Presentación de un caso: paciente con priapismo isquémico.

30 mayo 2022

AUTORES

  1. Santiago Fernández-Giro Torrado. Graduado Universitario en Enfermería. Centro de Salud Bombarda, Zaragoza.
  2. Belén García Villarroya. Graduado Universitario en Enfermería. Centro de Salud Valdespartera, Zaragoza.

 

RESUMEN

El priapismo es la erección patológica y mantenida del pene y si no se resuelve de forma rápida puede conllevar disfunción eréctil permanente. A pesar de que el priapismo requiere un tratamiento inmediato, este variará dependiendo del tipo que sea, si de alto flujo o no isquémico, o de bajo flujo o isquémico. Sin embargo, en ambas variantes el tiempo resulta fundamental. En este artículo se presenta el caso de un paciente que, tras horas de evolución, ingresa de urgencia debido a esta patología.

 

PALABRAS CLAVE

Priapismo, enfermería, caso clínico.

 

ABSTRACT

Priapism consists of the pathological and maintained erection of the penis and if it is not solved quickly, it can produce permanent erectile dysfunction. This pathology requires immediate treatment, but it will be different depending on the type of priapism that suffers the patient, if it is an ischemic priapism or non-ischemic. However, regardless of the type of priapism, the time is totally relevant. This article presents the case of a patient who suffered this pathology and after hours of evolution, was admitted urgently for a treatment.

 

KEY WORDS

Priapism, nursing, clinic case.

 

INTRODUCCIÓN

El priapismo es la erección patológica y mantenida del pene y si no se resuelve de forma rápida puede conllevar disfunción eréctil permanente. Cuando se produce una erección, los músculos lisos se relajan, aumenta el flujo sanguíneo en los tejidos esponjosos del pene y así, el pene se vuelve erecto. Una vez terminada esa estimulación, la sangre fluye y el miembro vuelve a su estado flácido. Cuando se modifica alguna parte de este proceso, el flujo sanguíneo normal cambia y persiste la erección. Es en ese momento cuando se produce el priapismo2. La toma o inyección de sustancias vasoactivas en el espacio intracavernoso se ha convertido en la primera causa de priapismo no isquémico o de bajo flujo. También la toma de sustancias como alcohol u otras drogas produce este estado. En cambio, trastornos de la sangre o enfermedades hematológicas como el mieloma se han identificado posibles causantes del priapismo isquémico o de alto flujo. Además, trastornos neurológicos como encefalopatías o esclerosis múltiple, o neoplasias como la de vejiga o próstata, u otras enfermedades infecciosas, inflamatorias, amiloidosis u otras causas, también se han identificado como factores causantes de este problema1,2.

El priapismo requiere un tratamiento inmediato, sobre todo, con el objetivo de evitar las consecuencias permanentes y para ello es importante realizar una adecuada anamnesis. Debe analizarse la historia clínica del paciente y sus antecedentes, una revisión de los aparatos y sistemas para identificar posibles factores causantes, así como otros antecedentes personales como los relacionados con la toma de sustancias con el fin de identificar un tipo de priapismo del otro1,3. El priapismo de tipo isquémico o alto flujo se relaciona con un traumatismo en las horas o días previos y de bajo flujo o isquémico con la posible administración o toma de fármacos o enfermedades previas que lo producen.

Además, puede haber diferencias en la sintomatología dependiendo del tipo de priapismo que exista. Mientras que en el de bajo flujo o isquémico el paciente puede presentar un estado de agitación y dolor intenso, con el priapismo de alto flujo o no isquémico, el paciente no presenta el dolor agudo que puede aparecer con el anterior y el pene se encuentra en un estado de erección incompleta, con consistencia elástica y no doloroso al tacto. Además, los estudios complementarios que pueden ayudar en la confirmación del diagnóstico son la gasometría cavernosa, que permite identificar el tipo de sangre, si arterial o venosa, que se encuentra en los cuerpos cavernosos del miembro del paciente, un eco-Doppler, que también permite valorar el flujo sanguíneo en este espacio y finalmente, en caso de priapismo no isquémico o de alto flujo, la arteriografía selectiva que permite identificar la existencia de una fístula arteriocavernosa y permitirá realizar una embolización terapéutica1,3.

