Ventilación mecánica en el paciente obeso: consideraciones anestésicas y estrategias intraoperatorias

22 septiembre 2025

 

AUTORES

  1. Cristina López Esbec. Médico Interno Residente, Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
  2. Natalia Crespo Forcén. Médico Interno Residente, Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
  3. Iñaki Goiri García. Médico Interno Residente, Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
  4. José María Martínez Garcés. Médico Interno Residente, Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
  5. Alejandro Millán Arrazola. Médico Interno Residente, Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
  6. Laura Mínguez Braulio. Médico Interno Residente, Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.

 

RESUMEN

La obesidad constituye un desafío creciente en anestesiología, afectando la ventilación mecánica, la oxigenación y la estabilidad hemodinámica durante el acto quirúrgico. Los pacientes obesos presentan disminución de la compliance pulmonar, aumento de la resistencia de las vías aéreas y predisposición a atelectasias e hipoxemia, lo que exige estrategias ventilatorias adaptadas durante la anestesia general. Este artículo revisa la fisiopatología respiratoria específica del paciente obeso, el manejo ventilatorio intraoperatorio, la prevención de complicaciones postoperatorias y recomendaciones clínicas basadas en evidencia anestesiológica.

PALABRAS CLAVE

Obesidad, anestesiología, ventilación mecánica, cuidados perioperatorios, complicaciones respiratorias.

ABSTRACT

Obesity is an increasing challenge in anesthesiology, affecting mechanical ventilation, oxygenation, and hemodynamic stability during surgery. Obese patients exhibit decreased lung compliance, increased airway resistance, and a predisposition to atelectasis and hypoxemia, necessitating adapted ventilation strategies during general anesthesia. This article reviews the specific respiratory pathophysiology in obese patients, intraoperative ventilatory management, prevention of postoperative complications, and evidence-based anesthetic recommendations.

KEY WORDS

Obesity, anesthesiology, mechanical ventilation, perioperative care, respiratory complications.

DESARROLLO DEL TEMA

La obesidad representa un desafío crítico en anestesiología, tanto por la dificultad en la vía aérea como por las alteraciones que genera en la mecánica respiratoria y la respuesta a la ventilación mecánica durante la cirugía¹,². La prevalencia de obesidad en pacientes quirúrgicos ha aumentado significativamente, asociándose a un riesgo mayor de complicaciones respiratorias intra y postoperatorias, incluyendo atelectasias, hipoxemia, hipercapnia y barotrauma³,⁴.

El anestesista debe anticipar estos riesgos, planificar la estrategia de inducción y ventilación, y adaptar los parámetros ventilatorios según el peso corporal ideal, la distribución de la grasa y la función pulmonar preoperatoria, asegurando oxigenación y estabilidad hemodinámica durante todo el perioperatorio.

FISIOPATOLOGÍA RESPIRATORIA:

En el paciente obeso, la relajación muscular inducida por anestesia y la posición supina exacerban la rigidez torácica y reducen la compliance pulmonar. La resistencia de las vías aéreas aumenta y el trabajo respiratorio espontáneo se ve limitado, lo que obliga a realizar ajustes ventilatorios específicos durante la cirugía⁵.

Los pacientes con obesidad central presentan reducción de la capacidad funcional residual y del volumen residual, favoreciendo el colapso alveolar y la hipoxemia intraoperatoria⁴. La distribución heterogénea de la perfusión y ventilación genera un aumento del gradiente alveolo-arterial de oxígeno, con desaturación rápida ante cambios de posición o interrupción temporal de la ventilación. En algunos casos, sobre todo en pacientes con síndrome de hipoventilación por obesidad no diagnosticado, puede observarse hipercapnia persistente que requiere vigilancia estrecha y ajustes finos de los parámetros ventilatorios⁶.

MANEJO DE LA VÍA AÉREA:

La planificación anestésica en pacientes obesos comienza con una evaluación exhaustiva de la vía aérea, considerando índice de masa corporal, circunferencia cervical y clasificación de Mallampati. La inducción requiere preoxigenación prolongada y técnicas de ventilación asistida con mascarilla antes de la intubación. Dado el mayor riesgo de vía aérea difícil, es recomendable tener disponibles dispositivos avanzados como videolaringoscopios o fibra óptica. La extubación debe planificarse cuidadosamente, prefiriendo pacientes despiertos o con soporte de ventilación no invasiva postoperatorio en caso de riesgo de hipoventilación⁷.

ESTRATEGIAS VENTILATORIAS INTRAOPERATORIAS:

Durante la anestesia general, se recomienda el uso de ventilación controlada por volumen o presión, ajustando los volúmenes tidal según el peso corporal ideal, típicamente entre 6 y 8 mL/kg. Es fundamental monitorear la presión de meseta para prevenir barotrauma y volutrauma, evitando valores superiores a 30 cmH₂O⁴,⁵.

El empleo de PEEP moderada (8-12 cmH₂O) contribuye al reclutamiento alveolar y mejora la oxigenación, aunque su uso debe individualizarse para no comprometer la hemodinámica. Las maniobras de reclutamiento alveolar son útiles tras la inducción o cambios de posición, especialmente en cirugía abdominal o laparoscópica, cuando la presión intraabdominal se incrementa y favorece atelectasias⁶.

La posición del paciente también es crucial: semi-Fowler o Trendelenburg modificado pueden mejorar la mecánica respiratoria y facilitar la expansión pulmonar. En casos excepcionales de hipoxemia refractaria, la pronación intraoperatoria puede ser considerada, aunque su uso es limitado en anestesia quirúrgica⁵.

La ventilación protectora intraoperatoria permite mantener oxigenación efectiva sin provocar daño pulmonar, y la hipercapnia permisiva ligera puede tolerarse si no compromete la función cardiovascular.

COMPLICACIONES ANESTÉSICAS FRECUENTES:

La desaturación rápida es común durante inducción o cambios de posición debido a la menor reserva funcional de los pulmones. El barotrauma y volutrauma son riesgos potenciales si los volúmenes tidal o las presiones se ajustan de manera inadecuada. La hipercapnia puede aparecer, sobre todo en pacientes con síndrome de hipoventilación por obesidad no diagnosticado. La extubación puede ser compleja, con riesgo de reintubación, haciendo imprescindible la planificación cuidadosa y el uso de soporte ventilatorio postoperatorio. Las alteraciones hemodinámicas derivadas del uso de PEEP elevada también requieren vigilancia continua.

CONSIDERACIONES POSTOPERATORIAS:

Tras la cirugía, es esencial la monitorización continua de la oxigenación y la ventilación. En pacientes con riesgo de hipoventilación, el soporte mediante ventilación no invasiva con CPAP o BiPAP puede prevenir complicaciones respiratorias graves. La movilización temprana y la fisioterapia respiratoria son estrategias efectivas para reducir atelectasias y mejorar la mecánica respiratoria, facilitando la recuperación y disminuyendo la estancia hospitalaria⁷.

CONCLUSIONES

El manejo anestésico del paciente obeso requiere una planificación integral que abarque desde la evaluación preoperatoria de la vía aérea hasta la extubación segura y el cuidado postoperatorio. La ventilación mecánica intraoperatoria debe adaptarse a la fisiopatología específica de la obesidad, ajustando volúmenes tidal al peso ideal, empleando PEEP adecuada y aplicando maniobras de reclutamiento alveolar cuando sea necesario. El anestesista debe anticipar la posibilidad de complicaciones respiratorias y hemodinámicas, seleccionando estrategias protectoras que minimicen el daño pulmonar y mantengan la oxigenación efectiva.

Asimismo, la individualización de la estrategia ventilatoria es clave, considerando factores como distribución de la grasa corporal, comorbilidades respiratorias y cardiovasculares, y duración de la cirugía. La monitorización avanzada de parámetros respiratorios y hemodinámicos permite ajustar la ventilación en tiempo real, reduciendo riesgos de barotrauma, volutrauma y desaturación. La educación del equipo quirúrgico y la coordinación multidisciplinaria, que incluye anestesiólogos, cirujanos, enfermería y fisioterapia respiratoria, son esenciales para optimizar resultados.

Finalmente, la implementación de protocolos estandarizados de ventilación protectora, junto con el soporte ventilatorio postoperatorio y la movilización temprana, contribuye significativamente a disminuir la morbilidad, acortar la estancia hospitalaria y mejorar la recuperación funcional del paciente obeso. El enfoque integral y personalizado representa la mejor estrategia para garantizar seguridad, eficacia y resultados clínicos óptimos en este grupo de alto riesgo.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Marino PL, Sutin KM. The ICU book. 4th ed. Wolters Kluwer Health/Lippincott Williams & Wilkins; 2014.
  2. García Fernández J. VENTIMEC: Tratado de ventilación mecánica en anestesiología, cuidados intensivos y trasplantes. Editorial Médica Panamericana; 2023.
  3. Brogly N, Manrique S, Guasch E. Protocolos asistenciales de la sección de anestesia obstétrica de la SEDAR. 3ª ed.; 2021.
  4. Benito Vales S, Ramos Gómez LA. Fundamentos de la ventilación mecánica. ICG Marge; 2012.
  5. Buisán Garrido J. Anestesiología y reanimación: Una guía práctica. 1ª ed. Arán; 2016.
  6. Masa JF, et al. Evaluation and management of obesity hypoventilation syndrome. Am J Respir Crit Care Med. 2019;199:1–12.
  7. Pelosi P, et al. Ventilatory strategies in obese patients. Crit Care. 2021;25:45.

 

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