AUTORES
- María Luisa Pineda Romero. Graduado en enfermería. Enfermera en el Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
- Paula Verdugo Altamirano. Graduado en enfermería. Enfermera en el Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
- Cristina Rodríguez Casanueva. Graduado en enfermería. Enfermera en el Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
- Rocío Puerta Castro. Graduado en enfermería. Enfermera en el Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
- Karen Vanessa Mira Escobar. Graduado en enfermería. Enfermera en Clínica Privada. Aragón, España.
RESUMEN
La traqueostomía ha experimentado un aumento significativo en los últimos años, consolidándose como una técnica eficaz para mejorar la supervivencia y la calidad de vida en pacientes con compromiso de la vía aérea. Su éxito no depende únicamente del procedimiento, sino también de un manejo integral posterior. En este contexto, la enfermería desempeña un papel fundamental, siendo responsable de mantener la permeabilidad de la vía aérea, prevenir complicaciones y proporcionar cuidados respiratorios, cutáneos y nutricionales. Además, actúa como agente educador, capacitando a cuidadores y favoreciendo la adaptación del paciente, lo que contribuye a una mejor recuperación e integración en su entorno cotidiano.
PALABRAS CLAVE
Traqueostomía, cuidados de enfermería, vía aérea artificial, seguridad del paciente.
ABSTRACT
The use of tracheostomy has increased significantly in recent years, establishing itself as an effective technique for improving survival and quality of life in patients with airway compromise. Its success depends not only on the procedure itself, but also on comprehensive post-operative management. In this context, nursing plays a fundamental role, being responsible for maintaining airway patency, preventing complications and providing respiratory, skin and nutritional care. Furthermore, it acts as an educational agent, training carers and facilitating the patient’s adaptation, which contributes to better recovery and integration into their everyday environment.
KEY WORDS
Tracheostomy, nursing care, artificial respiration, patient safety.
INTRODUCCIÓN
Durante la última década se ha observado un aumento considerable de la realización de traqueostomía tanto en adultos como en la población pediátrica, demostrando que su uso ha aumentado la supervivencia y calidad de vida de los pacientes1,2.
Las indicaciones principales para realizar este procedimiento incluyen la necesidad de ventilación mecánica prolongada, la obstrucción de la vía aérea superior y el manejo ineficaz de secreciones. Dependiendo de la técnica empleada, puede ser quirúrgica abierta o percutánea, siendo esta última muy frecuente en unidades de cuidados intensivos por ser más rápida y no requerir el traslado del paciente al quirófano1,2.
Una traqueostomía se considera un procedimiento quirúrgico que consiste en realizar una incisión que logre una abertura a través de la tráquea e insertar una cánula o tubo. Esto permite asegurar una vía aérea ya que comunica la tráquea directamente con el exterior. El orificio específico que se crea en la tráquea y se continúa con la piel del cuello se define como traqueostoma1,2.
Es fundamental diferenciar ambos términos: la traqueotomía hace referencia al procedimiento quirúrgico mediante el cual se realiza una incisión en la tráquea con el fin de abrir la vía aérea. En cambio, la traqueostomía implica la creación de un estoma permanente mediante la fijación de la tráquea a la piel del cuello, eliminando el trayecto intermedio entre ambas estructuras y favoreciendo una menor incidencia de complicaciones1,2,3.
Las cánulas de traqueostomía se clasifican según varios criterios. Según el material, pueden ser de plástico PVC o silicona, usadas principalmente en situaciones temporales y en UCI por su compatibilidad con la ventilación mecánica, o metálicas, más indicadas para uso prolongado y que permiten una limpieza profunda. Según el balón, pueden ser con neumotaponamiento, necesarias en pacientes con ventilación mecánica o riesgo de aspiración, o sin balón, empleadas en pacientes estables con respiración espontánea. También se dividen en fenestradas, que permiten la fonación y la expulsión de secreciones, y no fenestradas, que garantizan un mejor control de la vía aérea3.
Además, se clasifican según sus dimensiones y forma en estándar, extralargas o curvas, adaptándose a las características anatómicas del paciente, y según la presencia de cánula interna. Las cánulas con cánula interna son más seguras, ya que permiten su limpieza sin retirar todo el dispositivo en caso de obstrucción, mientras que las que no la tienen requieren el recambio completo si se bloquean3.
El dispositivo o cánula de traqueostomía consta de varias partes esenciales para su funcionamiento1,3:
- Cánula externa: Es el tubo que mantiene abierto el estoma y comunica la tráquea con el exterior3.
- Cánula interna, camiseta o macho: Se coloca dentro de la externa, siendo imprescindible su extracción para su limpieza y ayuda a prevenir obstrucciones por secreciones3.
- Balón de neumotaponamiento: se encuentra en las cánulas de plástico y es un globo que, al inflarse, sella la cavidad interna de la tráquea para evitar fugas de aire durante la ventilación mecánica y reducir el riesgo de broncoaspiración3 .
- Obturadorfiador: Se utiliza únicamente para facilitar la inserción de la cánula externa y se retira inmediatamente después3.
