Utilización de la vía subcutánea en cuidados paliativos. Artículo monográfico

27 junio 2025

 

AUTORES

  1. Natalia Huguet Gracia. TCAE en Hospital de Día de Oncología. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. España.
  2. Laura Mediel Cabeza. Enfermera en Hospital de Día de Oncología. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. España.
  3. Rocío Pedrola Foz. Enfermera en Hospital de Día de Oncología. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. España.
  4. Milagros de la Caridad Horrutiner Cobos. TCAE en Hospital de Día Oncología. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. España.
  5. Silvia Marina Sánchez Vergara. Enfermera en Hospital de Día de Oncología. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. España.
  6. Jairo Romero Ruiz. TCAE en Hospital de Día de Oncología. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. España.

 

RESUMEN

La vía subcutánea supone la vía de elección cuando encontramos la desaparición de la vía oral para la administración medicamentosa. Los pacientes de cuidados paliativos suelen encontrarse en esta situación por lo que nos es de gran utilidad. Tiene una gran cantidad de ventajas frente a otras vías de administración. Además, resulta muy fácil de manejar y encontramos muy pocos efectos adversos.

En este artículo hemos realizado una búsqueda de las diferentes guías y artículos actualizados para hacer una recopilación de la información más actual.

PALABRAS CLAVE

Vía subcutánea, hipodermoclisis, cuidados paliativos.

ABSTRACT

The subcutaneous route is the preferred route when oral administration is no longer available. Patients in palliative care often find themselves in this situation, so it is very useful. It has numerous advantages over other routes of administration. Furthermore, it is very easy to handle, and we found very few adverse effects.

In this article, we have searched various updated guides and articles to compile the most up-to-date information.

KEY WORDS

Subcutaneous route, hypodermoclysis, palliative care.

DESARROLLO DEL TEMA

La vía de elección para la administración de medicación y la reposición hídrica es la vía oral. En la actualidad, nos encontramos con una población más envejecidas y que presentan enfermedades crónicas y complejas; se caracterizan por tener una evolución irreversible, de velocidad variable y que finalizan en una etapa terminal. Por estos motivos, nuestros pacientes pueden verse expuestos a una pérdida de la vía oral1,2.

Aproximadamente, entre el 60 y el 80% de los pacientes que presentan una enfermedad avanzada, experimentarán en algún punto de la enfermedad la pérdida de la vía oral; por lo que necesitaremos otra vía de administración medicamentosa. Algunas de las alternativas que encontramos son la vía intravenosa, intramuscular, sublingual, transdérmica o subcutánea, entre otras. Esta última es la de elección ante la pérdida de la vía oral3.

Los pacientes que pertenecen a programas de cuidados paliativos suelen presentar una vía oral dificultosa o la ausencia de ésta en algún punto de la evolución de su enfermedad. Por lo que vemos de manera muy frecuente el uso de esta vía bien de manera intermitente o bien a través de infusor elastomérico la utilización de la vía subcutánea para el manejo de la sintomatología del paciente4.

El tejido subcutáneo, también conocido por hipodermis, está formado por tejido conectivo laxo, compuesto por tejido adiposo y colágeno. Debido a su composición se dan unas propiedades de distensibilidad y de absorción de volúmenes por su gran vascularización; por esta razón se obtiene una biodisponibilidad del 90% ya que evitamos el primer paso hepático y se favorece el paso al torrente sanguíneo. En esta capa se encuentran pocos receptores del dolor, lo que nos supone una ventaja frente a otras vías de administración y aumentaríamos el confort del paciente5.

Método de colocación y zonas de punción:

Utilizaremos una palomilla de calibre 21G-27G. Deberemos realizar las técnicas higiénicas tales como lavarse correctamente las manos y colocarnos guantes. A continuación, purgaremos la palomilla con suero fisiológico; localizaremos la zona a puncionar, que debe ser piel íntegra, y la desinfectaremos con clorhexidina alcohólica. Pellizcaremos la piel para tener identificado el tejido subcutáneo e introduciremos la palomilla con un ángulo de 45º. Finalmente colocaremos un apósito de fijación transparente6.

Las zonas de punción más habituales son7:

  • Zona infraclavicular, es la de elección por la comodidad del paciente y de la familia y por su fácil acceso tanto para su vigilancia como para su empleo.
  • Zona deltoidea.
  • Cuadrantes superiores del abdomen, evitando la zona periumbilical.
  • Zona escapular, espacialmente en los pacientes confusos para dificultar su acceso a la vía.

 

Cuidados post punción y efectos adversos:

Tenemos que tener en cuenta una serie de cuidados posteriores a la punción una vez colocada la palomilla de la vía subcutánea.

  • Inspección frecuente del lugar de punción para identificar posibles signos de infección como enrojecimiento, hinchazón, calor local, dolor o presencia de exudado en el punto.
  • Valoración de la piel circundante que nos indique irritación o reacción alérgica al apósito de fijación del catéter o al antiséptico utilizado.
  • Mantener la zona limpia y seca, evitando los roces con la ropa para prevenir traumatismos locales en la vía.
  • Cambio de apósito cuando se aprecie machado, despegado o con humedad.
  • Higiene adecuada de manos para evitar la posible entrada de microorganismos y evitar las infecciones.
  • Rotar el área de punción cada 72 o 96 horas o cuando se sospeche de reducción de la absorción o de reacción local. De esta manera conservamos la integridad de la piel y del tejido subcutáneo, además, mejoramos la absorción del medicamento a administrar.

 

En general, la mayoría de efectos secundarios son de afectación local y podemos encontrar los siguientes8:

  • Lipohipertrofia: acumulación de tejido adiposo en la zona de inyección provocada por la administración continuada en el mismo lugar. Esto produce la disminución de la absorción del fármaco y genera molestias al paciente en la zona. Para prevenirlo deberemos rotar las áreas de punción de manera sistemática cada vez que tengamos que colocar una nueva palomilla.
  • Abscesos subcutáneos: son infecciones muy localizadas que, en algunas ocasiones, pueden precisar incluso administración de antibiótico. Pueden estar producidos por una higiene inadecuada de la palomilla una vez colocada o por una antisepsia insuficiente.
  • Eritema e irritación local: suelen ceder con medidas tópicas como la hidratación o la aplicación de apósitos hipoalergénicos.
  • Dolor: el paciente puede referir dolor durante la inserción, para evitarlo debemos asegurarnos de realizar una técnica correcta.

 

CONCLUSIONES

Para concluir, la vía subcutánea es de gran utilidad en los pacientes dentro de cuidados paliativos ya que en algún punto del transcurso de la enfermedad tendrán un acceso dificultoso a la vía oral o inclusive su pérdida. Es muy importante conocer su manejo para aumentar el confort y el bienestar del paciente. Además, el uso adecuado de esta vía proporciona una administración eficaz y segura de los fármacos, mejorando la calidad de vida de los pacientes.

El personal de enfermería debe saber cuáles son sus indicaciones, su técnica de inserción y los cuidados necesarios para su mantenimiento, de esta manera damos un cuidado integral a nuestros pacientes.

Es clave la rotación de las áreas de punción y vigilar la vía de manera continua para observar de manera precoz los posibles efectos adversos y complicaciones.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Ruiz-Íñiguez R, Bravo Sobrino N, Peña Ibáñez F, Navarro Siguero N, Seco Martínez A, Carralero Montero A. Intervención enfermera sobre la calidad de vida en personas con cuidados paliativos domiciliarios: revisión sistemática. Med Paliativa. 2017;24(2):72–82. doi:10.1016/j.medipa.2015.01.002
  2. Rial Carrillo I, Martínez-Santos AE, Rodríguez-González R. Características del empleo de la vía subcutánea para la administración de medicamentos en pacientes en cuidados paliativos. Index Enferm. 2020;29(1–2):37–41 [citado 2024 may 2]. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1132-12962020000100009&lng=es&tlng=es
  3. Álvarez Colorado M, Amoedo Albero MC, Cano Tébar AM, Gandía Herrero M, García Verde I, Gil López J, et al. Guía de recomendaciones prácticas. Uso de la vía subcutánea. En: Martínez Cruz MB, coordinadora. Madrid: IM&C; 2021.
  4. Broadhurst D, Cooke M, Sriram D, Gray B. Subcutaneous hydration and medications infusions (effectiveness, safety, acceptability): a systematic review of systematic reviews. PLoS One. 2020;15(8):e0237572. doi:10.1371/journal.pone.0237572
  5. Santos Suárez J, María G, Valle Arnáez D. Agonía: identificación y afrontamiento. End of Life: identification and coping. Aging & End of Life. 2022;7:49–74.
  6. Concepción Baquero Gómez, De los Santos Martín MT, Croche Santander B, Gómez Pérez S, Díaz Suárez M. Empleo de la vía subcutánea en un hospital de segundo nivel. Revisión del uso actual y nuevas propuestas. An Pediatr (Barc). 2022;96(2):154–6. doi:10.1016/j.anpedi.2020.09.008
  7. Vázquez Mascato A, Rivera González MG, Hernández Tuda C, Maestro Saavedra FC. El uso de la vía subcutánea en la práctica clínica de la Atención Primaria. [Internet] 2010 [Consultado el 1 de febrero de 2023]; vol (17): 108-111. Disponible en: https://www.agamfec.com/antiga2013/pdf/CADERNOS/VOL17/vol_2/Para_saber_de_02_vol17_n2.pdf
  8. Ayala-Salinas RA, Ponce-Gómez G, Carmona-Mejía B. Necesidades de cuidados paliativos en el paciente crónico degenerativo complejo. Enferm Glob. 2023;22(69):167–92. doi:10.6018/eglobal.513611

 

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