AUTORES
- Gema Insa Sánchez. Óptico Optometrista, Hospital Miguel Servet, Servicio de Oftalmología (Zaragoza).
- Javier Pérez Velilla. Óptico Optometrista, Hospital Miguel Servet, Servicio de Oftalmología (Zaragoza).
- Diana Soriano Pina. Óptico Optometrista, Hospital de Calahorra (La Rioja).
- Laura Polaino Martínez. TCAE, Zaragoza.
- Jorge Andrés Navarro. Óptico Optometrista, Hospital Miguel Servet, Servicio de Oftalmología (Zaragoza).
- María Carmen Carrasquer Senar, Óptico Optometrista, Hospital Nuestra Sra. de Gracia, Servicio de Oftalmología (Zaragoza).
RESUMEN
La farmacología es la ciencia que estudia los medicamentos y sus efectos en el cuerpo, siendo crucial para la medicina moderna. En el contexto ocular, la farmacocinética se enfoca en cómo los fármacos se absorben y actúan en el ojo, enfrentando barreras naturales como la lágrima y la córnea. Existen diversas formas de administrar medicamentos en oftalmología, como los colirios, suspensiones, vía tópica y las inyecciones.
En oftalmología, se utilizan varios tipos de fármacos, como anestésicos locales para procedimientos oculares, agentes colorantes para diagnóstico, y medicamentos que modifican el tamaño de la pupila (mióticos y midriáticos). Además, se emplean fármacos para tratar enfermedades como el glaucoma y la inflamación ocular, incluyendo diuréticos, corticoides y antihistamínicos.
Para combatir infecciones, se utilizan antibióticos, antivirales y antifúngicos, que actúan contra diferentes tipos de microorganismos. También se usan antisépticos y desinfectantes para la limpieza ocular y de lentes de contacto. En cirugía ocular, se emplean sustancias viscoelásticas para mejorar el control quirúrgico.
Finalmente, en el tratamiento de la degeneración macular asociada a la edad (DMAE), se usan fármacos antiangiogénicos para evitar la proliferación de vasos sanguíneos anómalos y corticoides para reducir la inflamación, administrados mediante inyecciones intravítreas.
PALABRAS CLAVE
Farmacología, ojo, soluciones oftálmicas, vías de administración de medicamentos.
ABSTRACT
Pharmacology is the science that studies drugs and their effects on the body, and is crucial to modern medicine. In the ocular context, pharmacokinetics focuses on how drugs are absorbed and act in the eye, facing natural barriers such as the tear and the cornea. There are several ways to administer drugs in ophthalmology, such as eye drops, suspensions, topical and injections.
In ophthalmology, several types of drugs are used, such as local anesthetics for ocular procedures, diagnostic staining agents, and drugs that modify pupil size (miotics and mydriatics). In addition, drugs are used to treat diseases such as glaucoma and ocular inflammation, including diuretics, corticosteroids and antihistamines.
Antibiotics, antivirals and antifungals, which act against different types of microorganisms, are used to combat infections. Antiseptics and disinfectants are also used for eye and contact lens cleaning. In ocular surgery, viscoelastic substances are used to improve surgical control.
Finally, in the treatment of age-related macular degeneration (AMD), antiangiogenic drugs are used to prevent the proliferation of abnormal blood vessels and corticosteroids to reduce inflammation, administered by intravitreal injections.
KEY WORDS
Pharmacology, eye, ophthalmic solutions, drug administration routes.
DESARROLLO DEL TEMA
La farmacología es la ciencia que estudia los medicamentos y sus posibles efectos sobre procesos biológicos. Es una ciencia fundamental en la medicina moderna debido a sus logros en el tratamiento de las enfermedades y en su capacidad de salvar vidas1.
Etimológicamente deriva de pharmakon (fármaco o veneno) y logos (tratado), por lo que la definimos como la ciencia que estudia las acciones y efectos o modificaciones inducidas por los fármacos. Su objetivo es conseguir efectos terapéuticos.
Fármaco es toda sustancia que afecta a las funciones de un ser vivo, y que se utiliza en el tratamiento, curación, prevención o diagnósticos de una enfermedad2.
Medicamento es la forma en que se administra el fármaco, después que la sustancia activa del medicamento haya sido manipulada.
El excipiente es la sustancia química que se utiliza para preparar el medicamento.
Forma farmacéutica es la presentación con la que se administra el fármaco. De esta forma el paciente recibe la dosis específica del fármaco y por la vía de administración más correcta1.
Farmacocinética: estudia la evolución del fármaco en el organismo, desde que se administra hasta que es eliminado3.
- Liberación: proceso en el que el principio activo del fármaco se libera, disuelve y absorbe en el torrente sanguíneo.
- Absorción: cuando el fármaco alcanza el torrente sanguíneo y posteriormente realiza su acción. Ésta depende de diversos factores:
- Vía de administración y dosis. Inyectable o punción son más rápidos.
- Características fisicoquímicas del fármaco.
- Biodisponibilidad del principio activo. Cantidad de este que llega sin modificar a la circulación sanguínea.
- Liposolubilidad: son aquellos que atraviesan con más facilidad la membrana celular.
- Grado de vascularización el lugar de absorción: mayor vascularización mayor absorción.
- Factores fisiológicos (edad, sexo y peso corporal).
- Vía de absorción, lugar de penetración del fármaco en el organismo.
- Distribución: el fármaco es transportado por la sangre al organismo.
- Metabolismo: reacciones bioquímicas que se producen en el organismo (hígado). En este proceso el fármaco se transforma en una sustancia más sencilla que facilita su eliminación. Pueden ser sintéticas (unión del fármaco con otros compuestos del organismo, se eliminan más fácilmente) o no sintéticas (no se une a otro compuesto, pero si se modifica). Los factores que modifican el metabolismo son genéticos, fisiológicos, farmacológicos y patológicos.
- Excreción: es el proceso a través del cual el fármaco pasa del interior del organismo hacia el exterior. Las vías de excreción más comunes son renal, digestiva y biliar. También se pueden excretar vía respiratoria, lagrimal, y glándula mamaria.
La farmacocinética ocular estudia los procesos y factores que determinan la cantidad de fármaco presente en la estructura ocular en la que debe ejercer su efecto biológico. La absorción del fármaco administrado por vía ocular está limitada por barreras naturales (lágrima, córnea y la barrera que forman los vasos de la retina y la capa vascular).
Los factores que modifican la penetración del fármaco a través de las estructuras oculares están determinados por las características fisicoquímicas del fármaco, por las características anatomofisiológicas del ojo y por la preparación farmacéutica.
Vías de administración en oftalmología4.
Las presentaciones oftalmológicas se dividen en cuatro: colirios, baños oculares, suspensiones oftálmicas y semisólidos oftálmicos.
Dentro de las vías de administración diferenciamos tópica, parenteral, periocular e intravítrea. Y dentro de las formas de administración destacamos la vía tópica y por inyección.
Administración tópica: la más común, condicionada por el fluido lacrimal. Según el método de administración podemos mejorar los efectos del fármaco, su duración, penetración, acción y especificidad.
- Soluciones oftalmológicas: el principio activo es disuelto para poder administrarlo en la superficie ocular.
- Preparaciones semisólidas: contiene fármaco y excipiente. Es un preparado semisólido y estéril para la conjuntiva. El objetivo de esta forma es aumentar el tiempo de contacto con el ojo. Se prioriza su uso nocturno y se administra antes que las pomadas.
- Aerosoles: su principal indicación es la sequedad ocular hiper-evaporativo en pacientes que usen lentes de contacto. Se caracterizan por:
- Uso máximo de 6 meses y se puede compartir con otros usuarios de forma segura.
- No es estéril.
- No es necesario aplicar con los ojos cerrados, aunque es lo aconsejable.
- No hay que parpadear tras su aplicación.
- Uso ilimitado, aunque se aconseja no exceder las 3-4 veces diarias.
- Es de uso cosmético, las partículas liposomiales no penetran en el párpado.
- Baños oculares: solución acuosa estéril para bañar o lavar el ojo. Indicada en afecciones inflamatorias o para eliminar un cuerpo extraño.
- Liposomas: microesferas que contiene el fármaco. Favorece la absorción por barreras lipídicas. Una vez que atraviesa estas barreras el fármaco se libera.
- Inserciones solubles: compuestos de gelatina impregnados de fármacos que se depositan en el saco conjuntival. Al diluirse se libera el principio activo.
- Irrigación ocular: se utiliza cuando se debe de mantener una alta concentración de fármaco en el ojo.
- Iontoforesis: se aplican potenciales eléctricos sobre la superficie ocular.
- Lentes de contacto hidrofílicas: lente de contacto blanda, que absorbe soluciones químicas y las libera. Dependerá su liberación de la porosidad de la lente de contacto y del principio activo.
Administración por inyección: utiliza inyecciones intraoculares, que actúan en el interior del globo ocular. Es una técnica poco invasiva y con eficacia para muchos tratamientos de enfermedades vitreorretinianas. Se ha generalizado mucho su uso, pero sin las precauciones necesarias puede causar complicaciones graves, sobre todo infecciones.
- Inyección subconjuntival: puede provocar dolor, inflamación y una posible perforación intraocular.
- Inyección en cápsula de Tennon: requiere anestesia local y levantamiento de la conjuntiva y cápsula. Esto hace que sea una técnica más compleja.
- Percusión arterial: a través de la arteria infraorbitaria. Elevadas concentraciones de fármaco en el interior del ojo. Para infecciones agudas o quimio intraocular.
Clasificación general de los medicamentos2.
Es una tarea complicada, puesto que algunos medicamentos pueden ejercer diversos efectos a través de un único mecanismo de acción o diferentes efectos a través de distintos medicamentos. Hay tres grandes criterios de clasificación:
- Mecanismo farmacológico: el medicamento es clasificado en función del mecanismo por el cual desarrolla sus efectos.
- Efecto farmacológico: analgésicos, antihistamínicos, antibióticos, etc.
- Indicaciones terapéuticas: antiasmáticos, antiglaucomatosos, antiaginosos, etc.
Fármacos de diagnóstico y exploración5.
Anestésicos locales tópicos oftálmicos: para inhibir la sensibilidad corneal (suturas, extracción de cuerpos extraños, etc.). Se utilizan en casi todas las técnicas de exploración ocular y determinadas cirugías.
La concentración máxima para que el fármaco sea eficaz es diferente para cada anestésico. Combinar varios anestésicos no hace aumentar la efectividad de estos, pero si aumenta la toxicidad.
El efecto de estos fármacos es determinado por el tiempo de unión entre fármaco, estructuras nerviosas y velocidad de recambio. Los anestésicos más utilizados son: tetracaína, benoxinato y propacaína.
Agentes colorantes tópico para el diagnóstico
Son aquellos fármacos capaces de aumentar el tamaño de la pupila. También se emplean como anestésicos locales. Entre los agentes colorantes más utilizados nos encontramos con la fluoresceína sódica, rosa de bengala, verde de indocianina, verde de lisamina y azul de metileno.
Fármacos mióticos, midriáticos y ciclopléjicos
Miosis es la disminución del tamaño de la pupila frente a un estímulo. Midriasis se da cuando el tamaño de la pupila aumenta o dilata de forma natural. Hay fármacos que de forma artificial provocan estas situaciones, estimulan o inhiben el sistema nervioso vegetativo que es el que se encarga de inervar la musculatura ocular.
Podemos clasificar estos fármacos en función de la acción que realicen:
Midriasis:
- Fármacos agonistas adrenérgicos de acción directa o indirecta.
- Fármacos antimuscarínicos: atropina, homatropina, tropicamida, escopolamina, ciclopentolato.
Miosis:
- Colinérgicos de acción directa e indirecta.
- Fármacos antagonistas de los adrenoreceptores.
Su uso clínico:
- Adrenérgicos: adrenalina, fenilefrina, simpaticomiméticos de acción indirecta.
- Parasimpaticolíticos: atropina, homatropina, escopolamina, ciclopentolato, tropicamida.
- Parasimpaticomiméticos: acetilcolina, metacolina, pilocarpina.
- Simpaticolíticos: guanetidin.
Fármacos utilizados en refracción. Ciclopléjicos
Son utilizados principalmente en niños menores de 3 años, en casos en los que se sospeche hipermetropía latente o pseudomiopia, estrabismos acomodativo y pacientes que no colaboran.
Fármacos utilizados en la exploración. Midriáticos
Tener en cuenta antes de dilatar la cámara anterior y el ángulo camerular. Elegir el midriático según el paciente, advertir que puede producir molestias a la luz y dificultad temporal de visión de cerca tras la exploración. Los más utilizados son tropicamida y fenilefrina.
Farmacoterapia ocular5.
Fármacos diuréticos. Hiperosmóticos. Antiglaucomatosos.
Se utilizan en el tratamiento del glaucoma agudo, cirugías intraoculares (cataratas), en queratoplastias, sutura de heridas de córnea/esclera y el tratamiento del edema corneal. Lo habitual es su administración por vía tópica, pero si se administran vía oral o intravenosa es porque su finalidad es disminuir la presión intraocular (PIO) rápidamente. Los clasificamos:
- Diuréticos osmóticos: manitol, urea, glucosa, isosorbida, glicerol, ascorbato sódico, etanol.
- Diuréticos inhibidores de la anhidrasa carbónica: acetazolamida, diclorfenamida, dorzolamida, brinzolamida.
- Diuréticos tiazidas: hidroclorotiazida, clortalidona, metolazona.
- Diuréticos del ASA: furosemida, bumetanida, torasemida, ácido etacrínico.
- Diuréticos ahorradores de potasio: espironolactona, triamtereno, amilorida.
- Diuréticos derivados de las prostaglandinas: latanoprost, travoprost, bimatroprost.
Fármacos que modifican la PIO. Antiglaucomatosos.
El objetivo de estos fármacos es conservar el campo visual útil del paciente y prevenir la pérdida de la función visual.
- Fármacos que aumentan la PIO: corticoides y anticolinérgicos.
- Fármacos que disminuyen la PIO: su objetivo es mantener el nervio óptico ante una posible lesión por el aumento de la PIO.
- Aumentan el flujo del humor acuoso (HA): mióticos y osmóticos.
- Reducen la formación del HA: bloqueantes de los beta-adrenoceptores, inhibidores de la anhidrasa carbónica y mixtos.
Los fármacos que disminuyen la PIO son también muy útiles para prevenir una posible lesión del nervio óptico en el caso de glaucoma.
Fármacos analgésicos y antinflamatorios.
La inflamación es la reacción protectora del organismo frente a distintos estímulos con la finalidad de destruirlos o aislarlos. La inflamación se caracteriza por enrojecimiento de la zona, edema, dolor y pérdida de la función.
La inflamación ocular es uno de los principales problemas en oftalmología. Su tratamiento se puede abordar de dos formas:
- Tratamiento específico: directamente a la causa.
- Tratamiento inespecífico: reduce los síntomas inflamatorios.
El corticoide es el tratamiento más utilizado, aunque se está usando también fármacos alternativos que causan menos reacciones adversas, aunque su poder antiinflamatorio es menor.
Antiinflamatorios no esteroideos (AINEs).
Fármacos con propiedades analgésicas y antipiréticos. En oftalmología evitan la inflamación postcirugías, prevención y tratamiento de edema macular cistoide tras cirugía intraocular. Los más empleados son los salicilatos, paracetamol, derivados del ácido propiónico (pranoprofeno, ibuprofeno), derivados del ácido acético y derivados del ácido fenilacético.
Corticoides
Son los antiinflamatorios más potentes. Se debe valorar la relación entre el beneficio y el riego, ya que pueden desencadenar glaucoma e incluso cataratas. La vía de administración más habitual es la tópica. La suspensión del tratamiento debe ser pautada por el oftalmólogo, no se puede suspender súbitamente.
El corticoide está totalmente contraindicado:
- Queratitis dendrítica (herpes simple).
- Quemaduras corneales.
Antihistamínicos
La alergia es una causa de inflamación ocular. La histamina produce la vasodilatación en los procesos alérgicos. Por este motivo si utilizamos antagonistas de la histamina, antihistamínicos, éstos producen un alivio de edema, inflamación y evita el dolor y el prurito. Se administran vía oral o vía tópica. Los únicos que se comercializan en oftalmología son la antazolina junto con la nafazolina.
Fármacos antiinfecciosos y antimicrobianos
Las enfermedades microbianas presentan con frecuencia patologías inflamatorias (conjuntivitis, blefaritis, etc.).
El agente antiinfeccioso es el conjunto de productos químicos con capacidad de destruir o inhibir el crecimiento de microorganismos. En función del origen de dicho agente, los fármacos se clasifican:
- Fármacos para el tratamiento de infecciones por virus.
- Fármacos para el tratamiento de infecciones por hongos.
- Fármacos para el tratamiento de las infecciones por bacterias.
Decantarnos por uno u otro dependerá:
- Identificación del paciente.
- Sensibilidad del agente infectante a los fármacos.
- Características del paciente: lugar de la infección, edad, antecedentes, situación inmunológica.
Con este tipo de fármacos es posible alcanzar niveles plasmáticos adecuados en el punto infectado.
Antibióticos y quimioterápicos
Son sustancias capaces de lesionar o destruir microorganismos. Los antibióticos son sustancias naturales, sintéticas o semisintéticas. Los quimioterapéuticos son sustancias sintéticas. Ambos se pueden clasificar por su estructura, por su mecanismo de acción y por su espectro antibacteriano.
El espectro antibacteriano es el conjunto de agentes patógenos que se ven afectados por concentraciones de antibióticos y que no es tóxico para el enfermo. Según esto los podemos clasificar en antibióticos de amplio espectro, espectro medio y espectro reducido.
Clasificamos los antibióticos de acuerdo con su mecanismo de acción:
- Inhibición de la síntesis o alteraciones de la pared celular microbiana: beta-lactámicos, bacitracina, vancomicina.
- Inhibición de la síntesis o alteración de la membrana citoplasmática: polimixinas, gramicidina.
- Inhibición de la síntesis o el metabolismo de ácidos nucléicos: sulfamidas, trimetoprim, isoniacida, quinolonas y rifampicina.
- Inhibición de la síntesis de proteínas: tetraciclinas, cloranfenicol y macrólidos, aminoglucósidos.
Clasificamos los antibióticos y los quimioterápicos según su estructura:
- Derivados de aminoácidos: es un fármaco de reserva por su alta toxicidad sobre la médula ósea. Cloranfenicol, bacteriostático de amplio espectro.
- Derivados de azúcares: aminoglucósidos, aminósidos, aminoazúcares o aminociclitoles.
- Beta-lactámico: de corto, medio y amplio espectro. Los más frecuentes son la penicilina intramuscular (infecciones por gonococo en recién nacidos), cefotoxima vía sistémica.
- Sulfamidas: se emplean como antibióticos antiparasitarios. Las más frecuentes son sulfacetamida sódica en colirio, indicada en infecciones superficiales de ojos y párpados, y trimetoprima (colirio) en la extracción de cuerpos extraños antes y después de cirugía ocular.
- Tetraciclinas: de amplio espectro que inhiben las síntesis de las proteínas sobre los microorganismos en fase de crecimiento. Las más frecuentes son la clortetraciclina o aureomicina (colirio o pomada) para infecciones por clamidias, oxitetraciclina para infecciones pseudonómadas. Profilaxis de la oftalmia neonatal y tracoma.
Reglas para el uso de los antibióticos:
- Diagnóstico bacteriológico.
- Antibiograma.
- Localización de la infección.
- Dosificación adecuada (cantidad y tiempo).
- Elección del antibiótico según sus características. A igualdad de eficacia preferible bactericidas, menor espectro, los que alcancen mayor concentración en el tejido, menor toxicidad, más cómoda posología y menor precio.
El uso y abuso de antibióticos favorece la aparición de resistencia bacteriana. Diferenciamos la resistencia en:
- Resistencia natural: insensibilidad.
- Resistencia adquirida: gérmenes que ya eran sensibles. Destacamos la resistencia cromosómica (poco frecuente) y resistencia extracomosómica (frecuente).
Antivíricos
Su acción se centra en interrumpir la reproducción del virus. Son más útiles como profilácticos que como terapéuticos. En tratamientos prolongados desarrolla resistencia por mutación. Su espectro es limitado. Los más usados en oftalmología:
- Aciclovir: inhibe el crecimiento viral. No afecta a células sanas. Efectivo en herpes simple y zoster. Se usa pomada oftálmica, que alcanza concentraciones elevadas en humor acuoso (no pasa a sangre). Puede producir prurito en la zona de aplicación. Tiene baja toxicidad.
- Idoxuridina: activo frente al herpes simple.
- Foscarnet: antiviral análogo de los pirofosfatos.
- Trifluridina: activo frente al virus del herpes. Vía tópica. Retrasa la cicatrización de lesiones corneales, provoca dolor ocular, fotofobia y edema palpebral.
- Idoxuridina: muy tóxico, índice terapéutico muy bajo. Se utiliza en infecciones de herpes, queratitis y úlceras epiteliales.
- Vidarabina: se usa en el tratamiento de queratoconjuntivitis herpética. Penetra muy mal en la cámara anterior.
- Interferón: de uso tópico en el tratamiento de queratoconjuntivitis herpéticas.
Antifúngicos
Compuestos naturales o sintéticos usados para el tratamiento de infecciones por hongos. Los clasificamos en función de su naturaleza y su estructura química.
- Antibióticos: poliénicos y no poliénicos.
- Azoles.
- Imidazoles: miconazol, ketoconazol. De amplio espectro.
- Triazoles: itraconazol, fluconazol, saperconazol, voriconazol.
- Otros: clotrimazol, tioconazol.
- Alilaminas: terbinafina, naftifina.
- Pirimidinas fluoradas. Flucitosina.
- Otros: yoduro potásico, tolnaftato.
Los antifúngicos más usados en oftalmología:
- Nistatina: vía tópica. Tratamiento de Cándida albicans mucocutánea. Pocas reacciones adversas, entre ellas irritación.
- Anfotericina B: vía tópica para candidiasis mucocutánea al 0,5% en pomada para tratamientos de úlceras corneales por hongos aspergillus, candida albicans y fusarium.
- Natamicina: vía tópica espectro y eficacia superior. Se aplica en infecciones por acromionium, fusarium. No penetra en la córnea ni en la conjuntiva.
- Griseofulvina: tratamiento de tiñas. Inhibe la mitosis. Por vía tópica no es efectiva. Tiene buena absorción oral.
- Derivados imidazólicos: posee un mecanismo de acción múltiple. El fungicida requiere dosis muy elevadas. Se utiliza sobre todo en tratamientos muy prolongados como fungostático. Los más utilizados son miconazol y fluconazol.
- Clotrimazol: vía tópica. Se usa en micosis superficiales y profundas.
- Flucitosina.
Antisépticos y desinfectantes
Sustancias que se utilizan para destruir microorganismos sobre tejidos, piel o mucosa. Normalmente de uso tópico, rápido y letal.
Su uso clínico es la limpieza y desinfección de los tejidos externos del ojo (colirios, baños) y para la desinfección y limpieza de las lentes de contacto.
No son agentes esterilizantes, por lo tanto, son susceptibles de ser contaminados si no se cumplen una serie de condiciones de utilización y conservación.
En oftalmología los antisépticos más utilizados:
- Ácido bórico: su uso se asocia con otros antisépticos y/o vasoconstrictores.
- Cloruro de benzalconio: es utilizado como conservante en colirios y lentes de contacto y en soluciones de limpieza de éstas. No son compatibles con fluoresceína, salicilatos y sulfamidas. Se relaciona con conjuntivitis papilar en pacientes que usan lentes de contacto.
- Clorhexidina: similar al cloruro benzalconio, pero menos tóxico.
- Sales de plata: de amplio espectro antibacteriano, antifúngico. Irritantes y cáusticos (lavar el ojo con una solución isotónica minutos después de su aplicación en la córnea).
- Compuestos mercuriales: diversos compuestos cuyo efecto es precipitar proteínas. En la actualidad han caído en desuso. Aunque tienen interés para uso tópico por ser menos tóxicos e irritantes.
- Fenol: es poco utilizado por su gran toxicidad y su poder irritante.
- Sulfato de zinc: antiséptico suave, antibacteriano y antifúngico. Se administra en conjuntivitis inespecíficas y catarrales.
- Clorobutanol: anestésico local. Con propiedades antibacterianas y antifungicidas. Es muy utilizado en la actualidad. No provoca efectos secundarios por uso crónico.
Las soluciones limpiadoras para lentes de contacto son necesarias por la necesidad de evitar que proliferen microorganismos y evitar la formación de depósitos. El riesgo que tienen estas soluciones en las lentes y en la córnea es que una vez que se unen pueden dar lugar a concentraciones de agente limpiador tóxicas para el ojo. Esto puede hacer que se altere la capacidad correctora de la lente y debilitar el sistema de defensa del ojo.
Vías de contaminación en pacientes portadores de lentes de contacto. Depende de dos factores, la lente de contacto y la solución limpiadora.
Si la lente es vieja, defectuosa, irregulares hacen que las bacterias puedan penetrar por los poros. El líquido lagrimal actúa como medio de cultivo. Pacientes con ojos maquillados presentan más riesgo de infección por hongos y bacterias.
La solución tiene un tiempo de esterilidad y se contamina una vez abierta.
Mantenimiento de las lentes de contacto:
- Mantenerla estéril durante un tiempo determinado.
