AUTORES
- Erika Pérez Lázaro. Médico Adjunto Medicina Física y Rehabilitación. Hospital de Alcañiz, Teruel, España.
- Pablo Alejos Albesa. Enfermero. Hospital de Alcañiz, Teruel, España.
- Helena Vicente Pastor. Médico Residente Medicina Física y Rehabilitación. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza. España.
- Beatriz García Palacios. Médico Residente Medicina Intensiva. Hospital Arnau Vilanova, Lleida. España.
- María Cuello Sanz. Médico Residente Medicina Familiar y Comunitaria. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza. España.
- Pedro Feligreras Menacho. Médico Adjunto Medicina Física y Rehabilitación. Hospital de Estella, Navarra, España.
RESUMEN
El Síndrome de Forestier-Rotes-Querol o hiperostosis esquelética idiopática difusa se trata de una patología reumática, que consiste en la osificación del ligamento longitudinal anterior (LLA) de la columna, así como la formación de puentes intervertebrales, pudiendo afectar a todo el aparato locomotor.
Los síntomas de esta enfermedad consisten en dolor y/o rigidez cervical, pudiendo asociar o no la disfagia.
Presentamos el caso de un varón de 77 años con hallazgo incidental de su disfagia de larga evolución durante su ingreso hospitalario por otro motivo, diagnosticando la causa de su disfagia: un importante osteofito cervical que comprime el esófago.
PALABRAS CLAVE
Disfagia, cervicalgia, Síndrome de Forestier.
ABSTRACT
Forestier-Rotes-Querol Syndrome or diffuse idiopathic skeletal hyperostosis is a rheumatic pathology, which consists of the ossification of the anterior longitudinal ligament (ALL) of the spine as well as the formation of intervertebral bridges, which can affect the entire locomotor system.
The symptoms of this disease consist of pain and/or neck stiffness, and may or may not be associated with dysphagia.
We present the case of a 77-year-old man with an incidental finding of his dysphagia of long evolution during his hospital admission for another reason, diagnosing the cause of his dysphagia: an important cervical osteophyte compressing the esophagus.
KEY WORDS
Dysphagia, neck pain, Forestier syndrome.
INTRODUCCIÓN
La disfagia es una dificultad para tragar los alimentos, líquidos o incluso la saliva, lo que puede provocar molestias o sensación de que algo está «atascado» en la garganta o el pecho. La disfagia se considera un síntoma y no una enfermedad porque no es una condición médica independiente, sino una manifestación de que existe un problema subyacente que afecta el proceso de deglución. Indica la presencia de un trastorno o enfermedad subyacente, pero no es un diagnóstico en sí mismo1.
Según la bibliografía, existen 2 tipos de disfagia: orofaríngea y esofágica.
En la disfagia orofaríngea el problema tiene lugar en la fase inicial de la deglución, que implica la boca y la faringe. Es común en personas con trastornos neurológicos como accidentes cerebrovasculares, Parkinson o esclerosis múltiple. Puede presentarse como dificultad para iniciar el acto de tragar o tos al comer.
Respecto a la disfagia esofágica se trata de una dificultad para que los alimentos o líquidos pasen por el esófago hacia el estómago. Puede deberse a condiciones como el reflujo gastroesofágico, estrechamiento del esófago (estenosis), o trastornos motores como acalasia.
Las causas de disfagia orofaríngea son muchas y variadas pero las más importantes son las siguientes2,3:
- Trastornos neurológicos:
- Accidente cerebrovascular (ACV): Daño en las áreas del cerebro que controlan la deglución.
- Enfermedades neurodegenerativas: Enfermedad de Parkinson, Esclerosis múltiple, Esclerosis lateral amiotrófica (ELA).
- Lesiones traumáticas del cerebro o médula espinal.
- Trastornos musculares:
- Miastenia grave: Debilidad de los músculos voluntarios.
- Distrofias musculares: Afectan los músculos implicados en la deglución.
- Obstrucciones o anomalías estructurales:
- Tumores en la boca, garganta o base del cráneo.
- Amigdalitis o infecciones en la garganta.
- Otros:
- Edad avanzada: Debilidad de los músculos o reflejos de la deglución.
- Complicaciones de cirugías en cabeza, cuello o garganta.
