Dolor torácico atípico

24 marzo 2025

 

 

Nº de DOI: 10.34896/RSI.2025.69.77.001

 

 

AUTORES

  1. María Esteban Rihuete. C.S Almozara (Zaragoza), España.
  2. Paloma Vidao Gómez. C.S San José Norte (Zaragoza), España.
  3. Raquel Sánchez García. C.S San José Centro (Zaragoza), España.
  4. Silvia Finol Pérez. C.S Torre Ramona (Zaragoza), España.
  5. Ana María Blázquez Henao. C.S Torre Ramona (Zaragoza), España.
  6. Eva Sevilla Mañas. C.S Almozara (Zaragoza), España.

 

RESUMEN

El dolor torácico es una de las principales causas de consulta en los servicios de urgencias, con etiologías tanto cardiacas como no cardiacas. Entre estas últimas, los trastornos esofágicos, como la esofagitis eosinofílica (EE), representan un porcentaje significativo. La EE es una enfermedad inflamatoria crónica caracterizada por la infiltración de eosinófilos en la mucosa esofágica, asociada a síntomas inespecíficos como disfagia, pirosis, regurgitación y dolor torácico, lo que puede dificultar su diferenciación de patologías cardiovasculares1,2.

Se presenta el caso de un varón de 42 años con antecedente de hipertensión arterial leve y alergia a la proteína LTP, quien acudió a urgencias por dolor torácico opresivo irradiado a la región interescapular y cuello, acompañado de disfagia leve y sialorrea. La evaluación inicial descartó origen cardiaco mediante electrocardiograma, troponinas negativas, ecocardiograma y prueba de esfuerzo sin hallazgos sugestivos de isquemia. La endoscopia digestiva alta reveló esofagitis con estrías longitudinales y exudados blanquecinos, y la biopsia esofágica confirmó el diagnóstico de EE al mostrar infiltración eosinofílica (>15 eosinófilos por campo de alto aumento).

El paciente fue tratado con inhibidores de la bomba de protones (omeprazol 40 mg/día), corticoides tópicos orales (budesonida en suspensión viscosa 1 mg dos veces al día) y dieta de eliminación con restricción de alérgenos LTP. Presentó mejoría significativa de los síntomas tras 4 semanas de tratamiento y la endoscopia de control a los 3 meses mostró reducción del infiltrado eosinofílico.

PALABRAS CLAVE

Dolor torácico, esofagitis eosinofílica, disfagia.

ABSTRACT

Chest pain is one of the leading causes of consultation in emergency services, with both cardiac and non-cardiac etiologies. Among the latter, esophageal disorders, such as eosinophilic esophagitis (EE), represent a significant percentage. EE is a chronic inflammatory disease characterized by the infiltration of eosinophils into the esophageal mucosa, associated with non-specific symptoms such as dysphagia, heartburn, regurgitation, and chest pain, which can complicate its differentiation from cardiovascular pathologies1,2.

This is the case of a 42-year-old male with a history of mild hypertension and allergy to LTP protein, who presented to the emergency department with oppressive chest pain radiating to the interscapular region and neck, accompanied by mild dysphagia and sialorrhea. The initial evaluation ruled out a cardiac origin through an electrocardiogram, negative troponins, echocardiogram, and a stress test, all without findings suggestive of ischemia. The upper gastrointestinal endoscopy revealed esophagitis with longitudinal striae and whitish exudates, and the esophageal biopsy confirmed the diagnosis of EE by showing eosinophilic infiltration (>15 eosinophils per high-power field).

The patient was treated with proton pump inhibitors (omeprazole 40 mg/day), oral topical corticosteroids (budesonide in viscous suspension 1 mg twice a day), and an elimination diet with restriction of LTP allergens. He showed significant improvement in symptoms after 4 weeks of treatment, and the follow-up endoscopy at 3 months showed a reduction in eosinophilic infiltration.

KEY WORDS

Chest pain, eosinophilic esophagitis, dysphagia.

