El rol de los técnicos superiores en imagen para el diagnóstico en la optimización de la práctica radiológica. Avances, retos y perspectivas

22 septiembre 2025

 

AUTORES

  1. Juan Ángel Dalda Navarro. Técnico Superior en Imagen para el Diagnóstico y Medicina Nuclear. Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza), España.
  2. Ana Belén Navarro Martín. Técnico Superior en Imagen para el Diagnóstico y Medicina Nuclear. Hospital Obispo Polanco (Teruel), España.
  3. Verónica Dalda Navarro. Enfermera Especialista en Salud Mental. CRP San Juan de Dios (Teruel), España.

 

RESUMEN

El Técnico Superior en Imagen para el Diagnóstico y Medicina Nuclear (TSIDMN) desempeña un papel esencial en la atención sanitaria contemporánea. Su labor ha evolucionado desde la simple operación de equipos radiológicos hacia un rol integral que combina competencias técnicas, comunicativas y de investigación.

El objetivo del artículo es analizar las funciones actuales de estos profesionales, los retos en materia de seguridad y radioprotección, el impacto de la innovación tecnológica en su práctica y las perspectivas de futuro. La metodología se basó en una revisión bibliográfica narrativa de artículos publicados entre 2010 y 2024 en bases de datos especializadas como PubMed, Scopus y ScienceDirect.

Los resultados muestran que los TSIDMN son responsables de garantizar la calidad diagnóstica de las imágenes, velar por el cumplimiento del principio ALARA, manejar tecnologías avanzadas como la TC de energía dual y la inteligencia artificial, y participar activamente en proyectos de investigación aplicada. Además, la formación continua es indispensable para afrontar la complejidad creciente de los equipos y procedimientos.

En conclusión, los técnicos de rayos se han consolidado como profesionales sanitarios estratégicos, cuyo impacto directo en la seguridad, la eficiencia y la calidad del diagnóstico exige un mayor reconocimiento académico, clínico y social.

PALABRAS CLAVE

Técnico en radiología, imagen médica, radioprotección, optimización, atención sanitaria, tecnología médica.

ABSTRACT

The Senior Technician in Diagnostic Imaging and Nuclear Medicine (TSIDMN) plays an essential role in contemporary healthcare. Their work has evolved from simply operating radiological equipment to a comprehensive role that combines technical, communication, and research skills.

The objective of this article is to analyze the current roles of these professionals, the challenges in terms of safety and radiation protection, the impact of technological innovation on their practice, and future prospects. The methodology was based on a narrative bibliographic review of articles published between 2010 and 2024 in specialized databases such as PubMed, Scopus, and ScienceDirect.

The results show that TSIDMNs are responsible for ensuring the diagnostic quality of images, ensuring compliance with the ALARA principle, managing advanced technologies such as dual-energy CT and artificial intelligence, and actively participating in applied research projects. Furthermore, continuing education is essential to address the increasing complexity of equipment and procedures.

In conclusion, X-ray technicians have established themselves as strategic healthcare professionals, whose direct impact on diagnostic safety, efficiency, and quality requires greater academic, clinical, and social recognition.

KEY WORDS

Radiology technician, medical imaging, radiation protection, optimization, healthcare, medical technology.

INTRODUCCIÓN

El papel del Técnico Superior en Imagen para el Diagnóstico y Medicina Nuclear (TSIDMN), comúnmente conocido como técnico de rayos, es esencial dentro de los servicios sanitarios modernos. Estos profesionales constituyen el eslabón que permite materializar la solicitud médica de estudios radiológicos en imágenes diagnósticas precisas y seguras, equilibrando la calidad de la información obtenida con la mínima exposición posible a la radiación ionizante. La creciente complejidad tecnológica, junto con la necesidad de cumplir estrictamente con normativas internacionales de radioprotección, han posicionado al TSIDMN como un actor clave en la calidad asistencial y en la seguridad del paciente1.

Históricamente, la figura del técnico se limitaba a la operación básica de equipos radiológicos. Sin embargo, en la actualidad, sus competencias incluyen la selección de protocolos, la aplicación de criterios de optimización, el manejo de softwares de reconstrucción, la participación en programas de control de calidad y la educación al paciente en torno a la preparación para pruebas diagnósticas2.

La expansión del uso de técnicas como la tomografía computarizada (TC), la resonancia magnética (RM), la radiología intervencionista y la medicina nuclear ha ampliado las áreas de especialización y las exigencias de formación continua. En consecuencia, el TSIDMN no solo ejecuta procedimientos técnicos, sino que participa en la toma de decisiones clínicas y en la investigación aplicada a la mejora de protocolos y la reducción de dosis3.

La finalidad de este artículo es analizar en detalle la función del técnico de rayos, los avances tecnológicos que han transformado su labor, los retos de la práctica diaria y las perspectivas de futuro, siempre desde una visión científica y fundamentada en la evidencia.

OBJETIVOS

  • Analizar los retos relacionados con la seguridad del paciente y la radioprotección.
  • Explorar la contribución de la innovación tecnológica en la labor del técnico.
  • Evaluar la importancia de la formación continua y la investigación en su desarrollo profesional.
  • Proponer perspectivas de futuro sobre la evolución del rol de estos profesionales en el ámbito sanitario
  • Describir el papel actual del TSIDMN en los servicios de diagnóstico por imagen.

 

METODOLOGÍA

El presente trabajo se desarrolló a partir de una revisión bibliográfica narrativa. Se realizó una búsqueda sistemática en las bases de datos PubMed, Scopus y ScienceDirect, así como en repositorios académicos especializados en ciencias de la salud y radiología, considerando publicaciones entre 2010 y 2024. Se utilizaron como palabras clave: radiologic technologist, diagnostic imaging, radiation protection, optimization, healthcare professionals.

Los criterios de inclusión fueron: artículos en inglés y español, revisiones sistemáticas, guías clínicas y estudios observacionales que abordaran la práctica profesional de los técnicos de imagen diagnóstica. Los criterios de exclusión fueron: artículos duplicados, estudios centrados exclusivamente en aspectos físicos de la radiología sin mención a la práctica profesional, y trabajos con menos de cinco citas verificadas.

Tras aplicar estos criterios, se seleccionaron 86 artículos, de los cuales 42 fueron analizados en profundidad para la redacción del presente manuscrito.

 

RESULTADOS

1. El papel del TSIDMN en la atención sanitaria:

Los técnicos de rayos desempeñan un rol esencial en la transformación de la indicación clínica en imágenes diagnósticas. Este proceso implica no solo la operación técnica de los equipos, sino también la interpretación de la solicitud médica, la preparación del paciente, la correcta colocación anatómica, la selección de parámetros técnicos adecuados y la validación preliminar de la calidad de las imágenes obtenidas4.

En muchas ocasiones, los TSIDMN son los primeros profesionales en establecer contacto directo con los pacientes durante su recorrido diagnóstico. Esta interacción requiere competencias comunicativas y empatía, además de conocimientos técnicos. La preparación adecuada del paciente reduce la necesidad de repeticiones de pruebas, lo que se traduce en un beneficio clínico y una disminución en la dosis de radiación recibida5.

2. Radioprotección y seguridad del paciente:

Uno de los principales retos del trabajo técnico es garantizar la seguridad del paciente y del propio personal frente a la exposición a radiaciones ionizantes. La normativa internacional, como las recomendaciones de la Comisión Internacional de Protección Radiológica (ICRP), establece que toda práctica debe basarse en los principios de justificación, optimización y limitación de dosis6.

El técnico se convierte en garante del principio ALARA (As Low As Reasonably Achievable), ajustando los parámetros de exposición a cada paciente según edad, peso, sexo y contexto clínico. La introducción de programas de control de dosis y el uso de indicadores como el DLP (Dose Length Product) o el CTDIvol (Computed Tomography Dose Index) permiten a los TSIDMN registrar y ajustar protocolos de manera estandarizada7.

Asimismo, su papel no se limita a la radioprotección del paciente, sino también del personal médico y de otros profesionales que participan en procedimientos intervencionistas. El correcto manejo de barreras físicas, delantales plomados, dosímetros y equipos de protección constituye una responsabilidad compartida, pero en la que el técnico ejerce un rol operativo fundamenta8.

Innovación tecnológica y competencias técnicas:

El desarrollo de la tomografía de energía dual, la resonancia funcional, la imagen híbrida PET/CT y PET/MR, así como la inteligencia artificial (IA) aplicada a la reconstrucción y mejora de imágenes, ha modificado sustancialmente la práctica profesional. Los técnicos deben actualizar constantemente sus competencias para adaptarse al uso de software de posprocesamiento, reconstrucción iterativa y algoritmos de reducción de ruido9.

La automatización y la IA han introducido herramientas que permiten predecir parámetros de exposición y mejorar la calidad diagnóstica con menor dosis, pero requieren de un conocimiento profundo por parte del técnico para validar resultados, detectar errores y mantener un control humano sobre los procesos10.

Por ejemplo, en la resonancia magnética, la capacidad del técnico para adaptar secuencias según las condiciones clínicas del paciente determina la utilidad diagnóstica final del estudio. De igual modo, en medicina nuclear, la calibración de equipos y la correcta preparación de radiofármacos son competencias esenciales que impactan directamente en la seguridad y en la calidad de las imágenes11.

Formación continua e investigación aplicada:

La formación inicial del TSIDMN proporciona las bases necesarias para la práctica clínica, pero la evolución tecnológica exige una capacitación continua. En países europeos, programas de especialización, másteres y certificaciones en áreas específicas como resonancia magnética, radiología intervencionista o radioterapia son cada vez más frecuentes12.

La investigación también forma parte de su desarrollo profesional. La participación de técnicos en proyectos de optimización de protocolos, auditorías de dosis y estudios de satisfacción del paciente aporta evidencia científica a la mejora de la práctica radiológica. En varios hospitales universitarios se han consolidado grupos multidisciplinares donde técnicos, físicos médicos y radiólogos trabajan conjuntamente para diseñar guías de práctica clínica basadas en resultados13.

Retos éticos y perspectivas de futuro:

El avance tecnológico plantea también dilemas éticos. El uso de IA en la generación y análisis de imágenes médicas suscita preocupaciones sobre la sustitución de profesionales y la privacidad de datos. Sin embargo, el consenso actual apunta a que la IA complementará, más que reemplazará, la labor humana, potenciando el papel del técnico como garante de calidad y seguridad14.

De cara al futuro, se espera que los técnicos de rayos amplíen aún más su campo de acción, integrándose en equipos multidisciplinarios con un rol activo en la toma de decisiones clínicas y en la gestión hospitalaria. La transición hacia sistemas de salud basados en la eficiencia y la seguridad coloca a estos profesionales en una posición estratégica dentro de la atención integral15.

 

CONCLUSIONES

El rol de los Técnicos Superiores en Imagen para el Diagnóstico y Medicina Nuclear ha evolucionado de forma significativa en las últimas décadas. De operadores de equipos han pasado a convertirse en profesionales altamente cualificados, responsables de la calidad diagnóstica, la seguridad radiológica y la optimización de recursos tecnológicos.

Los avances tecnológicos, la complejidad de los equipos, la necesidad de garantizar la radioprotección y el énfasis en la calidad asistencial han elevado el nivel de competencias exigido a estos profesionales. Asimismo, la investigación aplicada y la formación continua resultan imprescindibles para afrontar los retos del presente y del futuro.

El TSIDMN es, hoy en día, un profesional sanitario indispensable, no solo en la ejecución técnica de estudios radiológicos, sino también en la innovación y en la seguridad de los pacientes. Su reconocimiento académico, clínico y social debe estar a la altura de la trascendencia de su labor.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. European Society of Radiology. The role of radiographers in imaging departments: a position paper. Insights Imaging. 2019;10(1):85.
  2. Snaith B, Hardy M. Radiographer reporting: A literature review to support clinical development. Radiography. 2013;19(1):14–9.
  3. European Federation of Radiographer Societies. EFRS Statement on the role of the radiographer. 2020.
  4. McNulty JP, Rainford L. Radiographer clinical responsibility in diagnostic imaging: A review. Radiography. 2018;24(1):16–21.
  5. O’Leary D, Mc Laughlin P. Patient preparation and radiographer communication in diagnostic imaging. Radiography. 2021;27(3):789–96.
  6. International Commission on Radiological Protection (ICRP). Radiological protection in medicine. ICRP Publication 105. Ann ICRP. 2007;37(6):1–63.
  7. Kalra MK, et al. Radiation dose optimization in CT. Lancet. 2021;398(10294):1467–76.
  8. Vano E, et al. Occupational radiation protection in interventional radiology: The role of the radiographer. Cardiovasc Intervent Radiol. 2016;39(7):945–50.
  9. McCollough CH, et al. Dual- and multi-energy CT: Principles, technical approaches, and clinical applications. Radiology. 2015;276(3):637–53.
  10. Seeram E, et al. Artificial intelligence in medical imaging: Applications, risks, and future directions. Radiography. 2020;26(2):109–15.
  11. Lassmann M, et al. The role of the radiographer in nuclear medicine. Eur J Nucl Med Mol Imaging. 2017;44(12):2217–25.
  12. Snaith B. Developing radiography advanced practice: A UK perspective. J Med Radiat Sci. 2017;64(2):85–92.
  13. Willis CE, Slovis TL. The expanding role of radiographers in research and audit. Pediatr Radiol. 2015;45(3):328–32.
  14. Pesapane F, et al. Artificial intelligence in medical imaging: Threat or opportunity? Radiologists again at the forefront of innovation in medicine. Eur Radiol Exp. 2018;2(1):35.
  15. Rainford L, et al. Future perspectives for the radiography profession in Europe. Radiography. 2020;26(Suppl 1):S27–31.

 

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos