Nº de DOI: 10.34896/RSI.2026.66.85.001
AUTORES
- Ángel Cavazos Garza. Médico Adscrito de Psiquiatría, Hospital Regional No. 1 Orizaba, Instituto Mexicano del Seguro Social, México.
- Jacqueline Ramírez Amador. Médico Residente de Psiquiatría, Hospital Regional No. 1 Orizaba, Instituto Mexicano del Seguro Social, México.
RESUMEN
Introducción: El fenómeno del impostor se caracteriza por la incapacidad de internalizar los logros personales, acompañada de dudas persistentes sobre la propia competencia y miedo a ser descubierto como un fraude. En el ámbito médico, especialmente durante la residencia, este fenómeno se ha asociado con ansiedad, depresión y agotamiento emocional, con impacto en el bienestar profesional y la calidad de la atención.
Objetivo: Identificar la presencia del fenómeno del impostor en médicos residentes adscritos al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en la zona Orizaba–Córdoba.
Material y método: Estudio observacional, transversal y analítico, realizado en 320 médicos residentes del Hospital General Regional No. 1 de Orizaba, IMSS. Se aplicó la Escala del Fenómeno del Impostor de Clance (CIPS), instrumento de 20 ítems con escala tipo Likert. Un puntaje mayor a 62 indicó presencia del fenómeno. Se realizó análisis descriptivo e inferencial mediante pruebas no paramétricas.
Resultados: El 67.19% de los médicos residentes presentó fenómeno del impostor, con una mediana de puntuación de 66.00 (RIC=19.50). Las mujeres obtuvieron puntuaciones significativamente mayores que los hombres (p=0.001). Los residentes solteros presentaron mayor puntuación que aquellos en unión libre (p=0.007). Se observaron diferencias significativas entre especialidades, destacando mayores puntajes en imagenología y medicina familiar (p<0.05). Asimismo, los residentes que recibían psicoterapia o tratamiento con psicofármacos mostraron puntuaciones más elevadas (p<0.001).
Conclusiones: El fenómeno del impostor es altamente prevalente en médicos residentes del IMSS en la zona Orizaba–Córdoba. Estos hallazgos evidencian la necesidad de implementar estrategias institucionales de detección temprana y apoyo psicológico durante la formación médica especializada.
PALABRAS CLAVE
Fenómeno del impostor, médicos residentes, salud mental, educación médica.
ABSTRACT
Introduction: The impostor phenomenon is characterized by persistent self-doubt and difficulty internalizing personal achievements, despite objective success. Among medical residents, it has been associated with anxiety, depression, and burnout, affecting both professional well-being and patient care.
Objective: To identify the prevalence of the impostor phenomenon among medical residents assigned to the Mexican Institute of Social Security (IMSS) in the Orizaba–Córdoba region.
Materials and method: An observational, cross-sectional, analytical study was conducted in 320 medical residents at the Hospital General Regional No. 1 of Orizaba, IMSS. The Clance Impostor Phenomenon Scale (CIPS), a 20-item Likert-type instrument, was applied. Scores above 62 indicated the presence of the impostor phenomenon. Descriptive and inferential analyses were performed using non-parametric tests.
Results: The impostor phenomenon was identified in 67.19% of participants, with a median CIPS score of 66.00 (IQR=19.50). Women scored significantly higher than men (p=0.001). Single residents showed higher scores compared to those in domestic partnerships (p=0.007). Significant differences were found among medical specialties, with higher scores in radiology and family medicine (p<0.05). Residents receiving psychotherapy or psychotropic medication had significantly higher scores (p<0.001).
Conclusions: The impostor phenomenon is highly prevalent among medical residents in the Orizaba–Córdoba region. These findings highlight the importance of implementing preventive strategies and psychological support programs during medical residency training.
KEY WORDS
Impostor phenomenon, medical residents, mental health, medical education.
INTRODUCCIÓN
El fenómeno del impostor es un constructo psicológico descrito inicialmente por Clance e Imes, caracterizado por la incapacidad de internalizar los logros personales y la persistente sensación de ser un fraude, a pesar de contar con evidencia objetiva de competencia. Las personas que experimentan este fenómeno suelen atribuir su éxito a factores externos como la suerte o el esfuerzo excesivo, lo que genera un ciclo de autoexigencia, ansiedad y miedo al fracaso. Desde su descripción inicial, el fenómeno del impostor ha sido estudiado en diversos contextos académicos y profesionales, particularmente en poblaciones con altos niveles de exigencia y responsabilidad1.