Las causas de disfagia esofágica difieren de éstas en algunos aspectos:
- Obstrucciones estructurales:
- Estenosis esofágica: Estrechamiento del esófago, a menudo causado por reflujo gastroesofágico crónico, radioterapia o ingesta de sustancias corrosivas.
- Tumores esofágicos: Cáncer o masas benignas que obstruyen el paso.
- Anillos y membranas esofágicas: Estructuras anómalas que estrechan el esófago.
- Síndrome de Forestier-Rotes-Querol o hiperostosis esquelética idiopática difusa: Osificación del ligamento longitudinal anterior y formación de puentes intervertebrales, que producen una compresión extrínseca sobre el esófago.
- Trastornos motores del esófago:
- Acalasia: El esfínter esofágico inferior no se relaja adecuadamente y los movimientos del esófago son anormales.
- Espasmo esofágico difuso: Contracciones anormales y dolorosas del esófago.
- Esclerodermia: Endurecimiento de los tejidos del esófago, lo que afecta su motilidad.
- Inflamaciones o infecciones:
- Esofagitis por reflujo: Inflamación causada por reflujo gastroesofágico (acidez).
- Esofagitis infecciosa: Infecciones por hongos (Candida albicans), virus (herpes), o bacterias, más común en personas inmunodeprimidas.
- Causas funcionales:
- Trastornos que no presentan alteraciones estructurales evidentes pero afectan la función, como el esófago hipersensible.
Los síntomas más comunes son:
- Sensación de que los alimentos están atrapados en la garganta o el pecho.
- Odinofagia.
- Tos o atragantamiento al comer o beber.
- Regurgitación de alimentos o líquidos.
- Pérdida de peso involuntaria por dificultad para alimentarse.
La epidemiología4 de la disfagia varía según las poblaciones y las condiciones subyacentes que la provocan. Se trata de un problema clínico común, especialmente en ciertos grupos de riesgo, como los adultos mayores y personas con trastornos neurológicos. Se estima que la prevalencia general es de entre el 16% y el 22% de la población. Aunque no existan diferencias respecto a aspectos geográficos y demográficos, se estima que en las mujeres de edad avanzada es ligeramente superior pero que podría ser debido a la mayor longevidad de este grupo, sí que encontramos diferencias en grupos específicos:
- Adultos mayores: Afecta hasta el 30-60% de los adultos mayores en comunidades o instituciones de cuidados prolongados.
- Pacientes con enfermedades neurológicas:
- Accidente cerebrovascular (ACV): se presenta en el 37-78% de los pacientes después de un ACV (el riesgo es mayor en la fase aguda).
- Enfermedad de Parkinson: ocurre en el 35-82% de los pacientes, dependiendo de la etapa de la enfermedad.
- Esclerosis lateral amiotrófica (ELA): presente en el 30-50% de los pacientes, agravándose a medida que avanza la enfermedad.
- Demencia: entre el 13-57% de los pacientes con demencia (como Alzheimer) experimentan disfagia, especialmente en etapas avanzadas.
- Pacientes con reflujo gastroesofágico (ERGE): hasta el 10-20% de las personas con ERGE crónico pueden desarrollar disfagia, especialmente si hay complicaciones como esofagitis o estenosis esofágica.
- Cáncer: es relativamente frecuente en pacientes con:
- Cáncer de cabeza y cuello: La disfagia puede presentarse en más del 50% de los casos debido al tumor o tratamientos (radioterapia, cirugía).
- Cáncer de esófago: La disfagia progresiva es un síntoma inicial en más del 70% de los casos.
- Personas en cuidados críticos: Pacientes intubados o sometidos a ventilación mecánica tienen una prevalencia de disfagia orofaríngea entre el 20% y el 83%.
La disfagia tiene un impacto significativo en la salud física, emocional y social de las personas afectadas. Además, puede derivar en complicaciones graves si no se diagnostica y se maneja de manera adecuada5.
- Complicaciones físicas:
- Neumonía por aspiración: Los alimentos, líquidos o saliva pueden entrar accidentalmente a las vías respiratorias, causando infecciones pulmonares graves.
- Asfixia: En casos severos, los alimentos pueden bloquear las vías respiratorias, lo que puede ser fatal si no se actúa rápidamente.
- Úlceras esofágicas: La irritación crónica del esófago (por reflujo o trauma mecánico) puede causar heridas dolorosas.
- Estenosis esofágica:
- Cicatrización en el esófago que puede estrechar su diámetro, empeorando la disfagia.
- Complicaciones nutricionales:
- Pérdida de peso significativa: Como resultado de una ingesta insuficiente.
- Deficiencias nutricionales: Carencia de vitaminas y minerales esenciales, lo que puede afectar la función inmune y la recuperación general.
- Complicaciones médicas relacionadas:
- Descompensación de enfermedades subyacentes: Por ejemplo, empeoramiento de enfermedades neurológicas o musculares debido a desnutrición.
- Aumento de hospitalizaciones: Los pacientes con disfagia suelen requerir cuidados médicos frecuentes debido a complicaciones relacionadas.
Por último, comentar que la disfagia tiene también un fuerte impacto en el sistema de salud.
- Costos elevados:
- Prolongación de hospitalizaciones debido a complicaciones como la neumonía por aspiración.
- Necesidad de intervenciones especializadas, como terapia de deglución, endoscopias o nutrición enteral (alimentación por sonda).
- Carga para cuidadores: Los cuidadores deben aprender técnicas de alimentación seguras, lo que puede generar estrés emocional y físico.
Como vemos la disfagia es prevalente en muchas condiciones médicas y representa un problema de salud pública significativo, especialmente en poblaciones envejecidas y pacientes con enfermedades neurológicas o cáncer. Su detección y manejo oportuno son esenciales para prevenir complicaciones graves.
PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO
Paciente varón de 77 años.
- Antecedentes personales médicos: adenocarcinoma de colon en tratamiento quimioterápico, hipertensión, dislipemia, psoriasis.
- Antecedentes quirúrgicos: resección segmentaria de ángulo esplénico con stent intracolónico.
Acude a urgencias por intenso dolor lumbar tras caída accidental en el campo. Realiza deambulación con andador ya previamente a la caída.
A la exploración física, presenta apofisalgia D11-D12-L1, sin déficit motor ni ninguna otra focalidad neurológica.
Se realizan las siguientes pruebas complementarias:
- TAC columna dorsal y lumbar: Defecto óseo amplio a nivel de la pars interarticularis bilateral (espondilólisis) de D12, secundario a fractura reciente. Se asocia con espondilolistesis. Artrosis a nivel de articulaciones interapofisarias posteriores. Los pedículos y el cuerpo vertebral están íntegros. Signos degenerativos en las vértebras incluidas en el estudio.
- RM columna lumbar: No hundimientos vertebrales. Fractura del arco posterior de T12, de apariencia aguda, con listesis de T12 asociada. El cono medular conserva una señal normal. A nivel L4-L5 protrusión discal foraminal derecha, a nivel L3-L4, L2-L3, y L1-L2 incipiente discartrosis con abombamiento discal posterior difuso. Cono medular y cola de caballo sin alteraciones.
Se interviene al paciente por parte de Neurocirugía, realizando una artrodesis posterolateral D11-D12-L1-L2, junto con laminectomía D12-L1, evacuación del hematoma epidural subyacente y cementación de tornillo D11 izquierdo y D12 derecho. La intervención transcurre sin complicaciones y el paciente pasa a planta de hospitalización donde evoluciona de forma favorable tolerando la sedestación.
Pese a una buena evolución postoperatoria, se objetiva una disfagia, refiriendo el paciente una dificultad para tragar y episodios de tos durante la comida, de años de evolución, por lo que es valorado por el servicio de Rehabilitación mediante una videofluoroscopia(IMAGEN 1 Y 2), objetivándose una disfagia orofaríngea severa, grado 1 de la Escala D.O.S.S, decidiéndose la instauración de alimentación por sonda nasogástrica.
Se realiza la siguiente prueba complementaria:
- RM cervical(IMAGEN 3): Osificación del ligamento longitudinal anterior y ligamento longitudinal posterior, con fusión anterior de cuerpos vertebrales y prominente osteofito anterior C4-C5 que protruye sobre pared posterior esofágica. Disminución del diámetro AP del canal en C3 -C5, y disminución foraminal bilateral de C4 a C6.
Se diagnostica entonces de una disfagia severa secundaria a un voluminoso osteofito cervical C3-C4-C5 con importante desviación del esófago, en el contexto de su Espondilitis Anquilosante y Síndrome Forestier.
Tras comentarse en sesión clínica se decide intervenir el osteofito para resección del mismo, explicando al paciente los riesgos y potenciales beneficios de la intervención y tras valoración también por el servicio de Oncología, finalmente se decide intervención quirúrgica. Se realiza un abordaje cervical anterior con fresado del osteofito C4-C5 e implante de un dispositivo intersomático(IMAGEN 4), sin incidencias intraoperatorias. Una vez intubado, el paciente es trasladado a UCI donde se puede extubar sin incidencias y pasa a planta de hospitalización al día siguiente.
A las 48 horas tras la intervención, durante su estancia en planta, presenta varios episodios de desaturación de oxígeno que precisan oxigenoterapia a alto flujo para mantenerse en rango, por lo que ante la sospecha de hematoma sofocante se realiza una TAC cervical urgente que no muestra hallazgos sugestivos de ello. Finalmente se diagnostica de atelectasia completa derecha e ingresa nuevamente en UCI. Ante la buena evolución, es dado de alta nuevamente a la planta.
Posteriormente, durante su ingreso en planta, no presenta nuevos episodios de desaturación ni disfagia, por lo que se decide el alta hospitalaria.
DISCUSIÓN
En el caso que presentamos, vemos la importancia de un buen diagnóstico de la etiología de la disfagia que presenta el paciente, siendo un hallazgo casual durante el ingreso hospitalario por otro motivo de salud.
En concreto, el Síndrome de Forestier-Rotes-Querol o hiperostosis esquelética idiopática difusa, se trata de una enfermedad reumática que cursa con dolor y/o rigidez cervical, donde el paciente puede presentar disfagia, debido a la osificación del ligamento longitudinal anterior de la columna y formación de puentes intervertebrales en mayor o menor medida6.
Por otro lado, es relevante la evaluación del grado de disfagia, que en este caso hemos utilizado la Escala D.O.S.S (Dysphagia Outcome and Severity Scale)7:
NIEVEL 1. DISFAGIA SEVERA: Vía oral suspendida. No tolera la administración por vía oral de forma segura. El paciente puede presentar uno o más de los siguientes síntomas:
- Retención severa del bolo en la faringe, siendo incapaz de despejarlo.
- Pérdida o retención severa del bolo en la fase oral, siendo incapaz de despejarlo.
- Aspiración silente en dos o más consistencias, con tos voluntaria no funcional.
- Imposibilidad de tragar
NIVEL 2. DISFAGIA MODERADA/SEVERA: Máxima asistencia o uso de estrategias con vía oral parcial (tolerancia de al menos una consistencia de forma segura con uso total de estrategias). El paciente puede presentar uno o más de los siguientes síntomas:
- Retención severa en la faringe, siendo incapaz de despejarlo o necesitando múltiples ayudas.
- Pérdida o retención severa del bolo en la fase oral, siendo incapaz de despejarlo o necesitando múltiples ayudas.
- Aspiración con dos o más consistencias, sin reflejo de tos o con tos voluntaria débil.
- Aspiración con una o más consistencias, sin tos y penetración en la vía aérea hacia las cuerdas con una o más consistencias
NIVEL 3. DISFAGIA MODERADA: Total asistencia, supervisión o estrategias, restricción de dos o más consistencias. El paciente puede presentar uno o más de los siguientes síntomas:
- Retención moderada en la faringe, despejado con ayuda.
- Retención moderada en la cavidad oral, despejado con ayuda.
- Penetración en la vía aérea a nivel de las cuerdas vocales sin tos con dos o más consistencias.
- Aspiración con dos consistencias con reflejo de tos débil o ausente.
- Aspiración con una consistencia, sin tos ni penetración.
NIVEL 4. DISFAGIA LEVE/MODERADA: Supervisión intermitente, restricción de una o dos consistencias. El paciente puede presentar uno o más de los siguientes síntomas.
- Retención en la faringe, despejado con ayuda.
- Aspiración con una consistencia, con reflejo de tos débil o ausente.
- Penetración a nivel de los pliegues vocales con tos en dos consistencias.
- Penetración a nivel de los pliegues vocales sin tos con una consistencia.
NIVEL 5. DISFAGIA LEVE: Supervisión a distancia, puede necesitar de restricciones de una consistencia. El paciente puede presentar uno o más de los siguientes síntomas:
- Aspiración únicamente de líquidos, pero con un fuerte reflejo de tos para despejar completamente.
- Penetración a la vía aérea antes de los pliegues vocales con una o más consistencias, o sobre las cuerdas vocales despejado espontáneamente.
- Retención en la faringe que es despejada espontáneamente.
- Leve disfagia oral con reducción de la masticación y/o retención oral que se despeja espontáneamente.
NIVEL 6. Con límites funcionales/independencia modificada:
- Dieta normal, deglución funcional
- El paciente puede tener un leve retraso en la fase oral o faríngea, retención o restos cubriendo epiglotis, pero consigue despejarlo espontáneamente.
- Puede necesitar tiempo adicional en las comidas.
- No hay aspiraciones ni penetraciones en ninguna consistencia.
NIVEL 7. Normalidad en todas las situaciones.
- Dieta normal, sin necesidad de estrategias o tiempo adicional.
CONCLUSIONES
Ante un paciente que presenta disfagia es importante realizar un buen diagnóstico etiológico y la valoración de la severidad de la misma, para la modificación del modo de alimentación o consistencias de los alimentos.
En este caso, una vez tratada la causa de la disfagia, que es el osteofito cervical que impronta sobre la pared esofágica, el paciente presentó una resolución de los síntomas progresivamente.
BIBLIOGRAFÍA
- Kiyani SA, Butt AK. Dysphagia; Awareness & Knowledge of Medical Practitioners and Understanding of Role of SLP in its Assessment & Management: JRCRS. 2014; 2(1): 25-29. J Riphah Coll. Rehabili. sci. ;2(1):25-9. Available from: https://journals.riphah.edu.pk/index.php/jrcrs/article/view/423
- Roden DF, Altman KW. Causes of Dysphagia Among Different Age Groups. Otolaryngol Clin North Am [Internet]. 2013 Dec;46(6):965–87. Available from: https://linkinghub.elsevier.com/retrieve/pii/S0030666513001114
- Clavé Civit P, García Peris P. Guía de Diagnóstico y de tratamiento nutricional y rehabilitador de la Disfagia Orofaríngea. Nestlé Nutrition. Barcelona: Ed. Glossa; 2011.
- Eslick GD, Talley NJ. Dysphagia: epidemiology, risk factors and impact on quality of life – a population‐based study. Aliment Pharmacol Ther [Internet]. 2008 May 27;27(10):971–9. Available from: https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/j.1365-2036.2008.03664.x
- Suntrup S, Kemmling A, Warnecke T, Hamacher C, Oelenberg S, Niederstadt T, et al. The impact of lesion location on dysphagia incidence, pattern and complications in acute stroke. Part 1: dysphagia incidence, severity and aspiration. Eur J Neurol [Internet]. 2015 May 13;22(5):832–8. Available from: https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/ene.12670
- Navarro Moreno E, Pérez Campos E, López González J. Enfermedad de Forestier como causa de disfagia extraesofágica. A propósito de un caso. RAPD Online. 2022;45(6):548-549.
- O’Neil KH, Purdy M, Falk J, Gallo L. The Dysphagia Outcome and Severity Scale. Dysphagia. 1999 Summer;14(3):139-45. doi: 10.1007/PL00009595. PMID: 10341109.
IMAGEN 1. VIDEO FLUOROSCOPIA. Aspiración con 20 ml pudin.
Autor: Pablo Alejos Albesa.
IMAGEN 2. VIDEOFLUOROSCOPIA. Aspiración con 10 ml néctar.
Autor: Erika Pérez Lázaro.
IMAGEN 3. RESONANCIA MAGNÉTICA CERVICAL. Prominente osteofito anterior C4-C5 que protuye sobre la pared posterior esofágica.
Autor: Pablo Alejos Albesa
IMAGEN 4. RADIOGRAFÍA CERVICAL. Artrodesis anterior C4-C5.
Autor: Pablo Alejos Albesa.



