Fractura de Bennet. Artículo monográfico

14 agosto 2024

 

AUTORES

  1. Vanessa Martín Périz. Diplomada en fisioterapia. Hospital de Jaca.
  2. Rebeca Arregui Combalía. Diplomada en fisioterapia. Fisioterapeuta del Salud.
  3. Patricia Álvaro Verdejo. Diplomada en fisioterapia. Hospital San Jorge de Huesca.
  4. Jaime Delgado Lería. Graduado en fisioterapia. Hospital Militar de Zaragoza.
  5. Jorge Garate Cativiela. Graduado en fisioterapia. Hospital San Jorge de Huesca.
  6. Leticia Campo Falgueras. Diplomada en fisioterapia. Hospital Sagrado Corazón de Jesús de Huesca.

 

RESUMEN

La fractura de Bennet fue descrita por primera vez en 1882 por Edward Hallaran Bennett, es una fractura intraarticular de la base del primer metacarpiano en dos fragmentos, con la consiguiente luxación de la primera articulación carpometacarpiana. El mecanismo lesional suele ser una carga axial sobre el primer metacarpiano cuando se encuentra en flexión. Es más frecuente en hombres de mediana edad y la mano derecha es la que más se afecta. Algunos de los síntomas más característicos son dolor, impotencia funcional e inflamación. El tratamiento conservador estará indicado en casos de fractura no desplazada y el tratamiento quirúrgico se reservará para aquellos casos en los que haya desplazamiento. El éxito del tratamiento dependerá de una buena alineación de la articulación y una correcta reducción de la fractura. Entre las complicaciones podemos encontrar pseudoartrosis, Sudeck y dolor crónico. En general, tiene un buen pronóstico.

PALABRAS CLAVE

Fractura de Bennet, pulgar, metacarpiano.

ABSTRACT

Bennett’s fracture, first described in 1882 by Edward Hallaran Bennett, is an intra-articular fracture of the base of the first metacarpal into two fragments, with subsequent dislocation of the first carpometacarpal joint. The mechanism of injury is usually an axial load on the first metacarpal in flexion. It is most common in middle-aged men and the right hand is most commonly affected. Some of the most characteristic symptoms are pain, functional impotence and swelling. Conservative treatment will be indicated in cases of non-displaced fracture and surgical treatment will be reserved for those cases in which there is displacement. The success of the treatment will depend on good alignment of the joint and correct reduction of the fracture. Complications include pseudarthrosis, Sudeck and chronic pain. In general, it has a good prognosis.

KEY WORDS

Bennet’s fracture, thumb, metacarpal.

DESARROLLO DEL TEMA

La fractura conocida como fractura de Bennett fue descrita por primera vez en 1882 por Edward Hallaran Bennett3, y representa una de las lesiones más comunes de la mano.

Es una fractura intraarticular de la base del primer metacarpiano con la consiguiente luxación de la primera articulación carpometacarpiana. Se caracteriza por un trazo oblicuo en la base del primer metacarpiano que divide a este hueso en 2 fragmentos; uno pequeño, cuneiforme, intraarticular y anterointerno, constituido por la parte interna y articular de la base, que no se desplaza por estar firmemente unido al trapecio por el ligamento oblicuo anterior. y el otro fragmento, formado por la diáfisis y la parte externa articular de la base del metacarpiano, que sufre una subluxación, radial, proximal y dorsal por tracción del músculo extensor largo del pulgar, el extensor corto del pulgar, el aductor corto del pulgar y del abductor largo del pulgar. También se denomina fractura-luxación de Bennett.

Etiología:

El mecanismo lesional que causa estas fracturas, generalmente, suele ser una carga axial sobre el primer metacarpiano, el cual, se encuentra flexionado. Puede estar asociada a otras fracturas de los huesos del carpo o lesiones de partes blandas. Las fracturas de Bennett suelen ser el resultado de un traumatismo directo por caída o golpe sobre el borde radial de la mano. Es una lesión muy típica de deportes como el boxeo, las artes marciales y el ciclismo, y de accidentes de tráfico, especialmente en los choques frontales.

