Síndrome de hiperémesis cannabinoide

25 febrero 2024

 

AUTORES

  1. Ana Buera Colell. Médico de Familia CS La Almunia de Doña Godina. Servicio Aragonés de Salud.
  2. Patricia Valero Guillen. Enfermera CS Cariñena. Servicio Aragonés de Salud.
  3. África Orensanz Alava. Enfermera CS Cariñena. Servicio Aragonés de Salud.
  4. Ester Marquina De Diego. Enfermera CS La Almunia de Doña Godina. Servicio Aragonés de Salud.
  5. Alfonso Felipe Rubio. Enfermero CS Delicias Sur. Servicio Aragonés de Salud.
  6. Lorena Buil Martinez. Enfermera CS La Almunia de Doña Godina. Servicio Aragonés de Salud.

 

RESUMEN

El síndrome de hiperémesis cannabinoide (SHC) es una entidad clínica descrita por primera vez en 2004, la cual afecta a consumidores crónicos de cannabis y se caracteriza por episodios cíclicos de vómitos incoercibles acompañados por baños en agua caliente compulsivos realizados por el paciente para calmar la sintomatología. Estos episodios tienen una duración de 2 a 4 días. Los vómitos se caracterizan por no responder al tratamiento antiemético habitual, cediendo únicamente con la abstinencia de cannabis, reapareciendo en períodos de consumo de esta sustancia.

Dada la alta prevalencia actual del consumo de cannabis, es importante conocer y sospechar esta entidad, para un diagnóstico precoz de la misma y para reducir el uso de técnicas diagnósticas, invasivas e innecesarias en aquellos pacientes con elevada sospecha de SHC tras una buena historia clínica y un examen físico adecuado.

PALABRAS CLAVE

Cannabis, vómitos cíclicos, síndrome de hiperémesis cannabinoide.

ABSTRACT

The cannabinoid hyperemesis syndrome is a clinical condition firstly described in 2004, which effects to chronic cannabis users and is characterized by cyclical episodes of unavoidable vomiting accompanied by a compulsive will of having hot water baths to ease the symptoms. These episodes last from 2 to 4 days. The vomiting episodes do not respond to the usual antiemetic treatments, ceasing only with the abstinence of cannabis, and reappearing when the substance is newly used.

Given the current high prevalence of cannabis use, it is important to have knowledge of this condition for a quick diagnosis, thus avoiding invasive and avoidable diagnostic techniques, only by obtaining a complete clinical record and a physical examination in patients suspected to suffer from CHS.

KEY WORDS

Cannabis, cyclic vomiting, cannabinoid hyperemesis syndrome.

INTRODUCCIÓN
El cannabis es una de las sustancias adictivas más usadas en el mundo. En España es la sustancia psicoactiva de comercio ilegal con mayor prevalencia de uso alguna vez en la vida en población general (27,4%) y cuyo primer consumo es realizado a una edad más temprana (18,7 años)1. En los últimos años el consumo de drogas ha aumentado de forma considerable, con más rapidez en los países en desarrollo.
Los adolescentes y los adultos jóvenes son quienes representan la mayor proporción de consumidores: aumentan un 16 % en países en desarrollo y un 10 % en los países desarrollados en el periodo de 2000-20182.

Con el objetivo de aportar información respecto a esta entidad clínica, y facilitar con ello un diagnóstico precoz y fiable del síndrome de hiperémesis cannabinoide oportuno, se presenta la descripción de un caso clínico.

 

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO

Paciente de 47 años con AP de diabetes mellitus tipo 1, gastroparesia diabética, isquemia periférica crónica e insuficiencia renal crónica secundaria a nefropatía diabética grado 2, que acude a la consulta de Atención primaria por presentar en las últimas 24h vómitos incoercibles cada 30-45 min, acompañados de dolor abdominal tipo cólico que solo ceden tras duchas con agua caliente.

El paciente niega fiebre, alteración del hábito deposicional, dolor abdominal ni otra sintomatología por aparatos.

A la exploración el paciente presenta palidez cutánea, sudoración profusa y náuseas incesantes. Cifras tensionales en torno 106/68, Fc 86lpm y glucemia 110mg/dl.

Auscultación cardiopulmonar normal. Abdomen blando, depresible sin masas ni megalias. No dolor a la palpación en ningún cuadrante. Peristaltismo presente y ausencia de signos de irritación peritoneal.

Se realiza ECG: RS a 86lpm, sin alteraciones en la conducción ni repolarización cardiaca.

Ante la clínica se canaliza vía venosa y se inicia sueroterapia junto con Primperan y Omeprazol intravenosos sin ninguna mejoría clínica en las horas posteriores. El paciente comenta que las náuseas y vómitos sólo ceden tras duchas y baños de agua caliente.

Se decide reinterrogar al paciente sin estar presentes el resto de los familiares y nos confirma consumo regular de cannabis de años de evolución.

Se explica al paciente que la única opción para el cese de la sintomatología es el abandono del consumo.
Se reevalúa al paciente en consulta al mes, tras finalizar el consumo de manera drástica, encontrando al paciente sin sintomatología digestiva.

 

DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES

Ante un cuadro de vómitos incoercibles deberemos incluir varios procesos en nuestro diagnóstico diferencial como el síndrome de vómitos cíclicos, hiperémesis gravídica, alteraciones del sistema gastrointestinal y pancreatobiliar, trastornos de la conducta alimentaria, enfermedades del sistema nervioso central especialmente tumores intracraneales, y causas endocrinometabólicas como la enfermedad de Addison3.
Si el paciente confirma consumo de sustancias cannabinoides nuestra principal sospecha debe inclinarse hacia la entidad del síndrome de hiperémesis cannabinoide, descrito por Allen et al en 2004. Este cuadro afecta a consumidores crónicos de cannabis y se caracteriza por episodios cíclicos de 2-4 días de duración de vómitos incoercibles junto con baños compulsivos en agua caliente que realiza el paciente por mejoría de la sintomatología tras ellos4.

Este síndrome cursa en tres fases bien diferenciadas: una fase prodrómica que puede durar meses o años, caracterizada por episodios de náuseas matutinas y dolor abdominal. En este periodo, los pacientes pueden aumentar el consumo, con la intención de aliviar la sintomatología. Le sigue la fase de hiperémesis, que aparece de forma cíclica y dura entre 24 y 48 h; en este periodo aparece la conducta compulsiva de realizar varios y prolongados baños o duchas de agua caliente, y una tercera fase de recuperación con resolución de la clínica regresando a la frecuencia habitual de baño si cede el consumo5.

Es un efecto paradójico del cannabis, que se presenta en consumidores crónicos susceptibles, tras años de exposición2.

Se desconoce el mecanismo por el cual el cannabis induce la hiperémesis. Los cannabinoides actúan principalmente a través de 2 receptores: CB1 que principalmente se encuentran en el sistema nervioso central, con mayor densidad en ganglios basales, cerebelo y ciertas partes del hipocampo; y CB2 que se expresa más en la periferia, fundamentalmente en bazo, amígdalas faríngeas y células del sistema inmune como linfocitos B. Estos receptores median los efectos de los cannabinoides reduciendo la liberación de hormonas de la pituitaria (prolactina, gonadotropinas, hormona de crecimiento) y aumentando la secreción de corticotropina. Por lo tanto, los efectos centrales del consumo de cannabis a largo plazo sobre el eje hipotálamo-pituitaria-suprarrenal podrían jugar un papel importante en el desarrollo de CHS. Por otro lado, los receptores CB1 situados en el área preóptica se ha publicado que podrían estar implicados en el efecto de hipotermia causado por los cannabinoides, dicho deterioro de la termorregulación fisiológica provocada por el uso de cannabis podría explicar el alivio de los síntomas con el baño caliente, aunque aún es necesario confirmar esta hipótesis⁶.

Los vómitos no suelen responder a los antieméticos habituales y mejoran con la abstinencia de cannabis. Tal como se indica en una revisión realizada recientemente, una vez conocida la entidad los baños en agua caliente son determinantes a la hora de realizar el diagnóstico³.

El diagnóstico de certeza viene dado por la desaparición del cuadro clínico tras el abandono del tóxico y su reaparición si el paciente reanuda el consumo de cannabis incluso tras largos períodos de abstinencia6.
Dada la alta prevalencia actual del consumo de cannabis, es importante conocer y sospechar esta entidad, para reducir el uso de técnicas diagnósticas, invasivas e innecesarias en aquellos pacientes con elevada sospecha de SHC tras una buena historia clínica y un examen físico5.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Contreras Narváez C, Mola Gilbert M, Batlle de Santiago E, Bigas Farreres J, Giné Serven E, Cañete Crespillo J. Síndrome de hiperémesis cannabinoide. Reporte de seis nuevos casos clínicos y resumen de casos previos publicados. Adicciones. 20016; 28 (2).
  2. González García LM, Rescalvo Arjonab B, González Ramírez JR, Cruz Felipe Pérez N. Síndrome de hiperémesis cannabinoide. Med Gen Fam. 2023; 12(2): 83-86.
  3. Ochoa-Mangado E, Jiménez M, Salvador E, Madoz-Gúrpide A. Vómitos cíclicos secundarios al consumo de cannabis. Gastroenterología y Hepatología. 2009; 32;6: 406-409 2.
  4. Allen JH, De Moore GM, Heddle R, et al. Cannabinoid hyperemesis: cyclical hyperemesis in association with chronic cannabis abuse.Gut. 2004; 53: 1566-70.
  5. Torres F, Laveglia V, Molera C, Bonet M. Síndrome de hiperémesis cannabinoide. Anales de Pediatría. 20018; 89 (5):311-312.
  6. Selfa-Muñoz A, Calzado-Baeza SF, Palomeque-Jiménez A. Una entidad poco conocida hiperémesis por consumo de cannabis. Rapd online. 2015; 38(4).

 

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