Viruela del mono

23 julio 2026

 

AUTORES

  1. María Dolores Azagra Sierra. TCAE, Zaragoza. España.
  2. Sara Estrada Mateo. DUE, Zaragoza. España.
  3. Azucena Palomo Gracia. TCAE, Zaragoza. España.
  4. María Del Rosario Palomo Medina. TCAE, Zaragoza. España.
  5. Andreea Pantea. DUE. Zaragoza. España.
  6. Leyre Puértolas Orejuela. DUE Zaragoza. España.

 

RESUMEN

La viruela del mono, actualmente denominada mpox, es una enfermedad infecciosa causada por un virus perteneciente al género Orthopoxvirus. Aunque históricamente se había asociado principalmente a regiones de África central y occidental, en los últimos años ha adquirido relevancia internacional debido a la aparición de casos en diferentes países. La transmisión puede producirse mediante contacto directo con lesiones cutáneas, fluidos corporales, secreciones respiratorias o materiales contaminados. Las manifestaciones clínicas incluyen lesiones dermatológicas, fiebre, cansancio, inflamación de ganglios y malestar general, con una evolución variable según las características individuales. La identificación temprana de los síntomas, la aplicación de medidas preventivas y el aislamiento adecuado resultan esenciales para limitar la propagación. La atención sanitaria se centra en el control de síntomas, la vigilancia de posibles complicaciones y la educación de la población para favorecer conductas seguras y reducir el impacto de la enfermedad.

PALABRAS CLAVE

Viruela del mono, mpox, infección viral, prevención, salud pública.

ABSTRACT

Mpox, formerly known as monkeypox, is an infectious disease caused by a virus belonging to the Orthopoxvirus genus. Although historically associated mainly with regions of Central and West Africa, it has gained international relevance in recent years due to cases reported in different countries. Transmission may occur through direct contact with skin lesions, body fluids, respiratory secretions, or contaminated materials. Clinical manifestations include skin lesions, fever, fatigue, swollen lymph nodes, and general discomfort, with variable evolution depending on individual factors. Early symptom recognition, preventive measures, and appropriate isolation are essential to limit spread. Healthcare management focuses on symptom control, monitoring possible complications, and educating the population to promote safe behaviors and reduce the impact of the disease.

KEY WORDS

Monkeypox, mpox, viral infection, prevention, public health.

DESARROLLO DEL TEMA

La viruela del mono, conocida actualmente como mpox, es una infección viral zoonótica causada por un virus del grupo de los Orthopoxvirus. Aunque fue descrita inicialmente en animales y posteriormente identificada en seres humanos, durante décadas se consideró una enfermedad limitada principalmente a determinadas zonas geográficas. Sin embargo, la aparición de casos fuera de las áreas tradicionales de circulación ha aumentado la atención sanitaria y científica sobre esta enfermedad.

Las infecciones producidas por virus pertenecientes a esta familia pueden presentar características clínicas similares, aunque mpox posee particularidades propias relacionadas con la evolución de las lesiones cutáneas y los mecanismos de transmisión.

La aparición de brotes internacionales ha puesto de manifiesto la importancia de contar con sistemas sanitarios preparados para detectar nuevos casos, establecer medidas de control y proporcionar una atención adecuada a las personas afectadas.

El abordaje de esta enfermedad requiere una visión integral que incluya la identificación precoz, la prevención de contagios, el tratamiento de los síntomas y el acompañamiento del paciente durante el proceso infeccioso. La educación sanitaria representa un elemento clave para combatir la desinformación y promover medidas eficaces de protección1-6.

1. Características generales de la enfermedad:

Mpox es una infección causada por un virus ADN perteneciente al género Orthopoxvirus. Se trata de un microorganismo relacionado con otros virus conocidos, como el responsable de la viruela humana, aunque presenta diferencias importantes en cuanto a gravedad y comportamiento epidemiológico.

La enfermedad puede afectar a personas de cualquier edad y suele presentar una evolución limitada en la mayoría de los casos. Sin embargo, algunas personas pueden desarrollar formas más graves, especialmente aquellas con alteraciones del sistema inmunitario, enfermedades crónicas importantes o situaciones de vulnerabilidad.

La duración del cuadro suele variar, pero frecuentemente los síntomas desaparecen de manera progresiva tras varias semanas. La evolución depende de factores como el estado de salud previo, la respuesta inmunitaria y la rapidez con la que se inicia la atención.

2. Mecanismos de transmisión:

La transmisión de mpox ocurre principalmente mediante contacto cercano con una persona infectada.

Las principales vías incluyen:

  • Contacto directo con lesiones cutáneas.
  • Exposición a fluidos corporales.
  • Contacto prolongado cara a cara con secreciones respiratorias.
  • Contacto con ropa, sábanas u objetos contaminados.

 

Las lesiones cutáneas contienen una elevada cantidad de partículas virales, por lo que la manipulación directa de estas áreas representa un factor importante de riesgo.

El conocimiento de los mecanismos de transmisión permite establecer medidas preventivas eficaces y reducir la aparición de nuevos casos.

3. Manifestaciones clínicas:

Los síntomas de mpox pueden aparecer tras un periodo de incubación variable.

Entre las manifestaciones más habituales se encuentran:

  • Fiebre.
  • Dolor muscular.
  • Cansancio intenso.
  • Dolor de cabeza.
  • Inflamación de ganglios linfáticos.
  • Lesiones cutáneas.

 

Una característica relevante es la aparición de lesiones que pueden evolucionar desde manchas iniciales hasta vesículas, pústulas y posteriormente costras.

Estas lesiones pueden localizarse en diferentes zonas del cuerpo y producir dolor, picor o molestias.

La presencia de ganglios inflamados ayuda a diferenciar esta infección de otras enfermedades que pueden causar erupciones similares.

4. Diagnóstico:

El diagnóstico se basa principalmente en la sospecha clínica y la confirmación mediante pruebas específicas.

La valoración inicial incluye:

  • Historia clínica.
  • Evaluación de síntomas.
  • Exploración de lesiones cutáneas.
  • Valoración de posibles contactos de riesgo.

 

La confirmación suele realizarse mediante técnicas moleculares como la reacción en cadena de la polimerasa (PCR), que permite identificar material genético del virus.

La detección temprana facilita la aplicación de medidas de aislamiento y disminuye el riesgo de transmisión.

5. Atención y cuidados durante la infección:

La mayoría de los casos requieren principalmente medidas de soporte destinadas a aliviar los síntomas y favorecer la recuperación.

Los cuidados incluyen:

  • Control de la temperatura.
  • Manejo del dolor.
  • Hidratación adecuada.
  • Vigilancia del estado general.
  • Cuidado de las lesiones cutáneas.

 

Las lesiones deben mantenerse limpias y protegidas para evitar infecciones secundarias.

Es importante evitar rascarse, ya que puede aumentar el riesgo de daño en la piel y facilitar la entrada de microorganismos.

El seguimiento permite detectar signos de empeoramiento y actuar ante posibles complicaciones.

6. Prevención y control de la transmisión:

La prevención constituye uno de los pilares principales frente a esta enfermedad.

Entre las medidas recomendadas destacan:

  • Evitar contacto directo con personas infectadas.
  • No compartir ropa, toallas u objetos personales.
  • Mantener una correcta higiene de manos.
  • Limpiar superficies potencialmente contaminadas.
  • Utilizar medidas de protección cuando exista riesgo.

 

La información adecuada es esencial, ya que los rumores o ideas erróneas pueden generar miedo y dificultar la aplicación de medidas eficaces.

La comunicación sanitaria debe centrarse en ofrecer recomendaciones claras y basadas en evidencia científica.