Respecto al tratamiento a realizar, éste variará en función del tipo de priapismo que afecte al paciente. En el caso del priapismo de alto flujo o no isquémico, el objetivo a conseguir será la disminución del flujo de entrada mediante una embolización selectiva. En relación con el priapismo de bajo flujo o isquémico, el tratamiento se deberá realizar de urgencia con el objetivo de aumentar el flujo de salida de los cuerpos cavernosos para favorecer el flujo sanguíneo y la oxigenación. Es en las primeras 12 horas cuando hay una mayor probabilidad de éxito sin la aparición de daño permanente. Y a pesar de que la aplicación de frío local o subir y bajar escaleras durante 30 minutos son otras medidas que se pueden aplicar, en la mayoría de los estudios se han objetivado como poco efectivas4. En el caso de que los tratamientos suministrados no sean de utilidad, se realizará el aspirado aislado de la zona o el aspirado con la administración de adrenalina, que suele ser efectiva en los priapismos de pocas horas de evolución e inefectiva en aquellos casos con más de 24 horas de evolución. Este aspirado se realiza con medidas de asepsia y anestesia local. Inicialmente se aspirarán 30 ml con ayuda de un masaje u “ordeñado” del seno cavernoso y se continúa la aspiración hasta el cese de la salida de sangre de color oscuro e inicio de aparición de sangre roja. Se pueden realizar lavados con suero fisiológico heparinizado si la sangre no sale con facilidad al ser muy espesa. Algunos autores recomiendan envolver el pene con una venda elástica con el fin de impedir que el miembro se eleve de nuevo, pero no se recomienda el vendaje compresivo ya que puede favorecer o provocar una mayor isquemia. En casos con priapismo superior a las 24h, isquemia grave, edema trabecular que imposibilitan que las anteriores medidas terapéuticas no sean efectivas, la cirugía basada en la creación de una fístula para drenar los cuerpos cavernosos estará indicada1-3.

 

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO

Paciente varón de 38 años ingresa en planta de Urología. Diagnosticado de priapismo en hospital comarcal, es trasladado de urgencia tras administración de tratamiento frente a su patología sin remisión parcial o total ni efectividad de este tras más de 48 horas de evolución. Tras la valoración por parte de los especialistas, ingresa en planta para realización de intervención quirúrgica urgente de aspirado de los cuerpos cavernosos.

Durante la entrevista con enfermería, el paciente refiere aparición espontánea y mantenimiento de la situación desde hace dos días. No refiere dolor y se muestra preocupado y nervioso. No aparición de drogas u otras sustancias en los análisis realizados previamente y el paciente insiste en no haber ingerido o haberse suministrado ningún fármaco, ni tampoco el golpe o traumatismo de la zona. No presenta tampoco antecedentes de trastornos de la sangre u otras afecciones relacionadas con la aparición de priapismo.

 

VALORACIÓN DE ENFERMERÍA POR PATRONES FUNCIONALES DE SALUD (PFS) DE MARJORY GORDON

  • PFS 1 – percepción / mantenimiento de la salud: paciente sin antecedentes, aspecto limpio y cuidado. Fumador habitual 5 cigarrillos a la semana y consumo de alcohol habitual. Rechaza consumo de otras drogas.
  • PFS 2 – nutricional / metabólico: Refiere no presentar ningún problema alimenticio.
  • PFS 3 – eliminación: Refiere ligero estreñimiento.
  • PFS 4 – actividad / ejercicio: el paciente refiere realizar ejercicio habitual, sobre todo, debido a su actividad laboral, se dedica a la agricultura.
  • PFS 5 – sueño / descanso: No presenta problemas de sueño o descanso, aunque refiere que a veces le “cuesta dormirse”.
  • PFS 6 – cognitivo / perceptivo: paciente consciente y orientado. Es consciente de su situación actual y motivo de ingreso.
  • PFS 7 – autopercepción / autoconcepto: a lo largo de la entrevista, el paciente hace referencia a su situación actual, refiriendo preocupación por su problema de ingreso, consecuencias y afectación a su vida diaria tras el tratamiento indicado por parte de los especialistas. Refiere y rechaza el haber tomado sustancias que hayan producido su afectación. Se observa preocupación y estado de ánimo ansioso.
  • PFS 8 – rol / relaciones: es soltero y no tiene pareja estable, a pesar de relacionarse “todos los días en el bar con los colegas”. Refiere buena relación con su familia, quienes refiere acudirán al hospital a acompañarle tras la operación.
  • PFS 9 – sexualidad / reproducción: Refiere preocupación por lo que su problema pueda afectar en sus relaciones.
  • PFS 10 – afrontamiento, adaptación, y tolerancia al estrés: el paciente no padece estrés o preocupación diaria que pueda afectar a su rutina habitual.
  • PFS 11 – valores y creencias: no verbaliza información respecto a dicho patrón por lo que no se valora durante la entrevista4.

 

DIAGNÓSTICOS DE ENFERMERÍA

Tras la valoración de enfermería, el siguiente diagnóstico principal fue identificado:

  • 001460 – Ansiedad r/c crisis situacional m/p incertidumbre y temor ante suceso estresante.

También se consideraron como diagnósticos secundarios, los incluidos a continuación:

  • 00118 – Trastorno de la imagen corporal r/c lesión isquémica m/p alteración de la estructura corporal.
  • 00153 – Riesgo de baja autoestima situacional r/c alteración del funcionamiento corporal y deterioro funcional.
  • 00059 – Disfunción sexual r/c alteración de funcionamiento corporal m/p cambio no deseado en la función sexual.

Respecto a los diagnósticos secundarios incluidos anteriormente, el plan de cuidados planteado tenía como objetivo de forma indirecta poder disminuir o evitar la aparición de estos, con el objetivo final de favorecer el bienestar del paciente.

  • 001460 – ANSIEDAD R/C CRISIS SITUACIONAL M/P INCERTIDUMBRE Y TEMOR ANTE SUCESO ESTRESANTE.

NOC: [1202] – Afrontamiento de problemas.

Indicadores:

  • [120205] Verbaliza aceptación de la situación.
  • [120211] Identifica múltiples estrategias de superación efectivas.
  • [120221] Busca información acreditada sobre el tratamiento.

NIC: 5270 – Apoyo emocional.

  • Comentar la experiencia emocional con el paciente.
  • Animarle a que exprese los sentimientos de ansiedad o el miedo.
  • Ayudarle a reconocer sentimientos tales como la ansiedad, o el miedo.

NOC: 1210 – Nivel de miedo.

Indicadores:

  • [121004] Falta de autoconfianza.
  • [121005] Inquietud.
  • [121015] Preocupación por la fuente del miedo.

NIC: 5820 – Disminución de la ansiedad.

  • Explicarle todos los procedimientos, incluidas las posibles sensaciones que se han de experimentar durante el procedimiento.
  • Crear un ambiente que facilite la confianza.
  • Animar la manifestación de sentimientos, percepciones y miedos.
  • Instruir al paciente sobre el uso de técnicas de relajación5.

 

DISCUSIÓN-CONCLUSIÓN

El paciente fue diagnosticado de priapismo de bajo flujo o isquémico, pero no refería dolor y rechazó haber tomado o haberse autoadministrado drogas o fármacos en los cuerpos cavernosos. En las analíticas y exámenes complementarios tampoco se obtuvieron resultados en la muestra.

Tras la realización del aspirado en el quirófano ya que las técnicas aplicadas previamente no tuvieron éxito, se le realizaron diferentes masajes con la técnica de “ordeño” sin la obtención de mejoría o resolución del caso. Esta técnica se realizó en planta con la ayuda de un manguito de presión, que se hinchaba con presión y así permitía la realización del drenado de estos espacios.

En el caso de este paciente, las actividades e intervenciones que se habían propuesto no pudieron completarse ya que tras 36 horas de ingreso fue trasladado de urgencia a un hospital de referencia nacional debido a la complejidad del caso, sin embargo, sí que se llevaron a cabo actividades con el fin de reducir su ansiedad y preocupación.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Bugarín, R., Casais, JL, Alonso, C., Rey, D., Lema,-J., Seoane, C. Priapismo. Med Integr, 2002. 40(8), 338-342. Disponible en: https://www.elsevier.es/es-revista-medicina-integral-63-articulo-priapismo-13039579.
  2. Mayo Clinic [Sede Web]. Priapismo. Disponible en: https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/priapism/symptoms-causes/syc-20352005
  3. Liguori, G., Rizzo, M., Boschian, R., Cai, T., Palmieri, A., Bucci, S, et al. El manejo del priapismo tartamudo. 2020. Min Uro y Nef. 2020; 72(2):173-86.
  4. Azafrán, JP., Sandoval-Salinas, C., Martínez, JM., Corredor, HA. Tratamiento del Priapismo Secundario a Fármacos para la Disfunción Eréctil. AdvUrol. 2019;2019:6214921. doi:10.1155/2019/6214921
  5. Ministerio de Sanidad. Capítulo 4: Metodología aplicable a las normas NE IG. Proyecto N.I.P.E: Normalización de las intervenciones para la práctica de la Enfermería. 2011.
  6. Nnnconsult.com [Internet]: base de datos. Elsevier, 2012. Disponible en: https://www.nnnconsult.com/

 

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