OBJETIVOS
- Indicar los cuidados que realiza enfermería en todo lo que engloba el manejo de la cánula y el cuidado del traqueostoma.
METODOLOGÍA
Se ha realizado una revisión sistemática usando como principal base de datos Google Académico, Pubmed y Dialnet. Finalmente se han seleccionado 6 artículos.
RESULTADOS
La importancia de la enfermería en el manejo de la traqueostomía es fundamental y crítica, ya que el personal de enfermería es el responsable directo de garantizar la seguridad del paciente como asegurar la permeabilidad de la vía aérea, prevenir complicaciones potencialmente mortales y facilitar la transición hacia la autonomía o el cuidado domiciliario1,3,4,6.
Estos cuidados abarcan varias áreas clave que buscan mantener la función respiratoria, la integridad de la piel, la seguridad del paciente y su bienestar general1,3,4.
En cuanto al manejo respiratorio y de la cánula, la aspiración de secreciones constituye un procedimiento esencial que debe realizarse siempre que se identifiquen sonidos respiratorios adventicios, tos ineficaz o aumento de presiones en el ventilador1,2.
Si se realiza en pacientes con ventilación mecánica, se recomienda hiperoxigenar al paciente al 100% durante 30-60 segundos antes y después del procedimiento, limitando la succión a un máximo de 15 segundos para prevenir hipoxia y bradicardia2.
La humidificación del aire inspirado es crucial, ya que la ausencia de paso por la nariz puede resecar las secreciones y formar tapones mucosos; se debe proporcionar humidificación al 100% y asegurar una hidratación sistémica adecuada3.
En caso de que hayan traqueostomas con cánulas que precisen el balón hinchado es necesario comprobar la presión del neumotaponamiento. Esta debe mantenerse dentro de un rango seguro de 20-30 cmH₂O, verificándose cada 4-8 horas y tras cualquier manipulación del tubo para evitar fugas de aire o broncoaspiración1,2,3.
La limpieza de la cánula interna también es esencial, realizándose cada 8 horas o según necesidad con suero fisiológico o agua jabonosa para prevenir obstrucciones por moco seco1,2,3.
El cuidado del estoma y la piel requiere una higiene diaria del área mediante la cura del estoma al menos una vez al día, utilizando solución estéril y secando cuidadosamente sin friccionar. Es fundamental monitorizar signos de infección, granulomas o dermatitis periostomal y evitar el uso de gasas cortadas, ya que sus hilos pueden introducirse en el estoma causando irritación o infección1,2.
El apoyo emocional constituye un pilar clave en el cuidado enfermero. La traqueostomía puede generar ansiedad, miedo y alteraciones en la percepción de la imagen corporal, especialmente por la pérdida de la voz. En este contexto, la enfermería desempeña un papel esencial al ofrecer acompañamiento, escucha activa y facilitar métodos de comunicación alternativos que mejoren la calidad de vida del paciente3,4,5,6.
Respecto a la alimentación y nutrición, muchos pacientes presentan trastornos de deglución, por lo que antes de iniciar dieta oral se debe realizar una valoración mediante tests de disfagia, como el MECV-V. Durante la alimentación de pacientes dependientes de ventilación mecánica, el balón de la cánula debe permanecer inflado para reducir el riesgo de aspiración3.
En los pacientes que no toleran la vía oral, que representan aproximadamente el 36% de los casos en algunas series, el personal de enfermería asume el control integral de la nutrición enteral a través de la sonda. Esto implica verificar y mantener su correcta posición, inicialmente mediante radiografía, marcar el punto de salida y realizar irrigaciones periódicas cada 4-6 horas para prevenir obstrucciones1,2,4.
Además, es fundamental garantizar una adecuada higiene, incluyendo la limpieza diaria de la piel alrededor del dispositivoespecialmente en gastrostomías y el recambio de los equipos de administración cada 24 horas. Tras la colocación de la sonda, la nutrición enteral y la hidratación suelen iniciarse aproximadamente a las 6 horas de la intervención, siempre que se haya comprobado una adecuada tolerancia por parte del paciente4.
El papel de la enfermería trasciende del entorno hospitalario, convirtiéndose en el principal agente educador tanto de la familia como del entorno social del paciente. Su labor no solo se centra en los cuidados clínicos, sino también en garantizar que el paciente pueda integrarse de forma segura en su vida cotidiana tras el alta3,5,6.
En este sentido, la capacitación de los cuidadores es fundamental. En servicios como el SAPPCC, las enfermeras son responsables de asegurar que al menos dos cuidadores sean completamente autónomos en el manejo de la cánula y en la resolución de posibles emergencias antes de que el paciente abandone el hospital. Esto proporciona una base de seguridad esencial para el cuidado domiciliario4,5,6.
Asimismo, la escolarización de los niños traqueostomizados puede realizarse de forma segura gracias a la formación proporcionada por el equipo hospitalario a las enfermeras escolares. Esta preparación permite que el entorno educativo esté capacitado para responder adecuadamente a las necesidades del niño, favoreciendo su integración y desarrollo1.
En conclusión, la enfermería no solo realiza tareas técnicas, sino que actúa como el eje coordinador de un equipo multidisciplinario, cuya intervención es decisiva para reducir la mortalidad1-3% y mejorar la calidad de vida de los pacientes traqueostomizados6.
DISCUSIÓN
En la última década, el aumento de la realización de traqueostomías en población adulta y pediátrica refleja su consolidación como una intervención clave en el manejo de pacientes con compromiso de la vía aérea, ventilación mecánica prolongada o dificultades en el manejo de secreciones. Este procedimiento no solo ha demostrado mejorar la supervivencia, sino también la calidad de vida, especialmente cuando se adapta a las características individuales del paciente mediante la elección adecuada de la técnica y del tipo de cánula. No obstante, su eficacia está estrechamente vinculada a un manejo integral y continuo, donde la correcta vigilancia de la vía aérea, la prevención de infecciones y el control de complicaciones resultan determinantes1,2.
En este contexto, el papel de la enfermería emerge como un elemento central y decisivo. Los cuidados enfermeros abarcan desde intervenciones técnicas complejas, como la aspiración de secreciones, el control del neumotaponamiento o la humidificación adecuada, hasta aspectos fundamentales como el cuidado del estoma, la nutrición y el soporte emocional. Todo ello requiere no solo conocimientos técnicos, sino también una valoración continua y una actuación precoz ante posibles complicaciones. Además, la enfermería desempeña un rol esencial en la educación sanitaria, capacitando a cuidadores y facilitando la transición al domicilio, lo que contribuye a reducir reingresos y mejorar la seguridad del paciente fuera del ámbito hospitalario1,3,5,6.
Por otro lado, no debe subestimarse el impacto psicosocial de la traqueostomía, especialmente en relación con la comunicación, la imagen corporal y la autonomía del paciente. En este sentido, la intervención enfermera resulta clave para proporcionar apoyo emocional, fomentar la adaptación y promover la integración social, incluyendo aspectos como la escolarización en pacientes pediátricos1.
CONCLUSIONES
En conclusión, la atención al paciente traqueostomizado requiere un enfoque multidisciplinar en el que la enfermería actúa como eje coordinador. Su intervención integral, que combina habilidades técnicas, educativas y humanas, es fundamental para disminuir la morbimortalidad asociada y optimizar la calidad de vida de estos pacientes, tanto en el entorno hospitalario como en la comunidad1,2,6.
BIBLIOGRAFÍA
- Pons-Tomàs G, Morales Painamil R, Ricart Campos S, Pellicer Arasa E, Peñarrubia Sanflorencio L, Ponce Corredor L, et al. Características de los pacientes traqueostomizados en seguimiento por un Servicio de Atención Paliativa y de Paciente Crónico Complejo (SAPPCC). An Pediatr (Barc). 2024;100(3):251-258.
- Reyes-Pulido MM, Orozco-Levi M, Ramírez-Sarmiento AL, Nariño-Gamboa AJ, Fragozo-Ibarra AG. Complicaciones en pacientes usuarios de traqueostomía en unidades de cuidados intensivos: scoping review. Rev Cuid. 2022;13(3):e2281.
- Badillo Melgar AG, Jimeno Galván MR, Vázquez Gandullo E, García Hidalgo A. Manejo del paciente traqueostomizado, cánulas y aplicación de fármacos inhalados. En: Manual de diagnóstico y terapéutica en neumología. 4ª ed. Neumosur; [Internet]. [citado 2026 Mar 19]. Disponible en: https://www.neumosur.net/files/publicaciones/manual_4_edicion/22-_Manejo_del_paciente_traqueostomizado_canulas_y_aplicacion_de_farmacos_inhalados.pdf
- Pérez Romero C, Giménez Andrés F, Jorquera Zuara S, Torrecillas Felipe V, Gómez Mayayo P, Pérez Corral M. Cuidados de enfermería en pacientes con traqueotomía ingresados en la unidad de cuidados intensivos [Internet]. Revista Portales Médicos; 2020 [citado 2026 Mar 19]. Disponible en: https://www.revista-portalesmedicos.com/revista-medica/cuidados-de-enfermeria-en-pacientes-con-traqueotomia-ingresados-en-la-unidad-de-cuidados-intensivos/
- Bazezew AM, Gedfaw GD, Kassie AT, Zegeye AF, Alemayehu MA, Woretaw AW, Ayele DG. Knowledge, practices, and influencing factors of tracheostomy care among nurses in Northwest Amhara Hospitals, Ethiopia. Sci Rep. 2026;16:3585. [citado 2026 Mar 19] Disponible en: https://www.nature.com/articles/s41598-025-33605-3
- Mao X, Zhou Y, Chen Q, Zhang Y. Clinical management and nursing care for patients with tracheostomy following traumatic brain injury. Front Neurol. 2024; eCollection 2024. doi:10.3389/fneur.2024.1455926. [citado 2026 Mar 19] Disponible en: https://www.frontiersin.org/journals/neurology/articles/10.3389/fneur.2024.1455926/full