Hematoma subgaleal persistente y plagiocefalia en un recién nacido, a propósito de un caso

9 septiembre 2025

 

AUTORES

  1. Paula Hidalgo Garijo. Fisioterapeuta en Unidad de Enfermería de Cuidados de Rehabilitación. Área de Salud de Tudela (Navarra). España.
  2. María José Mangas Martínez. TCAE Clínica Ubarmin, Navarra. España.
  3. Andrea Pascual Oliver. F.E.A. Aparato Digestivo Hospital Obispo Polanco (Teruel). España.
  4. Irene Cervera Hidalgo. E.A.P. Pediatría Centro de salud Cintruénigo, Área de Salud Tudela (Navarra). España.
  5. Jorge Sebastián Nuez. F.E.A. Pediatría Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza). España.

 

RESUMEN

Los hematomas subgaleales surgen como posibles complicaciones tras partos instrumentados o maniobras traumáticas. Se presenta un recién nacido con un cefalohematoma permanente, plagiocefalia y hallazgos hematológicos provisionales. Fue evaluado y seguido desde atención primaria. La evolución clínica favorable, la ausencia de patología estructural y la normalización del factor VIII permitieron descartar coagulopatía congénita. El seguimiento multidisciplinar y el uso de herramientas diagnósticas adecuadas permitieron un manejo no invasivo y exitoso.

PALABRAS CLAVE

Hematoma subgaleal, plagiocefalia, recién nacido, coagulopatía, factor viii, diagnóstico diferencial.

ABSTRACT

Subgaleal hematomas may complicate the neonatal period, particularly after instrumental deliveries. We present a newborn with persistent cephalohematoma, severe plagiocephaly, and transient factor VIII abnormalities in the absence of family history. Imaging ruled out intracranial and structural lesions. Hematological anomalies resolved over time without further bleeding events. Multidisciplinary evaluation and close follow-up prevented long-term neurological or aesthetic complications.

KEY WORDS

Subgaleal hematoma, plagiocephaly, newborn, coagulopathy, factor viii, differential diagnosis.

INTRODUCCIÓN

Los hematomas subgaleales son concentraciones de sangre entre el periostio y la aponeurosis epicraneal¹. Suelen aparecer tras partos instrumentados, especialmente con el uso de ventosas o fórceps, y pueden presentar complicaciones potencialmente graves, como anemia o shock hipovolémico. Aunque, generalmente, muchos casos se resuelven espontáneamente, su persistencia o recidiva conlleva a realizar una evaluación exhaustiva que incluya estudio hematológico, pruebas de imagen y su posterior seguimiento desde el ámbito de atención primaria.

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO

Recién nacido que es valorado a los 15 días de vida en las revisiones de salud del programa infantil donde se detecta plagiocefalia izquierda, cefalohematoma occipital izquierdo y escoriación parietooccipital derecha. Tras la valoración presenta el auricular derecho más adelantado y asimetría craneal pero sin alteraciones neurológicas. La posición cefálica es hacia la izquierda ofreciendo ligera resistencia a la movilización en rotación a la derecha.

A los 3 meses todavía persiste el bulto en la zona occipitoparietal de volumen variable. Se opta por la realización de una ecografía donde se observa un hematoma subgaleal sin afectación intracraneal ni defectos óseos. Mediante una resonancia magnética se muestra no tener modificaciones estructurales y una analítica de coagulación revela unos valores de aPTT prolongado (45.6’’) y factor VIII disminuido (42.5%). Tras meses de seguimiento se observa normalización progresiva (hasta 62%), por lo que se descarta coagulopatía congénita. Por este motivo se suspende el estudio genético, siendo en este caso innecesario.

Durante el seguimiento, se coloca una órtesis craneal (casco corrector) con excelente evolución estética y sin complicaciones.

DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES

Pacientes de neonatología donde existe la presencia de hematoma subgaleal persistente junto con plagiocefalia posicional suponen un reto a nivel clínico. Estos hematomas, generalmente, se resuelven de manera espontánea en pocas semanas², sin embargo, su persistencia a partir del tercer mes conlleva a realizar un diagnóstico diferencial con el objetivo de descartar causas estructurales o hematológicas

En este caso, la fluctuación diaria del volumen del bultoma orientó hacia una recidiva intermitente. Gracias a la ecografía y a la resonancia  magnética3 fue posible hacer un diagnóstico diferencial con cefalohematomas o hemorragias intracraneales. Para descartar un cefalohematoma hay que prestar especial atención a las suturas ya que el hematoma subgaleal no está limitado por las suturas craneales y puede dispersarse ampliamente.

Los resultados de una analítica de sangre mostraron alteración del factor VIII y se orientó hacia la posibilidad de una coagulopatía congénita. Sin embargo, el descenso que se produjo posteriormente planteó la opción de poder ser una alteración perinatal transitoria. Estudios previos han descrito cambios hemostáticos en neonatos sin repercusión clínica4.

El casco ortésico utilizado de manera precoz fue fundamental para una evolución favorable de la plagiocefalia. Su indicación se basa en criterios clínicos objetivos, como la persistencia de asimetría más allá de los 5 meses o la falta de respuesta a medidas posturales, demostrando ser seguro en estudios controlados5.

Desde el punto de vista preventivo, la educación a los cuidadores sobre técnicas de posicionamiento y la fisioterapia postural son fundamentales. Se recomienda continuos cambios de posición de la cabeza o fomentar tiempo boca abajo, entre otras maniobras simples, para prevenir la aparición o evolución de la plagiocefalia6.

Existen zonas donde es común el uso instrumentos en el parto o donde hay una alta natalidad. La creación de protocolos que deriven de manera inmediata a rehabilitación pediátrica conlleva a reducir el tiempo de intervención y aumenta la probabilidad de una resolución íntegra sin necesidad de un tratamiento mediante órtesis7.

Por último, el presente caso manifiesta la necesidad de continuar investigando sobre las distintas posibles causas de las alteraciones transitorias de la coagulación en neonatología. En este paciente el descenso del factor VIII se resolvió espontáneamente, pero en otros casos esto puede ser la primera manifestación de un trastorno hematológico leve o una alteración adquirida relacionada con el parto. Por ello, es conveniente hacer un seguimiento a nivel analítico y, en caso de la existencia de antecedentes familiares8, ofrecer asesoramiento genético.

Desde una perspectiva emocional, para los padres, la persistencia del hematoma o necesidad de utilizar casco puede ser una gran preocupación. El acompañamiento en estos casos, el asesoramiento y la comunicación son fundamentales para generar confianza y mejorar la experiencia asistencial.

Además, en el ámbito de atención primaria, es destacable una formación continua de los profesionales en relación al diagnóstico diferencial y tratamiento de deformidades craneales, siendo fundamental para un abordaje temprano y eficaz. Este enfoque permite reducir la variabilidad clínica y mejorar los resultados asistenciales a nivel comunitario.

Asimismo, es necesario destacar que el hematoma subgaleal es frecuentemente diagnosticado de manera errónea cuando no existen signos de compromiso hemodinámico. En estos casos, como el aquí expuesto, la presentación es leve y se puede confundir con un cefalohematoma o una asimetría craneal. El hematoma subgaleal tiene la capacidad de acumular gran cantidad de volumen de sangre de forma difusa por lo que puede conllevar afectación sistémica y, por tanto, es una patología potencialmente peligrosa si no se detecta y trata a tiempo.

La ecografía se consolida como una herramienta de un enorme valor en el entorno ambulatorio, siendo accesible y fácilmente repetible. La resonancia magnética, aunque es más elevado su coste económico y su disponibilidad está más limitada, informa sobre datos necesarios en casos en los que se desea descartar lesiones intracraneales u óseas9.

Pautar tratamiento ortésico requiere una valoración individualizada. La bibliografía existente respecto a ello demuestra que se obtienen mejores resultados si se coloca entre los 4 y 6 meses de vida.

Finalmente, este tipo de casos refuerzan el valor del trabajo en equipo entre atención primaria, pediatría especializada y servicios de rehabilitación infantil. La creación de canales de derivación estructurados y el uso compartido de protocolos pueden mejorar significativamente el abordaje de estos cuadros clínicos que, pese a no ser habituales, tienen un impacto importante en la calidad de vida del paciente y su familia.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Plauche WC. Subgaleal hematoma: a complication of instrumental delivery. Obstet Gynecol. 1980;55(4):471-5.
  2. O’Brien WT, Shen P, Lee EY. Neonatal scalp injuries: what the radiologist needs to know. Pediatr Radiol. 2013;43(10):1232-42.
  3. Couture DE, Crantford JC, Hey LA. The effectiveness of cranial molding helmet therapy for positional plagiocephaly: a meta-analysis. J Neurosurg Pediatr. 2020;25(2):194-8.
  4. Chadwick LM, Rees CM, Buchanan GN. Subgaleal hemorrhage: an important neonatal emergency. Eur J Pediatr. 2010;169(11):1397-401.
  5. Van Vlimmeren LA, van der Graaf Y, Boere-Boonekamp MM, L’Hoir MP, Helders PJ, Engelbert RH. Effect of pediatric physical therapy on deformational plagiocephaly in children with positional preference: a randomized controlled trial. Arch Pediatr Adolesc Med. 2008;162(8):712-8.
  6. Kluba S, Kraut W, Calgeer B, Reinert S, Krimmel M. What is the optimal time to start helmet therapy in positional plagiocephaly? Plast Reconstr Surg. 2011;128(2):492-8.
  7. Dias MS, Walsh IR. Subgaleal hematoma in neonates [Internet]. UpToDate; 2023 [citado 2025 feb 9]. Disponible en: https://www.uptodate.com/contents/subgaleal-hematoma-in-neonates
  8. Huang M, Lin C, Hsieh Y, Chen M. The impact of early intervention on motor development in infants with deformational plagiocephaly. Dev Neurorehabil. 2018;21(3):148-54.
  9. Brouwer AJ, Groenendaal F, Benders MJ. Neuroimaging in newborns. Pediatr Clin North Am. 2014;61(3):601-16.

 

 

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