AUTORES
- Elisa Pérez Villar. Enfermera del Servicio de Medicina Interna, Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza, España.
- Nicoleta Bianca Sentes. Enfermera de la Unidad de Radiología, Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza, España.
- Adriana Marina Pellicer Gómez. Enfermera de Quirófano, Hospital Materno-Infantil, Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.
- Gianela Natalia Zúñiga Meza. Enfermera del Servicio de Urgencias, Hospital Royo Villanova, Zaragoza, España.
- Walter Alexis Cuenca Armijos. Enfermero del Servicio de Urgencias, Hospital Royo Villanova, Zaragoza, España.
- Lucía Lobaco Moreno. Enfermera de la Unidad de Trasplantes de Riñón, Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.
RESUMEN
Introducción: la terapia de presión negativa (TPN) es un sistema no invasivo que favorece la cicatrización de las heridas mediante la aplicación de presión subatmosférica controlada. Junto a los sistemas tradicionales, ligados a una consola y a un frasco colector, han surgido en los últimos años dispositivos portátiles y de un solo uso, de pequeño tamaño, mecánicamente accionados y silenciosos, diseñados tanto para el tratamiento de heridas de bajo a moderado exudado como para la prevención de complicaciones en incisiones quirúrgicas cerradas, lo que ha ampliado su uso en las plantas de hospitalización.
Objetivo: analizar la evidencia científica disponible sobre el uso de la TPN portátil y de un solo uso en plantas de hospitalización y el papel de enfermería en su aplicación.
Metodología: revisión bibliográfica mediante búsqueda en PubMed, Cochrane Library, Scielo, Cuiden y Dialnet, utilizando descriptores DeCS/MeSH combinados con operadores booleanos.
Resultados: la TPN de un solo uso aplicada de forma profiláctica sobre incisiones quirúrgicas cerradas de alto riesgo reduce la incidencia de infección de la herida quirúrgica y de otras complicaciones de la herida en determinados procedimientos, aunque la evidencia es más limitada y heterogénea en otros contextos, como la laparotomía electiva.
Conclusiones: la TPN portátil y de un solo uso constituye una herramienta útil y bien tolerada para el manejo de heridas seleccionadas en planta, siendo necesaria una adecuada selección del paciente, formación específica del personal de enfermería y vigilancia protocolizada para optimizar sus resultados.
PALABRAS CLAVE
Terapia de presión negativa para heridas; cicatrización de heridas; infección de la herida quirúrgica; atención de enfermería; hospitalización.
ABSTRACT
Introduction: negative pressure wound therapy (NPWT) is a non-invasive system that promotes wound healing through the application of controlled subatmospheric pressure. Alongside traditional systems, connected to a console and a collection canister, portable and single-use devices have emerged in recent years, small in size, mechanically powered and silent, designed both for the treatment of low- to moderate-exudate wounds and for the prevention of complications in closed surgical incisions, which has broadened their use in hospital wards. Objective: to analyze the available scientific evidence on the use of portable and single-use NPWT in hospital wards and the role of nursing in its application.
Method: a narrative literature review was conducted searching PubMed/MEDLINE, the Cochrane Library, Scielo, Cuiden and Dialnet, using DeCS/MeSH descriptors combined with Boolean operators.
Results: single-use NPWT applied prophylactically to high-risk closed surgical incisions reduces the incidence of surgical site infection and other wound complications in certain procedures, although the evidence is more limited and heterogeneous in other contexts, such as elective laparotomy. Conclusions: portable, single-use NPWT is a useful and well-tolerated tool for managing selected wounds on the ward, requiring appropriate patient selection, specific nursing staff training and protocolised monitoring to optimise outcomes.
KEY WORDS
Negative-pressure wound therapy; wound healing; surgical wound infection; nursing care; hospitalization.
INTRODUCCIÓN
La terapia de presión negativa (TPN) es un sistema de cura no invasivo que aplica una presión subatmosférica controlada y localizada sobre el lecho de la herida, favoreciendo la formación de tejido de granulación, la reducción del edema y del exudado, y la disminución de la carga bacteriana1,2. Desde su descripción inicial a finales de los años noventa, su uso se ha extendido progresivamente desde el tratamiento de heridas crónicas hasta las heridas agudas, postoperatorias y de alto riesgo de infección1,2.
Los sistemas tradicionales de TPN requieren una consola reutilizable, un frasco colector de exudado y un cambio de apósito programado, lo que limita en cierta medida la movilidad del paciente y su aplicación fuera del entorno hospitalario. En los últimos años se han desarrollado dispositivos portátiles y de un solo uso, de pequeño tamaño, mecánicamente accionados, silenciosos y sin necesidad de vaciar un colector de exudado, diseñados fundamentalmente para heridas de bajo a moderado exudado y, de forma creciente, para la protección profiláctica de incisiones quirúrgicas cerradas de riesgo3,4.
Esta evolución tecnológica ha facilitado la incorporación de la TPN a la práctica habitual de las plantas de hospitalización, ampliando su indicación más allá del tratamiento de heridas abiertas complejas hacia la prevención de la dehiscencia y la infección de la herida quirúrgica, con el personal de enfermería como agente clave en su selección, aplicación y seguimiento3,5.
OBJETIVOS
Objetivo general: analizar la evidencia disponible sobre el uso de la terapia de presión negativa portátil y de un solo uso en plantas de hospitalización.
Objetivos específicos:
• Describir los fundamentos y las diferencias entre los sistemas de TPN tradicionales y los dispositivos portátiles de un solo uso.
• Analizar la evidencia disponible sobre la eficacia de la TPN de un solo uso en el tratamiento y la prevención de complicaciones de la herida.
• Examinar el papel de enfermería en la selección del paciente, la aplicación del dispositivo y la vigilancia de complicaciones.
METODOLOGÍA
Se realizó una revisión bibliográfica narrativa mediante búsqueda en las bases de datos como PubMed, Scielo, Cuiden y Dialnet, utilizando los descriptores en Ciencias de la Salud (DeCS) y Medical Subject Headings (MeSH) «Negative-Pressure Wound Therapy», «Wound Healing», «Surgical Wound Infection», «Nursing Care» y «Hospitalization», combinados mediante los operadores booleanos AND y OR.
Se incluyeron revisiones sistemáticas, metaanálisis y guías de práctica clínica publicados en español o inglés, centrados en el uso de dispositivos portátiles o de un solo uso de TPN en pacientes adultos hospitalizados en planta. Se excluyeron los trabajos centrados exclusivamente en sistemas tradicionales no portátiles y en el ámbito exclusivamente ambulatorio o domiciliario. Tras la lectura de los documentos analizados, se seleccionaron aquellos con mayor relevancia clínica y nivel de evidencia para la elaboración de la presente síntesis.
RESULTADOS
Fundamentos y sistemas portátiles de un solo uso:
El efecto terapéutico de la presión negativa se explica por la microdeformación mecánica del tejido, que estimula la proliferación celular y la angiogénesis, junto con la eliminación continua del exceso de exudado y la reducción del edema perilesional, lo que en conjunto acelera la formación de tejido de granulación1,2. Los dispositivos de un solo uso trasladan estos principios a un formato compacto, silencioso y de fácil manejo, que permite mantener la movilidad del paciente y simplifica los cuidados de enfermería en planta en comparación con los sistemas convencionales3,4 (Tabla 1, Anexos).
Evidencia clínica en el tratamiento y la prevención:
Una revisión Cochrane sobre la TPN aplicada a heridas quirúrgicas cerradas por primera intención concluyó que existe evidencia de calidad moderada de que reduce la incidencia de infección de la herida quirúrgica en comparación con los apósitos convencionales, si bien recomienda cautela en la interpretación por la heterogeneidad de los estudios disponibles6. En una serie de heridas quirúrgicas y traumáticas heterogéneas tratadas con un dispositivo de TPN de un solo uso se observó una evolución favorable tanto en su uso profiláctico como terapéutico, con reducción de la estancia hospitalaria asociada4.
Diversos metaanálisis han evaluado específicamente la TPN incisional cerrada (ciNPT) en cirugía ortopédica, vascular y abdominal, mostrando una reducción significativa de la infección del sitio quirúrgico en incisiones de alto riesgo7,8,9. Sin embargo, los resultados no son uniformes en todos los contextos: en laparotomías electivas, los metaanálisis disponibles muestran una tendencia favorable a la reducción de la infección de la herida quirúrgica que no siempre alcanza significación estadística, por lo que la evidencia en este escenario concreto se considera aún incierta9.
Papel de enfermería en la selección, la aplicación y el seguimiento:
Antes de la aplicación de la TPN, enfermería debe comprobar los datos del paciente, obtener el consentimiento informado, realizar una valoración integral de la herida y descartar contraindicaciones, como la presencia de tejido necrótico no desbridado, fístulas no entéricas o exposición de estructuras vasculares10. Durante la terapia, corresponde a enfermería instruir al paciente y a la familia sobre el funcionamiento del dispositivo, vigilar la integridad del sellado, el correcto funcionamiento del sistema de vacío y la aparición de signos de alarma como dolor, sangrado o maceración perilesional5,10.
Diversos estudios cualitativos coinciden en que el uso adecuado de la TPN requiere formación específica del personal, protocolos estandarizados de selección de pacientes y de técnica de aplicación, y una supervisión continuada durante todo el proceso, aspectos que condicionan de forma directa los resultados clínicos obtenidos3,10.
DISCUSIÓN-CONCLUSIONES
La evidencia disponible respalda que la TPN portátil y de un solo uso constituye una alternativa eficaz y bien tolerada frente a los sistemas tradicionales para el manejo de heridas de bajo a moderado exudado y para la protección profiláctica de incisiones quirúrgicas cerradas de alto riesgo, facilitando además la movilización precoz del paciente en planta.
No obstante, persisten limitaciones relevantes en la literatura: la heterogeneidad de los procedimientos quirúrgicos evaluados, la variabilidad en los criterios de selección de pacientes de alto riesgo y la ausencia de resultados concluyentes en determinados contextos, como la laparotomía electiva, dificultan extraer recomendaciones generalizables a toda incisión quirúrgica6,9.
Desde la práctica clínica, estos hallazgos refuerzan la necesidad de protocolizar los criterios de selección de pacientes candidatos a TPN profiláctica, estandarizar la técnica de aplicación y garantizar la formación continuada del personal de enfermería responsable de su manejo en planta.
En conclusión, la incorporación de la TPN portátil y de un solo uso a la práctica enfermera en planta de hospitalización debe considerarse una herramienta complementaria útil en el manejo de heridas seleccionadas, siendo el personal de enfermería el responsable directo de su correcta indicación, aplicación y vigilancia.
BIBLIOGRAFÍA
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- Terapia de presión negativa y enfermería. Revisión bibliográfica narrativa. Trabajo Fin de Grado. Universidad de Valladolid, Facultad de Enfermería de Soria; 2019.
ANEXOS
Tabla 1. Diferencias entre los sistemas tradicionales de TPN y los dispositivos portátiles de un solo uso:
| Característica | Sistema tradicional | Sistema portátil de un solo uso |
|---|---|---|
| Fuente de vacío | Consola eléctrica reutilizable | Mecanismo mecánico o microbomba integrada, desechable |
| Colector de exudado | Frasco o cánister independiente | Integrado en el propio apósito, sin vaciado |
| Movilidad del paciente | Limitada por el tamaño de la consola | Alta, favorece la deambulación precoz |
| Indicación principal | Heridas complejas de moderado-alto exudado | Heridas de bajo-moderado exudado e incisiones cerradas de riesgo |
| Ruido | Perceptible | Silencioso o muy reducido |
Tabla 2. Cuidados de enfermería en las fases de aplicación de la TPN:
| Fase | Actuación enfermera |
|---|---|
| Antes de la aplicación | Comprobación de datos, consentimiento informado, valoración integral de la herida, descarte de contraindicaciones |
| Durante la aplicación | Vigilancia del sellado, funcionamiento del vacío, dolor, sangrado y maceración perilesional; educación del paciente y familia |
| Tras la retirada | Valoración de la evolución de la herida, registro de resultados y planificación de cuidados posteriores |