Epidemiología:

Se da en mayor grado en pacientes hombres, de entre 15 y 45 años de edad. Casi la mitad de ellas ocurren en pacientes menores de 30 años2. La proporción hombre-mujer para este tipo de fractura es de 10:12, y en un porcentaje muy elevado, la mano derecha es la más perjudicada.

Signos y síntomas:

El paciente presenta dolor importante y severo en la cara radial de la muñeca a la palpación e incapacidad funcional de la primera articulación carpometacarpiana, deformidad, tumefacción y puede aparecer hematoma. La exploración física muestra la inestabilidad de la articulación carpometacarpiana del primer dedo, crepitación y una reducción del rango de movimiento. Vale la pena señalar que no todas las fracturas necesariamente presentan síntomas5.

Clasificación:

Según el aspecto radiológico, Gredda clasificó las fracturas de Bennett en tres tipos: el tipo 1 es una fractura con un único fragmento cubital y subluxación de la base del metacarpiano, el tipo 2 es una fractura por impactación sin subluxación del primer metacarpiano y el tipo 3 es una lesión con un pequeño fragmento de avulsión cubital asociado con luxación metacarpiana1.

Diagnóstico:

El diagnóstico se realiza clásicamente con una RX estándar en proyecciones ortogonales dobles del primer radio de la mano4. La proyección de Robert y la de Bett, ayudan a evaluar la congruencia articular y el grado de desplazamiento de los fragmentos4.

Las radiografías simples son esenciales para ayudar a planificar un abordaje quirúrgico para su reducción, debido a la inestabilidad que presentan.

Es conveniente realizar un adecuado diagnóstico diferencial con la fractura de Rolando; ya que ambas afectan a la base del primer metacarpiano y se asemejan. Generalmente, lo que las diferencia es que, en la fractura de Rolando la base del primer metacarpiano se encuentra dividida en tres fragmentos, en lugar de dos como ocurre en la fractura de Bennet.

Tratamiento:

El pulgar representa el 40% de la función de la mano y, por ello, estas lesiones y su tratamiento son de gran interés2. El hecho de que sea una fractura intraarticular, implica que sea más inestable; y esta inestabilidad es lo que dificulta el tratamiento. El tratamiento de las fracturas de Bennett va a depender del tamaño del fragmento y del grado de desplazamiento.

Actualmente, no existe consenso entre los profesionales sobre el tratamiento más idóneo para la fractura de Bennett; lo que está claro es, que es necesario una buena reducción de la articulación y una correcta alineación de los fragmentos para obtener buenos resultados funcionales tras la fractura-luxación.

El tratamiento conservador estará indicado en el caso de fracturas no desplazadas que pueden tratarse mediante reducción cerrada y yeso antebraquial con el dedo pulgar en extensión y aducción, y mediante controles radiográficos periódicos. Una reducción adecuada requiere tracción en dirección axial con abducción palmar y pronación mientras se aplica presión externa sobre la base del primer metacarpiano.

Para Bennet el método de elección para el tratamiento de estas fracturas fue la reducción cerrada y ferulización, con el que obtuvo buenos resultados.

Estudios más recientes han demostrado que el tratamiento quirúrgico mediante métodos como la cirugía abierta y la artroscopia obtienen mejores resultados y son más eficaces para el tratamiento de esta lesión. El tratamiento quirúrgico estará indicado en aquellas fracturas en las que existe desplazamiento del fragmento óseo.

El tratamiento quirúrgico consiste en una reducción cerrada con clavos percutáneos (agujas de Kirschner) para fracturas desplazadas entre 1 y 3 mm o una reducción abierta con clavos, tornillos o placas interfragmentarios para fracturas con un desplazamiento mayor a 3 mm. La reducción abierta, tiene la ventaja de poder reducir anatómicamente la fractura bajo visión directa, e implica la realización de una movilización más temprana.

En cuanto a la calidad de la reducción articular; se recomienda lograr una reducción con menos de 1 mm de desplazamiento en casos de fractura de Bennett5.

