Recomendaciones sobre el ejercicio físico en el embarazo

16 agosto 2025

AUTORES

  1. Helena Licer Gómez. Enfermera, Obispo Polanco Teruel. España.
  2. Elena Rodríguez Latorre. Enfermera, Hospital Quirón Zaragoza. España.
  3. María Belén Barrera Muñoz. Enfermera, Obispo Polanco Teruel. España.
  4. Yolanda Soler Gómez. Enfermera, Obispo Polanco Teruel. España.
  5. Dolores Miguela Fernández. Enfermera, Obispo Polanco Teruel. España.
  6. Carlos Martínez Fernández. Enfermero, Obispo Polanco Teruel. España.

 

RESUMEN

En la actualidad, la disminución de la actividad física entre las gestantes representa un fenómeno preocupante. Se han demostrado los efectos beneficiosos del ejercicio físico tanto para la madre como para el feto: reduce el riesgo de tener Diabetes Gestacional, preeclampsia, sobrepeso, dolor lumbar, depresión posparto, entre otros. A pesar de ello, la desinformación tanto por el personal sanitario como por las madres ha hecho que la gran mayoría de gestantes abandonen la realización de este. Por ello, es esencial proporcionar apoyo y recursos que faciliten la incorporación del ejercicio físico en la vida diaria de mujeres embarazadas y en periodo posparto.

PALABRAS CLAVE

Embarazo, posparto, ejercicio físico, gestante, feto, salud.

ABSTRACT

Currently, the decrease in physical activity among pregnant women is a worrying phenomenon. The beneficial effects of physical exercise for both the mother and the fetus have been demonstrated; it reduces the risk of gestational diabetes, preeclamsia, overweight, low back pain, postpartum depression… But despite this, misinformation by both health personnel and mothers has led the vast majority of pregnant women to abandon physical activity. Therefore, it is essential to provide support and resources to facilitate the incorporation of physical exercise in the daily life of pregnant and postpartum women.

KEY WORDS

Pregnancy, postpartum, physical exercise, pregnant woman, fetus, health.

INTRODUCCIÓN

El embarazo es una etapa clave en la vida de la mujer, caracterizada por importantes cambios físicos, anatómicos y emocionales. Dura aproximadamente 40 semanas y se divide en tres trimestres, cada uno fundamental para el desarrollo del feto. Tras el parto, el cuerpo de la madre entra en el posparto, un periodo de adaptación con transformaciones físicas y emocionales, donde el bienestar requiere atención médica, descanso y buenos hábitos1,2,3.

El ejercicio físico, pese a sus múltiples beneficios, suele reducirse durante el embarazo y el posparto. Está demostrado que el ejercicio moderado ayuda a prevenir complicaciones como la diabetes gestacional, el dolor lumbar y la ansiedad, y facilita un parto menos complicado4,5. También favorece la recuperación en el posparto, contribuyendo a la pérdida de peso y al manejo de la fatiga y la depresión.

Tanto la SEGO como el ACOG recomiendan al menos 150 minutos de ejercicio semanal, siempre que no existan contraindicaciones6. Sin embargo, solo una minoría de mujeres cumple estas pautas7,8. La falta de información y apoyo limita su práctica, por lo que es crucial implementar programas educativos y entornos que faciliten la actividad física adaptada a las necesidades de las madres8.

OBJETIVOS

El objetivo principal del artículo es conocer los múltiples beneficios que ofrece el ejercicio físico en el embarazo. Con ello, analizaremos los efectos del ejercicio físico en relación con la salud materna, desarrollaremos estrategias para promover el ejercicio físico en el embarazo y posparto y mejoraremos la educación para la salud en enfermería aumentando los conocimientos sobre el ejercicio y el embarazo.

DESARROLLO

Reseña histórica

Históricamente, el embarazo fue considerado una enfermedad, lo que motivaba a las mujeres a hacer reposo absoluto si su situación lo permitía. Sin embargo, ya en el siglo III a. C., Aristóteles señalaba que la falta de actividad física podría dificultar el parto. En el siglo XX, entre 1920 y 1930, Read desarrolló los primeros programas de ejercicios para aliviar el dolor en el parto. En los años 50 se empezó a recomendar caminar diariamente, y en los años 60, con la revolución del fitness, el Colegio Americano de Obstetricia y Ginecología (ACOG) promovió el ejercicio aeróbico, aunque con recomendaciones conservadoras. No fue hasta 1994 que el ACOG adoptó una postura más flexible, siempre que el embarazo fuese saludable. En España, la SEGO encargó en 2019 al grupo AIPE la elaboración de las primeras guías oficiales sobre ejercicio físico en el embarazo. A pesar de estos avances, actualmente muchas mujeres aún desconocen los beneficios del ejercicio en esta etapa, y parte del personal sanitario continúa sin recomendar su práctica8,10.

Tema en la actualidad:

A pesar de los múltiples beneficios del ejercicio físico, el estilo de vida actual es cada vez más sedentario, lo que ha reducido su práctica incluso durante el embarazo. Tanto la OMS como el Colegio Americano de Medicina Deportiva han emitido recomendaciones claras, basadas en evidencia, sobre su importancia6. Sin embargo, pocas mujeres embarazadas alcanzan los niveles mínimos recomendados, a pesar de que se aconseja realizar ejercicio moderado y de bajo impacto siempre que no existan contraindicaciones. La prueba del habla es una forma sencilla de medir la intensidad adecuada del ejercicio sin comprometer al feto.

Las mujeres atletas, si tienen embarazos sin complicaciones y bajo supervisión médica, pueden mantener una rutina de ejercicio intenso, como trotar o entrenamientos aeróbicos, siempre que cuiden su ingesta calórica para evitar hipoglucemia o pérdida de peso6.

Tras el parto, una vez que el cuerpo se adapta, se recomienda retomar el ejercicio con 150 minutos semanales de intensidad moderada. Este hábito ayuda a combatir la depresión posparto, favorecer la pérdida de peso y fortalecer el suelo pélvico. No obstante, muchas mujeres no lo priorizan por el cansancio y las nuevas responsabilidades. El desconocimiento sobre sus beneficios persiste, tanto en mujeres como en profesionales sanitarios6,8.

Beneficios del ejercicio físico en el embarazo.

La realización de ejercicio físico tanto en el embarazo como en el posparto conlleva a una multitud de beneficios6,7.

– Evita la ganancia excesiva de peso.
– Disminuye el riesgo de padecer diabetes gestacional.
– Disminuye el riesgo de trastornos hipertensivos gestacionales, como la preeclamsia.
– Menor incidencia de partos por cesárea.
– Menor incidencia de partos prematuros.

– Aumenta la resistencia al dolor.
– Menor probabilidad de bajo peso al nacer.
– Disminuye las molestias causadas por modificaciones fisiológicas como el estreñimiento.
– Disminuye la duración del parto.
– Menor riesgo de padecer trombosis venosas o venas varicosas.
– Aumenta el bienestar psicológico y reduce la depresión posparto.
– Mejora la recuperación física tras el parto.

 

Contraindicaciones:

No en todos los embarazos se recomienda la realización de ejercicio, hay ciertos tipos de embarazos que no lo permiten, por ello se debe realizar una evaluación exhaustiva antes de recomendar un programa de ejercicios. Hay señales de alerta por las cuales se tiene que detener el ejercicio por posibles complicaciones en el embarazo y también hay contraindicaciones de la realización de este10.

1. Señales de alerta para detener el ejercicio.

– Disnea.
– Anemia.
– Sangrado vaginal.
– Alteraciones de la visión.
– Mareos o vértigo.
– Dolor precordial o abdominal.
– Edemas generalizados.
– Descenso del movimiento fetal.
– Contracciones persistentes.
– Escaso aumento de peso.

 

2. Contraindicaciones absolutas.

– Cardiopatías.
– Tromboflebitis
– Embolismo pulmonar reciente.
– Enfermedad infecciosa aguda.
– Incompetencia cervical.
– Hemorragia genital.
– Ruptura prematura de membranas.
– Placenta previa.
– Ausencia del control prenatal.
– Sufrimiento fetal.
– Embarazo múltiple.