Diversas investigaciones han demostrado que el fenómeno del impostor se asocia con consecuencias negativas para la salud mental, incluyendo ansiedad, depresión, baja autoestima y agotamiento emocional. En el ámbito de la salud, estas manifestaciones adquieren especial relevancia debido a su impacto potencial en el desempeño profesional, la toma de decisiones clínicas y la calidad de la atención médica. Estudios recientes han señalado una relación significativa entre el fenómeno del impostor y el síndrome de burnout, así como con mayores niveles de malestar psicológico en profesionales sanitarios1,2.
Los médicos residentes representan una población especialmente vulnerable al desarrollo del fenómeno del impostor. La formación médica especializada se desarrolla en un entorno altamente demandante, caracterizado por largas jornadas laborales, presión académica constante, evaluaciones continuas y una estructura jerárquica rígida. Estas condiciones favorecen la autoevaluación negativa, el perfeccionismo y la comparación constante con pares y superiores, elementos que se han identificado como factores relacionados con la aparición del fenómeno del impostor en médicos en formación3,4.
La evidencia internacional reporta prevalencias variables del fenómeno del impostor en médicos adscritos y médicos residentes, con cifras que oscilan entre el 22% y el 60%, observándose una mayor frecuencia en mujeres y en etapas tempranas de la carrera médica. Asimismo, se ha descrito su asociación con menor satisfacción laboral, mayor riesgo de desgaste profesional e incluso con ideación suicida, lo que resalta la importancia de su identificación oportuna como un problema relevante de salud mental en el ámbito médico1,5.
En México, la información sobre el fenómeno del impostor en médicos residentes es limitada, a pesar de las condiciones laborales y académicas similares a las descritas en otros países. En el contexto del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), resulta fundamental generar evidencia que permita dimensionar la magnitud de este fenómeno y sus posibles implicaciones en la salud mental de los médicos en formación. Por ello, el presente estudio tuvo como objetivo identificar la presencia del fenómeno del impostor en médicos residentes adscritos al IMSS en la zona Orizaba–Córdoba6.
OBJETIVOS
Objetivo general:
Identificar la presencia del fenómeno del impostor en médicos residentes adscritos al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en la zona Orizaba–Córdoba.
Objetivos específicos
- Determinar la prevalencia del fenómeno del impostor en médicos residentes de la zona Orizaba–Córdoba.
- Comparar los puntajes del fenómeno del impostor según sexo, situación conyugal y especialidad médica.
- Analizar la relación entre el fenómeno del impostor y variables clínicas como el uso de psicofármacos y la asistencia a psicoterapia.
MATERIAL Y MÉTODO
Se realizó un estudio observacional, transversal y analítico con enfoque cuantitativo. El estudio se llevó a cabo en el Hospital General Regional No. 1 de Orizaba, perteneciente al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), durante el periodo de marzo a diciembre de 2024.
La población de estudio estuvo conformada por médicos residentes adscritos al IMSS en la zona Orizaba–Córdoba, que se encontraban rotando en el Hospital General Regional No. 1 de Orizaba, el Hospital General de Zona No. 8 y unidades de medicina familiar de la región. Se incluyeron 320 médicos residentes de las especialidades de cirugía general, epidemiología, imagenología, medicina del trabajo y ambiental, medicina interna, medicina familiar, urgencias médico-quirúrgicas, psiquiatría y traumatología y ortopedia, quienes aceptaron participar mediante la firma de consentimiento informado.
Se excluyeron aquellos residentes que no otorgaron su consentimiento, que se encontraban rotando fuera de las unidades durante el periodo de aplicación del instrumento, que abandonaron la residencia médica o que entregaron cuestionarios incompletos.
Para la recolección de datos se utilizó un instrumento estructurado que incluyó variables sociodemográficas (edad, sexo, situación conyugal, grado académico y especialidad médica) y variables clínicas (uso de psicofármacos y psicoterapia). Asimismo, se aplicó la Escala del Fenómeno del Impostor de Clance (Clance Impostor Phenomenon Scale, CIPS), compuesta por 20 ítems con escala tipo Likert de cinco puntos (1 = nunca a 5 = siempre), con una confiabilidad reportada de α de Cronbach de 0.86. La sumatoria de los ítems genera un puntaje total que clasifica la severidad del fenómeno; un puntaje mayor a 62 se consideró indicativo de la presencia del fenómeno del impostor.
