Signos de demandas del bebé. Un artículo monográfico

8 octubre 2025

AUTORES

  1. Noelia Lafuente Carrasco. Graduada en Enfermería. Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
  2. Ainhoa Leticia González Esgueda. Diplomada en Enfermería. Servicio de Urgencias del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza, España.
  3. Romina Andrea Ghimes Croitoru. Graduada en Enfermería. Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
  4. Sabrina Gil Navarro. Diplomada en Enfermería. Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
  5. Alexandra Marco Bernad. Diplomada en Enfermería. Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
  6. Laura Larena Fernández. Diplomada en Enfermería. Servicio de Neonatos del Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.

 

RESUMEN

En el presente artículo monográfico, se exponen las principales formas de expresión por parte de los bebés antes del aprendizaje del lenguaje oral, y su vinculación con las demandas básicas de necesidades físicas y emocionales que aparecen en la crianza de estos. Algunas de estas demandas serán el sueño, el alimento, la higiene, el consuelo o el afecto. Aspectos simples como el ritmo de evacuación, o la intensidad de succión en el lactante, proporcionan información esencial sobre el estado general del mismo. Algunas de estas necesidades fundamentales que atender en el recién nacido serán, por ejemplo: llevar a cabo un cuidado correcto del cordón umbilical, saber identificar una temperatura corporal adecuada o conocer los distintos signos que pueden alarmar de un cólico en el lactante. Finalmente, se deben atender de la misma manera e importancia las necesidades de afecto. El contacto, las caricias y una atención constante, ayudarán a construir un apego seguro, a crear unas bases sólidas de autoestima y favorecer un desarrollo emocional sano.

PALABRAS CLAVE 

Lactante, conducta del lactante, muerte súbita del lactante, relaciones padres-hijo.

ABSTRACT 

This monographic article presents the main forms of expression babies display before learning oral language, and their connection to both physical and emotional basic needs that arise during child rearing. Some of these needs include sleep, food, hygiene, comfort, and affection. Simple aspects such as the infant’s bowel movements or sucking intensity provide essential information about their general health. Some of these fundamental needs to be addressed in newborns include, for example, proper umbilical cord care, identifying an appropriate body temperature, and understanding the different warning signs of colic in infants. Finally, the infant’s need for affection must be addressed with equal importance. Touch, caresses, and constant attention will help build a secure attachment, create a solid foundation of self-esteem, and promote healthy emotional development.

KEY WORDS

Infant, infant behavior, sudden infant death, parent-child relations.

DESARROLLO DEL TEMA 

Los bebés aprenden las bases de la comunicación antes de adquirir el lenguaje verbal. Aunque no conocen la manera de expresarse a través de las palabras, sí comienzan a reconocer los sonidos del lenguaje oral y a emitir sonidos propios de su lengua materna. Éstos comunican sus necesidades físicas y afectivas por medio de gestos, llanto, expresiones faciales o recursos como la mirada. El llanto se conoce como una de las conductas infantiles más comunes1.

TIPOS DE DEMANDAS:

Demanda de sueño: Los recién nacidos duermen entre 18 y 20 horas diarias. Para preservar la salud y el descanso de estos, se deben aplicar una serie de cuidados enfocados a prevenir riesgos asociados con el sueño, como podrían ser el Síndrome de muerte súbita del lactante o la broncoaspiración. Estos cuidados atienden a las características del sistema respiratorio de los bebés, además de a la capacidad de respuesta de su sistema nervioso. Se recomienda acostarlos en decúbito dorsal, debido a que el cuello de los recién nacidos no tiene todavía suficiente fuerza; de esta manera conservan la capacidad de lateralizarlo en caso de vómito. Además, emplear una cuna rígida, sin almohada y sin elementos que puedan obstruir la vía aérea del bebé., y no abrigarlo en exceso, tratando de mantener una temperatura ambiente que no exceda los 23ºC2.

Demanda de alimento: Saber con certeza que la necesidad de alimentación en un recién nacido está cubierta, supone una de las principales inquietudes de padres y cuidadores principales. Para estar seguros de que se está realizando correctamente, hay que tener muy en cuenta la variable del peso del bebé, controlada desde enfermería, así como aspectos importantes que deben ser atendidos desde el hogar. Se trata de signos que se pueden analizar tanto en bebés amamantados como en bebés que toman leche de fórmula. En estos últimos, hay que prestar especial atención sobre la preparación y administración de la fórmula, para evitar la contaminación del envase y conocer las medidas de esterilización adecuadas2.

  • Actitud: Activo, somnoliento, demandante, sin interés, etc. Proporciona información sobre el estado general del lactante.
  • Mantenimiento de mucosas húmedas (signo de buena hidratación)
  • Sueño: periodos muy cortos pueden alertar de que no está bien alimentado.
  • Llanto: Débil o muy frecuente, indican malestar y puede deberse a problemas alimentarios.
  • Succión: Si es enérgica y acompañada de movimiento de carrillos y sonido al deglutir, conforma un signo saludable y de buena alimentación en el recién nacido.
  • Ritmo evacuatorio: Indica que se está recibiendo adecuadamente el alimento. En bebés amamantados hay escasa tendencia al estreñimiento, mientras que en bebés que toman leche de fórmula se debe vigilar atentamente posibles modificaciones en el patrón evacuatorio, que podrían alertar de la necesidad de un cambio en la concentración, el tipo de fórmula o la cantidad ingerida2.

 

Demanda de excreción/higiene: 

En un principio, los bebés presentan una orina concentrada que va mejorando de forma simultánea a la bajada de leche materna y con una mayor ingesta de líquidos. En cuanto a las deposiciones, van evolucionando hasta que se instaura la lactancia materna. En las primeras horas tras el parto se expulsan las primeras deposiciones conocidas con el nombre de “meconio”. Después aparecen las deposiciones “de transición” mientras se producen cambios en el sistema digestivo del bebé y se produce la bajada de leche materna, son amarillentas, de consistencia líquida, frecuentes, generan gases y cólicos. Finalmente, las deposiciones “definitivas”, ya en una lactancia más instaurada, las heces son de mayor consistencia, pastosas, menos frecuentes y comienza a instaurarse un patrón de eliminación2.

Sobre el cuidado del cordón umbilical, éste se debe hacer a la vez que el cambio de pañal para evitar la infección de este, aplicando preferiblemente una técnica de cura seca si las condiciones de higiene son óptimas o con clorhexidina acuosa como desinfectante por excelencia3. Debe ser motivo de consulta urgente con el pediatra observar zonas de rubor o calor alrededor del mismo, percibir un olor fétido o que el cordón no se haya desprendido pasados los 14 días del nacimiento2.

Los bebés no necesitan bañarse a diario en lo que va del primer mes de vida. Se debe prestar atención a la temperatura del agua y realizar baño por arrastre bajo chorro de agua o mediante inversión en bañera/recipiente adaptado al bebé2.

Signos de alerta: 

Una termorregulación adecuada, constituye una función vital muy importante de cara a advertir sobre posibles necesidades del bebé. Los padres tienen que conocer los límites de temperatura entre los que es normal que se puedan encontrar, así como disponer de un termómetro adecuado para hacer una lectura precisa. Algunos consejos son: Si el bebé se encuentra frío al tacto, se recomienda el contacto piel con piel con la madre o el padre. Si, por el contrario, se encuentra caliente al tacto, hay que quitarle capas de ropa y pasados unos minutos comprobar su temperatura. El baño del bebé ayuda a una pérdida de calor más rápida 2.

Por otro lado, el dolor es un signo de advertencia principal en los bebés. Las características del llanto son universales, por lo que es trabajo de los adultos desarrollar a través del trabajo de crianza, la capacidad de identificar cuando el llanto es sinónimo de sensación de dolor. El cólico infantil es uno de los problemas más habituales en los primeros meses de vida. Es un momento complicado porque el bebé llora y manifiesta su dolor, mientras los padres desconocen la manera de actuar para calmar ese llanto. Los cólicos son debidos al impacto de ciertos factores sobre un sistema digestivo todavía inmaduro, relacionados en muchas ocasiones a un destete prematuro4,5.

Signos de demanda de afecto/consuelo:

La necesidad de contacto es primaria en el ser humano, así como el afecto, las caricias, el reconocimiento o el respeto. Son respuestas innatas que nos relajan y nos hacen sentir reconfortados. Si estas necesidades no están correctamente cubiertas, puede ocasionar sufrimiento y alteraciones del carácter. La forma que tienen los bebés para protestar si se les separa de sus figuras vinculares y reclamar atención es a través del llanto. En muchas ocasiones el llanto es la herramienta utilizada para reclamar hambre, frío, ruido y contacto, aunque en la mayoría, es una llamada de atención para recibir más y mejores cuidados afectivos. Hay muchos consejos sobre “dejar que el bebé llore” para que crezca fuerte y no se acostumbre a las comodidades, pero lo cierto es que, si se renuncia a responder a sus necesidades instintivas y biológicas de contacto, los bebés aprenden a callar y se resignan, sienten abandono y atraviesan experiencias de desamparo por parte de sus principales figuras de apego. Esto desestructura las bases del desarrollo de un futuro carácter que, por consecuencia, repercutirá en la vida adulta2,6.

ATENCIÓN PARENTAL:

Los bebés criados en un entorno cariñoso consolidan generalmente una buena autoestima y se convierten en adultos comprensivos, pacíficos y más felices. La supervivencia del bebé, así como su salud física y psíquica están condicionadas por el tipo de vínculo madre-bebé. Los sistemas y emociones se regulan a través de una figura de apego segura y para ello, es esencial que haya disponibilidad afectiva, presencia emocional y constancia por parte de sus cuidadores. Fomentar la pronta respuesta de los padres a las manifestaciones del recién nacido en demanda de apego, permitirá la satisfacción de sus necesidades y reforzará la sensación de seguridad. Algunas de las actuaciones prioritarias de enfermería, anima a los padres a incluir estímulos auditivos y el habla, además de fomentar la observación y el contacto visual durante el contacto físico en brazos6.

 

CONCLUSIONES 

Los bebés son claros dominantes de formas básicas de expresión mediante el llanto, las expresiones faciales o los gestos, mucho antes de adquirir el lenguaje verbal propiamente dicho, y a través de los cuales expresan las necesidades más primitivas como el hambre, el sueño, la higiene o necesidades emocionales y de afecto. Por parte de los cuidadores principales, una correcta y temprana interpretación de estas señales protege el bienestar físico y mental del bebé, refuerza el vínculo con los padres, y favorece un crecimiento emocional sano y seguro de cara al resto de las etapas vitales.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Fernández F, Arce M. T, Moreno J. A. Escuchemos el lenguaje del niño: normalidad versus signos de alerta. Rev Pediatr Aten Primaria  [Internet]. 2014  Jun [citado  2025  Jul  29];  16(Suppl 23): 101-110. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1139-76322014000200014&lng=es.  https://dx.doi.org/10.4321/S1139-76322014000200014.
  2. Soria R. Educación a los padres del recién nacido en el alojamiento conjunto. Revista de Enfermería. [citado  2025  Jul  29] Disponible en: https://www.studocu.com/pe/document/universidad-tecnologica-del-peru/psicologia-del-desarrollo-i/s07s3-lectura-educacion-de-los-padres-del-recien-nacido-en-el-alojamiento-conjunto/14895758
  3. Díaz Gútierrez M.ª J. Cuidados del cordón umbilical en el recién nacido: revisión de la evidencia científica. Ars Pharm  [Internet]. 2016  Mar [citado  2025  Jul  29]; 57(1):5-10. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2340-98942016000100001&lng=es.  https://dx.doi.org/10.30827/ars.v57i1.4380.
  4. Corvin S, Fauchon C, Patural H, Peyron R, Reby D, Theunissen F, Mathevon N. Pain cues override identity cues in baby cries. [Internet]. 2024 Jun [citado  2025  Jul  29]; 24;27(7):110375. Disponible en: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2589004224016006
  5. Ortega E, Barroso D. Cólico del lactante. Revista Pediatría Atención Primaria  [Internet]. 2013  Jun [citado  2025  Jul  29];  15(Suppl 23): 81-87. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1139-76322013000300009&lng=es.  https://dx.doi.org/10.4321/S1139-76322013000300009.
  6. Leunda Iruretagoyena M. El primer año de vida. Destruyendo mitos. En: Sociedad Europea de Medicina Naturista Clásica (sección española). Vol. 8, nº2. Medicina naturista. España; 2014. p. 57-63.

 

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