AUTORES
- Beatriz García Palacios. Médico Residente Medicina Intensiva. Hospital Arnau de Vilanova, Lleida, España.
- Erika Pérez Lázaro. Médico Adjunto Medicina Física y Rehabilitación. Hospital de Alcañiz, Teruel, España.
- Pablo Alejos Albesa. Enfermero. Hospital de Alcañiz, Teruel, España.
- Juan Blas Pérez-Gilaberte. Médico Residente Medicina Interna. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.
- María Pilar Solsona Anadón. Médico Residente Medicina Física y Rehabilitación. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.
RESUMEN
El síndrome por infusión de Propofol es una complicación rara pero extremadamente grave derivada de la administración de Propofol a dosis altas o durante periodos de tiempo prolongados. Produce una clínica sistémica con afectación multiorgánica, conllevando entre otros acidosis metabólica, inestabilidad hemodinámica o fracaso renal agudo. El pilar principal de su tratamiento es la detección precoz y la retirada temprana de la sedación con Propofol.
PALABRAS CLAVE
Propofol, sedación, UCI.
ABSTRACT
Propofol infusion syndrome is a rare but extremely serious complication resulting from the administration of Propofol at high doses or for prolonged periods of time. It produces a systemic clinical picture with multi-organ involvement, leading among others to metabolic acidosis, hemodynamic instability or acute renal failure. The main pillar of its treatment is early detection and early withdrawal of sedation with Propofol.
KEY WORDS
Propofol, sedation, ICU.
DESARROLLO DEL TEMA
El síndrome por infusión de Propofol, aunque es una ocurrencia bastante inusual, es de extrema gravedad ya que puede acarrear un fracaso multiorgánico que puede incluso ocasionar el fallecimiento del paciente. Suele ocurrir en caso de administración de Propofol en perfusiones continuas a dosis altas y prolongadas en el tiempo, siendo el Propofol un fármaco extremadamente común en las unidades de Cuidados Intensivos. Este síndrome se caracteriza por la presencia de acidosis láctica, rabdomiólisis y fallo hemodinámico, entre otros.
El Propofol se introdujo inicialmente como agente sedante en la inducción anestésica a principios de los años 80. Rápidamente fue aprobado para su uso como agente en la sedación continua y a largo plazo en las Unidades de Cuidados Intensivos. El síndrome por infusión de Propofol se describió por primera vez en 1990 en pacientes pediátricos.
La incidencia de este síndrome queda aún por determinar. Por ejemplo, en la revisión sistemática llevada a cabo por Hemphill et al. señalan que únicamente han podido encontrar 164 casos de síndrome por infusión de Propofol en toda la literatura revisada, desde el año 1990, todo ello pese al más que común uso del Propofol como agente para la sedación continua en las Unidades de Cuidados Intensivos1. La incidencia descrita para la aparición de este síndrome varía enormemente según la fuente bibliográfica consultada.
Según el artículo publicado por el autor Kam et al.2, el síndrome de infusión de Propofol se asocia a la administración de Propofol a dosis mayores de 5 mg/kg/h durante más de 48 horas2. Por el contrario, otros autores señalan que este síndrome puede aparecer con dosis variables, menores incluso de 4mg/kg/h.
Otros factores como la edad joven, la administración de catecolaminas exógenas o de corticoides exógenos, la enfermedad crítica o el motivo de ingreso en UCI con causa neurológica o respiratoria se han propuesto como posibles factores predisponentes para la aparición de este síndrome2,3.
La patogenia de este síndrome aún no ha sido del todo esclarecida. Su desarrollo se ha asociado al fallo de mecanismos mitocondriales, en concreto se sugiere que el Propofol produciría un defecto en el transporte de electrones en la cadena respiratoria mitocondrial, lo que produciría una disfunción en la producción de ATP (adenosín trifosfato), conllevando la aparición de hipoxia celular y posteriormente de acidosis metabólica. También se ha propuesto como mecanismo patogénico una disfunción en la oxidación mitocondrial de ácidos grasos. Esta alteración del metabolismo lipídico produciría la acumulación de ácidos grasos en distintos tejidos y empeoraría la acidosis metabólica3.
La clínica más frecuentemente asociada al síndrome por infusión de Propofol consiste en la aparición de acidosis metabólica no presente hasta el momento, rabdomiólisis y/o cambios eléctricos en el electrocardiograma. Esta clínica puede asociarse o no a la presencia de fracaso renal agudo, hiperpotasemia, hipertrigliceridemia, disfunción cardiaca con inestabilidad hemodinámica, fiebre, elevación de enzimas hepáticas e hiperlactacidemia4.
La obtención y seriación de algunas variables analíticas puede ayudar a monitorizar el riesgo de desarrollo del síndrome por infusión de Propofol o a identificar su aparición, como la determinación de creatinfosfoquinasa (CPK) o niveles de trigicéridos en sérum.
El pilar principal del tratamiento de este síndrome implica la retirada inmediata de la sedación con Propofol. Sólo con su retirada se ha descrito una mejoría de la clínica y una normalización de los parámetros analíticos. Se han propuesto otras terapias que han sido empleadas de forma aislada, como por ejemplo la utilización de terapias de recambio plasmático. En casos de acidosis metabólica refractaria o de hiperpotasemia que no responden al tratamiento médico, puede considerarse el inicio precoz de terapias de reemplazo renal continuas3.
En cuanto a la prevención de este síndrome, se ha de evitar la administración de Propofol a dosis elevadas (>5mg/kg/h) y evitar perfusiones de larga duración si es posible. Se ha sugerido que la administración de carbohidratos suplementarios podría disminuir el riesgo de desarrollar síndrome de infusión por Propofol1.
Se ha de considerar que la mayoría de la literatura disponible sobre este síndrome está basada en casos clínicos y en estudios retrospectivos, por lo que no disponemos de una evidencia clara respecto al manejo de esta patología, ni en cuanto a su diagnóstico ni en cuanto a su tratamiento. Como ya hemos señalado previamente, la incidencia de este síndrome no está establecida, existiendo una importante variabilidad entre los datos aportados por los estudios de los que disponemos hasta el momento. Sería necesario llevar a cabo más estudios con el fin de esclarecer estas cuestiones.
BIBLIOGRAFÍA
- Hemphill, Scott, et al. «Propofol Infusion Syndrome: A StructuredLiteratureReview and Analysis of Published Case Reports». British Journal of Anaesthesia, vol. 122, n.o 4, abril de 2019, pp. 448-59. DOI.org (Crossref), https://doi.org/10.1016/j.bja.2018.12.025.
- Kam PC, CardoneD: Propofol infusion syndrome. Anaesthesia. 2007, 62:690-701. 10.1111/j.1365-2044.2007.05055.x
- Singh, Aayushi, y Ashish P. Anjankar. «Propofol-Related Infusion Syndrome: A Clinical Review. Cureus, octubre de 2022. DOI.org (Crossref), https://doi.org/10.7759/cureus.30383.
- Van, Sophie, et al. «Propofol-Related Infusion Syndrome: A Bibliometric Analysis of the 100 Most-Cited Articles». Cureus, octubre de 2023. DOI.org (Crossref), https://doi.org/10.7759/cureus.46497.