AUTORES
- Sara Fabregat Ruiz. Grado en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
- Isabel Florido Forero. Grado en Enfermería. Hospital Nuestra de Gracia. Zaragoza.
- Andrea Olivera Nogues. Grado en Enfermería. Hospital Royo Villanova. Zaragoza.
- María Pérez Galindo. Grado en Enfermería. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza.
- Natali Mercur. Grado en Enfermería. Hospital Universitario San Jorge. Huesca.
- Daniel Serrano Dolado. Grado en Enfermería. Hospital Nuestra Señora de Gracia. Zaragoza.
RESUMEN
La varicela es una enfermedad infecciosa viral, «muy pediátrica», de contagiosidad elevada, que desde el punto de vista clínico se diferencia fácilmente del resto de enfermedades exantemáticas, afecta sobre todo a la población en edad infantil y por ello el personal de enfermería tiene un papel fundamental en el control de casos, educación a la familia sobre evitar contagios y cura de las lesiones que se producen. En este artículo nos adentraremos en diversos aspectos. La varicela es una enfermedad infectocontagiosa de distribución mundial, producida por la infección primaria del virus varicela zoster (VVZ) o herpes virus humano, y es característica de la edad infantil. El ser humano es el único reservorio conocido. En climas templados más del 90% de la población la ha padecido antes de los 15 años y un 95% en el comienzo de la vida adulta.
PALABRAS CLAVE
Varicela, herpes zoster, niños, enfermedades contagiosas, NANDA, NIC, NOC.
ABSTRACT
Chickenpox is a «very pediatric» viral infectious disease, highly contagious, which from a clinical point of view is easily differentiated from the rest of exanthemata’s diseases, it mainly affects the child-age population and therefore the nursing staff has a fundamental role in case control, educating the family about avoiding infections and curing the injuries that occur. In these articles we will delve into various aspects. Chickenpox is an infectious-contagious disease with worldwide distribution, caused by the primary infection of the varicella zoster virus (VZV) or human herpes virus, and is characteristic of childhood. Human beings are the only known reservoir. In temperate climates, more than 90% of the population has suffered from it before the age of 15 and 95% at the beginning of adult life.
KEY WORDS
Chickenpox, shingles, children, contagious diseases, NANDA, NIC, NOC.
DESARROLLO DEL TEMA
La varicela es una enfermedad infecciosa viral, «muy pediátrica», de contagiosidad elevada, que desde el punto de vista clínico se diferencia fácilmente del resto de enfermedades exantemáticas, afecta sobre todo a la población en edad infantil y por ello el personal de enfermería tiene un papel fundamental en el control de casos, educación a la familia sobre evitar contagios y cura de las lesiones que se producen. En este artículo nos adentraremos en diversos aspectos. La varicela es una enfermedad infectocontagiosa de distribución mundial, producida por la infección primaria del virus varicela zoster (VVZ) o herpes virus humano, y es característica de la edad infantil. El ser humano es el único reservorio conocido. En climas templados más del 90% de la población la ha padecido antes de los 15 años y un 95% en el comienzo de la vida adulta1.
En cuanto a la epidemiología de la varicela, esta enfermedad, causada por el virus varicela-zóster, se propaga a través de las secreciones respiratorias y las lesiones cutáneas. El herpes zoster (HZ) es la manifestación local de la reactivación del VVZ, que después de la primoinfección queda latente en los ganglios de las raíces dorsales de la médula espinal. Se produce cuando hay una disminución de la inmunidad celular, lo que puede ocurrir de forma natural, como resultado de la edad o como consecuencia de tratamientos y/o enfermedades que inducen inmunosupresión2.
Como enfermero, poseer un conocimiento detallado del ciclo de la enfermedad de la varicela es esencial para brindar una atención óptima a los niños afectados. Desde la exposición inicial hasta la fase de lesiones cutáneas, cada etapa del ciclo presenta desafíos específicos que requieren una comprensión precisa y oportunidades para la intervención de enfermería que pueden marcar la diferencia en la experiencia global del niño, así diferenciaremos las siguientes fases:
- Exposición Inicial: Esta primera fase del ciclo de la varicela se inicia cuando el niño es expuesto al virus de la varicela zoster. En esta etapa el papel de enfermería es fundamental para educar a los padres y familiares e incluso a los cuidadores acerca de los primeros signos y síntomas que aparecen con la enfermedad, lo que así permitirá la detección temprana de la misma y se podrá evitar una rápida propagación, así facilitará también establecer intervenciones tempranas de tipo aislamiento para prevenir que los familiares y personas mas cercanas al niño infectado se contagien también.
- Fase de Incubación: Durante la fase de incubación, los enfermeros se centran en la vigilancia activa de los niños expuestos. Es consecuencia de la replicación viral linfática y orgánica, suele pasar desapercibido, ya que es asintomático o simplemente se acompaña de sintomatología catarral leve; su duración es prolongada, de 14 a 16 días, con límites entre 10 y 21. Esta fase crítica requiere una comunicación efectiva con los padres para vigilar los posibles cambios en la salud del niño, con la aparición de nuevos síntomas o lesiones y crear las condiciones para una intervención adecuada. Tener buena información y preparado al entorno y la información clara sobre los primeros síntomas ayudan a los padres a trabajar en estrecha colaboración con los profesionales de atención primaria para garantizar una respuesta rápida a cada caso3,4.
- Desarrollo de Síntomas: La aparición de los primeros síntomas como la fiebre y el malestar general, es lo que nos indica el comienzo y la evolución en el ciclo de la varicela. Aquí, los enfermeros desempeñan un papel proactivo al proporcionar medidas de alivio para la fiebre y ofrecer orientación sobre cómo manejar los primeros signos de la enfermedad en casa. Se deberá educar a los padres acerca de cómo en esta etapa es de vital importancia mantener a los niños bien hidratados y cómo llevar a cabo esta medida contribuye a reducir el malestar general e intentar que el niño tenga una mejor calidad de vida durante todo el proceso de la enfermedad5,7.
- Fase de Lesiones Cutáneas: La fase de lesiones cutáneas presenta desafíos visibles que requieren atención cuidadosa por parte de los enfermeros. A este periodo también se le llama período exantemático, las características lesiones dérmicas no suelen plantear dudas diagnósticas. La erupción dérmica se desarrolla en brotes sucesivos, a veces precedidos de un exantema eritematoso, que evoluciona sucesivamente a vesículas, pústulas y costras, hasta su resolución espontánea. La identificación temprana de las vesículas característicamente pruriginosas y el monitoreo continuo de la progresión de las lesiones son cruciales. Las vesículas de la varicela son de pocos milímetros de diámetro, seudoumbilicadas, con contenido líquido claro, rodeadas de un halo eritematoso y muy pruriginosas. El contenido se vuelve posteriormente purulento, formando unas pústulas que se rompen y forman costras hemorrágicas, que a su vez evolucionan resecándose y desprendiéndose. Al desprenderse, dejan unas lesiones residuales de hiperpigmentación, que suelen ser pasajeras, o potenciar posteriores y persistentes lesiones cicatrizales. Para las lesiones cutáneas que aparecen en esta etapa, el personal de enfermería educará a los padres para que puedan aplicar diferentes medidas para aliviar la aparición de síntomas como la picazón, para esto se utilizaran lociones y geles de avena, y supervisarán la prevención de infecciones secundarias mediante una buena técnica de cura de las heridas6.
- Intervención de Enfermería: Cada etapa del ciclo de la varicela ofrece oportunidades para la intervención de enfermería. Desde la administración adecuada de medicamentos para el control de la fiebre hasta la asesoría continua a los padres sobre el manejo de síntomas específicos, los enfermeros desempeñan un papel activo en mejorar la comodidad y el bienestar del niño. Además, la promoción de medidas preventivas, como el lavado de manos y el aislamiento cuando sea necesario, contribuye a reducir la propagación de la enfermedad. Los enfermeros, al comprender la incidencia y prevalencia de la varicela en su entorno de práctica, están mejor equipados para implementar medidas de control y prevenir la propagación en comunidades infantiles.
- Reducción de Complicaciones y Mejora de la Experiencia del Niño: La identificación temprana de síntomas y la intervención adecuada son claves para reducir complicaciones asociadas con la varicela. Los enfermeros, al trabajar en estrecha colaboración con el equipo de atención y los padres, contribuyen a minimizar el impacto de la enfermedad en la salud del niño. La atención centrada en el paciente, el apoyo emocional y la orientación a los padres sobre la gestión de la enfermedad en casa son elementos fundamentales para mejorar la experiencia general del niño durante este período6,7.