El análisis estadístico se realizó mediante estadística descriptiva e inferencial. Las variables categóricas se expresaron como frecuencias y porcentajes, mientras que las variables continuas se describieron mediante mediana y rango intercuartílico (RIC). La normalidad de los datos se evaluó con la prueba de Kolmogorov-Smirnov, evidenciándose distribución no normal, por lo que se utilizaron pruebas no paramétricas. Para la comparación entre dos grupos se empleó la prueba U de Mann-Whitney y para múltiples grupos la prueba de Kruskal-Wallis, con análisis post hoc mediante la prueba de Dwass-Steel-Critchlow-Fligner. Se consideró significancia estadística un valor de p ≤ 0.05. El análisis se realizó con el software Jamovi versión 2.6.44.0 para Windows.
CONSIDERACIONES ÉTICAS
El presente estudio se realizó de conformidad con los principios éticos establecidos en la Declaración de Helsinki y la normatividad vigente en investigación en salud. El protocolo fue evaluado y aprobado por el Comité Local de Investigación y Ética en Investigación del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), con número de registro R-2023-3101-076. Todos los participantes fueron informados sobre los objetivos del estudio y otorgaron su consentimiento informado por escrito. La participación fue voluntaria y se garantizó la confidencialidad y el anonimato de la información recolectada.
RESULTADOS
Se incluyeron un total de 320 médicos residentes adscritos al IMSS en la zona Orizaba-Córdoba, de los cuales 146 (45.63%) eran mujeres y 174 (54.37%) hombres. La mediana de edad de los participantes fue de 28.00 (RIC = 3.00), con un mínimo de edad de 24 años y un máximo de edad de 54 años. Con relación a la situación conyugal, 261 (81.56%) refirieron estar solteros, 26 (8.13%) casados, 1 (0.31%) en viudez y 32 (10.00%) en unión libre, como se aprecia en la tabla 1.
Respecto al grado académico, 90 (28.13%) se encontraban en el primer año de residencia, 110 (34.38%) en el segundo año, 88 (27.50%) en el tercer año y 32 (10.0%) en el cuarto año. En cuanto a la especialidad, 72 (22.50%) se encontraban en urgencias médico-quirúrgicas, 57 (17.81%) en medicina interna, 41 (12.81%) en medicina familiar, 36 (11.25%) en traumatología y ortopedia, 31 (9.69%) en cirugía general, 24 (7.50%) en imagenología, 21 (6.56%) en psiquiatría, 20 (6.25%) en medicina del trabajo y ambiental, y 18 (5.63%) en epidemiología. En cuanto a las características clínicas, el 30.00% de los residentes reportó el uso de psicofármacos y el 60.94% se encontraba recibiendo psicoterapia al momento del estudio.
La presencia del fenómeno del impostor, de acuerdo con la Escala de Clance, se identificó en 215 médicos residentes (67.19%), observándolo en la figura 1. La mediana del puntaje total fue de 66.00 (RIC = 19.50), correspondiente a experiencias frecuentes del fenómeno. En relación con la severidad, el 60.00% presentó experiencias frecuentes y el 9.38% experiencias intensas.
La edad de los participantes que presentaron fenómeno del impostor tuvo una mediana de 28 años (RIC= 3.00), con un rango de 24 y 54 años. En contraste, aquellos que no presentaron el fenómeno del impostor tuvieron una mediana de 29 años (RIC= 3.00), con un rango de 24 a 47 años.
Al analizar las diferencias por sexo, las mujeres obtuvieron puntuaciones significativamente mayores que los hombres (mediana 68.00 vs. 65.00; p = 0.001). En cuanto a la situación conyugal, los residentes solteros presentaron puntajes más elevados en comparación con aquellos en unión libre (p = 0.007).
No se observaron diferencias estadísticamente significativas en los puntajes de la Escala de Clance según el año de residencia (p = 0.231). Sin embargo, se identificaron diferencias significativas entre especialidades (p = 0.013), destacando mayores puntajes en imagenología y medicina familiar en comparación con traumatología y ortopedia. En cuanto a la especialidad con la mediana en cada especialidad fue imagenología 72.00 (RIC=18.25), epidemiología 69.00 (RIC=12.00), medicina familiar 69.00 (RIC= 13.00), medicina del trabajo y ambiental 67.00 (RIC=21.25), urgencias médico-quirúrgicas 66.50 (RIC=19.75), medicina interna 66.00 (RIC= 11.00), cirugía general 65 (RIC=8.50), psiquiatría 61.00 (RIC=23.00), traumatología y ortopedia 55.50 (RIC=22.75), observando estos resultados en la tabla 2.
Finalmente, los médicos residentes que se encontraban en tratamiento con psicofármacos o que recibían psicoterapia presentaron puntuaciones significativamente más altas en la Escala de Clance en comparación con aquellos sin dichas intervenciones (p < 0.001).
DISCUSIÓN
En el presente estudio, realizado con 320 médicos residentes adscritos al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en la zona Orizaba-Córdoba, se identificó una frecuencia del fenómeno del impostor del 67.19 %, con una mediana de puntuación en la Escala de Clance (CIPS) de 66.00 (RIC = 19.50), correspondiente a la categoría de experiencias frecuentes. Este resultado refleja una frecuencia elevada en comparación con la literatura internacional, Gottlieb et al. (2020) analizaron 18 estudios realizados en distintos países (principalmente Estados Unidos, Canadá, Irán, Malasia, Pakistán e India), que incluyeron tanto estudiantes de medicina como médicos residentes y de planta, con tamaños muestrales que oscilaron entre 28 y 477 participantes. En estos trabajos se describieron frecuencias del fenómeno del impostor que variaron entre 30.2% y 60%, evidenciando una presencia significativa en todos los niveles de formación médica3.
En México, los datos son aún limitados; sin embargo, Negrete-Aguilar et. al. (2022) realizaron un estudio en médicos residentes del Hospital General de Zona con Medicina Familiar No. 2 del IMSS, en Irapuato, Guanajuato, con una muestra de 76 residentes en el que incluían a medicina familiar, cirugía, medicina interna y pediatría, reportando una frecuencia del fenómeno del impostor del 21 %, sin diferencias significativas entre hombres y mujeres, ya que ambos grupos representaron el 50% de los casos positivos. En contraste, en la presente investigación se observó una frecuencia del 67.2 %, con diferencias estadísticamente significativas según el sexo (U = 10062, p = 0.001), siendo las mujeres quienes obtuvieron puntuaciones más altas (mediana = 68.00 vs. 65.00)6.
Los hallazgos de mayor puntuación en mujeres coinciden con lo reportado en Suecia por Kristoffersson E, et al. (2024) en 457 estudiantes de medicina, documentaron que las mujeres obtuvieron puntuaciones significativamente más altas 67.36 en la Escala del Fenómeno del Impostor de Clance en comparación con los hombres fue de 59.34.; mostrando que el sexo femenino se asocia a mayores niveles de autoexigencia, perfeccionismo y menor autoconfianza profesional7.
Respecto al estado civil, los residentes solteros 186 (58.13%) presentaron mayores puntajes en la escala de Clance en comparación con aquellos en unión libre 15 (4.69%). Aunque existen pocos estudios que aborden específicamente esta variable, Kimball KA et al. (2021) en 406 estudiantes de quiropráctica en Estados Unidos ya señalaban que la ausencia de redes de apoyo cercanas puede incrementar las percepciones de inadecuación y autoexigencia, el 31% de los estudiantes casados cumplió con los criterios para el fenómeno del impostor en comparación con el 41% de los estudiantes solteros los cumplían, aunque no hubo diferencia significativa este estudio muestra que el personal de salud suele priorizar su formación académica, postergando la consolidación de proyectos familiares debido a la alta carga laboral y académica que caracteriza la residencia médica8.
Respecto al año de residencia, no se encontraron diferencias significativas entre grupos (χ² (3) = 4.29, p = 0.231). Este resultado coincide con lo descrito por Bhama et al. (2021), quienes evaluaron a 144 residentes de cirugía general en Estados Unidos y no hallaron asociación entre el año de formación y los puntajes en la escala de Clance4.
Al analizar las especialidades, se encontraron diferencias significativas (χ² (8) = 19.42, p = 0.013), siendo las áreas de imagenología y medicina familiar las que mostraron mayor frecuencia y medianas más altas en el puntaje, en comparación con Traumatología y Ortopedia. Este hallazgo difiere de lo observado por Zaed et al. (2022) en Italia, quienes reportaron una prevalencia del 81.6 % en residentes neurocirujanos (n = 103), ubicando a las especialidades quirúrgicas como las más afectadas5.
Finalmente, la asociación entre la presencia del fenómeno del impostor y el uso de psicofármacos o psicoterapia fue significativa, con puntuaciones más altas en los residentes que recibían dichos tratamientos (p < 0.001). Esto indica que el fenómeno no solo tiene implicaciones cognitivas o emocionales leves, sino que se acompaña de un impacto clínico sobre la salud mental. En concordancia un metaanálisis de 30 estudios de Salari N, et al. (2025) un tamaño de muestra total de 11,483 en proveedores de servicios de salud reporta una asociación significativa entre el fenómeno, la depresión y el estrés, reportando en países bajos una correlación positiva muy alta entre fenómeno del impostor y depresión (p < 0.0001), mientras Arabia Saudita una relación estadística entre el fenómeno del impostor y estrés p < 0.001. Estos resultados apoyan la idea de que el fenómeno del impostor suele ser un indicador temprano de deterioro psicológico, lo que refuerza la necesidad de programas institucionales de prevención y atención mental para residentes9.
CONCLUSIÓN
Este estudio tuvo como objetivo determinar la presencia del fenómeno del impostor en médicos residentes del IMSS en la zona Orizaba-Córdoba y explorar su relación con variables sociodemográficas y clínicas. El fenómeno del impostor se presenta con alta frecuencia en médicos residentes adscritos al IMSS en la zona Orizaba–Córdoba, afectando a más de dos tercios de la población estudiada. Este hallazgo confirma que se trata de una problemática relevante durante la formación médica especializada, con potencial impacto negativo en el bienestar psicológico y el desempeño profesional.
Las diferencias encontradas según sexo, estado civil y especialidad muestran que el fenómeno no se distribuye de manera uniforme, sino que responde a factores sociales, personales y contextuales. En particular, las mujeres y los residentes solteros presentaron mayores puntajes en la Escala de Clance, lo que pone de manifiesto la estrecha relación entre este fenómeno y la salud mental, coincidiendo con estudios que sugieren una mayor susceptibilidad vinculada a presiones sociales y de género. Asimismo, el hallazgo de variaciones significativas entre especialidades sugiere que las características propias de cada disciplina pueden influir en la vivencia del impostor, constituyendo un área de interés para futuras investigaciones.
Asimismo, la asociación significativa con el uso de psicofármacos y la asistencia a psicoterapia refuerza la interpretación del fenómeno del impostor como una manifestación con fuerte carga emocional y psicológica, más allá de la simple inseguridad personal, y pone de relieve la necesidad de integrar programas de apoyo en salud mental en la formación médica.
Estos resultados resaltan la necesidad de implementar estrategias institucionales dirigidas a la identificación temprana y atención del fenómeno del impostor en médicos en formación, promoviendo espacios de acompañamiento, programas de mentoría y recursos de apoyo psicológico. Reconocer y atender esta problemática no solo favorecerá la salud mental de los residentes, sino que también contribuirá a optimizar su rendimiento académico y la calidad de la atención brindada a los pacientes.
En conjunto, estos resultados resaltan la necesidad de implementar estrategias institucionales orientadas a la detección temprana, el acompañamiento psicológico y la promoción del bienestar emocional durante la residencia médica, con el fin de fortalecer la confianza profesional y contribuir a una formación médica integral y sostenible.
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ANEXOS
Tabla 1. Características sociodemográficas.
| Características
sociodemográficas |
Frecuencia | Porcentaje | |
|---|---|---|---|
| Sexo | Hombre | 174 | 54.37 |
| Mujer | 146 | 45.63 | |
| Situación conyugal | Soltero | 261 | 81.56 |
| Casado | 26 | 8.13 | |
| Viudo | 1 | 0.31 | |
| Unión libre | 32 | 10.00 | |
| Mediana | RIC | ||
| edad | 28.00 | 3.00 |
El grupo de participantes fue conformado en su mayoría por hombres (174) que representa el 54.37%, siendo los solteros (261) el 81.56% la situación conyugal más frecuente, con una mediana de edad de 28.00 (RIC 3.00).
Tabla 2. Mediana y rango intercuartílico de puntajes en la Escala de Clance según especialidad médica.
| Especialidad médica | Mediana | RIC |
|---|---|---|
| Imagenología | 72.00 | 18.25 |
| Epidemiología | 69.00 | 12.00 |
| Medicina familiar | 69.00 | 13.00 |
| Medicina del trabajo y ambiental | 67.00 | 21.25 |
| Urgencias médico-quirúrgicas | 66.50 | 19.75 |
| Medicina interna | 66.00 | 11.00 |
| Cirugía general | 65.00 | 8.50 |
| Psiquiatría | 61.00 | 23.00 |
| Traumatología y ortopedia | 55.50 | 22.75 |
Distribución de la mediana de puntajes en la Escala de Clance según especialidad médica, destacando el mayor valor en Imagenología (72.00, RIC=18.25) y el menor en Traumatología y Ortopedia (55.50, RIC=22.75).
Figura 1. Presencia de fenómeno del impostor en médicos residentes.
215 médicos residentes resultaron positivos para presencia de fenómeno del impostor lo que representa el 67.19 % de la muestra. n=320.


