AUTORES
- Ana Garrido Ruiz. Enfermera. Zaragoza. España.
- Irune López Barrio. Enfermera. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza. España.
- Susana Torralba Aznárez. Enfermera. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza. España.
- Sofía Torres Adiego. Enfermera. Hospital Universitario San Jorge. Huesca. España.
- Inés María Tagüeña Posa. Enfermera. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza. España.
- Cristina María Martín Gracia. Enfermera. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza. España.
RESUMEN
Introducción: El Triángulo de Evaluación Pediátrico (TEP) es una herramienta utilizada hoy en día en los servicios de urgencias pediátricas para realizar una valoración inicial del paciente en escasos segundos. Se compone de tres lados: Circulación, respiración y apariencia. Sus alteraciones determinan una inestabilidad fisiológica. El objetivo principal se centrará en conocer la alteración más frecuente del Triángulo de Evaluación Pediátrico en los servicios de urgencias hospitalarias.
Metodología: Se realiza una revisión sistemática. Para este estudio se han seleccionado cuatro artículos tras un riguroso procedimiento de búsqueda, aplicando una serie de filtros, así como criterios de inclusión y exclusión. Se utilizaron las bases de datos Pubmed, Scielo, EBSCOhot y Scopus. Los artículos seleccionados fueron revisados según los criterios de calidad de las guías STROBE y SIGN.
Resultados: Se encuentra que la alteración más frecuente del TEP en urgencias hospitalarias es la respiración. El TEP muestra variedad a lo hora de ser aplicado conjuntamente con otros recursos, así como por el profesional que lo aplica. Por otro lado, se ha evidenciado que, tras aplicar las guías de SIGN y STROBE la calidad de los estudios presentados es baja, clasificando los estudios con niveles de evidencia de 2+ o 2-.
Conclusión: La alteración más frecuente en el uso del TEP en los servicios de urgencias es la respiración. El TEP puede ser usado en asociación a otras herramientas clínicas, así como ser aplicado indistintamente por facultativos médicos o enfermeros. Los artículos incluidos en la revisión carecen de una buena calidad, tras haber sido analizados mediante SIGN y STROBE.
PALABRAS CLAVE
Triángulo de evaluación pediátrico (TEP), pediatría, triaje.
ABSTRACT
Introduction: The Pediatric Assessment Triangle (PAT) is a tool currently used in pediatric emergency departments to perform an initial patient assessment in just a few seconds. It consists of three components: Circulation, respiration, and appearance. Its alterations determine physiological instability. The main objective will focus on identifying the most common alterations in the Pediatric Assessment Triangle in hospital emergency departments.
Methodology: A systematic review is carried out. For this study, four articles were selected after a rigorous search procedure and application of quality criteria. The databases Pubmed, Scielo, EBSCOhot, and Scopus were reviewed. The selected articles were reviewed according to the quality criteria of the STROBE and SIGN guidelines.
Results: It has been found that the most common alteration in PAT in hospital emergencies is breathing. PAT varies widely in its application in conjunction with other resources, as well as by the professional administering it. Furthermore, it has been shown that, after applying the SIGN and STROBE guidelines, the quality of the studies presented is low, with studies classified as having levels of evidence of 2+ or 2-.
Conclusion: The most common abnormality in the use of PAT in emergency departments is respiration. PAT can be used in conjunction with other clinical tools and can be applied interchangeably by physicians or nurses. The articles included in the review were not of good quality after being analyzed using SIGN and STROBE.
KEYWORDS
Pediatric assessment triangle (PET), pediatric, triage.
INTRODUCCIÓN
El triaje tiene sus orígenes en el siglo XVIII, donde los cirujanos en el campo de batalla realizaban una pequeña inspección a los heridos para determinar si debían ser atendidos o abandonados en el mismo. El término triaje no se desarrolló hasta 1801, gracias al trabajo de los cirujanos Barón Dominique Jean Larry y Pierre François Barón de Percy, reemplazando así el “triaje napoleónico”. Este nuevo método fue utilizado por primera vez en la batalla de Jena de 1806, pero no fue hasta la Guerra de Secesión de Gran Bretaña que el término triaje pasó a ser utilizado como término médico. Finalmente fue implementado en hospitales en el año 19641.
El origen del triángulo de evaluación pediátrico se remonta a 1998 con el inicio de los cursos de educación pediátrica para profesionales prehospitalarios (PEPP), propuestos por la Academia Estadounidense de Pediatría (APP).
En el año 2000 se lanzaron los primeros cursos a manos de un grupo de profesionales de PEPP, mostrándose como referencia en la fuente de conocimiento pediátrico en educación prehospitalaria. Dichos cursos desarrollados por el PEPP se articulaban en base al Triángulo de Evaluación Pediátrico, determinando de esta manera si el paciente pediátrico se encontraba enfermo o por el contrario sano2.
Más tarde representantes de la AAP, el Colegio Americano de Médicos de Emergencia, la Asociación de Enfermeras de Emergencia de la Asociación Americana del Corazón, la Asociación Nacional de Técnicos en Emergencias Médicas (TEM), el Centro Médico Pediátrico Nacional y el Centro de Medicina de Emergencia Pediátrica de Nueva York fueron convocados en una reunión en la que se concluyó que la evaluación de emergencias pediátricas debía dar comienzo con el uso del PAT3.
Hoy en día en los servicios de urgencias, el triaje intrahospitalario supone el punto de partida a la hora de atender a los pacientes, tanto priorizando el momento de atención, así como la ubicación más apropiada para dichas prácticas.
A nivel mundial existen diversos sistemas de triaje intrahospitalarios con adaptaciones a nivel pediátrico. Todos cuentan con sus correspondientes escalas de triaje, utilizadas por sus criterios de validez, utilidad y reproducibilidad. Los sistemas de cinco niveles más empleados a nivel mundial son:
- La Canadian Emergency Department Triage and Acuity Scale (CTAS)
- Manchester Triage System (MTS)
- Emergency Severity Index (ESI)
- Australasian Triage Scale (ATS)
En España se trabaja con el modelo Sistema Español de Triaje (SET), basado en el sistema MTS, el cual cuenta con adaptaciones para extrapolar su uso a nivel pediátrico. Este consta de cinco niveles de priorización4.
En Aragón, a pesar de contar con protocolos internos en el hospital de referencia pediátrico, Hospital Materno Infantil, en los que se incluyen el uso del TEP, no se han hallado artículos científicos en los que quede reflejado su uso.
A pesar de la brevedad de su proceso, el triaje pediátrico cuenta con una valoración a nivel general mediante el TEP, una anamnesis, factores de riesgo y determinantes.
El TEP es una herramienta no diagnóstica, utilizada para valorar en escasos segundos el estado fisiológico del paciente pediátrico mediante la observación y la audición sin necesidad de recurrir a la toma de signos vitales. Esta valoración debe poder hacerse por el personal médico o el personal enfermero, más comúnmente.
Se compone de la suma de tres lados: Circulación, respiración y apariencia, en los que se tendrán en cuenta una serie de indicadores.
Con esta herramienta se consigue establecer una impresión general inicial del paciente. Ante la presencia de alteraciones de uno o más de sus lados, el paciente será considerado como inestable, generando automáticamente un nivel de priorización en base al sistema español de triaje (SET)5-8 .
Objetivo General:
- Identificar la alteración más frecuente del Triángulo de Evaluación Pediátrico en los servicios de urgencias hospitalarias.
Objetivos específicos:
- Conocer si el TEP se utiliza en asociación a otras herramientas clínicas complementarias.
- Describir que categorías profesionales intervienen en la aplicación del TEP en los servicios de urgencias hospitalarias.
DISEÑO DEL ESTUDIO:
El trabajo presentado es una revisión sistemática. En él se pretende recoger la información bibliográfica científica de relevancia sobre las alteraciones más frecuentes del Triángulo de Evaluación Pediátrico, así como de las herramientas asociadas y el personal implicado.
Con el fin de dar consistencia al estudio se ha empleado la herramienta SIGN (Scottish Intercollegiate Guidelines Network)9 para determinar la fuerza de recomendación y el nivel de evidencia de los estudios seleccionados. Por otro lado, se ha revisado el check list STROBE a los estudios incluidos en la revisión (Scottish Intercollegiate Guidelines Network), al ser en su totalidad artículos observacionales. Con ello se impulsa mejorar la transparencia y evaluar la calidad de los estudios observacionales incluidos en el estudio10.
Se realizó una primera búsqueda con los términos y operadores indicados en cada una de las bases de datos, obteniendo un total de 239 artículos; 35 de Pubmed, 5 de Scielo, 83 de Scopus y 116 de EBSCO.
Para reducir la búsqueda se aplicaron los siguientes filtros: Límite de antigüedad no superior a 15 años, por lo que se parte de artículos de 2010 hasta la actualidad; limitación de idioma a artículos escritos en inglés o español, para facilitar la comprensión de estos, así como “free full tex”.
Se adquirieron un total de 114 fuentes de información: 18 de Pubmed, 4 de Scielo, 70 de Scopus y 22 de EBSCO.
La búsqueda se focalizó en un conjunto de estudios más específicos y relevantes para los objetivos establecidos, con los que poder llevar a cabo una lectura explorativa de título y resumen. Se obtienen como resultado treinta fuentes de información, las cuales se procedieron a analizar, incluyendo finalmente cuatro estudios observacionales. A estas mismas se les aplicaron una serie de criterios de inclusión (Pacientes de 0 a 14 años y uso del TEP en centros hospitalarios) y de exclusión (Pacientes de más de 14 años, derivados de otros servicios hospitalarios y revisiones sistemáticas), así como el consentimiento informado de participación a estudio como consideración ética.
Para ello, se ha llevado a cabo una búsqueda bibliográfica en las siguientes bases de datos durante el primer trimestre del año 2025: MEDLINE Pubmed, Scielo, Scopus y EBSCO host.
Las palabras clave empleadas en la búsqueda han sido “assessment triangle” “pediatric”. En la base de datos Pubmed se añadió el término “emergency service” para centrar la búsqueda y en Scielo “triage”. Estas han sido combinadas con el operador booleano “AND”. (anexo I).
DESCRIPCIÓN DE SESGOS Y VARIABLES:
Con el propósito de lograr disminuir al máximo posible la aparición de sesgos en los artículos seleccionados de esta revisión sistemática, y poder garantizar una evidencia de mayor calidad, se ha hecho empleo de herramientas especializadas para asegurar su validez.
Se han determinado las variables pertinentes para el análisis sistemático de los mismos.
- Alteración más frecuente del TEP (respiración, circulación o apariencia).
- Personal que aplica la herramienta del TEP.
- Asociación a otras herramientas.
Una vez realizado el proceso de selección de artículos anteriormente descrito, para reflejar el proceso de selección detallado, se emplea el diagrama de flujo PRISMA 2020. En él se plasma de manera visual el proceso de criba de los estudios incluidos en esta revisión sistemática. De esta manera se permite aumentar la reproducibilidad del estudio11. (anexo II).
CARACTERÍSTICAS DE LOS ESTUDIOS:
Alteración más frecuente del TEP:
Tras el análisis de los artículos incluidos en la revisión se observa que la alteración más frecuente de los lados del Triángulo de Evaluación Pediátrico es la respiración, no obstante, lo más común es no presentar ninguna. Este resultado se obtiene en tres de los cuatro documentos.
Se ha obtenido un 12,5 % de alteración de la respiración respecto a los 1.120 pacientes que participaron en el estudio, sin embargo, las alteraciones de apariencia y circulación fueron de un 6,9 % y un 5 % respectivamente12.
Por otra parte, un segundo estudio 13 no hace alusión a los lados afectados del TEP, sino que distingue estas alteraciones en el estado fisiológico correspondiente al lado afectado. En él se muestra que la alteración más frecuente es la dificultad respiratoria con un 5,1%, lo que correspondería con la alteración tan solo del lado de la respiración, siendo este el más prevalente.
En uno de los artículos seleccionados 14 el nivel de patología respiratoria llega a ser tan elevado que se distinguen dos categorías a estudio, las respiratorias y las no respiratorias, al contar con 1.329 de 1.636 pacientes con algún tipo de patología respiratoria. A pesar de no hacer alusión a todas las cifras de las alteraciones del TEP, se obtiene que, de los pacientes críticos atendidos, treinta de setenta y cuatro padecen una alteración respiratoria.
Sin embargo, en el último estudio sometido a análisis se refleja que la alteración más frecuente del TEP es la apariencia con un 21,22 % mientras que la respiratoria disminuye un 5,47 %15.
Asociación con otras herramientas:
En Avilés-Martínez KI. et al. se empleó el sistema de clasificación de la escala canadiense para asignar el nivel de la atención. Por otro lado, se evaluó el sistema de alerta temprana y SAVE THE CHILD, concluyendo una mejoría en los resultados del triaje al emplearlos conjuntamente con el TEP. Alude que “requiere complementarse con otras evaluaciones cuando el niño no tenga una enfermedad que amenace la vida, pero sí requiera de atención en urgencias pediátricas”12 .
Lugo S. et al. avala por el uso del ATS y CTAS para la asignación de niveles de prioridad asistencial en relación con el uso del TEP. Se ha demostrado la correlación entre los diagnósticos fisiopatológicos que derivan del TEP y la clasificación en niveles de atención acordes con su gravedad 13 .
En Xiaomi Ma et al. emplean la combinación de los sistemas de clasificación a cinco niveles de CTAS y ATS para llevar a cabo la priorización asistencial de las emergencias pediátricas, en correlación con el uso del TEP14.
En el último estudio incluido se incorporan los análisis de sangre al uso del TEP. Con ello se determina que un TEP sin alteraciones está inversamente asociado a mostrar alteraciones en la analítica. Sin embargo, mostrar alterada la apariencia o más de un lado del TEP se relaciona con anomalías en los análisis sanguíneos. Al contrario del resto no se menciona la utilización de un sistema de clasificación de triaje15.
Personal que aplica la herramienta del TEP:
El TEP es una herramienta que puede ser aplicada tanto por personal médico como enfermero. En esta revisión se han encontrado resultados favorables a dicha afirmación, siendo aplicado en partes iguales por los profesionales nombrados.
Son dos artículos en los que el triaje es llevado a cabo por personal médico o en su defecto por residentes12,15.
Por otro lado, en los artículos restantes el TEP es aplicado por una enfermera13,14. Se demostró una alta concordancia de la aplicación del TEP por parte de la enfermera y entre el observador experto, 150/157, y así lo nombra: “no necesariamente deben ser médicos” 13.Uno de ellos destaca por evaluar el nivel de aceptación de esta herramienta por parte de las enfermeras. Así mismo es el único en el que el personal sanitario recibe formación a nivel teórico-práctica en lo referente al uso del triángulo de evaluación pediátrico14.
Se utilizaron dos herramientas de análisis de calidad a los estudios. Por un lado, se empleó la herramienta SIGN y por el otro la check list STROBE, al tratarse de estudios observacionales en su totalidad. (anexo III)
STROBE: Al tratarse de estudios observacionales se ha empleado la herramienta STROBE para valorar la calidad de estos. Una vez revisados, se considera que existen limitaciones en su calidad al omitir o abordar de manera superficial los ítems de dicha herramienta. (anexo IV).
A continuación, se muestran los resultados más destacables de cada artículo:
- Avilés-Martínez Kl. et al.: No se mencionan las variables a estudio, planteamiento de sesgos escaso, no se lleva a cabo seguimiento de la pérdida de los participantes y no consta si existe financiación.
- Lugo S. et al.: No constan criterios de inclusión-exclusión de los participantes, el tamaño muestral es pequeño además de no incluirse cómo se obtuvo este, no se realiza control de sesgos, no se detallan datos descriptivos de los pacientes a estudio y no consta si existe financiación.
- Xiaomin M. et al.: No se mencionan las variables a estudio ni los sesgos, falta de información a la hora de describir cómo se obtuvo el tamaño muestral y no consta si existe financiación.
- Ahmadi M. et al.: No se mencionan criterios de inclusión-exclusión de los participantes, no se hace referencia a los sesgos del estudio, no constan los datos descriptivos de los pacientes ni cómo se llegó a la selección del tamaño muestral.
INTERPRETACIÓN DE LOS RESULTADOS:
Los resultados de esta revisión sistemática indican que la alteración más predominante del Triángulo de Evaluación Pediátrico en los servicios de urgencias hospitalarios pediátricos es la respiración. Esta anomalía puede derivar tanto de una dificultad respiratoria, donde solo se encuentra comprometida la respiración; como de una insuficiencia respiratoria, englobando también el compromiso de la apariencia12-14. Sin embargo, tan solo un estudio de los incluidos plantea una conclusión diferente al resto, detallando que la alteración más frecuente es la apariencia, con un 21,22% de prevalencia15. Al comparar los resultados con otras fuentes bibliográficas se observa disparidad de información. Tanto Derinöz Güleryüz O. et al., como Horeczko T. et al. aluden a que la alteración más reiterada en los servicios de urgencias pediátricas son las de carácter respiratorio, en ambos estudios la dificultad respiratoria sobre el fallo respiratorio: 10 con dificultad respiratoria y 9 con insuficiencia respiratoria 16, 290 pacientes con dificultad respiratoria y 14 insuficiencia respiratoria18. Ambos estudios coinciden con los datos extraídos de Lugo S. et al., nombrados con anterioridad.
Por el contrario, en un último estudio se hace referencia a la respiración como la anormalidad del TEP más frecuente, sin embargo, en él no se contempla la apariencia como componente del TEP, lo que podría limitar la validez de los hallazgos17.
En los artículos seleccionados se presenta un conjunto heterogéneo de herramientas complementarias al Triángulo de Evaluación Pediátrico.
Uno de los elementos más empleados han sido los sistemas de clasificación a cinco niveles para asignar un nivel de prioridad a las alteraciones del TEP. Este recurso es empleado en tres de los cuatro estudios incluidos en esta revisión12-14, destacando el modelo CTAS como el sistema más empleado en los estudios, estando presente en todos ellos. Sin embargo, fuentes bibliográficas ajenas a las empleadas en a la revisión, se decantan por el uso del sistema a cinco niveles de ESI, el cual en contraposición no es empleado por ningún estudio incluido16-18. No obstante, Tantarattanapong S. et al.17 incorpora el sistema adaptado ped CTAS, concluyendo de esta manera que el modelo CTAS es el más empleado en los sistemas de urgencias infantiles. Por otro lado, cabe destacar el uso de otros modelos de clasificación a cinco niveles de manera adicional al CTAS, como el ATS por parte de Lugo S. et al. y Xiaomin M. et al.13-14.
A su vez algunos estudios han incorporado el uso de herramientas adicionales al TEP, para lograr incrementar la eficacia en la identificación de pacientes críticos. Este es el caso de Ahmadi M. et al., el cual apuesta por el uso de analíticas sanguíneas, estableciendo de esta manera una correlación entre las alteraciones del TEP y los resultados de estas, estableciendo una relación con el posterior ingreso hospitalario. Avilés-Martínez Kl. et al.12 emplea el sistema de alerta temprana y SAVE THE CHILD, generando una primera evaluación más completa del paciente.
A la hora de aplicar el Triángulo de Evaluación Pediátrico los artículos revisados demuestran la imparcialidad a la hora de ser aplicado tanto por personal médico 12-15 como por el personal de enfermería 13,14. En comparación, en otra bibliografía revisada predomina el uso de esta herramienta por parte de enfermería17,18. Cabe destacar que en algunos centros se apuesta por proporcionar formación teórico-práctica y evaluación previa en lo relativo al uso del TEP a los profesionales, mientras que, en otros lugares, estos mismos deben asumir la tarea sin preparación previa. Todos los estudios que aplican un método previo de enseñanza y evaluación de competencias en el uso del Triángulo de Evaluación Pediátrico están enfocados en los profesionales de enfermería, siendo no detallada la preparación previa en aquellos en los que el personal médico realiza la función14,17,18.
Por último, cabe resaltar que tan solo Avilés-Martínez K. et al. 12 determina como requisito experiencia previa de 5 años en el ámbito de triaje para poder llevar a cabo esta tarea, y por tanto aplicar el TEP, así como Tantarattanapong S. et al.17 para el personal de enfermería.
Las limitaciones de esta revisión sistemática han sido que la información ha sido recopilada por una única investigadora, tendiendo una mayor propensión a cometer sesgos.
Por otro lado, se parte de un ámbito de estudio con fuentes de datos limitadas en su acceso, por lo que los resultados de estos se ven reducidos a un mínimo número de fuentes válidas para el estudio.
Para facilitar la comprensión de los estudios seleccionados se incluyeron únicamente artículos publicados en inglés y español, pudiendo dejar excluidos estudios relevantes en otros idiomas que no fueron considerados.
Una de las principales limitaciones a la hora de realizar este trabajo ha sido la baja calidad metodológica de los estudios a analizar, contando con muestras poco representativas, escasos criterios de inclusión y exclusión, así como ausencia de variables a estudio. Por este motivo se ve limitando establecer conclusiones sólidas.
Además, algunos de los artículos seleccionados cuentan con un bajo nivel de evidencia, así como de fuerza de recomendación, pudiendo generar resultados sesgados.
- En los estudios presentados se hace una recopilación de las alteraciones más frecuentes de los componentes del Triángulo de Evaluación Pediátrico. La alteración más reiterada al aplicar la herramienta del TEP en contexto de urgencias hospitalarias se corresponde con la respiración, siendo por el contrario la menos frecuente la circulación. No todos los estudios analizados especifican directamente el lado alterado del TEP, sino que algunos de ellos aluden a las disfunciones asociadas a los mismos.
- El uso del TEP en la mayoría de los casos se encuentra íntimamente asociado al uso de sistemas de clasificación a 5 niveles, siendo complementarios entre sí para generar una priorización en la asistencia del paciente. Esta variabilidad refleja la diversidad de sistemas empleados a nivel internacional, así como su integración con el TEP en diferentes contextos clínicos. Adicionalmente puede ser utilizado con pruebas diagnósticas como analíticas sanguíneas o incluso con otras herramientas de identificación precoz y rápida actuación del deterioro del niño, mejorando la eficacia de identificación de pacientes críticos.
- Se ha observado que el Triángulo de Evaluación Pediátrico es empleado de manera indistinta por parte de facultativos médicos o por personal de enfermería. Así mismo se constata que no existe una estandarización de criterios previos establecidos para que el personal desarrolle el uso de esta herramienta. Es por ello que se concluye que, a pesar de ser aplicado normalmente por el personal de enfermería, los estudios recabados sustentan la aplicación equitativa de dicha herramienta.
- El presente estudio evidencia que la calidad de los estudios revisados es baja, por lo que dificulta afirmar que pueda tratarse de una herramienta fiable en contexto de urgencias hospitalarias, siendo necesario incrementar la investigación del TEP para corroborar su aplicabilidad.
BIBLIOGRAFÍA
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Anexo I: Estrategia de búsqueda en bases de datos:
| Bases de datos | Términos de búsqueda | Filtros | Nº de documentos | Nº de documentos con filtros | Articulos seleccionados para el estudio |
| Pubmed | “Assessment triangle” AND “pediatric” AND “emergency service” | Idioma: Inglés OR español
Año de publicación: 2010-2025 |
35 | 18 | 1 |
| Scielo | “Assessment triangle” AND “pediatric” AND “triage” | Idioma: Inglés OR español
Año de publicación: 2010-2025 |
5 | 4 | 1 |
| Scopus | “Assessment triangle” AND “pediatric” | Idioma: Inglés OR español
Año de publicación: 2010-2025 |
83 | 70 | 1 |
| EBSCO hot | “Assessment triangle” AND “pediatric” | Idioma: Inglés OR español
Año de publicación: 2010-2025 |
116 | 22 | 1 |
Anexo II: Diagrama de Flujo Prisma 2020:
Anexo VII: SIGN:
| ARTÍCULO | NIVEL DE EVIDENCIA | FUERZA DE RECOMENDACIÓN | JUSTIFICACIÓN |
| Avilés-Martínez KI. et al. 12 | 2+ | B | Este estudio de tipo transversal realiza una investigación respecto a la utilidad de diversos métodos de triaje, generando una comparativa entre los mismos. Cuenta con un correcto análisis de los datos, así como criterios de inclusión y exclusión. Plantea limitaciones a la hora de tener en cuenta un elevado número de pacientes, como en catástrofes. |
| Lugo S. et al. 13 | 2- | Se trata de un estudio prospectivo observacional. Desde un punto de vista metodológico su consistencia es pobre, al no presentar un control de sesgos y constar con un tamaño muestral pequeño. Por otra parte, no se hace alusión a criterios de inclusión y exclusión de los participantes del estudio. | |
| Xiaomin M. et al. 14 | 2+ | B | Se trata de un estudio prospectivo observacional con un tamaño muestral de 1.608 pacientes. En él se han utilizado herramientas de evaluación precisas, dando consistencia a los resultados de sensibilidad y especificidad obtenidos.
Muestra claros criterios de inclusión y exclusión. Sin embargo, existe la limitación de la necesidad de una validación en diferentes entornos, así como la inclusión de diferentes grupos de enfermedades, al centrarse este en patologías respiratorias. Por ello se requiere de una mayor evidencia para alcanzar una recomendación mayor. |
| Ahmadi M. et al. 15 | 2- | Es un estudio retrospectivo observacional. No se hace referencia a la posible aparición de sesgos, el cual cabría destacar en este caso el sesgo de selección al no ser aleatorio, así como la aparición del COVID en el transcurso del estudio.
Por otra parte, no se hace alusión a criterios de inclusión ni exclusión de los participantes. |
Anexo IV: Strobe Pasado a cada estudio incluido en la revisión:
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| Título y resumen | Estudio transversal sobre la utilización de diferentes herramientas de valoración de la gravedad en triaje en el servicio de urgencias pediátricas.
En el estudio se procede a evaluar la gravedad del estado fisiológico de los niños mediante la utilización de 3 herramientas (TEP, Save a Child y sistema de alerta temprana). Todos los sujetos del estudio son evaluados con cada uno de los métodos. En él se concluye que el mejor resultado es la aplicación conjunta de dichas herramientas, llegando a clasificar correctamente al 945% de los pacientes. |
| Introducción |
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| Métodos |
Se analizo el ingreso a cama o ingreso a consultorio, si el paciente se encontraba en un estado fisiológico normal/anormal según cada sistema empleado. También analizaron ítems de evaluación de las diferentes herramientas.
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| Resultados |
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| Discusión |
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| Otra información |
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| Título y resumen | Estudio prospectivo observacional sobre la aplicación del triángulo de evaluación pediátrico en un servicio de urgencias.
En el estudio se ha realizado una investigación para determinar si existe relación entre los diagnósticos fisiopatológicos y la clasificación de triaje utilizando el triángulo de evaluación pediátrico. El estudio concluyo que la aplicación de esta herramienta es útil, al coincidir 150 de los 157 casos. Además, se realizó una investigación sobre el tiempo de aplicación del TEP. |
| Introducción |
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| Métodos |
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| Resultados |
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| Otra información |
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| Título y resumen | Estudio prospectivo sobre la precisión del uso del TEP en pacientes críticos en urgencias pediátricas.
En este estudio se realiza un análisis para validar la precisión del uso del Triángulo de Evaluación Pediátrico. Para ello se empleó conjuntamente con la herramienta de PEWS. Así mismo se organizaron a los participantes en diferentes grupos: Por edad y por tipo de patología. Se llevó a cabo una valoración de ambas herramientas empleadas por parte del personal de enfermería, valorando de esta manera su aceptabilidad. |
| Introducción |
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| Métodos |
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| Resultados |
A nivel sanitario el 81,6% de médicos indicaron su importancia a la hora de atender a niños. Las enfermeras del estudio también mostraron su aceptación. |
| Discusión |
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| Otra información |
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| Título y resumen | Estudio retrospectivo observacional sobre la importancia del TEP como primer paso en el proceso de triaje pediátrico.
En el estudio se evalúa la efectividad del TEP en un tamaño muestral de 622 participantes. Los pacientes se distribuyeron en diferentes áreas según sus alteraciones de la herramienta. En él se concluyó que existe asociación entre las alteraciones del TEP con mayor probabilidad de ingreso hospitalario. |
| Introducción |
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| Métodos |
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| Resultados |
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| Discusión |
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| Otra información | Financiación: No hubo financiación. |
