Paciente usuario del sistema nacional de salud

2 junio 2026

 

AUTORES

  1. Miriam Revuelta Vicente. Auxiliar Administrativo Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  2. Laura Tercero Antoni. Enfermera Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  3. Marcos Jaime Elpón. Auxiliar Administrativo. Aragón, España.
  4. María Susín Estremé. Enfermera Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.

 

RESUMEN

El artículo analiza la evolución de los sistemas sanitarios en un contexto social marcado por el cambio acelerado, la incertidumbre y el aumento de las expectativas ciudadanas. Se describe cómo la transformación del perfil de los usuarios, cada vez más informados y exigentes, ha incrementado la complejidad de la atención sanitaria y ha puesto en evidencia las limitaciones de los modelos tradicionales de gestión pública, especialmente aquellos basados en estructuras rígidas y poco adaptables. En este marco, se destaca la necesidad de incorporar sistemas de gestión de la calidad, metodologías de mejora continua y enfoques centrados en la persona.

Asimismo, el texto aborda la aparición de nuevos modelos organizativos orientados a la coordinación asistencial y a la atención de la cronicidad, señalando que, si bien han generado iniciativas innovadoras, su efectividad ha sido en muchos casos parcial y limitada a intervenciones específicas. Desde la perspectiva de los usuarios, los resultados muestran una percepción global estable del sistema sanitario, junto con una valoración negativa de la mejora de la atención en distintos niveles asistenciales, contrastada con una mayor satisfacción en el seguimiento y la continuidad de la atención primaria. Finalmente, el artículo subraya la importancia de una atención ética y humanizada, de una planificación adecuada de los recursos y de la integración real de los servicios como elementos esenciales para garantizar la sostenibilidad, la calidad y la confianza ciudadana en los sistemas de salud.

PALABRAS CLAVE

Gestión de la calidad, continuidad asistencial, cronicidad, atención centrada en la persona.

ABSTRACT

The article analyses the evolution of healthcare systems in a social context marked by rapid change, uncertainty and rising public expectations. It describes how the transformation of the profile of users, who are increasingly well-informed and demanding, has increased the complexity of healthcare and highlighted the limitations of traditional public management models, especially those based on rigid and inflexible structures. In this context, it highlights the need to incorporate quality management systems, continuous improvement methodologies and person-centred approaches.

The text also addresses the emergence of new organisational models aimed at coordinating care and treating chronic conditions, noting that, although they have generated innovative initiatives, their effectiveness has in many cases been partial and limited to specific interventions.

From the users’ perspective, the results show a stable overall perception of the healthcare system, together with a negative assessment of improvements in care at different levels of care, contrasted with greater satisfaction with the monitoring and continuity of primary care. Finally, the article highlights the importance of ethical and humanised care, adequate resource planning and the effective integration of services as essential elements in ensuring the sustainability, quality and public confidence in healthcare systems.

KEY WORDS

Quality management, continuity of care, chronicity, person-centered care.

INTRODUCCIÓN

La atención a la salud constituye una actividad histórica que ha evolucionado de forma significativa paralelamente al desarrollo científico y técnico de la medicina. No obstante, dicho progreso no puede entenderse como un fin en sí mismo, sino como un medio orientado a garantizar el bienestar integral de las personas, que deben situarse en el centro de la práctica asistencial. Desde una perspectiva normativa, corresponde a los poderes públicos la responsabilidad de asegurar el acceso a las prestaciones sanitarias, salvo en aquellos supuestos en los que existan limitaciones jurídicas o criterios clínicos que lo impidan. La ausencia injustificada de dichas prestaciones pone de manifiesto un funcionamiento inadecuado del sistema y puede generar responsabilidades institucionales. Asimismo, toda actuación clínica debe regirse por principios éticos, deontológicos y legales, entre los que adquiere especial relevancia la provisión de una atención humanizada, considerando la posición de vulnerabilidad del paciente en la relación asistencial 5.

En el contexto social contemporáneo, caracterizado por un cambio acelerado e incierto, los sistemas sanitarios se enfrentan a transformaciones constantes que dificultan la anticipación y la planificación a medio y largo plazo. Estas dinámicas se manifiestan en el ámbito sanitario a través de procesos de transición que afectan tanto a la organización como al funcionamiento de los servicios de salud. La velocidad de dichos cambios supera en muchas ocasiones la capacidad de respuesta de las instituciones, generando desajustes entre la oferta asistencial y una demanda creciente y cambiante, como se evidencia en el aumento no previsto de usuarios o en la insuficiente previsión de recursos humanos (4,5).

