Proceso de atención de enfermería en paciente con shock anafiláctico

12 junio 2025

AUTORES

  1. Mónica Elvira Domínguez. Hospital Clínico Lozano Blesa Servicio Hemodiálisis, Zaragoza. España.
  2. Isabel Nuria Tejero Cabrejas. Residencia Romareda IASS, Zaragoza. España.
  3. María Vanesa Ferrández Aznar. Hospital Clínico Lozano Blesa Servicio Oftalmología, Zaragoza. España.
  4. Shara Rabah-Bouzidi Monreal. Residencia Romareda IAS, Zaragoza. España.
  5. Natalia López Martín. Residencia Romareda IASS, Zaragoza. España.
  6. Teresa Ciprés Alastuey. Residencia Romareda IASS, Zaragoza. España.

 

RESUMEN

El shock anafiláctico es la forma más grave de anafilaxia, una reacción alérgica sistémica caracterizada por una respuesta inmunitaria desproporcionada y rápida ante un alérgeno. Su fisiopatología se basa en una liberación masiva de mediadores inflamatorios por mastocitos y basófilos, desencadenada comúnmente por una reacción mediada por IgE. Esta respuesta afecta principalmente los sistemas respiratorio, cardiovascular y cutáneo. Las causas varían según la edad, destacando los alimentos y medicamentos como principales desencadenantes.

Se presenta el caso clínico de una mujer de 47 años con alergia conocida a frutos secos que desarrolló un shock anafiláctico tras ingerir almendras accidentalmente. La paciente fue atendida en urgencias con síntomas típicos (disnea, urticaria e hipotensión) y recibió tratamiento inmediato con adrenalina, corticoides, antihistamínicos y oxigenoterapia. Posteriormente, se realizó una valoración enfermera basada en el modelo de Virginia Henderson, identificando necesidades alteradas y riesgos asociados.

La planificación de cuidados se estructuró con la taxonomía NANDA-NIC-NOC, abordando problemas como riesgo de shock, patrón respiratorio ineficaz, ansiedad y déficit de conocimientos. El caso subraya la importancia del diagnóstico precoz, tratamiento urgente, observación clínica prolongada y educación sanitaria, incluyendo el uso de autoinyectores de adrenalina. También destaca la necesidad de seguimiento especializado y la identificación precisa del alérgeno, en este caso relacionado con el síndrome LTP.

PALABRAS CLAVE

Shock anafiláctico, anafilaxia, alergia alimentaria y adrenalina.

ABSTRACT

Anaphylactic shock is the most severe form of anaphylaxis, a systemic allergic reaction characterized by a rapid and exaggerated immune response to a specific allergen. Its pathophysiology involves a massive release of inflammatory mediators by mast cells and basophils, commonly triggered by an IgE-mediated reaction. This response primarily affects the respiratory, cardiovascular, and cutaneous systems. The most frequent causes vary by age, with food and medications being the leading triggers.

This case report presents a 47-year-old woman with a known allergy to nuts who developed anaphylactic shock after accidentally consuming almonds. Upon arrival at the emergency department, she exhibited typical symptoms (dyspnea, urticaria and hypotension) and received immediate treatment with intramuscular adrenaline, corticosteroids, antihistamines, and oxygen therapy. After clinical stabilization, a comprehensive nursing assessment was performed using Virginia Henderson’s model, identifying altered needs and associated risks.

The care plan was structured using the NANDA-NIC-NOC taxonomy, addressing issues such as risk for shock, ineffective breathing pattern, anxiety, and knowledge deficit. This case highlights the critical importance of early diagnosis, urgent treatment, extended observation, and health education, including proper use of adrenaline auto-injectors. It also emphasizes the need for specialized follow-up and accurate identification of the allergen, in this case linked to Lipid Transfer Protein (LTP) syndrome.

KEY WORDS

Anaphylactic shock, anaphylaxis, food allergy, adrenaline.