INTRODUCCIÓN

El dolor torácico es una de las causas más frecuentes de consulta en los servicios de urgencias y puede tener múltiples etiologías, tanto cardiacas como no cardiacas. Entre las causas no cardíacas, los trastornos esofágicos representan un porcentaje significativo, siendo la esofagitis eosinofílica una entidad emergente y de creciente reconocimiento en la práctica clínica. Este trastorno inflamatorio crónico del esófago se caracteriza por una infiltración eosinofílica en la mucosa esofágica y se asocia con síntomas inespecíficos, como disfagia, pirosis, regurgitación y dolor torácico, lo que puede llevar a confusión con patologías cardiovasculares1.

El diagnóstico diferencial del dolor torácico es crucial para evitar procedimientos innecesarios y garantizar un tratamiento adecuado. A pesar de que el dolor torácico de origen isquémico es la primera sospecha en pacientes con factores de riesgo cardiovascular, es fundamental considerar otras causas cuando la evaluación inicial descarta una patología cardiaca. La esofagitis eosinofílica ha sido históricamente subdiagnosticada debido a la superposición de síntomas con otras enfermedades esofágicas, como la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE). Sin embargo, su incidencia ha aumentado en las últimas décadas, lo que sugiere un mayor reconocimiento clínico y una mejor caracterización de la enfermedad2,3.

Los mecanismos fisiopatológicos de la esofagitis eosinofílica implican una respuesta inmune mediada por linfocitos T helper tipo 2 (Th2), lo que resulta en una infiltración significativa de eosinófilos en la mucosa esofágica. Esta inflamación crónica puede provocar alteraciones estructurales progresivas, incluyendo fibrosis y estenosis esofágica, lo que resalta la importancia de un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado. Factores genéticos y ambientales, incluyendo la exposición a alérgenos alimentarios e inhalados, desempeñan un papel fundamental en el desarrollo de esta patología1-3.

El diagnóstico de la esofagitis eosinofílica requiere la combinación de hallazgos clínicos, endoscópicos e histológicos. La presencia de síntomas esofágicos persistentes junto con una endoscopia que muestra estrías esofágicas, anillos concéntricos y exudado blanquecino3.

Las opciones terapéuticas incluyen medicamentos antiinflamatorios, como los corticosteroides tópicos, que se administran directamente en el esófago para reducir la inflamación. Además, los inhibidores de la bomba de protones (IBP) también pueden ser útiles. En casos refractarios, pueden considerarse terapias con inmunomoduladores, como los inhibidores de interleucina-5 (IL-5), que tienen un impacto directo en la eosinofilia esofágica. Es importante abordar los factores desencadenantes mediante una dieta de eliminación de potenciales alérgenos o la realización de pruebas de alergia, lo que ha mostrado beneficios significativos en el manejo de los pacientes. En resumen, un enfoque multidisciplinario que combinan la intervención médica y dietética es crucial para el manejo efectivo de esta enfermedad y para la prevención de complicaciones graves como la estenosis esofágica4-6.

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO

Paciente varón de 42 años, como único antecedente hipertensión arterial leve en tratamiento con losartán 50 mg/día, sin otros antecedentes. Alergia a proteína LTP.

Acude a Urgencias, traído en ambulancia tras presentar dolor torácico opresivo de moderada intensidad mientras realizaba ejercicio físico (carrera continua en asfalto). El dolor se irradiaba a región interescapular y al cuello, acompañándose de disfagia leve y sialorrea intensa. No presentó síncope ni diaforesis.

No antecedentes familiares de enfermedad coronaria precoz.

Hallazgos clínicos:

Tensión arterial: 130/80 mmHg, normofrecuencia, afebril, Saturación O2: 98% en aire ambiente

Paciente consciente y orientado, eupneico. No ingurgitación yugular ni reflujo hepatoyugular.

Auscultación cardiopulmonar: sin hallazgos patológicos.

Abdomen: blando, depresible.

EEII: no edemas ni fóvea en extremidades inferiores.

Evaluación diagnóstica:

En Urgencias se realiza:

  • Electrocardiograma (ECG): ritmo sinusal a 77 lpm sin signos de isquemia miocárdica.
  • Troponinas Ultrasensibles: negativas.
  • Ecocardiograma transtorácico: función ventricular preservada, sin observar anomalías estructurales.
  • Prueba de esfuerzo: sin signos de isquemia inducida.
  • Endoscopia digestiva alta: se observa esofagitis con estrías longitudinales, friabilidad de la mucosa y exudados blanquecinos
  • Biopsia esofágica: infiltración de la mucosa con recuento superior a 15 eosinófilos por campo de alto aumento, confirmando diagnóstico de esofagitis eosinofílica.

 

Intervención terapéutica:

Durante su estancia en Urgencias el paciente precisó analgesia con metamizol iv y adolonta iv, también se administró buscapina iv, metoclopramida iv y omeprazol 80 mg iv.

Seguimiento y resultados:

Tras resultado de troponinas ultrasensibles negativas, la paciente pasa a sala de observación de Urgencias para realización de prueba de esfuerzo al día siguiente. Tras descartar origen coronario de la clínica y al reinterrogar al paciente, refiere alguna impactación alimenticia hace unos meses que no dio importancia. Con su antecedente de alergia y clínica del paciente junto a sialorrea se plantea realización de endoscopia digestiva alta con sospecha de posible esofagitis eosinofílica manifestada como dolor torácico atípico, diagnóstico que se confirma tras exámenes realizados.

Tras ello el paciente comienza tratamiento con omeprazol a dosis altas y se solicita controles por Digestivo y su Médico de Familia.

• Dieta de eliminación con restricción de alérgenos LTP.

• Inhibidores de la bomba de protones (omeprazol 40 mg/día).

• Corticoides tópicos orales (budesonida en suspensión viscosa 1 mg dos veces al día).

• Seguimiento por gastroenterología y alergología para evaluación de factores desencadenantes y ajuste terapéutico.

Evolución: El paciente presentó mejoría de los síntomas tras 4 semanas de tratamiento. La endoscopia de control a los 3 meses mostró una disminución significativa del infiltrado eosinofílico y resolución de los síntomas.

 

DISCUSIÓN

La esofagitis eosinofílica es una enfermedad inflamatoria crónica del esófago caracterizada por la infiltración eosinofílica de la mucosa esofágica, que puede manifestarse con síntomas inespecíficos como disfagia, regurgitación y, en algunos casos, dolor torácico. Este caso subraya la importancia de incluir la esofagitis eosinofílica en el diagnóstico diferencial del dolor torácico atípico, especialmente cuando se presentan síntomas esofágicos acompañantes1,2.

El dolor torácico de origen no cardiaco es un motivo de consulta frecuente en los servicios de urgencias, y hasta el 50% de los casos pueden estar relacionados con trastornos esofágicos. Entre estos, la esofagitis eosinofílica es una entidad cada vez más reconocida, en gran parte debido a su asociación con enfermedades atópicas y su creciente incidencia en la población general1.

El diagnóstico requiere una alta sospecha clínica, siendo la endoscopia digestiva alta con toma de biopsias el método de referencia. La infiltración eosinofílica de la mucosa es patognomónica y permite diferenciar esta patología de otras causas de esofagitis, como la enfermedad por reflujo gastroesofágico3,4.

El tratamiento se basa en la combinación de inhibidores de la bomba de protones, corticoides tópicos y modificaciones dietéticas, siendo esta última opción especialmente relevante en pacientes con sensibilización a alérgenos alimentarios. El manejo multidisciplinario con gastroenterólogos y alergólogos es clave para optimizar la respuesta al tratamiento y evitar complicaciones a largo plazo como la estenosis esofágica5,6.

 

CONCLUSIONES

La esofagitis eosinofílica debe considerarse en el diagnóstico diferencial del dolor torácico atípico, especialmente en pacientes con síntomas esofágicos.

La endoscopia digestiva alta con biopsia es fundamental para el diagnóstico preciso y oportuno de esta enfermedad.

El tratamiento incluye una combinación de inhibidores de la bomba de protones, corticoides tópicos y modificaciones dietéticas, con enfoque personalizado en cada paciente.

Un abordaje multidisciplinario con gastroenterología y alergología mejora significativamente el pronóstico y la calidad de vida del paciente.

 

BIBLIOGRAFÍA

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  5. Franciosi JP, Gordon M, Sinopoulou V, Dellon ES, Gupta SK, Reed CC, Gutiérrez-Junquera C, Venkatesh RD, Erwin EA, Egiz A, Elleithy A, Mougey EB. Medical treatment of eosinophilic esophagitis. Cochrane Database Syst Rev. 2023 Jul 20;7(7)
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