificación del paciente, comprobamos el tratamiento habitual de este, para así ver si alguno de los fármacos que toma puede influir en la T.A.

El paciente debe de encontrarse en reposo mínimo cinco minutos antes a la toma, a ser preferible sentado con el brazo apoyado a la altura del corazón, en un ambiente tranquilo y no haber comido ni fumado, media hora antes de la medición8.

Inicialmente debemos de medir la PA en ambos brazos. Cuando encontramos una diferencia de presión entre ambos miembros, establecida en mediciones simultáneas, debe utilizarse el brazo con los valores de presión más altos. Este será el brazo dominante o de elección para posteriores tomas.

Descubrimos el brazo del paciente, ya que preferiblemente el manguito tiene que estar en contacto con la piel.

Indicamos al paciente que mientras estamos realizándole la toma no hable, ya que por el contrario podrían alterarse los valores9.

Colocamos el manguito centrado en la arteria braquial, con el borde inferior de este a 2,5/3 cm por encima de la articulación del brazo.

Si elegimos para la toma de PA el esfigmomanómetro semiautomático, debemos asegurarnos de que está validado según protocolos estandarizados.

En el caso de que realizáramos una toma de tensión manual con esfigmomanómetro, colocaremos el maguito de la misma forma.

Con los dedos, índice y medio palpamos las pulsaciones, colocando el estetoscopio justo en ese lugar.

Seguimos con el estetoscopio sobre la arteria y vamos insuflando el brazalete hasta que el mercurio se eleve de 20 a 30 mmHg por encima de las pulsaciones y no percibamos latido.

Vamos desapretando lentamente la rosca de la perilla, mientras el aire va saliendo lentamente, hasta que escuchemos un primer latido claro y rítmico, siendo este primer latido la cifra de PAS.

Continuamos desapretando lentamente la rosca de la perilla, prestando atención a cuando el sonido agudo cambia por un golpe fuerte y amortiguado, coincidiendo este último sonido con la PAD.

Por último, abriremos completamente la válvula y retiraremos el maguito10.

SATURACIÓN DE OXÍGENO:

¿QUÉ ES LA MEDICIÓN DE LA SATURACIÓN DE OXÍGENO?

La pulsioximetría es la medición no invasiva del oxígeno que transporta la hemoglobina en el interior de los vasos sanguíneos. La podemos llevar a cabo mediante un pulsioxímetro que cuantifica la saturación de oxígeno en los tejidos. Los valores normales de saturación oscilan en un rango entre 93-100%.

Este tipo de aparatos no reemplazan a la gasometría arterial, pero su uso se encuentra muy extendido ya que, de una forma rápida y sencilla puedes observar la saturación de oxígeno del paciente3.

INDICACIONES PARA REALIZAR LA MEDICIÓN DE SATURACIÓN DE OXÍGENO.

-Medición continua e instantánea de la saturación.

-Detección temprana de hipoxia, antes de que aparezcan signos físicos.

-Para reducir la frecuencia de punciones y gasometrías arteriales3.

¿QUÉ NECESITAMOS PARA REALIZAR LA MEDICIÓN DE LA SATURACIÓN DE OXÍGENO?

-Guantes.

-Pulsioxímetro.

¿CÓMO DEBEMOS REALIZAR LA MEDICIÓN DE LA SATURACIÓN DE OXÍGENO?

Normalmente colocamos el pulsioxímetro en los dedos del paciente, pero también podría colocarse en el lóbulo de la oreja. No se puede poner en uñas pintadas.

Colocamos el sensor en una zona bien vascularizada, con la piel limpia e íntegra, libre de grasa y sin prominencias óseas.

Nos aseguramos de que el emisor y el receptor estén enfrentados y que la luz atraviese todo el tejido del paciente.

Si utilizáramos un pulsioxímetro de pegatina para una monitorización continua, deberíamos de cambiarlo de ubicación cada turno ya que, puede producir quemaduras si se encuentra muy apretado3.

TEMPERATURA CORPORAL

¿QUÉ ES LA MEDICIÓN DE LA TEMPERATURA CORPORAL?

La fiebre es una respuesta adaptativa del organismo, que consiste en un aumento de la temperatura corporal por encima de los valores normales.

Mantener la temperatura central del cuerpo dentro de un rango, permite que muchos mecanismos esenciales como podría ser la función renal funcionen.

La tª la podemos determinar con varios tipos de termómetros: electrónicos, digitales, de infrarrojos… Y también existen diversas zonas para la toma de dicha temperatura: axila, boca, oído, recto.

Dicha determinación la podemos llevar a cabo de forma no invasiva, colocando los diferentes dispositivos en las superficies corporales o de manera invasiva, mediante sondas esofágicas o urinarias con control de temperatura13.

Rangos normales de temperatura en adulto:

ORAL: 33.2-38.2ºC.

RECTAL:34.4-37.8ºC.

TIMPÁNICA:35.4-37.8ºC.