El personal de enfermería tiene un papel crucial a la hora de aportar cuidados a los niños afectados por el virus de la varicela. El control de las diferentes lesiones cutáneas que aparecen y otros síntomas como la fiebre y el malestar, es uno de los objetivos principales de enfermería en estos casos. También se deberá prestar apoyo emocional tanto a los niños afectados como a las familias y prestar educación sanitaria cerca de los cuidados a seguir, en cuanto a la prevención enfermería es un componente esencial ya que la vacunación ha demostrado ser una medida muy eficaz para reducir la gravedad de los síntomas y la duración de la enfermedad7. La educación a los padres sobre medidas de alivio, la importancia del reposo y la hidratación contribuye significativamente al bienestar del niño y a la prevención de complicaciones, una de las medidas generales que se deberán seguir son:
- Uso de antipiréticos: se recomienda el uso preferencial de paracetamol. Está contraindicado el uso de ácido acetilsalicílico por el riesgo de desencadenar un síndrome de Reye. Algunos estudios han mostrado cierta asociación del uso de antiinflamatorios no esteroideos en varicela con enfermedad invasora causada por Streptococcus pyogenes; mientras no existan mayores antecedentes se recomienda evitarlos.
- Higiene y prurito: parte de la terapia está dirigida a aliviar el prurito y mantener la higiene de piel para prevenir la sobreinfección bacteriana. En este sentido, están desaconsejados las cremas y polvos que cubran las lesiones. El baño, de ducha en la medida de lo posible, debe ser fomentado cuidando no romper las lesiones y secando con toalla limpia sin frotar. El baño calma además el prurito; pueden usarse medicamentos antihistamínicos según el caso. Debe evitarse el rascado de lesiones porque favorece la sobreinfección, mantener las uñas cortas y limpias8.
Enfermería elaborar un plan de cuidados específico para cada niño, aunque los principales diagnósticos enfermeros para los casos de varicela en niños según la clasificación NIC, NOC, NANDA para la varicela en pacientes pediátricos serían:
Riesgo de infección r/c alteración de la integridad de la piel.
NOC: Curación de la herida: por primera intención.
- Secreción serosa de la herida.
- Aumento de la temperatura cutánea.
NIC:
- Control de las infecciones.
- Utilizar jabón antimicrobiano para el lavado de manos que sea apropiado.
- Enseñar al paciente y a la familia a evitar infecciones.
- Limitar el número de visitas, según corresponda.
- Cuidados de las heridas:
- Limpiar con solución salina fisiológica o un limpiador no tóxico, según corresponda.
- Enseñar al paciente o a los familiares los procedimientos de cuidado de la herida.
- Enseñar al paciente y a la familia los signos y síntomas de infección.
Termorregulación ineficaz r/c enfermedad, m/p aumento de la temperatura corporal por encima del rango normal.
NOC: Termorregulación.
- Temperatura cutánea aumentada.
- Hipertermia.
NIC: Regulación de la temperatura.
- Tratamiento de la fiebre.
- Observar el color y la temperatura de la piel.
- Observar y registrar si hay signos y síntomas de hipotermia e hipertermia.
- Ajustar la temperatura ambiental a las necesidades del paciente.
- Administrar medicamentos antipiréticos, si está indicado.
Riesgo de deterioro de la integridad tisular r/c conocimiento insuficiente sobre el mantenimiento de la integridad tisular.
NOC: Integridad tisular: piel y mucosas.
- Temperatura de la piel.
- Integridad de la piel.
NIC: Cuidados de la piel.
- Aplicar antibióticos tópicos a la zona afectada, según corresponda.
- Evitar el uso de ropa de cama de textura áspera.
- Registrar el grado de afectación de la piel.
- Realizar la limpieza con jabón antibacteriano, si resulta oportuno9.
La enfermedad de la varicela no solo tiene un impacto a nivel físico en los niños, sino que también en ocasiones conlleva unas implicaciones a nivel psicosocial. En este punto el papel de enfermería es fundamental para poder reconocer este impacto emocional de la enfermedad en el niño y así poder brindar apoyo, a través de diferentes estrategias, a los más pequeños y sus familias, se abordarán los diferentes miedos que aparecen durante el proceso de la enfermedad y proporcionan información clara para así contribuir a una recuperación más completa del niño.
CONCLUSIONES
El personal de enfermería desempeña un papel fundamental en los casos de varicela en niños, desde la prevención hasta el cuidado directo y la consideración de aspectos emocionales, los enfermeros desempeñan un papel insustituible en el bienestar infantil durante esta enfermedad contagiosa. Como enfermero, comprender el ciclo de la varicela va más allá de la identificación de síntomas; implica la implementación de intervenciones oportunas y la colaboración con los padres para optimizar la experiencia del niño. Este enfoque integral refleja el compromiso constante de los enfermeros en proporcionar una atención de calidad y mejorar el bienestar de los niños afectados por esta enfermedad viral.
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