AUTORES
- Marina Vea Martín. Fisioterapeuta. FREMAP. Teruel. Aragón, España.
- Irene Vea Martín. Terapeuta ocupacional. Centro de Rehabilitación Psicosocial San Juan de Dios. Teruel. Aragón, España.
- Carla Martínez Martin. Enfermera CS Mosqueruela. Teruel. Aragón, España.
- Alicia Soriano Martín. Trabajadora social. Centro Asistencial El Pinar (IASS). Teruel. Aragón, España.
- Raquel Pérez Soriano. Terapeuta ocupacional. Centro Asistencial El Pinar (IASS). Teruel. Aragón, España.
- Álvaro Llanas Martínez. Fisioterapeuta. Centro Asistencial El Pinar (IASS). Teruel. Aragón, España.
RESUMEN
La hiperlaxitud articular es el aumento exagerado de la movilidad de las articulaciones, en caso de no ser patológico puede ser considerada una variable fisiológica aumentada llegándose a considerar incluso beneficiosa.
Por otro lado existe lo que se conoce como síndrome de hiperlaxitud articular (SHA), que consiste en una laxitud articular exagerada a la que se le añaden síntomas como dolor articular, crujidos articulares, tendinitis, bursitis, subluxaciones recurrentes, hematomas, hernias, varices precoces, prolapso rectal o uterino.
PALABRAS CLAVE
Síndrome de hiperlaxitud articular (SHA), hiperlaxitud articular (HA), prevalencia.
ABSTRACT
The article is hiperlaxitud exaggerated increase joint mobility, if not pathological can be considered a physiological variable to consider increased arrivals even beneficial.
On the other hand there is what is known as articular syndrome hiperlaxitud (SHA), an exaggerated articular laxity to which are added symptoms such as joint pain, crackling joints, tendonitis, bursitis, recurrent subluxations, hematomas, hernias, varicose veins early rectal or uterine prolapse.
KEY WORDS
Articular syndrome hiperlaxitud (SHA), hiperlaxitud articulate (HA) prevalence.
INTRODUCCIÓN
La hiperlaxitud articular (HA) es una alteración que se caracteriza por una mayor distensibilidad de las articulaciones en los movimientos pasivos junto a una movilidad aumentada en los activos1.
Afecta a más del 10% de la población europea y hasta el 25% en otras razas 2.
Según Bravo (2008) 3, la Hiperlaxitud Articular (HA) sin síntomas, no solo se considera no patológica, si no que se considera una buena cualidad del aparato locomotor, pero si hay síntomas debidos a esta condición (dolor articular, crujidos articulares, tendinitis, bursitis, subluxaciones recurrentes, hematomas, hernias, várices precoces, prolapso rectal o uterino), se trata de una enfermedad llamada Síndrome de Hiperlaxitud Articular (SHA)3, este hecho empezó a estudiarse hace cincuenta años, al observarse que pacientes con diferentes problemas ortopédicos y reumatológicos cursaban con HA como única patología4.
FISIOPATOLOGÍA:
Hasta el momento se desconoce el origen de la hiperlaxitud articular, pero todos los datos recopilados apuntan hacia que el problema radica en una anormalidad en las fibras de colágeno; se han detectado anormalidades en la estructura de las fibras como su pequeño diámetro o un aumento de la cantidad de elastina y fibrocitos en la matriz interfibrilar.
Varios autores han realizado estudios anteriormente con el fin de determinar la prevalencia de hiperlaxitud articular en diferentes grupos poblacionales.
Existen estudios realizados a familias con casos de hiperlaxitud que demuestran una herencia dominante con manifestaciones fenotípicas influenciadas por el sexo5, y que este hecho afecta más a las mujeres.
El tejido conjuntivo está formado principalmente por tres tipos de fibras: colágenas, reticulares y elásticas.
Las fibras colágenas y las reticulares están constituidas por proteínas de la familia de los colágenos, por lo que existen en realidad dos sistemas de fibras: el sistema colágeno y el sistema elástico.
El colágeno es la proteína más abundante en el cuerpo humano (30%) y está formada por distintos tipos de células que se distinguen por la composición bioquímica, por sus características morfológicas, por su distribución y sus funciones.
Se distinguen distintos tipos de colágenos dependiendo de su estructura y su función:
- Colágenos que forman fibrillas: en los que encontramos al tipo I (más abundante en el cuerpo humano) su función principal es la resistencia a las tracciones, tipo II, que se encarga de resistir las presiones, el tipo III, cuya función es la preservación de los tejidos delicados y expansibles, el tipo V que participa en las funciones del tipo I y el tipo XI que ayuda al colágeno tipo II. Colágenos asociados a fibrillas: este grupo lo forman los colágenos IX y XII cuya función es la asociación lateral de las fibras.
- Colágenos que forman red: es de tipo IV que se encarga del soporte de estructuras delicadas y de la filtración.
- Colágeno de anclaje: es de tipo VII y une a las fibrillas de colágeno tipo I.
Otro parámetro que guarda relación son las fibras de colágeno, se han detectado anormalidades en la estructura de las fibras como su pequeño diámetro o un aumento de la cantidad de elastina y fibrocitos en la matriz interfibrilar.
En un principio el origen de la Hiperlaxitud Articular y el del Síndrome de Hiperlaxitud Articular es el mismo encontrándose los mismos problemas en las fibras de colágeno.
En los pacientes que padecen SHA se han encontrado anomalías de origen genético en las fibras de colágeno y otras proteínas que forman el tejido conectivo, que es el encargado de proporcionar resistencia y fortaleza a diferentes estructuras de nuestro organismo, especialmente ligamentos, tendones, músculos, cartílagos, vasos sanguíneos, piel y alguna otra estructura. La alteración de estas proteínas hace que esas estructuras sean más elásticas de lo normal, produciéndose lesiones con mayor facilidad tras traumatismos poco intensos.
En el cartílago también existe diferente composición, siendo el cartílago elástico más rico en fibras de elastina mientras que el cartílago fibroso tiene más fibras de colágeno principalmente de tipo I.
En otro estudio, escrito Bulbena6, se dice que la rigidez total depende en un 2% de la piel, en un 10% de los tendones, en un 41% de los músculos y en un 47% de la cápsula articular.
Como manifestaciones articulares encontramos desviaciones del eje de la rodilla, desviaciones en la columna cervical (escoliosis, hipercifosis e hiperlordosis), pies planos, luxaciones y subluxaciones, disfunción de la ATM (articulación temporomandibular), se habla también de dolores musculares.
Se ha relacionado la osteoartrosis con la hiperlaxitud articular.
En otros estudios se relaciona la aparición prematura de artrosis y de depósitos de pirofosfato con la hiperlaxitud articular7.
Se ha observado que los sujetos laxos tienen mayor incidencia de prolapso de la válvula mitral8,9, prolapsos vaginales y uterinos10.
Otras manifestaciones son la presencia de una piel fina y frágil, miopía, pliegues de los párpados, surcos nasogástricos pronunciados.
Se observa que no solo existe relación con patologías en el aparato locomotor, sino que produce otras lesiones en estructuras en las que el colágeno también forma parte de su composición.
EL SÍNDROME DE HIPERLAXITUD ARTICULAR (SHA):
El síndrome de hiperlaxitud articular (SHA) consiste en una laxitud articular exagerada a la que se le añaden síntomas como dolor articular, crujidos articulares, tendinitis, bursitis, subluxaciones recurrentes, hematomas, hernias, varices precoces, prolapso rectal o uterino; todo causado por la deficiente calidad de las fibras de colágeno.
El diagnóstico de hiperlaxitud articular se realiza mediante unos criterios clínicos definidos.
Varios autores han intentado hacer clasificaciones, pero la más consolidada durante treinta años son los criterios de Beighton (CSBE), para que este diagnóstico sea positivo (ser hiperlaxo) se requiere tener 4 puntos o más de un total de 9.
Criterios de Beighton.
-Dorsiflexión pasiva del 5º dedo que sobrepase los 90º (un punto por cada mano).
-Aposición pasiva de los pulgares a la cara flexora del antebrazo (un punto por cada lado).
-Hiperextensión activa de los codos que sobrepase los 10º (un punto por cada lado).
-Hiperextensión activa de las rodillas que sobrepase los 10º (un punto por cada lado).
-Flexión del tronco hacia delante con las rodillas en extensión, de modo que las palmas de las manos se apoyen sobre el suelo (un punto).
En la actualidad estos criterios se combina con el Criterio de Brighton11 (CBR) , que se divide en dos partes, criterios mayores y menores (corresponden a los criterios de Beighton), para que el diagnóstica sea positivo tiene que existir la presencia de 2 criterios mayores, o de 1 mayor y 2 menores o 4 criterios menores, dos criterios menores serán suficientes en caso de que exista un familiar de primer grado con síndrome de hiperlaxitud articular, con este criterio se diagnostica también el síndrome de hiperlaxitud articular.
Criterio de Brighton.
Criterios mayores:
1. Una puntuación de Beighton de 4 o más, sobre un máximo de 9, tanto en la actualidad como en el pasado.
2. Artralgias de más de tres meses de duración en cuatro o más articulaciones.
Criterios menores:
1. Puntuación de Beighton de 1, 2 o 3, de 9 posibles. Este criterio es positivo para personas mayores de 50 años, aunque ésta no tenga articulaciones movibles (0 de 9).
2. Artralgias de 1 a 3 articulaciones (durante más de 3 meses) o dolor de espalda (de 3 meses o más) o espondilosis, o espondilolisis/listesis.
3. Dislocación/subluxación en más de una articulación, o en una articulación en más de una ocasión.
4. Tres o más lesiones en tejidos blandos (por ej. epicondilitis, tenosinovitis, o bursitis).
5. Hábito marfanoide (alto, delgado, relación envergadura/altura mayor de 1.03; relación segmento superior/inferior menor de 0.89, aracnodactilia (signo de Steinberg/ muñeca positivo).
6. Piel anormal: estrías, hiperextensibilidad, piel delgada, cicatrices papiráceas.
7. Signos oculares: párpados caídos o miopía o hendidura palpebral antimongólica.
8. Venas varicosas o hernias o prolapso uterino o rectal.
9. Prolapso de la válvula mitral (diagnóstico ecocardiográfico).
Existe una relación directa entre la predisposición familiar y la hiperlaxitud articular.
Hacer ejercicio físico y trabajos de propiocepción mejora la sintomatología.
Los sujetos que padecen SHA padecen luxaciones o subluxaciones, dolor articular…
CONCLUSIÓN
La hiperlaxitud es una variable muy común entre las mujeres con una edad comprendida entre los veinte y los treinta años.
Todas las mujeres que padecen Síndrome de Hiperlaxitud Articular (SHA) tienen Hiperlaxitud Articular (HA), que se debe a una falta de resistencia de las fibras de colágeno, produciendo en el caso de SHA, otros problemas asociados como luxaciones o subluxaciones, prolapso vaginal y uterino, prolapso de la válvula mitral.
La predisposición genética está directamente relacionada.
Por otro lado, el hecho de recibir un tratamiento adecuado parece ser que mejora el estado de la patología, disminuyendo los síntomas y llegando a evitar lesiones.
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