Un tratamiento inadecuado puede provocar artritis postraumática, infección, dolor crónico, incapacidad funcional de la mano y/o pseudoartrosis.

Los resultados a largo plazo informados por los pacientes después de las fracturas de Bennett desplazadas tratadas mediante reducción cerrada y fijación con agujas de Kirschner muestran excelentes resultados funcionales y un alto nivel de satisfacción del paciente7.

La reducción cerrada con fijación percutánea con agujas de Kirschner debe ser el método quirúrgico de primera elección dados sus excelentes resultados funcionales a largo plazo y su bajo riesgo de complicaciones6.

Independientemente de cuál haya sido el método utilizado, tras él, se requiere mantener el miembro afecto inmovilizado entre cuatro y seis semanas.

Estas lesiones incluso tras una buena reducción, requieren de una rehabilitación exhaustiva. Los principales objetivos a tener en cuenta durante la rehabilitación de la fractura de Bennet tendremos: prevenir las complicaciones que puedan aparecer como consecuencia de la fractura y mejorar la funcionalidad de la mano.

El tratamiento de fisioterapia podrá iniciarse durante la fase de inmovilización, con la movilización pasiva y activa de las articulaciones próximas, dedos, codo y hombro, además de posiciones de declive y crioterapia. Después del período de inmovilización, la fisioterapia irá dirigida a recuperar la movilidad de las articulaciones implicadas, la fuerza de la musculatura, y la funcionalidad global de toda la mano.

Pronóstico

La fractura de Bennet bien tratada durante la fase aguda; con una reducción inferior o igual a 1mm, generalmente tiene un pronóstico bueno, por el contrario si la reducción es superior a 1-2mm el pronóstico ya no es tan bueno.

Complicaciones:

Las complicaciones más frecuentes son rigidez articular, pseudoartrosis, síndrome del dolor regional complejo, consolidación viciosa, síndrome del túnel del carpo, adherencias tendinosas y capsulares, lesiones nerviosas, contracturas, infección, dolor crónico, inestabilidad del carpo e impotencia funcional. La severidad de las secuelas parece estar en relación con la calidad de la reducción obtenida.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Carter KR, Nallamothu SV. Fractura de Bennett. [Actualizado el 7 de agosto de 2023]. En: StatPearls [Internet]. Isla del Tesoro (FL): StatPearls Publishing; 2024 enero-. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK500035/
  2. Goru P, Haque S, Verma GG, Mustafa A, Ebinesan A. Bennett’s fracture management: A systematic review of literature. Cureus [Internet]. 2022 [citado el 13 de junio de 2024];14(11). Disponible en: http://dx.doi.org/10.7759/cureus.31340
  3. Daher M, Roukoz S, Ghoul A, Tarchichi J, Aoun M, Sebaaly A. Management of Bennett’s fracture: A systematic review and meta-analysis. JPRAS Open [Internet]. 2023 [citado el 13 de junio de 2024];38:206–16. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1016/j.jpra.2023.09.010
  4. Cassaro S, Ratano S, Cobisi DC, Salomone G, Ferruzza M, Camarda L. Bilateral Bennett’s fracture: A case report. Trauma Case Rep [Internet]. 2023 [citado el 13 de junio de 2024];44(100786):100786. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1016/j.tcr.2023.100786
  5. Malisorn S. The current concept and evidence-based practice in the base of the first metacarpal bone fracture. Cureus [Internet]. 2024 [citado el 13 de junio de 2024];16(1). Disponible en: http://dx.doi.org/10.7759/cureus.51600
  6. Langridge B, Griffin M, Akhavani M, Butler PE. Bennett’s fracture repair—which method results in the best functional outcome? A retrospective cohort analysis and systematic literature review of patient-reported functional outcomes. J Hand Microsurg [Internet]. 2021 [citado el 13 de junio de 2024];13(2):81–8. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1055/s-0040-1703412
  7. Middleton SD, McNiven N, Griffin EJ, Anakwe RE, Oliver CW. Long-term patient-reported outcomes following Bennett’s fractures. Bone Joint J [Internet]. 2015;97-B(7):1004–6. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1302/0301-620x.97b7.35493

 

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