Nº de DOI: 10.34896/RSI.2025.81.34.001
AUTORES
- Lluch Esparza de la Guía. Graduada en Medicina. FEA Psiquiatría Hospital Obispo Polanco Teruel (España).
- Gemma Boloix Peiró. Graduada en Medicina. FEA Atención Primaria Centro de Salud Sarrión, Teruel (España).
- Miguel Oliver Serrano. Graduado en Medicina. FEA Urgencias Hospital Obispo Polanco, Teruel (España).
- Paula Francos Pascual. Graduada en Enfermería. Enfermera Hospital Obispo Polanco Teruel (España).
- Jean Franco Míguez Moya. Graduado en Medicina. Médico Interno Residente (MIR) Medicina Familiar y Comunitaria Unidad Docente Teruel (España).
- Delia Beatriz Pérez Torán. Graduada en Enfermería. Enfermera Hospital Obispo Polanco Teruel (España).
RESUMEN
La enfermedad de Alzheimer de inicio temprano (EOAD) representa una entidad clínica infrecuente y de difícil diagnóstico debido a su presentación atípica, especialmente en pacientes con síntomas afectivos superpuestos. Presentamos el caso de una mujer de 60 años derivada a psiquiatría por bajo estado de ánimo e insomnio, con signos cognitivos y funcionales progresivos inicialmente atribuidos a un episodio depresivo mayor o pseudodemencia. La evolución clínica, los hallazgos de atrofia frontoparietal en neuroimagen y la confirmación mediante biomarcadores en líquido cefalorraquídeo permitieron el diagnóstico definitivo de EOAD. Este caso subraya la importancia del diagnóstico diferencial en adultos jóvenes con alteraciones afectivas y cognitivas concomitantes.
PALABRAS CLAVE
Episodio depresivo, pseudodemencia, enfermedad de Alzheimer de inicio temprano.
ABSTRACT
Early-onset Alzheimer’s disease (EOAD) is a rare and difficult-to-diagnose clinical entity due to its atypical presentation, especially in patients with overlapping affective symptoms. We present the case of a 60-year-old woman referred to psychiatry for low mood and insomnia, with progressive cognitive and functional signs initially attributed to a major depressive episode or pseudodementia. The clinical course, neuroimaging findings of frontoparietal atrophy, and confirmation by cerebrospinal fluid biomarkers led to a definitive diagnosis of EOAD. This case underscores the importance of differential diagnosis in young adults with concomitant affective and cognitive impairments.
KEY WORDS
Depressive episode, pseudodementia, early-onset Alzheimer’s disease.
INTRODUCCIÓN
La enfermedad de Alzheimer de inicio temprano (EOAD) afecta a personas menores de 65 años y constituye aproximadamente el 5-10% del total de casos de Alzheimer¹. A diferencia de la forma de inicio tardío, la EOAD suele presentar síntomas atípicos con predominio de déficits en funciones ejecutivas, visoespaciales o del lenguaje, complicando su diagnóstico precoz². Además, la coexistencia con síntomas depresivos puede enmascarar la verdadera naturaleza del cuadro clínico y retrasar la intervención adecuada³. La pseudodemencia depresiva, por su parte, es una condición reversible que simula demencia y que puede mejorar con el tratamiento del trastorno afectivo⁴. La correcta diferenciación entre estas entidades es crucial para un manejo óptimo y pronóstico adecuado.
Es fundamental considerar que los cuadros depresivos mayores pueden presentar alteraciones en la atención, memoria y funciones ejecutivas, generando solapamiento clínico con los síndromes demenciales⁴. El diagnóstico diferencial exige una evaluación clínica y funcional minuciosa, junto con estudios complementarios que incluyan neuroimagen y biomarcadores. El retraso en la identificación de una demencia en estadios iniciales compromete la planificación terapéutica y la adaptación del entorno familiar y social.
PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO
Mujer de 60 años, sin antecedentes médicos o psiquiátricos relevantes, fue derivada en noviembre de 2024 a consulta de psiquiatría por bajo estado de ánimo, anhedonia e insomnio de mantenimiento. Se inició tratamiento con duloxetina 30 mg/día.
En la evaluación clínica inicial, la paciente estaba consciente, orientada, colaboradora, con hipomimia, bradifrenia leve y afectividad aplanada. Refiere insomnio y fatiga, mientras sus familiares notan frecuentes olvidos (“despistes”) y simplificación de sus recetas de cocina habituales.
Se planteó diagnóstico diferencial entre episodio depresivo mayor con afectación cognitiva, pseudodemencia depresiva y posible deterioro cognitivo incipiente.
El tratamiento se ajustó a duloxetina 90 mg/día y lurasidona 18,5 mg nocturna. Tras seis semanas, hubo mejoría del ánimo y la energía diurna, pero persistieron bradifrenia e hipomimia, con dificultades para responder a preguntas complejas, necesitando repeticiones y simplificación. Los familiares refirieron empeoramiento en las praxias instrumentales.
La TAC cerebral mostró atrofia frontoparietal bilateral, sugiriendo un proceso neurodegenerativo. Se derivó a neurología.
En seguimiento psiquiátrico bimensual, en marzo de 2025 la paciente presentaba desorientación temporoespacial y praxias limitadas.
Fue valorada por Neurología que confirmó el diagnóstico mediante evaluación neuropsicológica y análisis de líquido cefalorraquídeo, con biomarcadores indicativos de enfermedad de Alzheimer (disminución de β-amiloide 42, aumento de tau total y fosforilada). Desde junio de 2025, la paciente se encuentra en tratamiento farmacológico con Duloxetina 90mg/día y Memantina 20mg/día, así mismo, acude a centro de mayores donde realiza de forma diaria estimulación cognitiva.
DISCUSIÓN
La coexistencia de síntomas depresivos y deterioro cognitivo en adultos de mediana edad plantea un reto diagnóstico significativo. La pseudodemencia depresiva se caracteriza por síntomas cognitivos reversibles con tratamiento antidepresivo, insight conservado y ausencia de deterioro funcional progresivo⁴. En contraste, la EOAD presenta deterioro cognitivo progresivo, afectación funcional y hallazgos estructurales y bioquímicos indicativos de neurodegeneración²,⁵.
Aunque la pseudodemencia puede simular déficits profundos, suele mejorar significativamente con tratamiento afectivo, mientras que en EOAD las alteraciones cognitivas persisten o progresan a pesar del abordaje farmacológico adecuado³. La evolución temporal y el deterioro funcional son claves en la distinción. Estudios han evidenciado que hasta un 30% de pacientes inicialmente diagnosticados con depresión presentan en realidad una demencia en fase inicial, en especial cuando los síntomas afectivos aparecen junto con signos neurológicos sutiles³.
La neuroimagen estructural puede mostrar patrones sugestivos: la atrofia parietal y frontotemporal es característica en formas no amnésicas de EOAD². Además, el análisis de biomarcadores en LCR, como la disminución de β-amiloide 42 y el aumento de tau total y fosforilada, mejora la precisión diagnóstica y permite confirmar la sospecha clínica⁶. El papel del psiquiatra es crucial en la detección de estas señales de alerta durante las primeras consultas, donde los síntomas pueden enmascararse como depresión resistente.
La atrofia frontoparietal detectada en neuroimagen y la alteración de biomarcadores en el LCR fueron decisivas para el diagnóstico en este caso. La EOAD debe considerarse en pacientes menores de 65 años con síntomas cognitivos progresivos, aun cuando coexistan síntomas afectivos.
CONCLUSIONES
En pacientes de mediana edad con síntomas afectivos y cognitivos, es imprescindible mantener una alta sospecha diagnóstica para enfermedad de Alzheimer de inicio temprano. El seguimiento clínico, la neuroimagen y los biomarcadores son herramientas fundamentales para diferenciar entre depresión, pseudodemencia y neurodegeneración, permitiendo un manejo oportuno y adecuado.
El caso expuesto resalta la importancia de una evaluación longitudinal e interdisciplinar que contemple tanto aspectos psiquiátricos como neurológicos. La identificación precoz de EOAD permite planificar el cuidado, ofrecer apoyo a la familia y acceder a tratamientos sintomáticos y ensayos clínicos cuando están disponibles⁵,⁶. Es clave no subestimar síntomas cognitivos en pacientes jóvenes con trastornos afectivos, dado que pueden ser manifestaciones iniciales de una demencia neurodegenerativa y no solo un componente del cuadro depresivo.
BIBLIOGRAFÍA
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