Refractura tras vertebroplastia con cemento. Reporte de caso

28 julio 2026

 

AUTORES

  1. Richard Eduardo Morales Cumbajín. Médico posgradista de Imagenología, Universidad San Francisco de Quito. Ecuador.
  2. Daniela Karina Guerrón Revelo. Médico Sub-Especialista en Neurorradiología, Hospital de Especialidades FF. AA. N°1. Ecuador.
  3. Bryan Rolando Tutín Miniguano. Médico posgradista de Imagenología, Universidad San Francisco de Quito. Ecuador.
  4. Alexis Daniel Malla González. Médico posgradista de Imagenología, Universidad Internacional del Ecuador. Ecuador.

 

RESUMEN

Las fracturas vertebrales por compresión, principalmente dadas por osteoporosis, son una importante causa de morbilidad1.

Conforme avanza la edad, se producen cambios en la estructura ósea vertebral, la cortical se adelgaza y se pierden trabéculas; esto hace que fuerzas que normalmente no afectarían un hueso sano, produzcan mayor estrés sobre este hueso previamente debilitado. Los segmentos más frecuentemente afectados son la columna anterior con el cuerpo vertebral y disco intervertebral correspondiente y el ligamento longitudinal anterior, no así los segmentos vertebrales posteriores2.

Hasta dos tercios de los pacientes con fractura vertebral por compresión suelen tener mejoría clínica tras 4 a 6 semanas de tratamiento conservador, sin embargo, hay pacientes que requieren tratamiento adicional1.

La inyección percutánea de polimetilmetacrilato mediante vertebroplastia o cifoplastia, ha sido ampliamente estudiada, tiene sus indicaciones y contraindicaciones específicas, y se prefiere antes que el abordaje quirúrgico, por su mayor tasa de complicaciones4.

La principal indicación es el fallo terapéutico tras 4 a 6 semanas del manejo conservador y entre las contraindicaciones más frecuentes están las infecciones, fracturas por estallido, vértebra plana entre otras2.

Entre las complicaciones se tiene principalmente la extravasación del cemento y las fracturas en los segmentos adyacentes, principalmente a nivel de T7-T9 y T11-L15. Sin embargo, menos frecuente, se pueden presentar refracturas en las vértebras tratadas con cemento, principalmente por el llenado irregular del mismo en el cuerpo vertebral6.

PALABRAS CLAVE

Vertebroplastia, fractura vertebral, columna vertebral.

ABSTRACT

Vertebral compression fractures, primarily caused by osteoporosis, are a significant cause of morbidity1.

As we age, changes occur in the vertebral bone structure: the cortex thins and trabeculae are lost. This means that forces that would not normally affect healthy bone place greater stress on this previously weakened bone. The most frequently affected segments are the anterior spine, including the vertebral body, corresponding intervertebral disc, and anterior longitudinal ligament, rather than the posterior vertebral segments2.

Up to two-thirds of patients with vertebral compression fractures typically experience clinical improvement after 4 to 6 weeks of conservative treatment; however, some patients require additional treatment1.

Percutaneous injection of polymethyl methacrylate via vertebroplasty or kyphoplasty has been extensively studied, has its own specific indications and contraindications, and is preferred over surgical approaches due to the latter’s higher complication rate4.

The main indication is treatment failure after 4 to 6 weeks of conservative management, and the most frequent contraindications include infections, burst fractures, and flat vertebrae, among others2.

Complications primarily include cement extravasation and fractures in adjacent segments, mainly at the T7-T9 and T11-L15 levels5. Less frequently, however, refractures can occur in vertebrae treated with cement, primarily due to irregular cement filling within the vertebral body6.

KEY WORDS

Vertebroplasty, spinal fracture, vertebral column.

INTRODUCCIÓN

Las fracturas vertebrales por compresión son una importante causa de incapacidad y dolor de espalda en la población. Se menciona que alteran la calidad de vida de estos pacientes al producir mayor dependencia de terceros, provocar dolor crónico, requerir de mayor tiempo de inmovilidad entre otras alteraciones biomecánicas1.

La principal etiología de este tipo de fracturas es encontrar un hueso previamente debilitado por una densidad ósea disminuida, en especial vértebras con osteoporosis1.

La aplicación pequeñas fuerzas sobre un hueso de constitución anormal, por ejemplo, sentarse de una manera brusca, pueden producir fracturas por compresión en vertebrales osteoporóticas; a diferencia de las mayores fuerzas necesarias para producir el mismo resultado en un hueso normal, como por ejemplo traumatismos por caídas en bipedestación o accidentes de tránsito2.

Fisiopatológicamente, conforme la edad avanza, la densidad mineral ósea va disminuyendo, es decir, el hueso cortical se vuelve más delgado y el hueso esponjoso pierde trabéculas. Como resultado de estos cambios, el hueso adquiere una menor capacidad de resistir la carga axial, y la estructura de este cede ante estas fuerzas, produciéndo así las fracturas por compresión2.

Los segmentos más comprometidos en este tipo de fracturas van a ser los dos tercios anteriores de los cuerpos vertebrales y discos intervertebrales, así como también el ligamento longitudinal anterior, correspondiente con la columna anterior. Los segmentos posteriores como los ligamentos interespinosos, supraespinoso, amarillo, las apófisis transversas y espinosas, láminas, pedículos y el complejo muscular paravertebral no son afectados con frecuencia como lo es en las fracturas por estallido vertebral2.

El manejo de este tipo de fracturas vertebrales inicialmente suele estar dado por un tratamiento conservador a base de reposo, fisioterapia, medicamentos analgésicos e inmovilización externa por un lapso aproximado de 4 a 6 semanas. Con este tipo de manejo hasta dos tercios de los pacientes presentan una mejoría clara, sin embargo, el tercio restante suele tener persistencia de la sintomatología por lo que requieren terapias alternativas1.

La cirugía no suele estar indicada en estos pacientes, ya que se ha visto que hay múltiples complicaciones postquirúrgicas tales como migración de material, entre otras4.

La inyección percutánea de polimetilmetacrilato (cemento acrílico) es un procedimiento practicado desde 1984, el cual consiste en la introducción de un cemento dentro del cuerpo vertebral sin reexpandir el colapso óseo, pero logrando de esta manera mejorar la biomecánica vertebral, disminuyendo el dolor en pacientes que presentan insuficiencia ósea3.

La cifoplastia es una variante del mismo procedimiento, que consiste en la insuflación de un balón en el interior del cuerpo vertebral, para poder restaurar la altura vertebral e inyectar de esta manera el cemento acrílico, disminuyendo así la presión con la que ingresa el mismo, disminuyendo el riesgo de extravasación del cemento4.

Entre las principales indicaciones para poder realizar una vertebroplastia con cemento se tiene el fracaso del tratamiento conservador, por un periodo razonable. Es importante destacar que el tiempo exacto para este tipo de tratamiento aún no está claramente establecido. También está indicada en pacientes con una alta puntuación en la escala del dolor, o si este se correlaciona clínicamente con el sitio de fractura2.

Entre las contraindicaciones están las fracturas por estallido, fragmentos óseos desplazados posteriormente, vértebra plana, inestabilidad espinal, coagulopatía severa, infecciones vertebrales, sepsis, alergia al cemento o embarazo2.

Al ser la vertebroplastia un procedimiento invasivo, no está exento de riesgos, ya que hasta en la mitad de los pacientes sometidos se presentan complicaciones inherentes al proceso, sin embargo, la mayoría no presentan sintomatología. Las más frecuentes son infecciones o hemorragias, lesión a la raíz nerviosa y/o médula espinal, una de las más frecuentes es la fuga del cemento hacia el espacio discal, hacia los vasos pulmonares, dando embolismo pulmonar, hacia el espacio epidural, dando estenosis espinal2.

La aparición de fracturas vertebrales por compresión se suele dar más en pacientes de edad avanzada, con osteoporosis, restauración excesiva de la altura vertebral y una corrección importante de la cifosis dorsal2.

Está ampliamente estudiado el fenómeno de fracturas en segmentos adyacentes a la vértebra cementada, dado por una mayor rigidez de ésta última y la transmisión de las fuerzas de tensión hacia los segmentos superior o inferior de esta vértebra tratada. Los niveles mas afectados son la región torácica media (T7 a T9) debido a una mayor carga por la cifosis marcada a este nivel; y en la región toracolumbar (T11-L1) debido a la articulación moderadamente rígida de las vértebras torácicas inferiores y las articulaciones flexibles lumbares5.

También puede producir fracturas en las mismas vértebras cementadas, por diversos mecanismos fisiopatológicos, por ejemplo, el llenado irregular del cemento en el área de fractura, dejando espacios sin cemento, que tras fuerzas de tensión pueden colapsar produciendo nueva fractura alrededor del cemento. Se indica además que estas fuerzas se distribuyen hacia la columna anterior, produciendo un abombamiento de la placa terminal, y produciendo mayor estrés a nivel del disco intervertebral y vértebras adyacentes6.

 

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO

Se trata de una paciente femenina de 58 años de edad, con antecedente de osteoporosis post menopáusica diagnosticada hace 8 años, hipertensión arterial, antecedente de tabaquismo suspendido hace 10 años. Niega traumatismos de alta energía. Antecedentes de vertebroplastia percutánea con polimetilmetacrilato por fracturas por compresión osteoporóticas agudas en T11, T12 y L1, visualizadas por resonancia magnética hace 2 años, sin una mejora clínica adecuada tras 6 semanas de tratamiento conservador. Tras el procedimiento percutáneo se logró una resolución casi completa del dolor en la línea media, con una escala de EVA del dolor de 1/10.

La paciente permaneció sin sintomatología por un lapso aproximado de 2 años y refiere que hace 4 semanas aproximadamente presenta nuevamente dolor súbito, de gran intensidad, localizado a nivel de la línea media, en la región de la unión toraco lumbar, niega trauma de alta energía o caída, dolor se exacerba con la bipedestación y la marcha, irradiación hacia ambos flancos.

Al examen físico se observa una paciente consciente, orientada, con marcha antiálgica, presenta limitación a la flexoextensión del tronco, dolor a la palpación en la región de las apófisis espinosas toracolumbares medias y contractura de la musculatura paravertebral a la palpación; presenta reflejos osteotendinosos conservados, sin datos que sugieran radiculopatía evidente.

Se solicita una resonancia magnética de columna dorsolumbar, en la cual se evidencian cambios post procedimiento de vertebroplastia con la presencia de cemento en los cuerpos vertebrales de T11, T12 y L1 (Figura 1 y 2), el cual se distribuye de forma irregular (Figura 3b y 3c). Se observa una nueva disminución de la altura en el cuerpo vertebral de T12 y L1, con predominio en esta última con líquido y edema de la médula ósea pericemento adyacente, dado por una disminución de señal en T1, incremento de señal en T2 y T2 STIR, (Figura 3a), no se observó compromiso del canal espinal, compresión medular o retropulsión de fragmento óseo.

Ante la correlación clínico-radiológica, se estableció el diagnóstico de refractura de la vértebra previamente cementada por vertebroplastia percutánea.

 

DISCUSIÓN

Como se ha mencionado anteriormente, en pacientes con fractura por compresión vertebral en quienes el manejo conservador no ha sido exitoso, la realización de procedimientos mínimamente invasivos como la vertebroplastia percutánea tiene sus indicaciones y contraindicaciones, así como también es importante recalcar que no está exenta de riesgos y complicaciones.

La extravasación del cemento es la complicación más frecuentemente reportada, sin embargo, entre otras complicaciones se tiene a la fractura de las vértebras adyacentes tanto superior como inferiormente a la vértebra cementada; y mucho menos frecuente la fractura en la misma vértebra tratada.

Cabe destacar que se debe tener sospecha de este tipo de complicación en pacientes ya intervenidos previamente, que hayan permanecido asintomáticos y que tengan desarrollo de dolor de nueva aparición; así como también hallazgos en imagen como nueva pérdida de la altura vertebral y persistencia del edema óseo.

Recordar que a nivel torácico medio y en la unión toraco lumbar son los sitios donde más frecuentemente se asocian a fracturas por compresión, como en el caso de la paciente presentada.

 

CONCLUSIONES

Se debe investigar y hacer la correlación clínico-radiológica del dolor de nueva aparición en un paciente previamente intervenido con vertebroplastia percutánea e inyección intracorpal de cemento acrílico.

Pese a que no son frecuentes, y han sido poco estudiadas, las nuevas fracturas vertebrales en segmentos adyacentes, o menos común las refracturas en la misma vértebra tratada, deben ser consideradas como complicaciones de este tipo de intervenciones mínimamente invasivas.

 

BIBLIOGRAFÍA

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ANEXOS

 

Figura 1: Resonancia magnética de columna dorsolumbar, donde se evidencia en a y b: secuencias sagitales ponderadas en T1, la presencia de contenido hipointenso irregular en el espesor de los cuerpos vertebrales de T11, T12 y L1. En c y d: secuencias sagitales ponderadas en T2 en los mismos niveles en donde se observa el mismo contenido hipointenso, correspondiente al polimetilmetacrilato inyectado.

 

Figura 2: Resonancia magnética de columna dorsolumbar, donde se evidencia en a y b: secuencias coronales ponderadas en T2 y en c y d: secuencias sagitales ponderadas en T2 STIR, la presencia de polimetilmetacrilato visualizado en la figura 1.

 

Figura 3: Resonancia magnética de columna dorsolumbar, donde se evidencia en a: secuencia sagital ponderada en T2 STIR, disminución de la altura, hiperintensidad en la médula ósea pericemento compatible con edema y líquido en las placas terminales superiores de T12 y más marcado en L1; en b y c secuencias axiales ponderadas en T2 a nivel de T12 (flecha verde en a) y L1 (flecha amarilla en a) con distribución irregular del polimetilmetacrilato.

 

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