- Gisèle Cano Rodriguez. FEA Cirugía Ortopédica y Traumatología. Hospital Ernest Lluch. Zaragoza. España.
- Emma Casasampera Segarra. FEA Urgencias y Emergencias. Althaia. Barcelona. España.
RESUMEN
Introducción: La consolidación en mala posición del escafoides es una complicación infrecuente de las fracturas de este hueso, que puede generar dolor, pérdida de movilidad y predisposición a artrosis radiocarpiana.
Caso clínico: Se presenta un varón de 30 años con fractura de cintura del escafoides tratada de forma ortopédica que evolucionó hacia consolidación viciosa, con deformidad en joroba y acortamiento del escafoides. Se realizó osteotomía correctora con injerto cortical, logrando alivio del dolor y recuperación funcional.
Conclusión: La consolidación viciosa del escafoides puede requerir intervención quirúrgica en pacientes sintomáticos. La decisión debe individualizarse según clínica, demanda funcional y hallazgos radiográficos. Este caso ilustra la efectividad de la osteotomía correctora con injerto en la restauración anatómica y funcionalidad de la muñeca.
PALABRAS CLAVE
Escafoides, consolidación viciosa, malunión, osteotomía, caso clínico, muñeca.
ABSTRACT
Introduction: scaphoid malunion advanced collapse is an uncommon complication of scaphoid fractures, potentially leading to pain, loss of wrist motion, and predisposition to radiocarpal osteoarthritis.
Case report: A 30-year-old male with a conservatively treated scaphoid waist fracture developed a malunion. Radiographic and CT imaging revealed humpback deformity and scaphoid shortening. Corrective osteotomy with cortical bone grafting was performed, resulting in pain relief and functional.
Conclusion: Symptomatic scaphoid malunions may require surgical intervention. Treatment decisions should be individualized based on clinical presentation, functional demand, and radiographic findings. This case illustrates the effectiveness of corrective osteotomy with grafting in restoring scaphoid anatomy and wrist function.
KEY WORDS
Scaphoid, malunion, corrective osteotomy, wrist, clinical case, humpback deformity.
INTRODUCCIÓN
La consolidación en mala posición del escafoides constituye una complicación significativa tras las fracturas de este hueso, que representan la lesión más frecuente del carpo, especialmente en población joven y activa1. La importancia clínica del escafoides radica en su papel central en la biomecánica de la muñeca, actuando como puente entre el carpo proximal y distal y facilitando la transmisión de cargas desde la mano hacia el antebrazo2.
A pesar de que la mayoría de las fracturas de escafoides consolida de manera satisfactoria mediante inmovilización ortopédica o fijación quirúrgica, entre un 10 y un 15% de los casos evolucionan hacia complicaciones de consolidación anómala, tales como pseudoartrosis o consolidación viciosa3,4.
La consolidación viciosa se caracteriza por un acortamiento relativo del hueso y una deformidad en joroba, lo que genera alteraciones biomecánicas significativas: el semilunar adopta una posición en extensión (DISI), los ejes de carga radiocarpianos se modifican y se incrementa la predisposición a artrosis secundaria precoz5,6.
Clínicamente, presenta una gran heterogeneidad: algunos pacientes permanecen asintomáticos durante años, mientras que otros desarrollan dolor crónico, limitación funcional y progresión hacia artrosis radiocarpiana temprana5,7. Este patrón ha sido conceptualizado como colapso avanzado por consolidación viciosa del escafoides, que describe la secuencia degenerativa a largo plazo y permite planificar intervenciones terapéuticas oportunas6.
A continuación se presenta un caso clínico con patrón de consolidación viciosa del escafoides sintomática, que requirió tratamiento quirúrgico para mejorar la clínica y disminuir la posibilidad de colapso avanzado por consolidación viciosa del escafoides. Este caso ejemplifica la importancia de individualizar la indicación quirúrgica, considerando edad, nivel de actividad y expectativas funcionales del paciente.
PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO
Se presenta el caso de un varón de 30 años con fractura de cintura del escafoides tratada mediante inmovilización ortopédica en 2013 (FIGURA 1). Consultó por dolor dinámico persistente, exacerbado con actividades de agarre y prensión, acompañado de chasquidos audibles y signo de Watson positivo. La evaluación radiográfica y tomográfica evidenció deformidad en joroba, acortamiento relativo del escafoides y parámetros compatibles con consolidación viciosa (FIGURA 2).
Se practicó osteotomía correctora con injerto cortical fijada con tornillo tipo Herbert, logrando restaurar la longitud y alineación anatómica del hueso.
A los dos años de seguimiento, el paciente reportó alivio completo del dolor, recuperación de rango de movilidad funcional y retorno a actividades deportivas sin limitación (FIGURA 3).
DISCUSIÓN
El escafoides, localizado en el carpo proximal, es fundamental para la estabilidad y movilidad de la muñeca. Su irrigación vascular proviene principalmente de ramas dorsales de la arteria radial, lo que hace al tercio proximal particularmente vulnerable a complicaciones postraumáticas2,3. La consolidación viciosa con acortamiento provoca un desajuste de la línea de carga radiocarpiana, alterando la cinemática del semilunar y de los huesos circundantes. La deformidad en joroba conduce a extensión del semilunar (DISI), aumentando el estrés sobre la articulación radioscamoidea y favoreciendo la aparición temprana de artrosis postraumática5,6.
El diagnóstico de consolidación viciosa del escafoides combina hallazgos clínicos y radiológicos. Entre los parámetros radiográficos utilizados se incluyen el Lateral Intrascaphoid Angle (LISA) > 35°, el Height-to-Length ratio (H/L) > 0,65 y el Dorsal Cortical Angle (DCA) > 160° [1,3,4]. Sin embargo, la correlación entre alteraciones angulares y sintomatología clínica no es directa: pacientes con parámetros patológicos pueden permanecer asintomáticos, mientras que otros con deformidades menores desarrollan dolor y limitación funcional significativa5,7.
La tomografía computarizada y la resonancia magnética proporcionan información detallada sobre la magnitud de la deformidad, la calidad ósea, el estado del cartílago y la presencia de cambios degenerativos. Estas modalidades son cruciales para planificar la osteotomía correctora y elegir el tipo de injerto más adecuado6,7.
La indicación de tratamiento quirúrgico va a depender de factores clínicos y radiográficos, edad del paciente, nivel de actividad y expectativas funcionales5,6. La osteotomía correctora con injerto óseo permite restaurar la longitud y alineación anatómica, mejorar la cinemática del carpo proximal, aliviar el dolor y prevenir o retrasar la artrosis radiocarpiana7. Las tasas de consolidación son altas, y los pacientes reportan mejoría significativa en fuerza de prensión y rango de movilidad. No obstante, existen riesgos de rigidez, retardo de consolidación, progresión degenerativa y complicaciones relacionadas con la fijación2,5. En pacientes con mínima sintomatología, edad avanzada o baja demanda funcional, puede considerarse el manejo conservador con seguimiento periódico. Esta estrategia evita riesgos quirúrgicos y permite monitorizar la progresión de la deformidad o del desgaste articular4,8.
La mayoría de los estudios publicados son series retrospectivas o reportes de casos, con limitaciones metodológicas y heterogeneidad en criterios de inclusión1,3,5. Existen revisiones recientes que indican que la osteotomía correctora con injerto cortical o esponjoso proporciona resultados clínicos y radiográficos satisfactorios en pacientes seleccionados, con alivio del dolor, recuperación funcional y consolidación ósea en la mayoría de los casos6,7, así como, de técnicas mínimamente invasivas y uso de injertos vascularizados, especialmente en fracturas proximales o deformidades complejas, aunque la evidencia es limitada y requiere seguimiento a largo plazo7,8. La falta de estudios prospectivos multicéntricos dificulta la definición de umbrales radiológicos clínicamente significativos y la estandarización de criterios quirúrgicos.
Es imprescindible fomentar estudios prospectivos y multicéntricos con seguimiento prolongado que permitan identificar parámetros radiológicos predictivos de sintomatología clínica y artrosis precoz. Asimismo, la estandarización de protocolos quirúrgicos, selección de injertos y programas de rehabilitación postoperatoria optimizados puede mejorar los resultados funcionales y reducir complicaciones6,8.
CONCLUSIONES
La consolidación en mala posición del escafoides es una complicación infrecuente, pero con potencial impacto funcional significativo. El diagnóstico debe basarse en la combinación de hallazgos clínicos y radiológicos, evitando decisiones basadas únicamente en mediciones angulares.
En pacientes con mínima sintomatología o baja demanda funcional, el seguimiento conservador es una estrategia válida, aunque la osteotomía correctora con injerto óseo constituye sigue siendo una opción efectiva en pacientes jóvenes y activos con dolor persistente y deformidad marcada, logrando la restauración anatómica y preservación funcional.
Cada caso debe individualizarse, considerando factores anatómicos, funcionales y expectativas del paciente, con decisiones consensuadas.
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FIGURA 1. Radiografía anteroposterior de muñeca donde se visualiza el trazo de fractura en cintura escafoides, immovilizada con yeso. Autor: Gisèle Cano Rodríguez.
FIGURA 2. Imágenes de TC con consolidación en mala posición del escafoides. Autor: Gisèle Cano Rodríguez.
FIGURA 3. Radiografía de muñeca con osteosíntesis en correcta posición de escafoides consolidado. Autor: Gisèle Cano Rodríguez.