INTRODUCCIÓN

El shock anafiláctico representa la manifestación más grave y potencialmente mortal de una reacción alérgica sistémica conocida como anafilaxia1. Esta condición se caracteriza por una respuesta inmunológica exagerada y repentina del organismo ante la exposición a un alérgeno específico2.

La anafilaxia se produce cuando el sistema inmunológico libera de forma explosiva una serie de sustancias químicas, principalmente por parte de los mastocitos y basófilos3. Esta liberación masiva de mediadores químicos desencadena una cascada de efectos en múltiples sistemas del cuerpo, afectando principalmente los sistemas respiratorios, cardiovascular y cutáneo1,3.

Mecanismo fisiopatológico:

El mecanismo más común involucra una reacción mediada por anticuerpos IgE. Cuando un alérgeno se une a estos anticuerpos en la superficie de mastocitos y basófilos, se desencadena la liberación de histamina y otros mediadores inflamatorios3,4. Estos provocan vasodilatación, aumento de la permeabilidad vascular, broncoconstricción y otros efectos sistémicos5.

Causas frecuentes:

Las causas más comunes de shock anafiláctico varían según la edad:

  • En adultos: medicamentos (especialmente antibióticos y antiinflamatorios), alimentos (frutas, frutos secos, mariscos) y picaduras de insectos6.
  • En niños: alimentos como huevos, leche, frutos secos, pescado y mariscos7.

 

Manifestaciones clínicas:

El shock anafiláctico se desarrolla con rapidez, generalmente en minutos, y puede presentar una amplia gama de síntomas1,8:

  • Respiratorios: disnea, sibilancias y/o edema laríngeo.
  • Cardiovasculares: hipotensión, taquicardia y/o arritmias.
  • Cutáneos: urticaria, angioedema y/o prurito.
  • Gastrointestinales: náuseas, vómitos y/o dolor abdominal.
  • Neurológicos: mareo y/o pérdida de conciencia.

 

Importancia del reconocimiento y tratamiento rápido:

El shock anafiláctico es una emergencia que requiere un diagnóstico y un tratamiento inmediato. La mortalidad está asociada principalmente a complicaciones respiratorias o cardiovasculares severas9. La rapidez en la identificación de los síntomas y la administración intramuscular de adrenalina (epinefrina) son cruciales para prevenir desenlaces fatales. Las guías clínicas internacionales, como las de la WAO (World Allergy Organization) y la EAACI (European Academy of Allergy and Clinical Immunology), recomiendan su uso como primera línea de intervención1,10.

Relevancia epidemiológica y prevención:

La incidencia de anafilaxia ha aumentado en las últimas décadas, con tasas estimadas entre 1 y 70 casos por cada 100.000 personas al año, dependiendo del país y los criterios diagnósticos11. Este incremento resalta la necesidad de estrategias preventivas, como el uso de autoinyectores de adrenalina en pacientes de alto riesgo, el etiquetado adecuado de alimentos, y la educación tanto del paciente como del entorno familiar y escolar12.

 

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO

Se presenta el caso de una mujer de 47 años con antecedentes conocidos de alergia a frutos secos, que acude al servicio de urgencias con un cuadro compatible con shock anafiláctico.

Historia clínica:

La paciente refiere que, aproximadamente 30 minutos antes del ingreso, ingirió accidentalmente una pequeña cantidad de almendras mientras comía una ensalada en un restaurante. Pocos minutos después, comenzó con síntomas progresivos.

Síntomas al ingreso:

  • Dificultad respiratoria con disnea y sibilancias.
  • Hipotensión arterial (90/60 mmHg).
  • Taquicardia (110 lpm).
  • Urticaria generalizada y angioedema facial.
  • Náuseas y vómitos.
  • Mareo intenso.

