AUTORES
- Belén Pérez Romano, Enfermera Especialista en Atención Familiar y Comunitaria. Zaragoza, España.
- Carmen Tricas Ranchal, Enfermera Especialista en Atención Familiar y Comunitaria.
- María Alicia Gamboa Vega, Enfermera Especialista en Atención Familiar y Comunitaria.
- Amaia Fernández Zapata, Enfermera Especialista en Atención Familiar y Comunitaria.
- Jesús Sáez Martínez, Enfermero Especialista en Atención Familiar y Comunitaria.
- María Granada González, Enfermera.
RESUMEN
Las infecciones están al orden del día, de ahí la importancia de la utilización de fármacos antiinfecciosos, como son los antisépticos y los desinfectantes, para así controlar la diseminación de los agentes infecciosos tanto en el ámbito sanitario como en domicilio, teniendo en cuenta que ningún desinfectante o antiséptico es universalmente efectivo. Las infecciones nosocomiales siguen siendo un gran problema a pesar de los grandes avances, por eso los antisépticos y desinfectantes son para el profesional sanitario una herramienta esencial. Existen diversos tipos dependiendo de su mecanismo de acción.
PALABRAS CLAVE
Enfermería, desinfectantes.
ABSTRACT
Infections are the order of the day, hence the importance of using anti-infective drugs, such as antiseptics and disinfectants, in order to control the spread of infectious agents both in the healthcare setting and at home, bearing in mind that no disinfectant or antiseptic is universally effective. Nosocomial infections continue to be a major problem despite great advances, so antiseptics and disinfectants are an essential tool for the healthcare professional. There are different types depending on their mechanism of action.
KEY WORDS
Nursing, disinfectants.
DESARROLLO DEL TEMA
DEFINICIÓN Y DIFERENCIA ENTRE ANTISÉPTICO Y DESINFECTANTE:
Las infecciones están al orden del día, de ahí la importancia de la utilización de fármacos anti infecciosos, como son los antisépticos y los desinfectantes, para así controlar la diseminación de los agentes infecciosos tanto en el ámbito sanitario como en casa. Hay que tener en cuenta que ningún desinfectante o antiséptico es universalmente efectivo contra todos los microorganismos y que siempre es necesaria una previa limpieza antes de su uso1.
Tanto los antisépticos como los desinfectantes tienen la misma finalidad, son productos químicos utilizados para eliminar o limitar el crecimiento de bacterias, virus y otros agentes patógenos, donde su principal diferencia recae en que los primeros están destinados al uso sobre tejido vivo, como es la piel, y los segundos sobre objetos inertes, como es el suelo1.
Los antisépticos pueden ser la misma sustancia que la utilizada para desinfectar, pero con la peculiaridad de que se usan a concentraciones más bajas, por eso pueden actuar sobre la piel y las membranas mucosas sin comprometer su integridad, mientras que los desinfectantes al ser más potentes pueden producir efectos tóxicos o irritantes2.
Los antisépticos se emplean tópicamente en la prevención o tratamiento de infecciones, en las heridas o quemaduras con el objeto de prevenir la sepsis de los tejidos lesionados y, también, para evitar posibles infecciones en una intervención quirúrgica, consiguiendo así la antisepsia. Éstos no tienen actividad selectiva ya que eliminan todo tipo de gérmenes, pero su actividad se puede inhibir en presencia de ciertas materias orgánicas como sangre o restos de tejido1,2.
Hay diferentes tipos de antisépticos con propiedades y mecanismos de acción muy diferentes, donde los más utilizados son el alcohol, la povidona yodada y la clorhexidina. La selección de uno u otro, así como la concentración y solución, dependerá del objetivo de aplicación1.
Gracias a los desinfectantes conseguimos la desinfección, que al ser más potentes podemos usarlos para instrumentos, pinzas, tijeras, bisturís o guantes. Éstos eliminan los microorganismos patógenos, pero no las formas de resistencia, como las esporas. El desinfectante más común es la lejía1,2.
IMPORTANCIA CLÍNICA DEL USO DE ESTOS FÁRMACOS EN LA PRÁCTICA CLÍNICA:
Las infecciones nosocomiales siguen siendo un gran problema a pesar de los grandes avances, donde el incremento de pacientes con alta susceptibilidad a las infecciones, la aparición de microorganismos resistentes a los antimicrobianos, el aumento y la complejidad en las intervenciones realizadas y la realización de multitud de procedimientos invasores, hacen muy difícil su eliminación3.
Un adecuado conocimiento y uso de antisépticos y desinfectantes permite al profesional sanitario contar con una herramienta esencial para evitar la diseminación de agentes infecciosos, ya que durante la hospitalización cada uno de los pacientes está expuesto a una gran variedad de estos, pudiendo ser transmitida por un objeto inanimado o por un foco humano (infección cruzada)3.
Tener el máximo nivel de higiene es el mejor método de prevenir las infecciones intrahospitalarias, de disminuir el impacto económico de estas y de prevenir los efectos adversos3.
CUALIDADES QUE DEBE CUMPLIR UN BUEN ANTISÉPTICO:
Los productos que se pueden utilizar como antisépticos son numerosos, pero en cada caso se debe seleccionar el más adecuado dependiendo de las características físicas y químicas del mismo y de sus indicaciones2,4.
En cualquier caso, un buen antiséptico debe presentar una serie de requisitos para poder ser utilizado, las cuatro cualidades más importantes son2,4:
- Tener amplio espectro de acción.
- Actuar con rapidez frente al germen.
- Tener una duración de acción suficiente.
- Garantizar la inocuidad local y, sobre todo, sistémica.
Como se ha mencionado anteriormente, una misma sustancia puede ser utilizada como antiséptico o desinfectante, pero ambos deben cumplir unos requisitos para ello; para que un desinfectante pueda ser utilizado como antiséptico no debe ser irritante para el tejido, no debe presentar toxicidad por absorción sistémica y no se debe inactivar al ponerse en contacto con el tejido orgánico2,4.
MECANISMOS DE ACCIÓN DE LOS DISTINTOS PRINCIPIOS ACTIVOS ANTISÉPTICOS Y DESINFECTANTES:
El mecanismo de acción de los antisépticos y desinfectantes depende de tres mecanismos básicos, donde cada grupo químico actúa mediante uno o varios. Estos son5:
- Capacidad de coagular y precipitar proteínas: alcohol, aldehídos, biguanidas, cloro, yodo y metales pesados.
- Capacidad de alterar la permeabilidad de la membrana celular: alcohol, biguanidas, fenoles y compuestos de amonio cuaternario.
- Capacidad de inhibir, destruir o alterar los sistemas enzimáticos de las bacterias: biguanidas, cloro y oxidantes.
ALCOHOLES:
Actúan destruyendo la membrana celular, por reducción de su tensión superficial, y desnaturalizando las proteínas3.
ALDEHÍDOS:
Son desinfectantes que actúan alterando las proteínas y los ácidos nucleicos desnaturalizándolos e inhibiendo así su actividad biológica5.
BIGUANIDAS:
A bajas concentraciones producen una alteración de la permeabilidad osmótica de la membrana y una inhibición de enzimas del espacio periplásmico; y a altas concentraciones origina la precipitación de proteínas y ácidos nucléicos6.
METALES PESADOS:
Existen varios compuestos de metales pesados como las sales de plata y las sales de mercurio, cuyo mecanismo de acción consiste en precipitar las proteínas5.
OXIDANTES (agua oxigenada y permanganato potásico):
Su mecanismo de acción consiste en la inactivación de proteínas enzimáticas oxidándolas5.
COMPUESTOS DE AMONIO CUATERNARIO (agentes activos catiónicos):
Tienen una acción detergente y son buenos antisépticos. Su mecanismo de acción consiste en lesionar la pared y membrana celular desorganizando la disposición de las proteínas5.
HALOGENADOS:
Son bactericidas muy potentes y de gran utilidad, los compuestos de cloro y yodo son los más utilizados como desinfectantes y antisépticos respectivamente3,5:
1. Compuestos de cloro: actúan inhibiendo las reacciones enzimáticas y desnaturalizando las proteínas.
2. Compuestos yodados: generan la precipitación de proteínas y ácidos nucleicos en los microorganismos.
FENOLES:
Se utilizan principalmente como desinfectantes, los cuales actúan alterando la permeabilidad de la membrana citoplasmática3.
FÁRMACOS DESINFECTANTES: FENOLES, ALDEHÍDOS E HIPOCLORITO SÓDICO:
FENOLES:
El fenol fue uno de los primeros antisépticos descritos, pero actualmente es poco utilizado por su gran toxicidad y su poder irritante, por ello se limita su empleo como desinfectante de uso limitado. Posee gran número de derivados, los más utilizados son el fenol, triclosán, cloro fenol y cresol2.
Actividad antimicrobiana
Poseen un espectro variable según el derivado, pero actúa sobre Gram+ y bastantes Gram, pero todos ellos son poco activos ante mico bacterias y prácticamente nada ante esporas7.
Indicaciones
Se emplean como desinfectantes de superficies. El tricloxan, se emplea en jabones o en cremas por su poder anti estafilocócico o bien como conservantes de cremas o soluciones cosméticas7.
Efectos adversos
Son irritantes de la piel y mucosas respiratorias y oculares. Tienen efecto alergénico y fotosensibilizante. Las soluciones de concentraciones superiores al 5% se clasifican como tóxicas8.
ALDEHÍDOS:
Los aldehídos que más se utilizan como desinfectantes son el formaldehído y glutaraldehído. El modo de acción de ambos es semejante7.
Indicaciones:
Los aldehídos son Desinfectantes de Alto Nivel (DAN) que se emplean para desinfectar superficies, dispositivos sensibles al calor, semicríticos, aparatos e instrumentos como los endoscopios de fibra óptica sensibles7,8. Son agentes no corrosivos y seguros para usarse en la mayoría de los dispositivos7.
1. FORMOL-FORMALDEHÍDO:
La solución acuosa llamada formol o formalina, contiene 37-50% de formaldehído y suele tener metanol como inhibidor de la polimerización. A temperatura ambiente es un gas incoloro con olor acre e irritante. Las soluciones de formol que contienen concentraciones de formaldehído iguales o superiores al 5% constituyen un eficaz desinfectante líquido de uso muy extendido8.
Indicaciones:
En la industria sanitaria se emplea para preparar vacunas antivíricas, por ejemplo, polio y gripe7. La solución salina se utiliza para la conservación de fibras y muestras anatómicas e histológicas8.
Efectos adversos:
Tiene un gran poder de penetración y de acción irritante para la piel y mucosas. Es tóxico, tanto en forma gaseosa (produce irritación de la mucosa ocular y respiratoria) como por ingestión, produciendo alteraciones digestivas y del sistema nervioso. Está clasificado como sustancia probablemente cancerígena2,7,8.
2. GLUTARALDEHÍDO:
La solución de glutaraldehído al 2% aplicada durante 30 minutos es efectiva como desinfectante y, en aplicaciones de 10 a 12 horas, se puede utilizar como esterilizante8. Se utiliza como desinfectante de alto nivel y esterilizante químico. Menos tóxico y más potente que el formaldehído7.
El formol y el glutaraldehído se pueden emplear solos o bien asociados a un detergente (mayor efectividad frente al poli virus). También se emplean mezclados con fenol y fenolatos8.
Indicaciones:
Su principal indicación es como DAN para materiales semicríticos sensibles al calor, tales como endoscopios flexibles, instrumentos dentales, transductores, equipos de anestesia y terapia respiratoria, instrumental de ORL y oftalmología, máquinas de hemodiálisis, y otros materiales de goma o plástico que no soporten el calor7.
Efectos adversos:
Como medidas preventivas se deben utilizar guantes, mascarilla, gafas y un correcto lavado de manos ya que el glutaraldehído, aunque es poco volátil y raramente se encuentra en forma de vapor en el aire a no ser que se calienten las soluciones es muy irritante8.
También se pueden generar aerosoles por agitación o manipulaciones bruscas al sumergir o sacar material del líquido8. No debe utilizarse para la limpieza de superficies no críticas, ya que es demasiado tóxico y costoso7.
HIPOCLORITO SÓDICO:
El hipoclorito sódico o lejía tiene un amplio espectro de actividad y es bactericida, fungicida, virucida, micobactericida y esporicida. Es un desinfectante de acción rápida, de toxicidad relativamente baja y bajo coste7,8.
Su actividad depende del pH y su actividad antimicrobiana es atribuible principalmente al ácido hipocloroso no disociado7.
Indicaciones:
Es muy potente como desinfectante para uso externo. Se emplea en desinfección de paredes, pisos, sanitarios, recipientes de alimentos, útiles de aseo, etc. El hipoclorito podría utilizarse con la doble función limpieza y desinfección a concentraciones del 5 al 10%. Las soluciones a pH alcalino son más estables, pero a pH ácido tienen mayor actividad2.
Sus inconvenientes son la relativa inestabilidad, el hecho de que su acción se ve muy afectada por la presencia de materia orgánica, y sobre todo que es corrosivo para algunos metales. Para preparar las diluciones se deberá tener en cuenta la concentración de lejía comercial de la que se parte7.
En caso de salpicaduras de sangre o en presencia de materia orgánica en cantidad apreciable, se recurre a una solución más concentrada. También se ha usado en los centros de diálisis para la cloración de los sistemas de distribución de agua para las máquinas de diálisis7,8.
Efectos adversos:
La inhalación de cloro, que es un gas irritante de las mucosas y del aparato respiratorio, puede producir hiperreactividad bronquial en individuos susceptibles. Las soluciones de hipoclorito sódico que contienen concentraciones de cloro libre superiores al 10% deben considerarse como corrosivas8. No se puede mezclar con formaldehído, ya que se produce éter biclorometílico, que es cancerígeno7.
BIBLIOGRAFÍA
- Casbas Biarge A. Apuntes Enfermería Clínica I; 2017/2018.
- González Bosoquet L. Antisépticos y desinfectantes [monografía en internet]. Marzo, 2003 [consultado el 24 de abril de 2024]. Disponible en: https://www.elsevier.es/es-revista-offarm-4-articulo-antisepticos-desinfectantes13044452
- Diomedi A., Chacón E. Antisépticos y desinfectantes: apuntando al uso racional. Recomendaciones del Comité Consultivo de Infecciones Asociadas a la Atención de Salud, Sociedad Chilena de Infectología [monografía en internet]. Marzo, 2017 [Consultado el 25 de abril de 2024]. Disponible en: http://www.revista.sochinf.cl/pdf-rev2-2017/art11.pdf
- Elisabet Font. Antisépticos y desinfectantes. Elsevier [Internet]. Febrero, 2001 [consultado el 25 de abril de 2024]; Disponible en: https://www.elsevier.es/esrevista-offarm-4-articulo-antisepticos-desinfectantes-13780
- Leonardo Sánchez-Saldaña, Eliana Sáenz Anduaga. Antisépticos y desinfectantes. Dermatología peruana [Internet]. 2005 [consultado el 26 de abril de 2024]; Vol. 15. nº2. Disponible en: http://sisbib.unmsm.edu.pe/BVRevistas/dermatologia/v15_n2/pdf/a02.pdf
- J. M. Arévalo, J. L. Arribas, M.’ J. Hernández. Guía de utilización de antisépticos. España: Sociedad española de medicina preventiva, salud pública e higiene. [consultado el 25 de abril de 2024]. Disponible en: https://www.sefh.es/fichadjuntos/Antisepticos.pdf
- Bischofberger C, González MJ, Herruzo R, Jaen F, Lizan M, Sacristan AS, Priz M, Vaquero JL. Guia de uso de desinfectantes en el ámbito sanitario de la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene. [Internet] noviembre 2014 [consultado el 24 de abril de 2024]. Disponible en: https://www.sempsph.com/es/documentos-sempsph/higiene-hospitalaria.html
- 8. Martí MC, Alonso RM, Constants A. Desinfectantes: características y usos más corrientes. Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo. [Internet] 1999. [Consultado el 24 de abril de 2024]. Disponible en:http://www.insht.es/InshtWeb/Contenidos/Documentacion/FichasTecnicasNTP/Ficheros/401a500/ntp_429.pdf