En este escenario, la ciudadanía, las organizaciones y el sector empresarial han incrementado sus exigencias hacia la Administración Pública, reclamando servicios que cumplan estándares elevados de calidad. Sin embargo, una de las principales críticas a la gestión pública se centra en la rigidez de estructuras jerárquicas extensas, que limitan la capacidad de adaptación a los cambios tecnológicos y económicos del entorno actual. Esta situación ha puesto de relieve la necesidad de incorporar sistemas de gestión de la calidad y metodologías basadas en la mejora continua en las instituciones públicas, adaptando sus principios a las características organizativas y al marco jurídico vigente, y otorgando un papel central a las expectativas y valoraciones de los usuarios 1.

Durante un largo periodo, los usuarios de los servicios sanitarios se vieron obligados a aceptar de manera pasiva los procesos, condiciones y niveles de calidad definidos unilateralmente por las organizaciones. No obstante, esta dinámica ha cambiado de forma sustancial, dando lugar a un nuevo perfil de usuario más informado, exigente y participativo, que influye activamente en la definición de los servicios, los estándares de calidad y los modelos de funcionamiento. Este cambio ha incrementado la complejidad de la atención sanitaria, reforzada además por factores como la presión asistencial, la rápida incorporación de nuevas tecnologías, las limitaciones en las habilidades comunicativas de los profesionales y las elevadas expectativas sobre la capacidad resolutiva del sistema sanitario (1,4).

Como respuesta a estos desafíos, han surgido diversos modelos organizativos orientados a estructurar y coordinar la provisión de servicios asistenciales complejos. Estos modelos comparten un enfoque basado en la planificación anticipatoria de las necesidades de salud, la atención centrada en la persona y su participación activa en la toma de decisiones, la aplicación simultánea de múltiples intervenciones y la colaboración entre profesionales de distintas disciplinas. Su desarrollo ha impulsado la implementación de numerosos programas dirigidos a la atención de la cronicidad, promovidos tanto por proveedores públicos como privados.

No obstante, aunque estos programas incorporan dispositivos asistenciales diversos e innovadores, la evidencia disponible muestra que no siempre se alcanza una integración asistencial efectiva ni un impacto significativo a nivel poblacional. La efectividad demostrada se ha concentrado principalmente en estrategias específicas, como la estratificación de pacientes por niveles de riesgo y el intercambio de conocimientos y competencias entre profesionales. En algunos casos, estos cambios organizativos han permitido mejorar los resultados asistenciales en distintos niveles del sistema sanitario mediante nuevas formas de gestión de la atención a personas con problemas crónicos 2.

Desde la perspectiva de los usuarios, los resultados muestran una percepción estable del funcionamiento general del sistema sanitario a lo largo del tiempo. Sin embargo, se identifica una valoración progresivamente más negativa respecto a la mejora de la atención en los distintos niveles asistenciales, incluyendo la atención primaria, especializada y hospitalaria. En contraste, la satisfacción relacionada con el conocimiento y seguimiento del paciente por parte del médico de familia y del pediatra presenta una evolución positiva, lo que sugiere avances en la continuidad y personalización de la atención. Por su parte, la valoración de los profesionales de medicina y enfermería se mantiene sin cambios relevantes, y no se observan diferencias significativas entre comunidades autónomas3.

OBJETIVO

El objetivo de este texto es analizar los cambios recientes en los sistemas sanitarios en un contexto de transformación social acelerada y creciente incertidumbre. Asimismo, pretende examinar la respuesta organizativa y asistencial del sistema de salud ante el aumento de las demandas y expectativas de los usuarios. Finalmente, busca destacar la necesidad de modelos de atención de mayor calidad, coordinados, centrados en la persona y basados en principios éticos y humanizados.

METODOLOGÍA

Ha sido precisa la búsqueda de textos que nos posibilitará la recogida de información acerca del tema seleccionado. Las principales fuentes utilizadas en la búsqueda de información han sido las bases de datos de Pubmed, Scielo y Dialnet, además de otros recursos como Alcorze o Google Académico.

Los descriptores en español empleados en las estrategias de búsqueda han sido: ‘Paciente usuario del sistema nacional de salud’, ‘administración’ ,’gestión datos’, ‘satisfacción’, ‘sociedad’ y en inglés: ‘administration’ , ‘data management’, , ‘satisfaction’ , ‘society’.

RESULTADOS

En la actualidad, el contenido desarrollado se relaciona directamente con la forma en que las personas utilizan y perciben los servicios sanitarios. Los cambios sociales acelerados y el aumento de la incertidumbre influyen en una ciudadanía más informada y exigente, lo que incrementa la presión sobre los sistemas de salud y sobre los profesionales que trabajan en ellos. Esta situación se traduce en consultas más complejas, mayores expectativas sobre la capacidad resolutiva de la atención sanitaria y una demanda creciente de servicios de calidad, accesibles y humanizados.

Asimismo, las limitaciones en la planificación y organización de los sistemas sanitarios tienen consecuencias concretas, como la sobrecarga asistencial, la falta de profesionales en determinados niveles de atención y la percepción de estancamiento o deterioro en la mejora de los servicios. Al mismo tiempo, la evidencia de mejores resultados en ámbitos como la continuidad asistencial y el seguimiento por parte de profesionales de atención primaria muestra que los modelos centrados en la persona pueden generar beneficios tangibles. En conjunto, estos elementos afectan directamente al bienestar de la población, a la sostenibilidad del sistema sanitario y a la confianza de los ciudadanos en las instituciones públicas.

CONCLUSIÓN

En conclusión, el análisis realizado pone de manifiesto que los sistemas sanitarios operan en un contexto de transformación social acelerada, caracterizado por la incertidumbre, el aumento de las demandas ciudadanas y la complejidad creciente de la atención. La evolución del perfil de los usuarios, más informados y exigentes, junto con las limitaciones estructurales y organizativas de los modelos tradicionales de gestión, plantea importantes desafíos para la provisión de servicios de calidad.

En este escenario, la incorporación de enfoques basados en la mejora continua, la coordinación asistencial y la atención centrada en la persona emerge como una necesidad estratégica. No obstante, la evidencia disponible sugiere que la efectividad de muchos programas sigue siendo parcial y limitada, lo que subraya la importancia de avanzar hacia una integración asistencial real y evaluable. Asimismo, los resultados muestran que, aunque la percepción global del sistema sanitario se mantiene estable, persisten signos de deterioro en la valoración de su mejora, lo que refuerza la urgencia de adoptar cambios organizativos y éticos que sitúen el bienestar del paciente y la atención humanizada como ejes fundamentales del sistema sanitario.

Además, resulta imprescindible reforzar la capacidad de planificación y anticipación de los sistemas sanitarios para responder de manera eficaz a los cambios demográficos, sociales y epidemiológicos. La adecuada gestión de los recursos humanos, la formación continua de los profesionales y el fortalecimiento de la atención primaria como eje vertebrador del sistema aparecen como elementos clave para mejorar la continuidad asistencial y la eficiencia. Del mismo modo, la incorporación de la perspectiva del usuario en el diseño y evaluación de los servicios permite avanzar hacia modelos más equitativos, accesibles y sostenibles. Finalmente, integrar de forma coherente los principios éticos, la humanización de la atención y la evidencia científica en la toma de decisiones contribuirá a reforzar la confianza de la ciudadanía y a garantizar una respuesta sanitaria acorde con las necesidades reales de la población.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Rojas Moya JL. Gestión por procesos y atención del usuario en los establecimientos del sistema nacional de salud. Madrid: Juan Carlos Martínez Coll; 2007
  2. Espallargues M, Serra-Sutton V, Solans-Domènech M, Torrente E, Moharra M, Benítez D, Robles N, Domingo L, Escarrabill J. Desarrollo de un marco conceptual para la evaluación de la atención a la cronicidad en el Sistema Nacional de Salud. Rev Esp Salud Pública. 2016;90: e1–e16.
  3. Pérez-Cantó V, Maciá L, González V. User satisfaction in the Spanish health system: trend analysis. Rev Saúde Pública. 2019;53(87):1–10
  4. Jovell A. J. El paciente del siglo XXI. Anales del Sistema Sanitario de Navarra [Internet]. 2006 [cited 2025 Oct 02];29(Suppl 3):85–90. Available from: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1137-66272006000600009&lng=es
  5. Siso-Martín J. Protección y tutela de los derechos del usuario en el Sistema Nacional de Salud. Rev CONAMED. 2009;14(1):39–44.

 

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos