Pielonefritis focal abscesificada en pediatría: diagnóstico ecográfico y manejo conservador

6 septiembre 2025

 

AUTORES

  1. Alejandra Mercedes Fuentes Vidal. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza. España.
  2. Elena Castilla Torre. Hospital Clínico Lozano Blesa, Zaragoza. España.
  3. Marta Hortal Briz. Hospital Clínico Lozano Blesa, Zaragoza. España.
  4. Andrea Jordán Mena. Hospital Clínico Lozano Blesa, Zaragoza. España.
  5. Carmen Segura Rosillo. Hospital Clínico Lozano Blesa, Zaragoza. España.
  6. Rebeca Lanuza Arcos. Hospital Clínico Lozano Blesa, Zaragoza. España.

 

RESUMEN

El absceso renal en la población pediátrica es una entidad infrecuente pero potencialmente grave, cuya presentación clínica suele ser inespecífica, con fiebre persistente, dolor abdominal o lumbar y ocasionalmente vómitos, lo que conlleva a un posible retraso en el diagnóstico. Los síntomas urinarios clásicos están ausentes en muchos casos, y los hallazgos analíticos son poco específicos; incluso los cultivos de orina y sangre pueden resultar negativos.

El diagnóstico se apoya fundamentalmente en las técnicas de imagen, siendo la ecografía renal la prueba de elección inicial. Los agentes etiológicos más frecuentes incluyen Escherichia coli y Staphylococcus aureus. La mayoría de los abscesos menores de 3 cm pueden tratarse de forma conservadora con antibioterapia empírica de amplio espectro, mientras que los de mayor tamaño o con mala respuesta pueden requerir drenaje percutáneo o quirúrgico.

Presentamos el caso de una escolar de 8 años con fiebre y dolor abdominal en flanco derecho sin síntomas urinarios, diagnosticado mediante ecografía de pielonefritis focal abscesificada. El manejo fue conservador con antibioterapia intravenosa seguida de tratamiento oral, con evolución favorable. Este caso destaca la importancia de considerar el absceso renal en el diagnóstico diferencial del dolor abdominal con fiebre en la infancia, así como la necesidad de una sospecha clínica elevada para su detección y tratamiento precoz y así evitar complicaciones graves y la necesidad de intervenciones invasivas.

PALABRAS CLAVE

Absceso renal, pediatría, ecografía, infecciones del tracto urinario, terapia antimicrobiana, pielonefritis.

ABSTRACT

Renal abscess in the pediatric population is a rare but potentially serious condition. Its clinical presentation is often nonspecific, including persistent fever, abdominal or lumbar pain, and occasionally vomiting, which may lead to a delayed diagnosis. Classic urinary symptoms are absent in many cases, and laboratory findings are nonspecific; even urine and blood cultures may yield negative results.

Diagnosis relies primarily on imaging studies, with renal ultrasound being the initial test of choice. The most common causative agents include Escherichia coli and Staphylococcus aureus. Most abscesses smaller than 3 cm can be managed conservatively with empirical broad-spectrum antibiotic therapy, while larger abscesses or those with poor clinical response may require percutaneous or surgical drainage.

We present the case of an 8-year-old girl with fever and right flank abdominal pain, without urinary symptoms, diagnosed with focal pyelonephritis with abscess formation on ultrasound. She was managed conservatively with intravenous antibiotics followed by oral therapy, with favorable clinical evolution.

This case highlights the importance of considering renal abscess in the differential diagnosis of fever and abdominal pain in children, as well as the need for a high index of suspicion to ensure early detection and treatment, thereby avoiding severe complications and the need for invasive procedures.

KEY WORDS

Renal abscess, pediatrics, ultrasonography, urinary tract infections, anti-bacterial agents, pyelonephritis.

INTRODUCCIÓN

El absceso renal en la población pediátrica constituye una entidad infrecuente pero potencialmente grave, caracterizada por una presentación clínica inespecífica, lo que condiciona un importante desafío diagnóstico. Su incidencia, menor al 1,5% de las infecciones urinarias complicadas en la infancia, según los datos disponibles en la literatura reciente1-2, junto con síntomas poco específicos como fiebre, dolor abdominal o lumbar, náuseas y vómitos, así como escasas alteraciones en los análisis de orina, contribuyen al frecuente retraso o error en el diagnóstico. Esta patología puede afectar a niños de todas las edades, sin una clara predilección por sexo ni relación directa con factores ambientales, aunque algunos estudios reportan una asociación con malformaciones del tracto urogenital, infecciones urinarias recurrentes y condiciones inmunológicas subyacentes3.

La etiología del absceso renal en la edad pediátrica involucra principalmente infecciones ascendentes, predominantemente por Escherichia coli, y en menor medida diseminación hematógena, frecuentemente por Staphylococcus aureus 4-5. Sin embargo, en muchos casos los cultivos de sangre y orina resultan negativos.

El diagnóstico se basa principalmente en estudios de imagen, siendo la ecografía el método inicial más utilizado por su disponibilidad y seguridad. No obstante, su baja sensibilidad en etapas tempranas exige en algunos casos la necesidad de usar la tomografía computarizada o resonancia magnética como métodos diagnósticos complementarios, ya que ofrecen mayor precisión y permiten una intervención más oportuna. La nefromegalia observada por ecografía puede ser un indicio temprano de nefritis focal bacteriana aguda, precursora del absceso renal4.

El tratamiento suele iniciarse con antibióticos de amplio espectro, como cefalosporinas de tercera generación, ajustándose posteriormente según la evolución clínica y los resultados microbiológicos6. Sin embargo, ante la sospecha de microorganismos productores de β-lactamasas de espectro extendido o bacteriemia, puede ser necesario escalar a carbapenémicos desde el inicio7. Aunque los abscesos mayores de 3 cm tradicionalmente se han considerado candidatos para drenaje percutáneo o quirúrgico, evidencia reciente sugiere que muchos casos pueden resolverse exitosamente con manejo conservador basado únicamente en terapia antibiótica6.

Frente a la ausencia de guías clínicas específicas para esta entidad en la edad pediátrica, los casos reportados y estudios retrospectivos constituyen la base para la toma de decisiones clínicas, subrayando la necesidad de mayor investigación y estandarización en su abordaje diagnóstico y terapéutico. En un contexto de creciente resistencia antimicrobiana, el reconocimiento temprano del absceso renal y la elección adecuada del tratamiento, son fundamentales para evitar complicaciones como la cicatrización renal permanente, hipertensión secundaria o deterioro de la funcion renal a largo plazo.

 

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO

Se trata de una escolar de 8 años, previamente sana y sin antecedentes personales de relevancia, que acudió a Urgencias por un cuadro de 24 horas de evolución consistente en fiebre y dolor abdominal tipo cólico, localizado en el flanco derecho con irradiación hacia la región hipogástrica. La paciente no refería síntomas urinarios asociados (disuria, urgencia miccional ni polaquiuria). Como antecedente inmediato, diez días antes había presentado un episodio similar diagnosticado como infección del tracto urinario febril, manejado de forma ambulatoria con fosfomicina oral durante tres días, sin haberse realizado urocultivo previo al inicio del tratamiento.

En la exploración física inicial, destacaba dolor a la palpación en el flanco derecho y puño-percusión renal derecha positiva, sin otros hallazgos significativos. Las constantes vitales, incluida la presión arterial, se encontraban dentro de los límites normales para su edad. Los estudios analíticos iniciales mostraron leucocitosis (15.000/mm³) con desviación a la izquierda, elevación de proteína C reactiva (21,8 mg/L) y una discreta elevación de creatinina (0,6 mg/dL) para la edad y sexo. La función renal restante y el sedimento urinario fueron normales.Se realizó una ecografía abdominal que evidenció una lesión compatible con pielonefritis focal abscesificada, de aproximadamente 32 x 22 mm, localizada en el tercio medio del riñón derecho (Figura 1). Ante estos hallazgos, se decidió trasladar a la paciente a un hospital de referencia para manejo multidisciplinario por Nefrología y Cirugía Pediátrica.

A su ingreso, se instauró tratamiento conservador con antibioterapia intravenosa de amplio espectro (cefotaxima). Evolutivamente, se observó mejoría progresiva tanto de los parámetros inflamatorios como de la creatinina, sin nuevas alteraciones en la función renal. Los urocultivos y hemocultivos realizados fueron negativos.Tras completar 14 días de tratamiento intravenoso, la ecografía de control mostró discreta reducción del tamaño de la colección renal (Figura 2), motivo por el cual se indicó el alta hospitalaria, continuando el tratamiento con cefixima oral durante 15 días.

En la revisión clínica y ecográfica realizada al finalizar la antibioterapia oral, la paciente permanecía asintomática, persistiendo la lesión renal con tamaño reducido (Figura 3). Finalmente, a los 10 meses del episodio inicial, el control ecográfico no evidenció lesiones residuales y la gammagrafía renal con DMSA fue normal (Figura 4).

 

DISCUSIÓN

El absceso renal en niños es una patología poco frecuente y su diagnóstico puede retrasarse debido a la inespecificidad de los síntomas, como en este caso. La ausencia de clínica miccional y sedimento de orina normal pueden inducir a subestimar el proceso infeccioso renal.

Un factor común en la literatura es la administración previa de antibioterapia inadecuada o sin cobertura adecuada para infecciones urinarias altas. En este caso, el uso de fosfomicina, más indicada en cistitis no complicada, pudo haber contribuido a una resolución parcial del foco infeccioso, favoreciendo la formación de un absceso.

El diagnóstico se sospecha clínicamente, pero su confirmación requiere estudios de imagen. La ecografía es la primera prueba de elección, aunque la tomografía computarizada con contraste puede ser más sensible en casos dudosos o evolución tórpida.

El tratamiento conservador con antibioterapia parenteral de amplio espectro puede ser suficiente en abscesos pequeños (<3 cm) y pacientes estables, como fue en este caso. La evolución clínica favorable sin necesidad de drenaje refuerza esta estrategia. No obstante, es fundamental realizar seguimiento clínico, analítico y por imagen de forma estrecha.

El absceso renal debe ser considerado en el diagnóstico diferencial del dolor abdominal febril en niños, especialmente ante respuesta inadecuada a tratamientos previos de ITU o en presencia de factores de riesgo. Un diagnóstico precoz mediante imagen y el tratamiento adecuado pueden evitar complicaciones graves y la necesidad de intervenciones invasivas.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Ishikura H, Takada S, Matsuda T, et al. Renal abscess in childhood: diagnostic and therapeutic progress. Acta Paediatr Jpn. 1991 Dec;33(6):809–815. PMID: 1852541.
  2. Chen C‑Y, Kuo H‑T, Chang Y‑J, Wu K‑H, Yang W‑C, Wu H‑P. Clinical assessment of children with renal abscesses presenting to the pediatric emergency department. BMC Pediatr. 2016 Nov 22;16(1):189. PMID: 27876028.
  3. Zhang X, Xie Y, Huang G, Fu H. Analysis of 17 children with renal abscess. Int J Clin Exp Pathol. 2019 Sep 1;12(9):3179–3184. PMID: 31934162.
  4. Zhan Z, Lin X, Li G, Zeng J, Su D, Liao J, Shen Q. Renal abscess complicating acute pyelonephritis in children: two cases report and literature review. Medicine (Baltimore). 2023 Dec 1;102(48):e36355. DOI: 10.1097/MD.0000000000036355. PMID: 38050281. PMCID: PMC10695508.
  5. Buschel H, Leung P, Stalewski H, Carroll D, Mariyappa‑Rathnamma B. Renal abscesses in children: an 11‑year retrospective study and review of the literature. ANZ J Surg. 2022 Dec;92(12):3293–3297. PMID: 35877550.
  6. Sun JX, Shi L, Ye LZ, Xu YN. Pediatric renal abscess: clinical analysis and literature review. Front Pediatr. 2025 Apr 28;13:1407437. DOI: 10.3389/fped.2025.1407437. PMID: 40356779. PMCID: PMC12066547.
  7. Kitaoka H, Inatomi J, Chikai H, Watanabe K, Kumagai T, Masui A, Shimizu N. Renal abscess with bacteremia caused by extended‑spectrum β‑lactamase‑producing Escherichia coli: a case report. BMC Pediatr. 2020 Oct 6;20(1):461. PMID: 33023518; PMCID: PMC7541294

 

ANEXOS

 

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos