Residuos en quirófano

24 julio 2024

AUTORES

  1. Sofía Guillén Luño. Administrativo y Celador. Zaragoza.
  2. Pilar Gay Cebollada. Auxiliar Administrativo y Administrativo. Zaragoza.
  3. Susana Gay Cebollada. Celador y Auxiliar Administrativo. Zaragoza.
  4. Diana Llanas Apuntate. Auxiliar Administrativo y Administrativo. Zaragoza.
  5. Miguel Barreto Lagraba. Auxiliar Administrativo y Celador. Zaragoza.

 

RESUMEN

La gestión de residuos en un quirófano es un aspecto fundamental en tres frentes para garantizar la seguridad tanto de los pacientes como del personal sanitario, así como para minimizar el impacto ambiental de las actividades hospitalarias.

El primero de ellos tiene su razón de ser en las conocidas como infecciones nosocomiales, aquellas adquiridas por los pacientes durante su estancia en el hospital. El paciente es especialmente vulnerable a ellas durante una intervención, sobre todo en casos de incisiones abiertas en las que el interior del cuerpo queda expuesto.

Otro colectivo vulnerable es el de los propios trabajadores, que a menudo se encuentran en contacto con sangre y fluidos corporales que pueden estar contaminados con virus (como VIH, hepatitis B y C), bacterias y otros patógenos. Corren además el riesgo de herirse con agujas u otros elementos cortantes, así como por el manejo de productos químicos como el glutaraldehído y el óxido de etileno que pueden causar irritación respiratoria o dermatitis.

Y finalmente el peligro que supone para el medio ambiente por la posible contaminación que puede generar la incorrecta eliminación de restos como los humanos o los fármacos y químicos en la tierra, aire y aguas del entorno donde se vierten.

Estamos por tanto antes un escenario de constante cambio de guantes, batas, lavado de manos, limpieza y desinfección, uso y eliminación de agujas, gasas, líquidos y fluídos que genera a su vez una constante producción y eliminación de residuos.

PALABRAS CLAVE

Residuos, quirófano, gestión, seguridad.

ABSTRACT

Waste management in an operating room is a fundamental aspect on three fundamental fronts: to guarantee the safety of both patients and healthcare personnel, as well as to minimize the environmental impact of hospital activities.

The first of them has its reason for being in what are known as nosocomial infections, those acquired by patients during their stay in the hospital. The patient is especially vulnerable to them during an intervention, especially in cases of open incisions in which the inside of the body is exposed.

Another vulnerable group is the workers themselves, who are often in contact with blood and body fluids that may be contaminated with viruses (such as HIV, hepatitis B and C), bacteria and other pathogens. They also run the risk of being injured by needles or other sharp elements, as well as by handling chemicals such as glutaraldehyde and ethylene oxide that can cause respiratory irritation or dermatitis.

And finally, the danger it poses to the environment due to the possible contamination that can be generated by the incorrect disposal of remains such as humans or drugs and chemicals in the land, air and waters of the environment where they are dumped.

We are therefore faced with a scenario of constant change of gloves, gowns, hand washing, cleaning and disinfection, use and disposal of needles, gauze, liquids and fluids, which in turn generates a constant production and elimination of waste.

KEY WORDS

Waste, operating room, management, security.

DESARROLLO DEL TEMA

1En quirófano los residuos son de muchos tipos.

Por un lado, tenemos los que primero nos vienen a la cabeza, los biológicos. Hablamos de tejidos, fluidos corporales, sangre y otros materiales que han estado en contacto con el paciente. Se trata de residuos altamente infecciosos y requieren un manejo especial para evitar la propagación de enfermedades. Además, en el caso de cadáveres y restos humanos de cierta proporción se rigen por normativas muy concretas como es el Reglamento de Policía Mortuoria.

Los residuos punzocortantes son otros de los más característicos de uso en quirófanos. Nos referimos a agujas, bisturíes, jeringas y otros objetos afilados que a menudo no se reutilizan tras su esterilización o limpieza, sino que se desechan. Generan, como se ha explicado, un riesgo para los trabajadores que puede llevar a complicaciones por lesiones o infecciones, por lo que su gestión ha de hacerse con atención a los contenedores especiales resistentes a perforaciones que están dispuestos para su tratamiento.

Otro tipo de residuo es el de carácter químico. Éste puede no parecer tan evidente cuando pensamos en un quirófano, pero si atendemos a las necesidades de limpieza y desinfección continuas con el fin de mantener la asepsia quirúrgica y la protección del personal, vemos que la cantidad de agentes de este tipo no es pequeña. Se incluyen aquí productos farmacéuticos y sustancias químicas empleadas en el proceso quirúrgico. Estos agentes químicos a su vez pueden ser peligrosos (soluciones corrosivas, solventes o reactivas) o no peligrosos.

Los residuos radiactivos son menos comunes, pero algunos procedimientos pueden generar residuos radiactivos que requieren un manejo y eliminación especial dada su peligrosidad. En este caso la normativa contempla contenedores de plomo, debidamente sellados y etiquetados con el símbolo de radiación y la descripción de su contenido. En el caso de ser residuos de baja radiactividad, se pueden usar contenedores temporales claramente marcados y posteriormente transferidos a instalaciones especializadas.

Finalmente hay que tener en cuenta que un bloque quirúrgico no se reduce únicamente al espacio del quirófano en el que se lleva a cabo la intervención quirúrgica propiamente dicha, hay otras zonas como el propio estar del personal donde descansan o comen, despachos y salas donde se realiza una cierta labor administrativa, que también generan residuos. Son residuos generales, no peligrosos, tales como papel, cartón, plástico o comida, pero que también hay que tener en cuenta y que serán reciclados o enviados a vertederos según corresponda.

Marco legal:

En España, la gestión de los residuos de quirófano está regulada por una serie de normativas que se aplican tanto a nivel estatal como autonómico. Éstas establecen directrices y procedimientos a seguir para garantizar la correcta gestión de los residuos generados en los entornos sanitarios, incluyendo los quirófanos.

A nivel nacional encontramos las siguientes:

  • Ley 22/2011, de 28 de julio, de residuos y suelos contaminados. Define los principios básicos y los objetivos que deben cumplir las políticas de residuos, así como las responsabilidades de los distintos actores involucrados.
  • Real Decreto 833/1988, de 20 de julio, por el que se aprueba el Reglamento para la ejecución de la Ley 20/1986 Básica de Residuos Tóxicos y Peligrosos. Proporciona detalles específicos sobre la gestión de residuos peligrosos que incluyen muchos de los generados en un quirófano.
  • Real Decreto 952/1997, de 20 de junio, sobre traslado de residuos peligrosos. Establece los requisitos para el transporte seguro y la documentación necesaria dentro del territorio nacional de residuos peligrosos.
  • Real Decreto 106/2008, de 1 de febrero, sobre pilas y acumuladores y la gestión ambiental de sus residuos. Éstos pueden estar presentes en los equipos médicos utilizados en quirófanos.

 

2A nivel autonómico cada Comunidad puede tener su propia normativa adaptada a las necesidades y particularidades locales. Así, podemos mencionar regulaciones como el Decreto 27/1999,de 9 de febrero, sobre residuos sanitarios, que establece las normas específicas para la gestión de residuos en el ámbito sanitario en Cataluña; la Orden 2726/2009, de 16 de noviembre, que aprueba las normas técnicas para la gestión de residuos sanitarios en la Comunidad de Madrid; o el Decreto 29/1995,de 21de febrero, de gestión de los residuos sanitario en la Comunidad Autónoma de Aragón.

Además de las normativas legales, existen directrices y recomendaciones elaboradas por organismos como el Ministerio de Sanidad, el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo y la Organización Mundial de la Salud, que proporcionan guías sobre las mejores prácticas en la gestión de residuos sanitarios.

Aunque haya diversas normativas para cada territorio no debemos olvidar la regulación nacional que ha de ser cumplida por todas las Comunidades Autónomas, por lo que, en verdad, pese a que cada una pueda tener especificaciones para su territorio, finalmente la regulación no difiere especialmente de unas a otras.

3Así, la clasificación de los residuos en diferentes grupos con el fin de facilitar su tratamiento, transporte y eliminación, es un punto básico de todas las regulaciones. Centrándonos en la regulación de la Comunidad Autónoma de Aragón contemplamos la siguiente:

Grupo I: Tendríamos aquí los residuos asimilables a urbanos. Material de oficina, cartón, papel…que no tienen ningún tipo de contaminación específica ni presentan riesgo de infección.

Grupo II: Residuos Sanitarios no específicos. Proceden de pacientes no infecciosos, como material de curas, vendas, hilos de sutura o gasas de un solo uso contaminados con sangre u otros fluidos. Requieren un tratamiento adicional de gestión en el interior del centro hospitalario por el riesgo de infección que suponen.

Grupo III: Residuos Sanitarios específicos o de riesgo. Son objeto de actuaciones de prevención en cada una de las fases de su tratamiento, hasta su correcta eliminación, dado el riesgo para la salud laboral y pública que entrañan. El Decreto en este punto los subclasifica de nuevo (infecciosos, punzantes o cortantes, cultivos y reservas de agentes infecciosos, restos de animales infectados, recipientes con líquidos corporales o derivados por encima de los 100 ml y residuos anatómicos humanos). Están marcados con la señal de biorriesgo.

Grupo IV: Cadáveres y restos humanos de entidad.

Grupo V: Residuos químicos. Comportan peligro de contaminación química y remite a la Ley 20/1986, Básica de Residuos Tóxicos y Peligrosos y a su Reglamento de ejecución.

Grupo VI: Residuos Citostáticos. Conllevan riesgo dado su carácter citotóxico y proceden de restos farmacológicos y similares. La gestión se realizará advirtiendo “Material contaminado químicamente. Citostáticos”.

Grupo VII: Residuos Radiactivos. Contaminados por sustancias radiactivas. En España son gestionados por la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos, Sociedad Anónima (ENRESA).

GESTIÓN Y TRATAMIENTO:

3El procedimiento de gestión de los residuos se inicia con su segregación en el propio punto de generación, es decir, en el propio quirófano. Aquí es crucial que el personal esté lo suficientemente capacitado y concienciado sobre la importancia de depositar cada tipo de residuo en el contenedor adecuado. Esto no solo facilita su posterior manejo, sino que además minimiza los riesgos de contaminación cruzada.

Una vez segregados correctamente, deben almacenarse en contenedores apropiados hasta su traslado a las instalaciones de tratamiento o eliminación final. Los contenedores deben ser claramente identificados y estar en buenas condiciones para evitar fugas y derrames. Además, es esencial que el almacenamiento temporal se realice en las áreas designadas y que éstas se hallen alejadas de zonas donde se manipulan alimentos o se atiende a pacientes.

El transporte desde el quirófano hasta el lugar de tratamiento o eliminación debe realizarse siguiendo protocolos estrictos que eviten exposición del personal a materiales peligrosos. El personal encargado del mismo debe estar adecuadamente protegido y capacitado para manejar posibles incidentes.

Finalmente, en lo que respecta al tratamiento propiamente dicho y eliminación, los métodos varían según el tipo de residuo de que se trate. A modo de resumen:

  • Biológicos: Generalmente serán incinerados o tratados con tecnologías como la autoclave, que emplea vapor a alta presión para esterilizar los materiales.
  • Punzocortantes: similar al anterior. De desecharse completamente serán posteriormente triturados y eliminados mediante su depósito en el vertedero.
  • Químicos y farmacéuticos: Requieren tratamientos específicos para neutralizar su peligrosidad antes de ser eliminados.
  • Radiactivos: habrán de ser gestionados según las regulaciones específicas de este tipo de materiales, que a menudo incluyen almacenamiento en instalaciones especiales hasta que pierden su radiactividad.
  • Generales: pueden ser reciclados o enviados a vertederos según sea apropiado.

 

CONCLUSIONES

La gestión adecuada de residuos en un quirófano es una tarea compleja pero vital para la seguridad y la salud de todos. Involucra desde la segregación hasta el tratamiento y eliminación final de los residuos. Con el cumplimiento de normativas estrictas y una capacitación adecuada del personal, es posible minimizar los riesgos y contribuir a la protección del medio ambiente.

Pese a ello no debemos olvidar, por las repercusiones que los residuos hemos visto que pueden generar, la importancia que debe jugar la prevención. Ésta ha de basarse en la reducción al mínimo indispensable de los productos peligrosos y su sustitución, siempre que sea posible, por otros que no supongan un peligro al convertirse en residuo, así como la aplicación de nuevas tecnologías.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Residuos Sanitarios. (s/f). Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Recuperado el 23 de junio de 2024, de https://www.miteco.gob.es/ca/calidad-y-evaluacion-ambiental/temas/prevencion-y-gestion-residuos/flujos/residuos-sanitarios/tipos-caracteristicas-residuos-sanitarios.html
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  3. núm., B. O. A., & De marzo de, de 6. (s/f). DECRETO 29/1995, de 21 de febrero, de la Diputación General de Aragón, de gestión de los residuos sanitarios en la Comunidad Autónoma de Aragón. Aragon.es. Recuperado el 23 de junio de 2024, de https://www.aragon.es/documents/20127/49232347/DECRETO+29-1995+de+21+febrero.pdf/e3631b33-8928-83b5-945e-51e4c170a2d9?version=1.0&t=1591790084740

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