 

Tipos de ejercicio:

Aunque los ejercicios recomendados varían dependiendo si realizabas ejercicio con anterioridad o no, o si recibes atención especializada por un entrenador personal. Estos son los más recomendados y seguros. (6)

– Natación.
– Caminar.
– Danza.
– Ciclismo estacionario.
– Ejercicios aeróbicos.
– Ejercicios de estiramiento.
– Hidroterapia, aeróbic acuático.

 

CONCLUSIONES

La falta de actividad física representa actualmente uno de los principales problemas de salud pública a nivel mundial, con consecuencias que afectan a todos los grupos de población. Este fenómeno no excluye a las mujeres embarazadas ni a aquellas que se encuentran en el periodo posparto, quienes a menudo se ven especialmente afectadas por el sedentarismo debido a múltiples factores como el desconocimiento, el miedo a poner en riesgo la gestación, la falta de tiempo, el cansancio o la escasa orientación profesional.

Durante años, existió la creencia errónea de que el ejercicio físico podría resultar perjudicial durante el embarazo. Sin embargo, investigaciones científicas han demostrado de forma consistente que, cuando se realiza de forma adecuada y bajo la supervisión de profesionales sanitarios, el ejercicio no solo es seguro para la madre y el feto, sino que aporta numerosos beneficios. Mejora la condición física, reduce el riesgo de complicaciones como la diabetes gestacional o la preeclampsia, alivia molestias comunes como el dolor lumbar y favorece una mejor preparación para el parto.

Por tanto, promover la actividad física segura y adaptada durante estas etapas es esencial para proteger la salud de la madre y fomentar un estilo de vida saludable desde el inicio de la maternidad.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Embarazo | NICHD Español [Internet]. 2020. Disponible en: https://espanol.nichd.nih.gov/salud/temas/pregnancy
  2. Silvia AF, Dina MM. Guía de cuidados en el embarazo: Consejos de su Matrona. [Internet]. 2011. Disponible en: https://ingesa.sanidad.gob.es/bibliotecaPublicaciones/publicaciones/internet/docs/Guiacuidadosem barazo.pdf
  3. Clínic Barcelona. ¿Qué es el Posparto? | Hospital Clínic Barcelona. [Internet]. Disponible en: https://www.clinicbarcelona.org/asistencia/enfermedades/embarazo-y-parto/posparto
  4. Sánchez García JC, Rodríguez-Blanque R, Mur Villar N, Sánchez-López AM, Levet Hernández MC, Aguilar-Cordero MJ. Influencia del ejercicio físico sobre la calidad de vida durante el embarazo y el posparto. Revisión sistemática. Nutr Hosp [Internet]. 2016; 33(5). Disponible en: https://scielo.isciii.es/pdf/nh/v33s5/01_articulo.pdf
  5. Physical Activity Guidelines Advisory Committee report, 2008. To the Secretary of Health and Human Services. Part A: executive summary. Nutr Rev. 2009; 67(2): 114-20.
  6. Physical Activity and Exercise During Pregnancy and the Postpartum Period [Internet]. Disponible en: https://www.acog.org/clinical/clinical-guidance/committee- opinion/articles/2020/04/physical-activity-and-exercise-during-pregnancy-and-the-postpartum-period
  7. Montes-Tejada A, Sánchez-García JC, Merino-García E, Molina-Martínez E, Rodríguez- Blanque R, Montes-Tejada A, et al. El ejercicio físico en el embarazo y/o el posparto frente a la fatiga percibida. JONNPR. 2020; 5(3): 329-46.
  8. Downs DS, Chasan-Taber L, Evenson KR, Leiferman J, Yeo S. Physical Activity and Pregnancy: Past and Present Evidence and Future Recommendations. Res Q Exerc Sport. 2012; 83(4): 485-502.
  9. Juan Valenciano, A. Ejercicio físico en el embarazo. [Internet]. Trabajo fin de grado. Universidad de Valladolid; 2019. Disponible en: https://uvadoc.uva.es/bitstream/handle/10324/36857/TFG-H1610.pdf?sequence=1
  10. Alba Martín R. Importancia de la actividad física en la calidad de vida de las trabajadoras embarazadas. Revista Enfermería del Trabajo. 2015; 5(1): 18-20.

 

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