Plan de cuidados estandarizado a pacientes con enfermedad vascular periférica: venas varicosas. Trabajo fin de grado.

9 mayo 2022

AUTORES

  1. María Pilar Gómez Rodríguez. Graduada en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet.
  2. Laura Berges Herranz. Graduada en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  3. Minerva Calvo Sandino. Graduada en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.

 

RESUMEN

Introducción: Las enfermedades vasculares periféricas afectan a todos los vasos del sistema circulatorio, siendo la enfermedad venosa crónica la más prevalente. Las venas varicosas son manifestaciones de la EVC, y se definen como venas anormalmente dilatadas e irregulares, que se producen por la acumulación de sangre en el sistema venoso. Son más frecuentes en mujeres, y la mayoría de los factores de riesgo son modificables, por lo que es posible evitar su aparición si se actúa con previsión. Pueden cursar de forma asintomática o presentar dolor intenso, pesadez y calambres nocturnos en las extremidades. Su diagnóstico se realiza principalmente a través de la inspección visual y la palpación, pero existen otros medios como la ultrasonografía Doppler y las flebografías. El uso de medias elásticas de compresión es el tratamiento conservador de primera elección, pero en pacientes con sintomatología severa o riesgo de complicaciones se recomienda el tratamiento quirúrgico.

Objetivos: Diseñar un plan de cuidados estandarizado dirigido a pacientes con venas varicosas, basándose en el modelo de las 14 necesidades de Virginia Henderson y las taxonomías NANDA, NOC y NIC.

Metodología: Se ha realizado una búsqueda bibliográfica sobre enfermedad vascular periférica y venas varicosas en bases de datos multidisciplinares y biomédicas y en páginas web, libros y revistas.

Conclusiones: La elaboración del plan de cuidados ayuda a los pacientes a mejorar su calidad de vida y a enfrentarse a su patología de la mejor forma posible.

 

PALABRAS CLAVE

Venas varicosas, enfermedad vascular periférica.

 

ABSTRACT

Introduction: Peripheral vascular diseases affect all the vessels of the circulatory system, with chronic venous disease being the most prevalent. Varicose veins are manifestations of EVC, and they are defined as abnormally dilated and irregular veins that are produced by the accumulation of blood in the venous system. They are more frequent in women, and most of the risk factors are modifiable, so it is possible to avoid their appearance if you act with foresight. They may be asymptomatic or have severe pain, heaviness and night cramps in the extremities. Its diagnosis is mainly made through visual inspection and palpation, but there are other methods such as Doppler ultrasonography and phlebography. The use of elastic compression stockings is a conservative treatment as a first choice, but in patients with severe symptomatology or risk of complications, surgical treatment is recommended.

Objective: To design a standardized care plan for patients with varicose veins, based on the Virginia Henderson 14 basic human needs model and the NANDA, NOC and NIC taxonomies.

Methods: A bibliographic search on peripheral vascular disease and varicose veins has been carried out in multidisciplinary and biomedical databases and in web pages, books and magazines.

Findings: The development of this care plan helps patients to improve their quality of life and to face their pathology in the best possible way.

 

KEY WORDS

Varicose veins, peripheral vascular disease.

 

INTRODUCCIÓN

Las enfermedades vasculares periféricas se definen como aquellas patologías que afectan a los vasos del sistema circulatorio: arterias, venas y vasos linfáticos. Suponen un trastorno de la circulación lento y progresivo, que abarca todas las enfermedades de los vasos sanguíneos y linfáticos fuera del corazón, y no solamente a los de las extremidades1,2. Dentro de este grupo de enfermedades se engloban varios trastornos de la circulación diferentes, como la enfermedad venosa crónica (EVC) de los miembros inferiores, la insuficiencia venosa crónica y las venas varicosas2. Frecuentemente estas patologías son confundidas a la hora de clasificarlas, dando lugar a errores en la concepción de cada una de ellas3. La enfermedad venosa crónica de las extremidades inferiores es la enfermedad vascular más común, con una prevalencia en las consultas de Atención Primaria españolas del 48’5%, representando en la actualidad un importante problema de salud pública4. Se define como la presencia de anomalías funcionales, anatómicas y/o morfológicas en el sistema venoso de larga duración5,6. Actualmente la clasificación CEAP es la más aceptada y actualizada en todo el mundo, incluso en España, para describir las formas de enfermedad venosa de manera consensuada (anexo 1). Su nombre proviene del acrónimo de los cuatro aspectos que evalúa: Clínica, Etiología, Anatomía y Patofisiología7-9. Una fase avanzada de la EVC es la insuficiencia venosa crónica (IVC), que se distingue como el conjunto de signos y síntomas causados por la disfunción del retorno venoso desde las extremidades hasta el corazón, produciendo hipertensión venosa. Su forma etiológica primaria, de tipo congénito e incluso hereditario, es la que afecta a la mayor parte de la población con insuficiencia venosa (95-97%10), y menos frecuente es la forma secundaria, que se presenta como síndrome postrombótico a consecuencia de una trombosis venosa profunda previa6-7,11-12. Relacionadas de forma directa con la IVC y la EVC están las venas varicosas (también llamadas varices). Son venas anormalmente dilatadas, tortuosas e irregulares, de tamaño igual o superior a 3 mm, que pueden desarrollarse en cualquier vena del sistema venoso, como en el esófago, en el recto o en las extremidades inferiores13-15. Las venas varicosas son manifestaciones de la EVC y la IVC, y afectan con mayor frecuencia a las dos venas superficiales principales de las extremidades inferiores, las venas safenas, y a las venas perforantes, que comunican el sistema venoso superficial con el profundo3,16. La etiología de las venas varicosas es variada. Pueden producirse debido a cualquier daño sufrido por los vasos sanguíneos cercanos a la superficie de la piel, por la pérdida de la capacidad de retroceso elástica de la pared los vasos (que puede ser hereditaria), por obstrucción del sistema venoso profundo, o por la presencia de válvulas dañadas o defectuosas en las venas14,17-18. La obstrucción del sistema venoso profundo hace que la sangre se drena y acumule en el sistema venoso superficial, dando lugar a las varices16. El fallo de las válvulas puede deberse a un traumatismo, a los efectos de una trombosis venosa o a otros factores que suponen un aumento excesivo de carga en ellas. Si las válvulas no funcionan correctamente se origina reflujo venoso, acumulándose la sangre en el sistema venoso y produciendo estasis venosa14,18-20. Según los datos recogidos por el Instituto Nacional de Estadística a través de la Encuesta Europea de Salud en España de 2014, en aquel año el 55’1% de los hombres y el 64’3% de las mujeres padecían algún problema de salud o enfermedad crónicos21 (anexo 2). En esa misma encuesta se recogen datos acerca de las principales enfermedades crónicas diagnosticadas, entre las cuales están las venas varicosas de las extremidades inferiores, sufridas por el 4’2% de los hombres y el 14’2% de las mujeres22 (anexo 3). Se calcula que las venas varicosas afectan aproximadamente al 2-10% de personas en los países industrializados, y tienen una incidencia mundial variable que oscila entre 20% y 64%23. Son más frecuentes en mujeres (prevalencia del 25%-33% frente al 10%-20% en los hombres24), en las que aumenta el riesgo de padecerlas debido a la estasis venosa durante el embarazo, y en personas con trabajos que requieren estar de pie durante largos periodos de tiempo, como el personal de enfermería25-27. Algunos factores de riesgo son modificables, y es posible trabajar sobre ellos para evitar la aparición de varices. La falta de ejercicio, el sedentarismo, aquellas situaciones que aumentan la presión sobre las extremidades inferiores dificultando el retorno venoso (como la bipedestación prolongada) y el sobrepeso son factores que, con una educación y prevención adecuada, se pueden eliminar, evitando el desarrollo de la enfermedad. Otros factores que influyen y no se pueden modificar son la raza blanca, los climas calurosos, factores hereditarios e incluso el estreñimiento crónico3,13,18. Las venas varicosas pueden cursar de forma asintomática, siendo su única manifestación la presencia de telangiectasias o de venas azuladas ectásicas, que modifican la estética corporal y son motivo de inquietud en muchos de los pacientes que las sufren19. Pero, con frecuencia, los pacientes presentan clínica local, como dolor intenso y sordo en la extremidad afectada, pesadez y fatiga en las piernas, calambres nocturnos, prurito, sensación de calor en el miembro, palpitaciones y piel delgada con cambios de coloración a la altura de los tobillos5,14,19. Así mismo, las venas varicosas pueden presentar complicaciones como la aparición de úlceras de estasis, varicorragia, agravar una insuficiencia venosa y desarrollar trombosis venosas superficiales sobre las varices13,28. El diagnóstico de las venas varicosas se realiza en primer lugar a través de la inspección visual y palpación de las extremidades inferiores con el paciente en bipedestación. Existen otros medios diagnósticos orientados a conocer el estado de las válvulas y del sistema venoso profundo, como la ultrasonografía Doppler, pletismografías y flebografías en sus diferentes modalidades16. Los objetivos del tratamiento se centran en mejorar y mantener un retorno venoso eficaz hacia el corazón, aliviar los síntomas que presente la patología y prevenir que la enfermedad crónica progrese19. Se considera técnica ideal a aquella que es mínimamente invasiva, adaptada al patrón hemodinámico de cada paciente, que no precisa anestesia general, es ambulatoria, económica y aporta satisfacción estética al paciente29. La terapia conservadora es el tratamiento de primera elección en muchos pacientes con venas varicosas sintomáticas, e incluye el uso de medias elásticas de compresión para aliviar la sintomatología30-31. Sin embargo, en pacientes muy sintomáticos con varices evidentes y en los que tienen riesgo de complicaciones se recomienda tratamiento quirúrgico. La cirugía convencional por fleboextracción, la ablación térmica intravenosa, la ablación mediante el uso de adhesivos y la escleroterapia con espuma son algunas de las técnicas más utilizadas, siendo la fleboextracción la más empleada en las últimas décadas10,32. La elección de este tema se realizó pensando en la elevada prevalencia de esta patología en la sociedad, y sobre todo en el personal de enfermería, en el que se considera una enfermedad característica. La prevención juega un papel muy importante, ya que con un adecuado mantenimiento de la salud y un estilo de vida saludable es posible retrasar, e incluso evitar, la aparición de venas varicosas, actuando sobre los factores de riesgo modificables. El plan de cuidados que se desarrolla a continuación se realiza para pacientes ya diagnosticados de venas varicosas, y tiene como objetivo minimizar los signos y síntomas que ésta produce y mejorar su calidad de vida.

 

OBJETIVOS

Objetivo general:

  • Elaborar un plan de cuidados estandarizado para pacientes con venas varicosas que mejore su calidad de vida.

Objetivos específicos:

  • Analizar los factores modificables que desarrollan la enfermedad varicosa para prevenir su aparición.
  • Prevenir las complicaciones que pueden derivarse a partir de la enfermedad.

 

METODOLOGÍA

La actualización del tema abordado es una revisión bibliográfica sobre la enfermedad vascular periférica y las venas varicosas. Para su elaboración se ha realizado la búsqueda de información a través de varias bases de datos, entre ellas ScienceDirect y Dialnet (bases de datos multidisciplinares), PubMed y Cuiden Plus (bases de datos biomédicas). Otras fuentes de información utilizadas han sido: buscadores de Internet, páginas web, libros y folletos científicos. Para la búsqueda de dicha información ha sido necesario el uso de varios descriptores en ciencias de la salud (DeCS) en todas las fuentes consultadas. Los DeCS utilizados han sido “venas varicosas”, “varicose veins”, “chronic venous disease”, “enfermedad vascular periférica” y “peripheral vascular disease”.

El trabajo presentado es de carácter descriptivo. En él se elabora un plan de cuidados estandarizado dirigido a pacientes con enfermedad vascular periférica, concretamente con venas varicosas. Para su desarrollo, se han obtenido los datos de los problemas derivados de esta patología a través de la citada revisión bibliográfica.

Un plan de cuidados es una herramienta sistemática que utiliza el método científico para organizar y prestar los cuidados de enfermería necesarios referidos a la situación de cada paciente. Consta de cinco fases que se desarrollan en orden: valoración, diagnóstico, planificación, ejecución y evaluación. Cuando se trata de un plan de cuidados estandarizado, en la valoración se incluyen los datos que se repiten y se estiman previstos de forma casi invariable en los pacientes con un determinado problema de salud, y además ofrecen la posibilidad de individualizar el plan para cada paciente.

