Virus de la varicela en edades tempranas, niños

29 marzo 2024

 

AUTORES

  1. Isabel Cortés Moros. Celadora, HNSG. Zaragoza.
  2. Andrea Arregui Cortés. DUE, HNSG. Zaragoza.
  3. María Elena García López. TCAE, HNSG. Zaragoza.
  4. María Del Rosario Palomo Medina. TCAE, HRV. Zaragoza.
  5. Marina Huesa Nuez. TCAE, Residencia Utrillas Teruel.
  6. Carmen María Ricon Freitas. TCAE, HUMS. Zaragoza.

 

RESUMEN

La varicela, una enfermedad viral altamente contagiosa, impacta significativamente a la población infantil, y los profesionales de enfermería desempeñan un papel fundamental en su manejo. Desde la comprensión de la epidemiología hasta las estrategias de cuidado y prevención. Está causada por el virus de la varicela zóster (VZV). Este virus es uno de los 8 tipos de la familia Herpesviridae. Tiene al humano como único reservorio y fuente de infección y se transmite de dos maneras: a través del aire por secreciones respiratorias de una persona infectada (1-2 días previos a la erupción cutánea hasta 5 días después de la aparición de vesículas); o por contacto directo con la erupción de la varicela antes de formarse la costra ya que el líquido de las vesículas contiene altas concentraciones del virus.

PALABRAS CLAVE

Varicela, niños, virus herpes zoster, vacunación.

ABSTRACT

Chickenpox, a highly contagious viral disease, significantly impacts the child population, and nursing professionals play a fundamental role in its management. From understanding epidemiology to care and prevention strategies. It is caused by the varicella zoster virus (VZV). This virus is one of the 8 types of the Herpesviridae family. It has humans as the only reservoir and source of infection and is transmitted in two ways: through the air by respiratory secretions of an infected person (1-2 days before the skin rash until 5 days after the appearance of vesicles); or by direct contact with the chickenpox rash before the scab forms since the fluid in the vesicles contains high concentrations of the virus.

KEY WORDS

Chickenpox, children, herpes zoster virus, vaccination.

DESARROLLO DEL TEMA

La varicela, una enfermedad viral altamente contagiosa, impacta significativamente a la población infantil, y los profesionales de enfermería desempeñan un papel fundamental en su manejo. Desde la comprensión de la epidemiología hasta las estrategias de cuidado y prevención. Está causada por el virus de la varicela zóster (VZV). Este virus es uno de los 8 tipos de la familia Herpesviridae. Tiene al humano como único reservorio y fuente de infección y se transmite de dos maneras: a través del aire por secreciones respiratorias de una persona infectada (1-2 días previos a la erupción cutánea hasta 5 días después de la aparición de vesículas); o por contacto directo con la erupción de la varicela antes de formarse la costra ya que el líquido de las vesículas contiene altas concentraciones del virus. Se transmite fácilmente de personas infectadas a otras que nunca han tenido varicela o no se han vacunado1. Es de vital importancia poseer un conocimiento detallado del ciclo de la enfermedad de la varicela para brindar una atención óptima a los niños afectados. Desde la exposición inicial hasta la fase de lesiones cutáneas, cada etapa del ciclo presenta desafíos específicos que requieren una comprensión precisa:

  • Exposición Inicial: La primera etapa del ciclo de la varicela comienza con la exposición inicial al virus varicela-zóster. Aquí, es muy importante educar a los padres y cuidadores sobre los signos tempranos de la enfermedad, lo que permite una detección rápida en caso de contacto con un individuo infectado. La identificación precoz en esta fase facilita intervenciones tempranas, como el aislamiento para prevenir la propagación y la observación cercana de posibles síntomas iniciales.
  • Fase de Incubación:  Esta etapa crítica requiere una comunicación efectiva con los padres para monitorear cualquier cambio en la salud del niño y preparar el terreno para una intervención oportuna. La preparación del entorno y la información clara sobre los síntomas iniciales ayudan a los padres a colaborar estrechamente con los profesionales de enfermería para garantizar una respuesta rápida ante cualquier desarrollo2.
  • Desarrollo de Síntomas: La aparición de los síntomas, como fiebre y malestar general, marca una transición clave en el ciclo de la varicela. La educación a los padres sobre la importancia de mantener al niño hidratado y cómodo contribuye a reducir el malestar y mejora la calidad de vida del paciente.
  • Fase de Lesiones Cutáneas: La fase de lesiones cutáneas presenta desafíos visibles que requieren atención cuidadosa por parte de los sanitarios. La identificación temprana de las vesículas característicamente pruriginosas y el monitoreo continuo de la progresión de las lesiones son cruciales. En esta etapa, se aplican medidas de alivio para la picazón, como lociones y baños de avena, y supervisan la prevención de infecciones secundarias a través de técnicas de cuidado de heridas1,2.

 

La identificación temprana de síntomas y la intervención adecuada son claves para reducir complicaciones asociadas con la varicela. La atención centrada en el paciente, el apoyo emocional y la orientación a los padres sobre la gestión de la enfermedad en casa son elementos fundamentales para mejorar la experiencia general del niño durante este período. Explorar las manifestaciones clínicas de la varicela es esencial para los enfermeros que enfrentan casos en niños. Desde la fiebre hasta las típicas vesículas pruriginosas, cada síntoma requiere una atención específica. Además, entender las técnicas de diagnóstico, como la evaluación clínica y, en ocasiones, pruebas de laboratorio, ayuda a confirmar la presencia del virus y guiar el plan de cuidados3.

La varicela no solo afecta físicamente a los niños, sino que también tiene implicaciones psicosociales. Los sanitarios, al reconocer el impacto emocional de la enfermedad, pueden brindar apoyo tanto a los pequeños pacientes como a sus familias. Abordar miedos, proporcionar información clara y fomentar un entorno de cuidado compasivo contribuye a una recuperación más completa. La prevención de la varicela es un componente esencial en la atención de enfermería. La vacunación, que ha demostrado ser eficaz en la reducción de la gravedad y duración de la enfermedad, es un enfoque clave. Los enfermeros desempeñan un papel activo en la promoción de la vacunación, brindando información precisa y desmitificando mitos que puedan rodear a las vacunas3,4.

Aunque la varicela generalmente es una enfermedad leve, los enfermeros deben estar preparados para el manejo de complicaciones potenciales. Desde infecciones secundarias hasta casos más graves, la identificación temprana y la intervención adecuada son esenciales para garantizar un resultado positivo en casos menos comunes pero más severos.

 

CONCLUSIONES

Los niños, en general, no suelen presentar complicaciones graves. Entre las más frecuentes hallamos la sobreinfección bacteriana por S. aureus y S. pyogenes, seguida de las hepatitis (asintomáticas) causadas por el propio VVZ. La mejor manera de prevenir la enfermedad es mediante la vacunación en edades tempranas y manteniendo una correcta higiene mientras se está pasando la enfermedad.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Aristegui J. Varicela: una enfermedad prevenible. Vacunación antivaricela: descripción y controversia. An Pediatr (Barcelona). 2003;59(1):41-6.
  2. Chen TM. Clinical manifestations of varicella-zoster virus infection. Dermatol Clin. 2002; 20(2): 267-82.
  3. García Rojas A. Impacto epidemiológico de la vacunación antivaricela. An Pediatr (Barcelona). 2003; 59:58-62.
  4. American Academy of Pediatrics. Committee on Infectious Diseases. Varicella vaccine update. Pediatrics. 2000; Jan;105(1 Pt 1):136-41.

 

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