AXILAR:35.5-37ºC.

INDICACIONES PARA REALIZAR LA MEDICIÓN DE LA TEMPERATURA CORPORAL.

-Hipertermia.

-Hipotermia.

-Termorregulación ineficaz.

¿QUÉ NECESITAMOS PARA REALIZAR LA MEDICIÓN DE LA TEMPERATURA CORPORAL?

-Guantes.

-Termómetro.

¿CÓMO DEBEMOS REALIZAR LA MEDICIÓN DE TEMPERATURA AXILAR?

Comprobamos que la axila se encuentra seca.

A continuación el termómetro digital está listo para realizar la toma.

Colocaremos el termómetro digital en el pliegue de la axila, asegurándonos de que la parte metálica está en contacto con el paciente y colocaremos el brazo sobre el tórax formando un ángulo de 30º.

Esperamos a que pite y retiramos.

Desinfectamos el termómetro13.

ANALÍTICA SANGUÍNEA:

¿QUÉ ES UNA ANALÍTICA SANGUÍNEA?

Es la recogida de sangre mediante punción directa de una vena superficial para su posterior análisis clínico. En la práctica enfermera es una técnica muy habitual. La muestra biológica más solicitada es la sangre venosa, ya que su obtención es rápida, fácil y nos ofrece una gran cantidad de información.

Los resultados de estos análisis son una pieza fundamental para el diagnóstico y tratamiento médico. Por lo tanto, es muy importante el método de extracción para que los resultados sean de calidad y evitar los errores en la obtención de la muestra, ya que esto podría dar lugar a resultados erróneos. Hay que evitar mandar al laboratorio muestras coaguladas o hemolizadas14.

Los riesgos del estudio más frecuentes son el hematoma en la zona de punción o la aparición de flebitis en la vena seleccionada para la punción.

Las pruebas sanguíneas más comunes son: El estudio hematológico el cual incluye un hemograma, que cuantifica los grupos celulares de la sangre e informa de los parámetros relacionados con su cantidad, forma y contenido. Un estudio de coagulación que analiza diferentes parámetros relacionados con la coagulación y la velocidad de sedimento globular y, por otra parte, el estudio bioquímico también es muy común ya que sirve para determinar la distribución y cantidad de sustancias en el suero15.

Existen diferentes tubos de muestra sanguínea, siendo los más comunes:

1. TUBOS SIN ADITIVOS: Utilizados para la obtención de suero y análisis de bioquímica, no llevan anticoagulante, aunque sí que pueden contener activadores como la gelosa para de este modo facilitar la separación del suero.

2.TUBO EDTA: Son los tubos que contienen anticoagulante EDTA empleados para el estudio de recuentos de células para la hematimetría (hemogramas).

3.TUBO CITRATO: Contiene como anticoagulante citrato trisódico, en cantidad prefijada para pruebas de coagulación.

4 TUBO DE CITRATO PARA VSG: Contiene como anticoagulante citrato trisódico en concentración distinta al tubo de coagulación. Se utiliza únicamente para la velocidad de sedimentación globular.

El orden de extracción de los tubos es muy importante para evitar errores en los resultados y contaminación de la muestra por anticoagulantes. Aunque no existe un acuerdo al 100% en todos los centros sanitarios, el protocolo más aceptado es el siguiente:

1º HEMOCULTIVOS:

2ºTUBO PARA ANÁLISIS DE SUERO SIN ANTICOAGULANTE (Bioquímica) (Tubos secos).

3ºTUBO PARA PRUEBA DE COAGULACIÓN, CON ANTICOAGULANTE CITRATO. (Coagulación).

4ºTUBOS RESTANTES CON ANTICOAGULANTE EDTA, HEPARINA DE LITIO, TUBOS DE VSG16.

La extracción de una muestra sanguínea incluye tres fases: preanalítica, analítica y postanalítica.

Fase preanalítica: Implica todos los procesos desde el momento en el que el facultativo realiza la solicitud de analítica sanguínea, las indicaciones que debe de seguir el paciente (ayunas), correcta selección de tubos de extracción, correcta extracción por parte del personal de enfermería, correcto transporte hasta el laboratorio, almacenamiento hasta el momento del análisis y manejo, centrifugación y separación según sea el caso de la muestra.

Fase analítica: Abarca todas las acciones llevadas a cabo para realizar el análisis dentro del laboratorio.

Fase pos analítica: Interpretación de los resultados desde la validación de estos.

INDICACIONES PARA REALIZAR UNA ANALÍTICA SANGUÍNEA.

-Diagnóstico de enfermedades como podrían ser la dislipemia o diabetes.

-Prevención del cáncer mediante marcadores específicos.

-Pruebas de ADN.

-Estudio hematológico.

-Estudio de bioquímica.

-Es decir para cualquier prueba de laboratorio que se necesite una muestra de sangre.

CONTRAINDICACIONES PARA REALIZAR UNA ANALÍTICA SANGUÍNEA.

No podríamos hablar de una contraindicación absoluta, pero sí que nos encontramos ante situaciones donde se presentan contraindicaciones relativas como podría ser:

-Presencia de un hematoma donde vamos a realizar la punción venosa.

-Edema en extremidad.

-Vena trombótica o que presente flebitis.

-Presencia de una fístula arteriovenosa.

-Mastectomía.

En estos casos que hemos citado anteriormente debería de realizar la punción venosa en el brazo opuesto.

En una coagulopatía tampoco encontraríamos una contraindicación absoluta, únicamente sí que deberíamos de prestar especial cuidado a la hora de presionar en el punto de punción.

¿QUÉ NECESITAMOS PARA REALIZAR UNA ANALÍTICA SANGUÍNEA?

-Volante / petición de analítica + etiquetas identificativas del paciente.

-Batea.

-Guantes.

-Gasas.

-Antiséptico.

-Esparadrapo.

-Compresor de la vena.

-Tubos de extracción, hemocultivos, jeringa de gasometría, según nos indique la petición analítica.

-Vacutainer, jeringa + aguja, palomilla. Dependiendo de con que realicemos la punción.

-Gradilla para los tubos de extracción.

-Contenedor de objetos punzantes17.

¿CÓMO DEBEMOS DE REALIZAR LA EXTRACCIÓN DE UNA ANALÍTICA SANGUÍNEA?

En primer lugar, realizamos una correcta identificación del paciente, así como la comprobación de la petición analítica y los tubos de extracción, comprobando que son los correctos.

Confirmamos que el paciente está de 8 a 12 horas previas en ayunas.

La posición en la que colocaremos al paciente será una posición cómoda, o bien sentado con la mano en supino presentando una hiperextensión de este y apoyado sobre una superficie plana o en decúbito supino. Esta última posición la usamos sobre todo si conocemos que tiene antecedentes previos de síncope vasovagal por punción venosa.

Seleccionamos el material que vamos a realizar para la punción: palomilla, jeringa y aguja o sistema de vacío (vacutainer). La elección se llevará a cabo en función del grosor de la vena y las necesidades de la punción18.

Llevaremos a cabo una primera inspección de manera no estéril. Colocamos el compresor y con el dedo índice palpamos una vena que presente calibre adecuado para la punción y que sea turgente. Antes de seleccionar una vena hay que ver su tamaño, profundidad y dirección.

Una vez que tenemos seleccionado el sitio de canulación retiramos el compresor.

Realizamos un correcto lavado de manos y nos ponemos los guantes.

Procedemos a la limpieza de la piel con antiséptico. Con una gasa mojada en antiséptico empezamos a limpiar en el punto de punción realizando círculos hacía afuera.

Nos aseguramos de que el antiséptico se ha secado y volvemos a colocar el compresor unos 8/10 cm por encima del punto de punción, de tal manera que lo podamos retirar con una única mano y que haga presión suficiente para que podamos palpar la vena, pero sin comprometer la circulación de esta, ni causar dolor, ni malestar.

Con el fin de facilitar la prominencia de las venas podemos pedir al paciente que abra y cierre la mano.

Realizaremos una pequeña tracción sobre la vena en dirección distal con el dedo pulgar de nuestra mano no dominante para así evitar que la vena se mueva. Esta tracción en venas de mayor calibre puede que no sea necesaria.

Avisamos siempre al paciente que vamos a realizar la punción.

Insertamos la aguja en la misma dirección del flujo sanguíneo, siempre con el bisel hacía arriba y con un ángulo de 20º-30º. Cuando la aguja está asegurada se conecta el primer tubo o se aspira para que la sangre fluya. Si usamos sistema de vacío esté se llenará de sangre con un volumen hasta agotar el vacío del tubo19.

Al finalizar el llenado de los tubos y antes de retirar la aguja, retiramos el compresor. Y con una gasa sobre el punto de punción retiramos suavemente la aguja hacía atrás, a la vez que presionamos el punto de punción. Realizamos presión sobre este punto para prevenir hemorragias.

Los tubos que contienen anticoagulante los agitaremos cuidadosamente no muy rápido, si lo hiciésemos rápido podríamos producir hemólisis, pero si no realizamos este movimiento la muestra podría coagularse.

Realizamos la correcta eliminación de residuos peligrosos, así como la correcta identificación de las muestras20.

 

CONCLUSIÓN

En está monografía, hemos explorado en detalle las diferentes técnicas para la medición de cada una de las constantes vitales, así como la técnica para la realización correcta de la analítica sanguínea, todo ello desde una perspectiva sanitaria. Resaltando en todo momento, la gran importancia de la correcta realización de estas técnicas, tan habituales en nuestra profesión y que en algunas ocasiones se realizan de manera rápida, sin ser esta la más correcta. Destacando la importancia que tienen estas para la salud del paciente, siendo imprescindibles en su diagnóstico y tratamiento.

 

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