 

DESARROLLO

Fase I: Valoración:

Los datos para la valoración han sido obtenidos a partir de la revisión bibliográfica, siendo organizados en función del modelo de las 14 necesidades de Virginia Henderson. Únicamente se mencionan aquellas necesidades que están alteradas, suponiendo que las no señaladas no se han visto afectadas. En la siguiente tabla se especifican los signos, síntomas y situaciones de salud de los pacientes con venas varicosas, organizados según el modelo de Virginia Henderson.

Necesidad 4: Moverse y mantener posturas adecuadas.

  • Bipedestación prolongada.
  • Riesgo de falta de ejercicio y de vida sedentaria.

Necesidad 7: Termorregulación.

  • Sensación de calor en extremidades inferiores (EEII).

Necesidad 8: Higiene e integridad de la piel.

  • Telangiectasias o venas azuladas ectásicas por deterioro de la circulación de EEII.
  • Cambio de coloración de la piel.
  • Riesgo de úlceras de estasis venoso.

Necesidad 9: Evitar peligros

  • Dolor intenso y sordo en EEII, pesadez y fatiga, calambres nocturnos.

Necesidad 12: Ocuparse y realizarse.

  • Preocupación por el cambio de aspecto en sus EEII.

Fases II-III: Diagnóstico y Planificación:

Tras la valoración y manifestaciones de independencia de este tipo de pacientes, se derivan los siguientes diagnósticos. Los indicadores de los resultados NOC deben evaluarse inicialmente con un valor numérico “n” en una escala del 1 al 5, que sirve para valorar si después de llevar a cabo el plan de cuidados han mejorado. Al tratarse de un plan de cuidados estandarizado no aplicado a un paciente real, no se puntúan los indicadores.

Para la elaboración de los diagnósticos, intervenciones y actividades se ha utilizado la base de datos de enfermería NNNConsult33.

 

Diagnóstico [00133] Dolor crónico r/c dificultad en el retorno venoso, isquemia m/p dificultad en la realización de la actividad diaria.

Dominio 12: Confort. Clase 1: Confort físico.

Resultados NOC:

[1605] Control del dolor.

Indicadores:

  • [160501] Reconoce factores causales.
  • [160502] Reconoce el comienzo del dolor.

[2102] Nivel del dolor:

Indicadores:

  • [210201] Dolor referido.

Intervenciones NIC:

[1400] Manejo del dolor.

Actividades:

  • Realizar una valoración exhaustiva del dolor que incluya la localización, características, aparición, duración, frecuencia, intensidad o gravedad del dolor y factores desencadenantes.
  • Explorar con el paciente los factores que alivian/empeoran el dolor.
  • Asegurarse de que el paciente reciba los cuidados analgésicos correspondientes.
  • Fomentar períodos de descanso adecuados que faciliten el alivio del dolor.

 

Diagnóstico [00118] Trastorno de la imagen corporal r/c enfermedad m/p preocupación por el cambio.

Dominio 6: Autopercepción. Clase 3: Imagen corporal.

Resultados NOC:

[1200] Imagen corporal.

Indicadores:

  • Adaptación a cambios en el aspecto físico.

[1205] Autoestima.

Indicadores:

  • [120511] Nivel de confianza.
  • [120501] Verbalizaciones de autoacepción.
  • [120519] Sentimientos sobre su propia persona.

Intervenciones NIC:

[5220] Mejora de la imagen corporal.

Actividades:

  • Ayudar al paciente a separar el aspecto físico de los sentimientos de valía personal, según corresponda.
  • Ayudar al paciente a comentar los factores estresantes que afectan a la imagen corporal debidos a estados congénitos, lesiones, enfermedades o cirugía.
  • Ayudar al paciente a identificar acciones que mejoren su aspecto.

[5400] Potenciación de la autoestima.

Actividades:

  • Observar las afirmaciones del paciente sobre su autovalía.
  • Animar al paciente a evaluar su propia conducta.
  • Ayudar al paciente a encontrar la autoaceptación.
  • Mostrar confianza en la capacidad del paciente para controlar una situación.

 

Diagnóstico [00047] Riesgo de deterioro de la integridad cutánea r/c deterioro de la circulación.

Dominio 11: Seguridad/Protección. Clase 2: Lesión física.

Resultados NOC:

[1101] Integridad tisular: piel y membranas.

Indicadores:

  • [110104] Hidratación.
  • [110105] Pigmentación anormal.
  • [110113] Integridad de la piel.

Intervenciones NIC:

[3480] Monitorización de las extremidades inferiores.

Actividades:

  • Inspeccionar la piel en busca de signos de mala higiene.
  • Examinar el color, la temperatura, la hidratación, el crecimiento del vello, la textura y las grietas o las fisuras de la piel.
  • Evaluar la presencia de claudicación intermitente, dolor en reposo o dolor nocturno.
  • Realizar una vigilancia continua de las extremidades inferiores para determinar la necesidad de derivación, como mínimo cuatro veces al año.

[4070] Precauciones circulatorias.

Actividades:

  • Instruir al paciente sobre un cuidado adecuado de la piel (p. ej., hidratación de la piel seca en las piernas, prestar una atención rápida a las heridas y posibles úlceras).
  • Evitar lesiones en la zona afectada.
  • Animar a los pacientes a caminar hasta el punto de claudicación y un poco más cada vez para ayudar a que se desarrolla circulación colateral en las extremidades inferiores.
  • Instruir al paciente sobre medidas dietéticas para mejorar la circulación.

 

Diagnóstico [00094] Riesgo de intolerancia a la actividad r/c problemas circulatorios.

Dominio 4: Actividad/Reposo. Clase 4: Respuestas cardiovasculares/pulmonares.

Resultados NOC:

[1914] Control del riesgo: enfermedad cardiovascular.

Indicadores:

  • [191415] Hace ejercicio con regularidad.
  • [191419] Identifica los factores de riesgo de la enfermedad cardiovascular.

Intervenciones NIC:

[200] Fomento del ejercicio.

Actividades:

  • Determinar la motivación del individuo para empezar/continuar con el programa de ejercicios.
  • Ayudar al individuo a desarrollar un programa de ejercicios adecuado a sus necesidades.
  • Ayudar al individuo a establecer las metas a corto y largo plazo del programa de ejercicios.
  • Controlar la respuesta del individuo al programa de ejercicios.

Se han utilizado las taxonomías NANDA, NOC y NIC, comprendiendo aquellas actuaciones que el personal de enfermería puede realizar de forma independiente.

Fases IV y V: Ejecución y Evaluación:

Al tratarse de la elaboración de un plan de cuidados estandarizado, no se desarrollan en profundidad estas fases. Cuando se aplique e individualice sobre un paciente real, se ejecutarán las actividades propuestas y se evaluará la consecución de los objetivos propuestos y los indicadores de resultados a través de la escala Likert.

 

CONCLUSIONES

Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en todo el mundo, y suponen un alto porcentaje en la atención de enfermedades crónicas. Las venas varicosas no solo representan un problema estético, sino que son un importante problema de salud. Su elevada prevalencia demuestra que están presentes en un alto porcentaje de la población mundial, además de constituir una alta proporción de las consultas de atención primaria en España. Asimismo, estos pacientes precisan de cuidados continuos por tratarse de una enfermedad crónica.

El papel del personal de enfermería, una vez diagnosticada la patología varicosa, es muy importante a la hora de valorar los efectos de la enfermedad sobre el paciente y brindar los cuidados y el apoyo necesarios para mejorar su calidad de vida. El plan de cuidados diseñado no abarca solo el cuidado y la atención sobre los síntomas objetivos, como el dolor, sino que también comprende la percepción del paciente sobre su enfermedad y los cambios que produce sobre su cuerpo, y la prevención del riesgo de desarrollar otros problemas de salud derivados de las venas varicosas.

Por tanto, este plan de cuidados de enfermería estandarizado es una herramienta eficaz, práctica y competente para ayudar a los pacientes con venas varicosas a afrontar su patología de la mejor forma posible y enfrentarse a los factores de riesgo que pueden empeorar su estado de salud.

 

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