Rotura del tendón de aquiles. Artículo monográfico

22 septiembre 2025

 

AUTORES

  1. Ana María Lascorz Goicoechea. Fisioterapeuta. Hospital de Barbastro (Huesca), España.
  2. Patricia Costa Rodriguez. Fisioterapeuta. Hospital de Barbastro (Huesca), España.
  3. Teresa Sierra Pascual. Fisioterapeuta. Hospital de Barbastro (Huesca), España.
  4. Andrea Fumanal Escartín. Fisioterapeuta. Centro de Salud Monzón (Huesca), España.
  5. Ignacio Conde Arias. Fisioterapeuta. Servicio Aragonés de Salud (Huesca), España.
  6. Raquel Magaz Montaner. Fisioterapeuta. Servicio Aragonés de Salud (Huesca), España.

 

RESUMEN

El tendón de Aquiles, conocido también como tendón calcáneo, es el tendón más fuerte y grueso del cuerpo humano. Une los músculos gastrocnemio y sóleo al calcáneo, permitiendo la flexión plantar del pie, fundamental para actividades como caminar, correr y saltar. La rotura del tendón de Aquiles es una lesión frecuente, principalmente en adultos físicamente activos de entre 30 y 50 años1.

PALABRAS CLAVE

Tendón de Aquiles, rotura del tendón, tendinopatía, modalidades de fisioterapia.

ABSTRACT

The Achilles tendon, also known as the calcaneal tendon, is the strongest and thickest tendon in the human body. It connects the gastrocnemius and soleus muscles to the calcaneus, enabling plantar flexion of the foot, which is essential for activities such as walking, running, and jumping. Achilles tendon rupture is a common injury, particularly in physically active adults between the ages of 30 and 501.

KEY WORDS

Achilles tendon, tendon rupture, tendinopathy, physical therapy modalities.

DESARROLLO DEL TEMA

El tendón de Aquiles se forma a partir de la unión de los músculos gastrocnemio y sóleo, y se inserta en la tuberosidad posterior del calcáneo. Su irrigación proviene de ramas de la arteria tibial posterior, y presenta una zona hipovascular a 2–6 cm por encima de su inserción, que es particularmente vulnerable a lesiones2.

Etiología:

Las roturas del tendón de Aquiles pueden ser:

  • Traumáticas: Suele producirse por un movimiento brusco, como una aceleración súbita o un salto3.
  • Degenerativas: Asociadas a tendinosis crónica, microtraumatismos repetitivos o uso prolongado de corticosteroides o fluoroquinolonas3.

 

Factores de riesgo:

  • Edad (30–50 años).
  • Actividad física intensa ocasional (deportistas de fin de semana).
  • Tendinopatía previa.
  • Infiltraciones con corticoides.
  • Uso de antibióticos como fluoroquinolonas.
  • Enfermedades sistémicas (diabetes, artritis reumatoide)3.

 

Clasificación:

  • Rotura parcial.
  • Rotura completa: Total discontinuidad del tendón.
  • Rotura aguda (<4 semanas).
  • Rotura crónica (>4 semanas)3.

 

Cuadro clínico:

El paciente refiere un dolor agudo en la parte posterior de la pierna, a menudo descrito como si alguien le hubiera golpeado o pateado. Signos y síntomas típicos:

  • Dolor súbito e intenso.
  • Incapacidad para caminar o ponerse de puntillas.
  • Hinchazón y hematoma en la pantorrilla.
  • Defecto palpable en el trayecto del tendón.
  • Prueba de Thompson positiva (ausencia de flexión plantar al comprimir la pantorrilla)4.

 

Diagnóstico:

Clínico: el diagnóstico suele ser clínico en un alto porcentaje de casos3.

Imagenológico:

  • Ecografía: útil, rápida, económica y dinámica8.
  • Resonancia magnética: proporciona información precisa sobre el tipo y grado de rotura, especialmente útil en roturas crónicas o parciales9.

 

Tratamiento:

Conservador: indicado principalmente en pacientes de bajo riesgo o con contraindicaciones quirúrgicas. Consiste en inmovilización funcional progresiva con ortesis en equino y fisioterapia5.

Ventajas:

  • Evita riesgos quirúrgicos
  • Resultados comparables en pacientes seleccionados.

 

Desventajas:

  • Mayor riesgo de rotura si no se realiza adecuadamente.

 

Quirúrgico: recomendado en pacientes jóvenes, activos o deportistas. Se puede realizar mediante técnica abierta y técnica percutánea o mínimamente invasiva6,7.

Ventajas:

  • Menor tasa de rotura.
  • Mayor recuperación funcional en deportistas.

 

Complicaciones:

  • Infección.
  • Lesión del nervio sural.
  • Retraso en la cicatrización6.

 

Rehabilitación:

Es fundamental para recuperar fuerza, elasticidad y función. Se realiza de forma progresiva10:

  1. Inmovilización inicial en equino.
  2. Movilización pasiva/activa asistida.
  3. Ejercicios de carga progresiva.
  4. Fortalecimiento y readaptación al esfuerzo.

 

El retorno al deporte puede tardar de 4 a 6 meses, dependiendo del tratamiento y la evolución del paciente7.

Pronóstico:

Con un tratamiento y rehabilitación adecuados, el pronóstico suele ser bueno. Pueden persistir ciertas limitaciones en la fuerza de la flexión plantar o en la resistencia3.

Prevención:

  • Calentamiento adecuado.
  • Ejercicios de fortalecimiento y estiramiento del tríceps sural.
  • Evitar cambios bruscos de actividad física.
  • Uso adecuado del calzado deportivo2.

 

CONCLUSIONES

La rotura del tendón de Aquiles es una lesión frecuente pero prevenible. El diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado, ya sea conservador o quirúrgico, permiten una recuperación funcional satisfactoria en la mayoría de los casos. La decisión terapéutica debe individualizarse considerando edad, nivel de actividad, comorbilidades y preferencias del paciente3.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Maffulli N, Longo UG. Tendinopatía aquílea. Rev Esp Cir Ortop Traumatol. 2015;59(1):38–46.
  2. Calderón-Díaz MA, Jiménez-Herrero L, Cebrián-Parra JL, Roca J, Flores-Robles BJ. Ruptura del tendón de Aquiles: tratamiento quirúrgico versus no quirúrgico. Revisión sistemática. Rev Colomb Ortop Traumatol. 2022;36(2):106–14.
  3. Álvarez-Nemegyei J, Orozco-Morales A. Ruptura aguda del tendón de Aquiles. Perspectiva actual. Acta Ortop Mex. 2006;20(3):138–43.
  4. Gómez-Barrena E, Berjón J, Martínez FM, Ballesteros R. Lesiones del tendón de Aquiles. En: Muñoz V, editor. Cirugía Ortopédica y Traumatología. 3.ª ed. Madrid: Editorial Médica Panamericana; 2020. p. 2131–44.
  5. Domínguez-Maldonado G, Díaz-López JM, Cervera-Irimia J, et al. Tratamiento funcional de la rotura aguda del tendón de Aquiles: estudio prospectivo. Rev Esp Cir Ortop Traumatol. 2013;57(5):345–50.
  6. Castro-Pavón R, Barrero-López M, Marín-Peña O. ¿Es mejor la cirugía mínimamente invasiva que el tratamiento conservador en la rotura aguda del tendón de Aquiles? Una revisión sistemática. Rev Esp Cir Ortop Traumatol. 2021;65(1):57–65.
  7. Fernández de Retana P, Gelber PE, Cuscó X, Pelfort X, Tey M, Monllau JC. Actualización en el tratamiento de la rotura del tendón de Aquiles. Cuadernos de Traumatología y Ortopedia. 2017;27(2):50–7.
  8. Espejo-Reina A, Golpe-Mateo A, Carrasco-Cubero C, et al. Evaluación ecográfica en las roturas agudas del tendón de Aquiles. Cuad Radiol. 2014;24(2):94–100.
  9. Pérez-Mañanes R, Sánchez-Sotelo J. Lesiones agudas del tendón de Aquiles. En: Vaquero J, Guillén P, eds. Cirugía del tobillo y pie. Madrid: Médica Panamericana; 2014. p. 255–68.
  10. Rodríguez-Merchán EC. Rehabilitación después de la cirugía del tendón de Aquiles. Rehabilitación. 2011;45(1):13–8.

 

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos