Monográfico: catéter de larga duración tipo Hickman. Cuidados enfermeros

27 marzo 2024

 

AUTORES

  1. Victoria Corbatón Gimeno. Enfermera Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza.
  2. María Valero Fernando. Enfermera Hospital Royo Villanova, Zaragoza.
  3. Raquel Rodríguez Embid. Enfermera Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza.
  4. Ana Isabel Sánchez Gómez. Enfermera Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza.
  5. Mario Segura Sánchez. Enfermero Hospital General de la Defensa, Zaragoza.
  6. Miriam Montiel Aroca. Enfermera Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza.

 

RESUMEN

Cada vez son más el número de pacientes que tienen tratamientos antineoplásicos, lo que conlleva una gran necesidad de accesos venosos. Habitualmente se ven sometidos a numerosos pinchazos para extracciones de sangre y valorar la evolución de su enfermedad y precisan frecuentemente una vía central para la administración parenteral de este tipo de tratamientos puesto que hay riesgos de lesiones por extravasación.

Los avances en los tratamientos van de la mano del modo que deben ser administrados.

Enfermería evoluciona y se forma constantemente; para evitar estos sufrimientos innecesarios a los pacientes oncológicos, son usados estos catéteres venosos centrales. Dichos catéteres también son útiles para administrar la NPT que muchos pacientes precisan durante un tiempo prolongado. Y para el trasplante de células madre hematopoyéticas (TCMH).

Existen dos tipos de catéteres vasculares centrales (CVC) según su permanencia:

-De corta duración, más común (Catéteres venosos centrales no tunelizados insertados por vía central subclavia, yugular o femoral o insertados por vía periférica (Drum o PICC).

-De larga duración: si precisa tratamiento de más de 30 días. O si precisarán NPT en domicilio. Implantadas en forma de reservorio. (Port-A-Cath®) y los tunelizados; en adultos usaremos (Hickman®, Groshong®, Quinton®) y Broviac ® para los niños por su tamaño.

Estos catéteres son sistemas que nos dan acceso al torrente sanguíneo a nivel central; de este modo poder administrar medicamentos, fluidoterapia, nutrición (NPT)hemodiálisis y monitorización hemodinámica.

Aproximadamente un 80% de los pacientes han portado una vía central durante su ingreso.

De ahí la importancia de que enfermería conozca los cuidados necesarios para estos catéteres.

PALABRAS CLAVE

Catéter venoso central, nutrición parenteral total, quimioterapia, hemodiálisis, trasplante de células hematopoyéticas.

ABSTRACT

An increasing number of patients are undergoing antineoplastic treatments, which entails a great need for venousaccess. They are usually subjected to numerous punctures for blood extractions and to assess the evolution of their disease and frequently require a central line for the parenteral administration of this type of treatment since there is a risk of injury due to extravasation.

Admances in treatments go hand in hand with the way they should be administered.

Nursing evolves and is constantly formed; To avoid this unnecessary suffering for cancer patients, these central venous catheters are used. These catheters are also useful for administering TPN, which many patients require over a long period of time. And for hematopoietic stem cell transplantation (HSCT).

There are two types of central vascular catheters (CVC) depending on their permanence:

-Short duration,most common (non-tunneled central venous catheters inserted through a central subclavian, jugular or femoral route or inserted through a peripheral route ( Drum or PICC ).

-Long-term: if treatment is required for more than 30 days or if TPN is required at home. Implanted in the form of a reservoir (Port-A-Cath®) and tunneled ones; For adults we will use (Hickman®, Groshong®, Quinton®) and Broviac ® for children due to their size.

These catheters are systems that give us access to the bloodstream at a central level; in this way we can administer medication, fluid therapy, nutrition (NPT) hemodialysis and hemodynamic monitoring.

Approximately 80% of patients have had a central line during their admission.

Hence the importance of nursing knowing the necessary care for these catheters.

KEY WORDS

Central venous catheter, total parenteral nutrition, chemotherapy, hemodialysis, hematopoietic cell transplant.

 

DESARROLLO DEL TEMA

Descripción: Catéter venoso profundo tunelizado: TIPO HICKMAN:

Es un catéter implantado en la piel por radiología intervencionista por técnica tunelizada percutánea; tiene una duración que puede variar de meses a incluso años. Implica menos complicaciones trombóticas y lesiones de pared del vaso.

Es un catéter radiopaco, puede ser de silicona, polietileno o polipropileno, con calibres entre 9.6 y 12 Fr.

Encontraremos un relieve, llamado anillo de Dacron®, que quedará cerca de la salida del catéter, este anillo hace que quede fijado debido a que favorece la formación de tejido fibroso que tiene una doble función; evita que se mueva el catéter y la entrada de microorganismos.

Será implantado frecuentemente en la vena cava superior o con menor frecuencia vena yugular interna o externa y vena cava inferior tanto femoral como abdominal.

Serán visibles dos o tres luces con conexión tipo Luer-Lock; de diferentes colores. Roja que usaremos para extracción de sangre y Azul para inyección.

Cuidados de enfermería:

En un primer momento enfermería realizará cuidados postimplantación que consisten en control exhaustivo de la zona de tunelización e inserción; detectando hematomas o sangrado que precisaría colocación de vendaje compresivo.

Tras la implantación el paciente puede referir dolor, enfermería administrará la analgesia necesaria e informará que en el aseo en días inmediatos debe de tener especial cuidado de no mojar el apósito.

Si no detectamos ningún problema, dejaremos durante 7 días el apósito específico (Drain-fix®) que han colocado en radiología intervencionista. Revisaremos que se mantenga bajo el tejido subcutáneo el anillo de Dacrón.

Cura estéril, retirando el punto de sutura en 7-10 días.

Limpiaremos la zona con gasas impregnadas de suero fisiológico recorriendo el catéter con movimientos circulares desde el punto de inserción a la zona distal, tras retirar los restos de sangre aplicaremos clorhexidina con los mismos movimientos. Limpiaremos incluso los tapones. Pulverizamos antiséptico en la zona de inserción, dejando secar (2´ en clorhexidina acuosa 2%; 30´´ si es povidona iodada 30´´ si es clorhexidina alcohólica 2%) y proteger con apósito estéril, preferiblemente el que posee clorhexidina.

Las luces que no se estén utilizando deben de sellarse dos veces por semana; para ello desecharemos 2,3 ml de sangre y lavaremos con 10 ml de suero fisiológico y a continuación sellar con Taurolock® (preparado específico con anticoagulantes y antimicrobianos). Este sello se retirará siempre antes de cada uso.

Muy importante saber que en todo momento tendremos las vías clampadas , solo abiertas cuando se está perfundiendo especial cuidado en conexiones y desconexiones. Por otro lado, solo usaremos jeringas de 10 o 20 ml puesto que la presión ejercida en el catéter es inversamente proporcional al tamaño.

En el momento que no se utilice colocaremos un apósito Oper Cat®. especial para este tipo de catéteres.

Son muy útiles como ya hemos dicho para las extracciones de sangre, puesto que evitamos los constantes pinchazos al paciente.

Únicamente mediante una técnica estéril; desinfectaremos la válvula antirreflejo preferiblemente la roja, clampando en ese momento el resto de las luces. Desecharemos los 10 ml iniciales y una vez terminada la extracción lavaremos con 10ml de suero fisiológico y si no va a usarse a continuación realizaremos el sellado como hemos indicado antes.

Cuando esté indicada su retirada; enfermería es la encargada. Verificaremos la solicitud y explicaremos el procedimiento al paciente a pie de cama.

El manejo de todo tipo de catéteres venosos profundos siempre será con una técnica estéril.

Retiraremos la perfusión de fluidoterapia y colocaremos una pinza para clampar tipo Kocher®,evitando así que migre el catéter en caso de rotura. Se hará un bucle con el catéter, y con la otra mano haremos presión con gasa impregnada en antiséptico en el punto de inserción.

Tiraremos de forma constante y firme hasta que veamos que ha salido el anillo de Dacron® deberá salir el catéter íntegro, revisaremos el bisel antes de desecharlo1,2,3,4.

 

Posibles complicaciones:

-Obstrucción: Podemos encontrarnos dos tipos de obstrucciones; una de ellas sucede cuando la punta del catéter está apoyada en la pared del vaso y permite infundir líquidos, pero no extraer sangre.

Para solucionar esta situación pediremos al paciente que cambie de posición e incluso pediremos al paciente que tosa, respire profundo o realice la maniobra de Valsalva (aumentando la presión abdominal), también puede ayudar un ligero masaje en el cuello o pidiendo al paciente que gire el cuello.

Otro tipo de obstrucción es cuando el catéter no nos permite ni aspirar sangre, ni infundir fluidos; ofreciendo resistencia el émbolo. El motivo es que una capa de fibrina ha formado un coágulo en la punta del catéter.

Si es imposible sin forzar, se comentará con el facultativo y nos prescribirán desobstruir con Urokinasa.

Deberíamos no llegar a necesitar la Urokinasa si tenemos un buen mantenimiento:

Lavaremos con suero fisiológico el catéter tras cada administración de fármacos, muchos de ellos pueden precipitar y llegar a obstruir el hickman.

Usaremos una vía exclusivamente para la nutrición parenteral.

-Infección en la inserción: Encontraremos eritema, induración, dolor o exudado purulento a menos de 2 cm del catéter. En este caso deberemos comentarlo con el médico y muy posiblemente deberemos tomar una muestra de cultivo de la zona de inserción.

-Infección de túnel subcutánea; si se realiza una mala manipulación del catéter podemos encontrar induración recorre el trayecto que recorre el catéter, también eritema pudiendo llegar a tener fiebre persistente.

-Infección del propio catéter: no presenta eritema ni induración, pero tiene escalofríos, tiritona o fiebre tras utilizar el catéter2,3,4.

En ambos casos, por tanto, tendremos que realizar hemocultivos, de vía periférica y ambas luces del catéter si tiene hemocultivo positivo del catéter, incluso podrían indicarnos la retirada del catéter por el riesgo de sepsis.

Para evitar la infección siempre manipularemos el catéter con una técnica estéril tras el lavado de manos. Cambiaremos los sistemas y conexiones cada 72 horas y revisaremos de forma rutinaria para la detección precoz.

Revisaremos que no exista dolor de cuello. O desplazamiento del anillo de Dacrón que aumentaría el riesgo de infección.

-Desplazamiento del catéter: Revisar que no esté fuera el anillo de Dacrón, en tal caso tendríamos que realizar una desinfección adecuada de la zona de inserción e inmovilizar el catéter por con un apósito transparente para ver la evolución. Precisa solicitud de Rx de tórax para comprobar la correcta colocación del catéter.

-Hematoma en el túnel subcutáneo: Podemos encontrar dolor, inflamación y sensación fluctuante de líquido en el recorrido del catéter tras la implantación del catéter. Debido a un trastorno de coagulación previo a la implantación o a que ha sido muy traumática y dificultosa.

En este caso debemos aplicar frío a nivel local y realizaremos las curas con mayor frecuencia para ver si hay exudado porque puede infectarse el túnel subcutáneo.

-Embolismo aéreo: por introducción de aire en el catéter. Se evita, colocar siempre el catéter por debajo del corazón cuando debemos desconectar al paciente, clampando siempre las luces en cada desconexión5,6.

Consejos de autocuidado para el paciente portador de catéter Hickman®:

Explicaremos al paciente el motivo por el cual es portador de dicho paciente, de su larga duración y su ventaja para la administración de tratamientos agresivos y las repetidas extracciones de sangre.

Es fundamental que aprenda a cuidar y a manipular bien. La enfermera le enseñará a realizar su mantenimiento, pero si no es capaz ella misma se lo realizará.

Indicaremos para los primeros días tras la implantación evite el ejercicio intenso. Podrá ducharse 48/ 72h tras la inserción (puede hacerlo el día que le toque cambio de apósito). En el momento que ya no lleve las suturas se podrá duchar con normalidad, con agua y jabón. Incluso sin apósito si la zona de inserción ya está cicatrizada. Sin esponja, con la mano, pero frotando suave. Limpiará también con abundante agua las diferentes vías.

Evitará trabajar en jardinería o contacto con la tierra, si realiza ejercicio intensivo que le hace sudar deberá curar el punto de inserción y cambiar el apósito.

El paciente evitará poner el cinturón de seguridad en la zona del catéter. Y no deberá bañarse en piscinas ni jacuzzis públicos.

Y explicaremos posibles signos y síntomas de complicaciones potenciales para que informe rápidamente a su enfermera7.

 

CONCLUSIÓN

Es por tanto muy importante la atención de enfermería para prevenir estas situaciones que pueden suponer una retirada del catéter Hickman que sería un grave trastorno para el paciente y además posible retraso de tratamiento para su enfermedad. De ahí la importancia de hacer revisiones periódicas de los cuidados necesarios para este tipo de dispositivos tan específicos.

Sin más, recuperar la frase de Dag Hammsrkjold (Secretario General de Naciones Unidas 1953).

sobre los cuidados de enfermería. “La atención constante de una buena enfermera es tan importante como la mejor operación de un cirujano”.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Garnacho J, Ortiz C. Diagnóstico y tratamiento de la sepsis por catéter en nutrición parenteral. Nutr Clin Med 2007; 1 (3): 153-62.
  2. WHO. Higiene de las manos [Internet]. 2015. Available from: http://www.who.int/gpsc/ 5may/tools/ES_PSP_GPSC1_Higiene-de-las-Manos_Brochure_June-2012.pdf
  3. Seisdedos R, Conde M. C, Castellanos JJ, García-Manzanares A, Valenzuela JC, Fraga M. D. Infecciones relacionadas con el catéter venoso central en pacientes con nutrición parenteral total. Nutr Hosp [Internet]. 2012 [citado 28 de enero de 2024];27(3):775–80. Available from: http://scielo.isciii.es/scielo.php? pid=S0212-16112012000300014&script=sci_arttext&tlng=pt
  4. Napalkov P, Felici DM, Chu LK, Jacobs JR, Begelman SM. Incidence of catheter-related complications in patients with 4-central venous or hemodialysis catheters: a healthcare claims database analyses. BMC Cardiovasc Disord. [Internet]. 2013 [acceso 29 de enero];13(1). Disponível em: http://www.biomedcentral.com/1471-2261/13/86
  5. Miotto L, Marinilza L, Bernardí C, Pinto M. Complicaciones de catéter venoso central en pacientes trasplantados con células madre hematopoyéticas en servicio especializado. Rev. Latino-Am. Enfermagem. 2016;24.
  6. Cerrato, P. Revisión de los cuestionarios de sistemas de acceso venoso totalmente implantados. Revista Ene De Enfermería. 2020; 14(2):10-17.
  7. Portales Médicos [sede Web]. Madrid: 2017 [acceso 23 de enero de 2024]. Pautas para el manejo de catéter venoso central Hickman en el domicilio. Disponible en: https://www.revista-portalesmedicos.com/revista-medica/manejo-de-cateter-venoso-central-hickman-domicilio/

 

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