 

Manejo inicial en urgencias:

  1. Se coloca a la paciente en posición de Trendelenburg.
  2. Se administra adrenalina 0.5 mg intramuscular en la cara anterolateral del muslo.
  3. Se canaliza una vía venosa periférica e inicia fluidoterapia con cristaloides.
  4. Se administra oxigenoterapia con mascarilla reservorio.
  5. Se administran corticoides (metilprednisolona 80 mg iv) y antihistamínicos (dexclorfeniramina 5 mg iv).

 

VALORACIÓN SEGÚN LAS 14 NECESIDADES DE VIRGINIA HENDERSON

Tras la estabilización clínica de la paciente en el servicio de urgencias, se procede a realizar una valoración enfermera integral utilizando el modelo de las 14 necesidades fundamentales de Virginia Henderson. Esta herramienta permite identificar los problemas actuales y potenciales, así como establecer prioridades de cuidados.

Respirar normalmente:

La paciente presenta tensión arterial estabilizada en 131/87 mmHg (inicialmente 70/90 mmHg), frecuencia cardíaca de 70 lpm y saturación de oxígeno del 96%. Se encuentra eupneica y la auscultación pulmonar es normal, sin ruidos patológicos.

Comer y beber adecuadamente:

Existe presencia de angioedema tras la ingesta accidental de almendras. Se conoce antecedente de alergia a frutos secos y mariscos, lo cual desencadenó la reacción anafiláctica.

Eliminar por todas las vías corporales:

No se observan alteraciones inmediatas en la eliminación. Sin embargo, puede ser necesaria la administración de furosemida para asegurar una diuresis adecuada, especialmente si se observa retención de líquidos tras la fluidoterapia.

Moverse y mantener una postura adecuada:

La paciente se encuentra consciente, orientada y con capacidad para movilizarse. Tiene un peso de 110 kg, lo que puede condicionar su movilidad a largo plazo.

Dormir y descansar:

No valorable en la fase aguda debido al estado de urgencia clínica en el momento de la atención.

Escoger ropa adecuada, vestirse y desvestirse:

No se valoró específicamente durante la atención de emergencia, aunque se presume alterada debido a la situación clínica.

Mantener la temperatura corporal:

La paciente se encuentra normotérmica (36 °C).

Mantener la higiene corporal y la integridad de la piel:

Se observa hiperemia generalizada y edema facial, labial, lingual y orofaríngeo, compatibles con la reacción alérgica aguda.

Evitar los peligros del entorno y evitar lesionar a otras personas:

La paciente presenta riesgo vital por shock anafiláctico. Refiere antecedentes de reacciones alérgicas, lo que aumenta su vulnerabilidad ante exposiciones similares.

Comunicarse con los demás expresando emociones, necesidades, temores u opiniones:

Puede estar limitada debido al edema orofaríngeo. En caso de requerir intubación, esta necesidad se verá comprometida temporalmente.

Vivir según sus valores y creencias:

No se recoge información al respecto en esta fase aguda.

Ocuparse en algo de tal forma que su labor tenga un sentido de realización personal:

No valorable en el contexto de urgencia.

Participar en actividades recreativas:

No valorable durante la atención en fase aguda.

Aprender, descubrir o satisfacer la curiosidad que conduce al desarrollo normal y a la salud:

Es fundamental abordar esta necesidad tras la estabilización, mediante educación sanitaria orientada a la prevención de futuras reacciones alérgicas, uso correcto del autoinyector de adrenalina y reconocimiento precoz de los síntomas.

DIAGNÓSTICOS DE ENFERMERÍA POR TAXONOMÍA NANDA-NIC-NOC

Tras la realización de la valoración según las 14 necesidades de Virginia Henderson, se realiza una planificación de cuidados de enfermería basada en la taxonomía NANDA-NOC-NIC. Esta herramienta permite estructurar los problemas de salud, los resultados esperados y las intervenciones más adecuadas para garantizar una atención integral.

1. Riesgo de shock (00205).

Justificación: Antecedentes de alergia conocida a frutos secos y presencia de shock anafiláctico desencadenado por ingesta accidental.