- Segura para el usuario, compatible con sus tejidos oculares, con el material de las lentes.
- Eficaz contra los microorganismos.
- Cómoda de usar.
El desinfectante es una sustancia que usamos para destruir microorganismos, sobre objetos.
- Desinfectantes físicos: método en el que no interviene ningún agente químico (calor, ultrasonidos, radiación UV, microondas, rayos gamma). Son seguros, efectivos, rápidos, pero no sirven para todo tipo de lentes, ya que pueden afectar al material de éstas.
- Desinfectantes químicos: proceden de compuestos químicos. En oftalmología cloruro de benzalconio, timerosal, clorobutamol, clorhexidina, peróxido de hidrógeno, etc.
Las soluciones de peróxido de hidrógeno (agua oxigenada) son muy empleadas. Se presentan en preparaciones específicas para lentes de contacto, hay que eliminar el exceso para evitar toxicidad. A mayor tiempo de exposición mayor espectro de acción, aunque si es excesivo puede dañar la lente. Alta eficacia antimicrobiana. Es necesario el uso de solución salina o bicarbonato sódico.
El cloruro de benzalconio es muy utilizado y se usa como bactericida. Es activo en hongos y virus. En contactología puede causar daño corneal irreversible. Su uso es controvertido por la posibilidad de producir conjuntivitis papilar gigante. Puede llegar a amarillear la lente.
El timerosal es muy efectivo, de amplio espectro, compuesto por mercurio. Lento en su mecanismo de acción y puede llegar a causar irritación ocular. No colorea la lente.
La clorhexidina de amplio espectro bacteriano y poca toxicidad.
Viscoelásticos
Sustancia química muy utilizada como complemento quirúrgico que mejora el control durante la cirugía. Sus propiedades son la viscosidad, elasticidad, adhesividad, cohesividad y pseudoplasticidad. Los más usados son el hialuronato de sodio, el hidroxipropilmetilcelulosa y el sulfato de condroitín. Están indicados para la cirugía de cataratas y queratoplastias penetrantes.
Antiangiogénicos. Tratamiento degeneración macular asociada a la edad (DMAE):
La degeneración macular asociada a la edad/ DMAE es una enfermedad degenerativa de la mácula. Es la primera causa de ceguera en mayores de 65 años. Hay dos tipos de DMAE:
- Forma seca: la más prevalente. No tiene un tratamiento efectivo. La ingesta de determinados suplementos vitamínicos enlentece la progresión.
- Forma húmeda: más agresiva y tratable con fármacos antiangiogénicos (inyección intravítrea).
Los fármacos utilizados son los antiangiogénicos (evitan la proliferación de vasos sanguíneos) y corticoides (reducen la inflamación). Se inyectan directamente en el interior del globo ocular. Esto permite alta concentración de medicación y evita efectos secundarios.
Los antiangiogénicos más utilizados en oftalmología:
- Macugen: para la DMAE húmeda, estabiliza y enlentece la visión, pero no la mejora. Se utiliza en pocas ocasiones.
- Avastin: es eficaz y seguro en DMAE neovascular, la ventaja es su menor coste.
- Lucentis: derivado del avastin diseñado específicamente para la DMAE húmeda. Estabiliza la visión y es capaz de mejorarla.
- Eylea: se dirige contra el factor de crecimiento endotelial vascular y de crecimiento placentario. Ambos los encontramos en la DMAE neovascular. Mantiene los resultados que lucentis, pero con menor número de inyecciones.
CONCLUSIONES
La farmacología es crucial para el tratamiento de enfermedades oculares, enfocándose en cómo los medicamentos interactúan con las estructuras del ojo. La absorción ocular de fármacos está restringida por barreras naturales como la córnea y la lágrima, dependiendo de las características del medicamento y del ojo. Los medicamentos se administran principalmente de forma tópica o mediante inyecciones intraoculares, cada método con sus beneficios y riesgos. Se emplean diferentes fármacos para diagnóstico y tratamiento de enfermedades oculares, como anestésicos, midriáticos y antiglaucomatosos. Los fármacos antiinfecciosos, antiinflamatorios y viscoelásticos son esenciales en el tratamiento de infecciones, inflamaciones y durante cirugías oculares. La dosificación y elección de medicamentos deben adaptarse a cada paciente para asegurar su eficacia y seguridad.
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