7. Importancia del aislamiento y las medidas de protección:

Cuando una persona presenta una infección confirmada o sospechosa, las medidas de aislamiento ayudan a disminuir la propagación.

El periodo de aislamiento dependerá de la evolución de las lesiones y de las recomendaciones establecidas por las autoridades sanitarias.

Durante este tiempo es importante mantener:

  • Higiene adecuada.
  • Separación de objetos personales.
  • Limpieza frecuente de superficies.
  • Seguimiento de la evolución clínica.

 

La correcta aplicación de estas medidas protege tanto al paciente como a las personas de su entorno.

8. Impacto psicológico y social:

Las enfermedades infecciosas pueden generar preocupación, ansiedad y rechazo social debido al desconocimiento sobre sus mecanismos de transmisión.

En algunos pacientes, la presencia de lesiones visibles puede afectar a la autoestima y generar aislamiento social más allá de las necesidades médicas.

La atención integral debe incluir apoyo emocional, información comprensible y un trato libre de prejuicios.

Una comunicación adecuada favorece la confianza y facilita el cumplimiento de las recomendaciones sanitarias.

9. Papel de la educación sanitaria:

La educación sanitaria tiene un papel fundamental en la prevención y control de mpox.

Proporcionar información sobre:

  • Síntomas iniciales.
  • Formas de contagio.
  • Medidas preventivas.
  • Cuándo solicitar atención médica permite que la población actúe de forma responsable.

 

La capacitación de profesionales sanitarios también resulta esencial para reconocer signos sospechosos y aplicar protocolos adecuados.

10. Situación actual y vigilancia epidemiológica:

La aparición de brotes internacionales ha demostrado la importancia de mantener sistemas de vigilancia capaces de detectar rápidamente nuevas infecciones.

La colaboración entre instituciones sanitarias, profesionales y población permite mejorar la respuesta ante enfermedades emergentes.

La vigilancia epidemiológica facilita conocer la evolución de la enfermedad y adaptar las estrategias de prevención según las necesidades1-6.

CONCLUSIÓN

La viruela del mono o mpox representa una infección viral que ha adquirido especial relevancia debido a su expansión fuera de las zonas donde tradicionalmente era más frecuente. Aunque en la mayoría de los casos presenta una evolución favorable, requiere una adecuada identificación y control para evitar la transmisión y detectar posibles complicaciones.

La prevención mediante medidas higiénicas, aislamiento cuando sea necesario y educación sanitaria constituye una estrategia fundamental para limitar el impacto de la enfermedad. La atención del paciente debe centrarse no solo en el control de los síntomas físicos, sino también en proporcionar información clara y apoyo durante el proceso.

La preparación de los sistemas sanitarios y la actualización continua de conocimientos permiten ofrecer una respuesta eficaz ante enfermedades infecciosas emergentes. La detección temprana, la vigilancia epidemiológica y la participación activa de la población son elementos esenciales para proteger la salud pública.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Organización Mundial de la Salud. Mpox (viruela símica): información general [Internet]. Ginebra: OMS; 2024. Disponible en: https://www.who.int/es
  2. Ministerio de Sanidad. Información sobre mpox [Internet]. Madrid: Gobierno de España; 2024. Disponible en: https://www.sanidad.gob.es
  3. Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. Monkeypox: información clínica [Internet]. Atlanta: CDC; 2024. Disponible en: https://www.cdc.gov
  4. Instituto de Salud Carlos III. Vigilancia epidemiológica de mpox [Internet]. Madrid: ISCIII; 2024. Disponible en: https://www.isciii.es
  5. Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica. Información sobre infecciones emergentes [Internet]. Madrid: SEIMC; 2024. Disponible en: https://www.seimc.org
  6. Gobierno de Aragón. Alertas y vigilancia sanitaria [Internet]. Zaragoza: Gobierno de Aragón; 2024. Disponible en: https://www.aragon.es

 

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