Resultado NOC: Severidad del shock anafiláctico (0419) → Seguimiento del estado hemodinámico y respuesta al tratamiento.

Intervenciones NIC:

  • Manejo del shock: anafilaxia (2300)
  • Administración de medicación: intramuscular (2313)
  • Monitorización de signos vitales (6680)

 

2. Patrón respiratorio ineficaz (00032)

Justificación: Disnea, sibilancias y riesgo de obstrucción de la vía aérea por angioedema.

Resultado NOC: Estado respiratorio: ventilación (0403) → Mejoría en la saturación de oxígeno y frecuencia respiratoria.

Intervenciones NIC:

  • Manejo de la vía aérea (3140)
  • Oxigenoterapia (3320)
  • Monitorización respiratoria (3350)

 

3. Riesgo de infección (00004)

Justificación: Acceso venoso periférico, administración de fármacos intravenosos y posibilidad de intubación.

Resultado NOC: Estado inmune (0702) → Observación de signos de infección durante la estancia hospitalaria.

Intervenciones NIC:

  • Control de infecciones (6540)
  • Vigilancia de la piel (3590)
  • Cuidados de dispositivos intravenosos (2440)

 

4. Ansiedad (00146)

Justificación: Miedo ante una situación aguda de riesgo vital y dificultad para respirar.

Resultado NOC: Control de la ansiedad (1402) → Disminución de signos de tensión y verbalización del paciente.

Intervenciones NIC:

  • Disminución de la ansiedad (5820)
  • Apoyo emocional (5270)
  • Escucha activa (4920)

 

5. Déficit de conocimientos (00126)

Justificación: Falta de información sobre el manejo de su alergia, uso del autoinyector de adrenalina y medidas de prevención.

Resultado NOC: Conocimiento: manejo de la alergia (1832) → Demostración de habilidades para prevenir y actuar ante nuevas exposiciones.

Intervenciones NIC:

  • Enseñanza: proceso de enfermedad (5602)
  • Educación sanitaria (5510)
  • Fomento de la seguridad (4350)

 

CONCLUSIONES

El caso presentado ilustra varios puntos clave en el manejo del shock anafiláctico y sus implicaciones clínicas:

Importancia del diagnóstico y tratamiento rápidos: La administración inmediata de adrenalina, corticoides y antihistamínicos fue esencial para la estabilización de la paciente y su posterior recuperación. El tratamiento precoz contribuyó significativamente a evitar complicaciones graves.

Necesidad de una observación prolongada: Tras la intervención inicial, la paciente fue monitorizada durante 12 horas, lo que permitió evaluar su evolución y garantizar que no se presentaron complicaciones a largo plazo.

Relevancia de identificar el desencadenante: El caso subraya la importancia de identificar el alérgeno causante. En este caso, la relación entre la ingesta accidental de almendras y el shock anafiláctico permitió tomar medidas preventivas, como la educación sobre la evitación de frutos secos y la prescripción de un autoinyector de adrenalina.

Valor del seguimiento especializado: La derivación a la consulta de Alergología fue crucial para realizar pruebas diagnósticas adicionales y determinar que la paciente sufría del Síndrome LTP (lipid transfer protein), un trastorno que aumenta la susceptibilidad a reacciones alérgicas.

Educación del paciente: La instrucción sobre la prevención de reacciones alérgicas y el manejo de futuros episodios, especialmente el uso adecuado de un autoinyector de adrenalina es fundamental para reducir los riesgos en el futuro.

Complejidad de las alergias alimentarias: Este caso resalta cómo incluso alimentos que parecen inofensivos, como la manzana, pueden desencadenar reacciones graves en personas con sensibilización a proteínas específicas, como las presentes en los frutos secos.

Interacción de factores desencadenantes: El caso también ilustra la posible interacción entre factores, como la combinación de la ingesta del alérgeno y el ejercicio físico intenso, que pudo haber contribuido a la severidad de la reacción anafiláctica.

 

BIBLIOGRAFÍA

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